Circula un documento entre bancos europeos que sorprendidos por la decisión -soberana- del gobierno de Venezuela de sacar sus reservas monetarias y el oro que las respalda de varias instituciones, tanto de ese continente como de los Estados Unidos, obedecería a la presión principalmente de China, y en menor escala de Rusia y Brasil, en tener un respaldo a la enorme deuda que con ellos tiene el gobierno de Hugo Chávez y su desconfianza con la entrega de petróleo a futuro como se ha suscrito en documentos.
El título es ¿Why the Government of the Bolivarian Repulic of Venezuela needs gold?, ¿Por qué el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela necesita de oro?
Los temores al ver que cada día la extracción de petróleo va en descenso, no por falta del mineral sino por el deterioro de la capacidad de extracción por parte de PDVSA (tanto que les está dando la opción a las transnacionales a invertir, explotar, cobrarse y darles el vuelto ante la incapacidad de la empresa roja rojita) ha puesto la angustia de no poder cobrar los préstamos en el primer escalón de sus prioridades.
La molestia del gobierno ante la revelación del documento ha sido, una vez más, tratar de descalificar a los políticos de la oposición que han denunciado el truco montado en secreto por los rojos.
A Rusia se le deben miles de millones de dólares por la compra de armamento desde fusiles hasta aviones de combate. A China con la entrega a futuro de petróleo pagado por adelantado a precios de hoy la angustia la consume. El llamado fondo chino ha sido exprimido al máximo ya y está seco. Brasil, en menor escala, tiene facturas por cobrar en el área alimentaria, equipos y servicios.
Lo más grave de todo esto para Venezuela es que el petróleo venezolano ha sido desvirtuado en su esencia, por lo que muy pocos lo quieren al haber menos confianza en el manejo de la estatal PDVSA.
Por todo esto están pidiendo depósitos de las reservas y hasta oro en sus bóvedas para garantizarse de un peligroso “default” de las deudas venezolanas.
La nota a mano que coloca un diplomático de uno de los países de la UE que estudió el documento dice: “Not possible to accept this guarantee because Venezuela is no longer a guarantee.”, lo que se traduce en “No es posible aceptar esta garantía porque Venezuela ya no es una garantía”.
La explicación adicional a la inquietud de esos tres países a los que se destinarán las reservas tiene que ver con el análisis que en el documento se hace del deterioro de todas las empresas controladas por el gobierno de Chávez bien sean nacionalizadas, expropiadas o desde antes funcionando en sus manos.
Un grupo de fotos complementa la carpeta estudiada en Bruselas como sustento a las líneas del informe, entre ellas hay del interior de Planta Centro en Carabobo (abajo). Otras detallan el declive de la producción de cemento tras haber sido expropiadas las cementeras suiza, francesa y mexicana así como el de las fincas invadidas. Entre las gráficas un trio de fotos de la hacienda La Carolina “robada” a Diego Arria.
Muy grave para el país. Los comentarios más duros indicaban las dudas a la transparencia del régimen venezolano en manejar esos dineros y el oro.
No entienden como tras haber recibido más de 1.000.000.000.000 de dólares americanos en poco más de doce años sea el gobierno con más incremento de deuda, la más grande inflación del mundo y el que siga solicitando dinero prestado en varios países.






