Fundada en siete pilares básicos, con base en los cuales busca sentar precedentes en la industria tecnológica de América Latina, Toshiba presentó su política de eficiencia energética orientada a contribuir firmemente con la conservación del medio ambiente.
“Factor T” y “Visión Ambiental 2050” son dos de los llamados pilares que la compañía ha implementado en este ejercicio de compromiso ecológico: “Se trata de dos de nuestros principales fundamentos a nivel mundial, bajo los cuales regimos no solamente la fabricación de equipos de cómputo sino todos los productos que producimos. Buscamos con ellos mantener nuestra alta calidad, pero con el menor impacto ambiental; queremos incrementar nuestra eficiencia en este rubro en 1,000%”, aseguró Edgar González, Director General de la División de Cómputo de Toshiba para América Latina.
El directivo recuerda que debido a ello, la compañía ha sido pionera en apegarse a reconocidas y estrictas normas internacionales en este rubro, aún cuando no son obligatorias en muchos de los países donde comercializa sus productos, “tal como sucede justamente en nuestra región”, acota. Entre estas políticas se encuentran RoHS (Restricción de Sustancias Dañinas) y Energy Star (certificación en los productos y prácticas por la eficiencia en el consumo de energía), lo que se complementa positivamente con el más alto rango de la clasificación EPEAT -EPEAT Gold-, debido al adecuado rendimiento corporativo, apropiada conservación de energía y con una consciente selección de materiales.
González afirma que además de todo ello, la laptops y netbooks de Toshiba están integradas con cada vez más y mejores tecnologías que coadyuvan a este propósito, tales como el Display LED blacklit, que no contiene mercurio y es más eficiente en energía que las pantallas tradicionales.
“Toshiba ha pensado, incluso, en el fin de vida de los productos; es por ello que los plásticos son marcados para reciclaje, así como el pegamento y plástico son diseñados para separarse fácilmente”, concluye el directivo.



