Brasileños vuelven a las urnas para elegir a su presidente

BRASIL-ELECCIONES

 

SAO PAULO, Brasil (AP) — 

Según la presidenta Dilma Roussef, la gratitud de los brasileños por un decenio de progreso podrá más que sus temores ante un escenario económico incierto, al buscar su relección tras una campaña enconada y llena de altibajos.

“Nos esforzamos tanto para mejorar la vida de las personas que no vamos a dejar que nada en este mundo, ni la crisis, ni el pesimismo les quite lo que conquistaron”, dijo Rousseff antes de votar. “Brasil ha cambiado para mejorar la vida de las personas”.

Una encuesta daba leve ventaja a Rousseff sobre su oponente de centroderecha Aecio Neves, pero otra los mostraba empatados.

Contra los que afirman que solo Rousseff continuará con los programas sociales que beneficiaron a los pobres, los seguidores de Neves, quien unió a la oposición, dicen que solo un cambio profundo puede reactivar la economía, aunque sin olvidar los programas sociales que ayudan a los más pobres.

La contienda es la más cerrada desde el retorno de la democracia a Brasil después de la dictadura militar en 1985.

Un accidente aéreo lanzó a una adversaria de Rousseff por momentos al primer lugar en sondeos y los resultados de la primera ronda de Neves, senador y ex gobernador del estado de Minas Gerais, sorprendieron y unificaron a la oposición.

La división fue clara en las últimas tres semanas de la campaña. Analistas dicen que los brasileños sienten que la elección presenta un dilema de escoger darle continuidad a programas de inclusión social con Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), o abrir paso a un nuevo proyecto macroeconómico favorable al mercado para alentar el crecimiento con Neves, del Partido de la Social Democracia.

Durante la última década, el PT encabezó una profunda transformación en Brasil al ampliar programas de bienestar social que ayudaron a sacar a 40 millones de personas a escalar de la pobreza a la clase media.

“Nos esforzamos tanto para mejorar la vida de las personas que no vamos a dejar que nada en este mundo, ni la crisis, ni el pesimismo les quite lo que conquistaron”, dijo Rousseff antes de votar en la ciudad de Porto Alegre. “Brasil ha cambiado para mejorar la vida de las personas”.

Neves dijo sentirse confiado de que él será elegido tras votar en su natal ciudad de Belo Horizonte, donde también nació Rousseff.

“Me veo en muchas mejores condiciones que ella. Vamos a demostrar que mantendremos los programas sociales, que vamos a cumplir todos los compromisos que asumimos”, dijo Neves.

En los últimos cuatro años, bajo el gobierno de Rousseff, el país padeció un crecimiento económico débil y entró en recesión. El escenario incierto siembra preocupaciones sobre si la era de prosperidad en Brasil llegó a su fin.

“Hay dos sentimientos básicos que compiten en esta elección. Uno de ellos es la inclusión social y la protección que forma la base de lo que es el PT y la campaña de reelección de Dilma”, señaló Carlos Pereira, un analista político de la Fundación Getúlio Vargas. “El país está dividido en dos, con la mitad queriendo inclusión social y la otra mitad creyendo que la estabilidad macroeconómica es lo más importantes”.

Las campañas de Rousseff y Neves lanzaron ataques ofensivos en las últimas semanas que mostraban esta división entre los únicos partidos que han ocupado la presidencia desde 1995.

Neves ataca a Rousseff por un escándalo de corrupción dentro de la petrolera paraestatal Petrobras donde un ex ejecutivo involucrado testificó que el PT recibió dinero por sobornos. Rousseff niega haber conocido del esquema y repitió constantemente a los brasileños que votar por Neves sería un “retroceso” a la era en que Brasil registraba altos índices de inflación y desempleo.

Karla Brandao, una enfermera de 47 años, dijo que votó por Rousseff porque sintió su vida mejorar en la última década desde que Luiz Inacio Lula da Silva, predecesor de Rousseff, colocó al Partido de los Trabajadores en el poder.

“Tenía muchos problemas en mi vida y el gobierno de Lula me echó la mano”, dijo Brandao, al referirse a programas sociales como Bolsa Familia, que entrega pagos mensuales un programa en efectivo a las familias más pobres de Brasil. “Dilma continuó con las políticas de Lula y eso es suficiente para mi”.

En Sao Paulo, un bastión del partido de la oposición, la gente caminaba a las casillas para votar, muchos con adhesivos de Neves en sus camisetas. Luiz Fernando Cruz dijo que votó por Neves porque sus propuestas auspiciarían un Brasil con un mejor ambiente de negocios.

“El proyecto de Aecio se acerca más a la realidad del capitalismo que Brasil tiene que aceptar”, dijo Cruz, que trabaja en mercadotecnia y tiene 43 años. “Brasil progresó mucho para las personas que lo necesitan, pero es una ilusión, no es sostenible. Es todo subsidios y préstamos. Ahora estamos pagando por ello”.

Las urnas cierran a las 17 (1900 GMT) en casi la mayoría del país, con excepción de algunos estados donde cerrarán hasta las 20 (2200 GMT). Ya que el sistema de votación es electrónico, el resultado final se espera para unas horas después.

 

Dilma Rousseff, Aecio Neves

Aécio Neves:

 

Es el candidato del partido de oposición más grande de Brasil, el de la Social Democracia Brasileña, que ocupó la presidencia entre 1995 y 2003 con el político Fernando Henrique Cardoso. Tiene como compañero de fórmula a Aloysio Nunes, el líder de la bancada de su partido en el Senado. Neves, de 54 años, es licenciado en economía. Descendiente de una familia de políticos, es nieto del primer presidente electo tras el régimen militar que terminó en 1985, Tancredo Neves, quien murió un día antes de su toma de posesión. Aécio Neves fue diputado federal antes de ser electo gobernador de Minas Gerais, el segundo más grande en población, y reelecto para un segundo mandato en 2006. Tras su gobierno fue senador y presidente del partido que cuenta con una base de apoyo fiel principalmente en el estado de Sao Paulo. Es el candidato más favorable a la clase empresarial de los tres principales aspirantes a la presidencia. Propone hacer ajustes en gastos públicos, dotar de autonomía al Banco Central y presentar una reforma fiscal. También promete una política externa más abierta al comercio para la que plantea flexibilizar reglas del bloque Mercosur que ahora prohíben que sus países miembros acuerden tratados bilaterales sin el permiso de los demás.

 

Dilma Rousseff:

 

La presidenta de Brasil desde 2011 busca la reelección y continuidad de programas sociales del Partido de los Trabajadores, que lleva casi 12 años en el poder. Fue la candidata escogida por el popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la primera mujer en ser mandataria del país. Promete fortalecer programas asistenciales que han ayudado a erradicar el hambre y la pobreza extrema lo que la hace la candidata favorita entre los más pobres de Brasil. Sin embargo, la economía entró oficialmente en recesión en agosto después de una grave desaceleración. Aunque Rousseff es criticada por empresarios por su política intervencionista, analistas presagian que flexibilizaría precios como los de la gasolina y electricidad para no causar más afectaciones a la industria. Rousseff, de 66 años, estuvo detenida por la dictadura y fue torturada en los años 70 cuando militaba en una guerrilla de izquierda. Antes de ser presidenta, dirigió el consejo administrativo de la paraestatal Petrobras entre 2003 y 2010 mientras era ministra de Minas y Energía y luego jefa de Gabinete de la Presidencia. Su carrera política ligada a la petrolera, en vez de ser una fortaleza, es una debilidad para la candidata ya que la empresa está envuelta en un escándalo de corrupción por un esquema de sobornos entregados a políticos del partido gobernante a cambio de contratos.

 

Información electoral y general sobre la segunda vuelta del domingo en Brasil  

 

Información Electoral:

 

Serán elegidos presidente y vicepresidente de la República para el cuatrienio 2014-2018. -Los centros de votación abrirán a las 08.00 (1000GMT) y cerrarán a las 17.00 (1900GMT). -El Tribunal Superior Electoral es la entidad encargada de hacer los escrutinios y espera comenzar a divulgar resultados parciales a partir de las 20.00 (2200GMT). -El voto es a través de urna electrónica y es obligatorio a partir de los 18 años y hasta los 70. -El conteo de votos será electrónico. -Alrededor de 30.000 soldados de la armada, ejército y fuerza aérea deben actuar de apoyo logístico en 88 municipios de difícil acceso durante las elecciones. Cada estado desplegará a su fuerza policial. -Observadores internacionales: 43. -Padrón electoral: 142.822.046 mayores de 16 años. Unos 354.184 podrán votar en el extranjero. En Brasil el voto en el exterior también es obligatorio. -Centros de votación en todo el país: 450.000 casillas y 530.000 urnas electrónicas.

 

Información general: 

 

Población: 203 millones de personas. -Superficie territorial: 8.515.767 kilómetros cuadrados. -PIB anual: 2,3% (2013). -Desempleo: 4,9% (a septiembre de 2014). -Moneda: real. -Actividad económica: los hidrocarburos, los minerales (hierro), el sector agropecuario (café, soya, carne bovina y azúcar).

 

Economía y bienestar social dividen voto en Brasil 

 

La disyuntiva que millones de brasileños llevarán consigo a las urnas el domingo al decidir si reeligen a la presidenta izquierdista Dilma Rousseff o apuestan a su rival conservador es clara: ¿Se puede reactivar la economía sin dejar de reducir la desigualdad social?

El Partido de los Trabajadores de Rousseff encabezó un período de crecimiento económico de una década que sacó de la pobreza a millones de brasileños. Pero la economía se desaceleró en los últimos años y el electorado debe pronunciarse ahora acerca de quién es la persona más indicada para reactivarla, si la presidenta, una ex guerrillera que mantuvo los programas sociales iniciados por su predecesor y correligionario Luiz Inacio Lula da Silva, o el senador Aecio Neves, miembro de una dinastía política y quien sorprendió al terminar segundo en la primera ronda de los comicios.

“Los brasileños quieren las dos cosas: que el país crezca y que los programas sociales continúen y, de hecho, se expandan”, dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano. “No creo que quieran escoger una opción o la otra”.

La segunda vuelta del domingo se perfila como la más reñida e impredecible desde el fin de la dictadura militar en 1985.

La disputa se volvió hostil y han abundado las denuncias de corrupción y nepotismo, factores estos que han contaminado la política brasileña por décadas.

Sin embargo, los analistas dicen que los más importante para los brasileños es relanzar la economía a la vez que se continúan desarrollando políticas para rescatar a los pobres y fortalecer a la clase media.

En primera ronda, Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) obtuvo el 34% de los votos, por debajo del 42% de Rousseff pero superando a la ambientalista Marina Silva, quien por momentos reinó en las encuestas y se suponía era la gran rival de la presidenta.

El adversario de Rousseff fue gobernador del estado de Minas Gerais, el segundo más poblado del país, por dos mandatos que concluyó con un índice de popularidad de 92%. El político de 54 años, que también fue diputado federal, recortó el gasto público y logró estabilizar los objetivos presupuestarios del estado.

Neves señala que puede poner en marcha a la séptima economía más grande del mundo con incentivos a los negocios y una reforma fiscal. Dice que dejará atrás la ideología para retomar una política exterior “más pragmática”, que incluiría un cambio en las reglas de Mercosur para que Brasil pueda negociar tratados por separado con otros países fuera del bloque que conforman Argentina, Venezuela, Paraguay y Uruguay. Así, abriría la posibilidad de que Brasil se convierta en un mejor socio comercial de Estados Unidos y países europeos.

La campaña de Rousseff sostiene que Neves representaría un “retroceso” en las políticas de inclusión social.

“Ellos actúan para muy pocos, porque después de todo son elitistas”, expresó Rousseff en medio de gritos de apoyo a ella y a Lula en un evento en un barrio de la periferia de Sao Paulo. “Ellos no miran al pueblo, solo prestan atención a una minoría”.

Shifter, del Diálogo Interamericano, dice que la campaña de la mandataria logro sembrar temor de lo que puede pasar si pierde el Partido de los Trabajadores (PT).

“Estar a cargo en la presidencia tiene enormes ventajas, los recursos que tiene Dilma y la maquinaria del PT son más fuertes que los del PSDB”, dijo Shifter. “La campaña creó el temor de que Aécio retrocedería en muchos programas y tuvo un efecto. Es difícil contrarrestar eso”.

Los mensajes de Rousseff, de 66 años, parecen haber rendido frutos. Dos semanas antes del voto, las encuestas colocaban a los dos candidatos en un empate técnico, aunque con leve ventaja para Neves. Pero Rousseff comenzó a crecer en los últimos días y un sondeo divulgado el sábado por la empresa Datafolha indicó que Rousseff tenía el 52% de las preferencias contra el 48% de Neves. La empresa entrevistó a 19.318 personas y alertó que aún se le llama un empate técnico ya que tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.

La ex guerrillera marxista soportó críticas a su gobierno alimentadas por el bajo crecimiento económico, tan débil que en los últimos dos trimestres se contrajo. Sobrellevó una ola de protestas de millones de personas en junio de 2013 provocadas por la insatisfacción con los servicios públicos de transporte, educación y salud, que no se repitieron a la misma escala en el año de elecciones.

“Dilma tiene a su favor los esfuerzos por lograr la inclusión social, pero las políticas macroeconómicas durante sus primeros cuatro años fueron muy débiles”, dijo Carlos Pereira, analista político de la Fundación Getúlio Vargas. “La inflación ha vuelto. El país está en una recesión técnica y el gasto público está fuera de control”.

Los partidarios de Rousseff confían en que dará mejores resultados en su segundo mandato y resaltan que votar por su adversario sería interrumpir un proyecto en marcha.

“Los primeros cuatro años siempre son difíciles, pero yo creo en ella. Su segundo mandato tiene que ser mejor. Su proyecto tiene que continuar”, dijo Alexsandra Armanelia, dueña de una ferretería a las afueras de la ciudad de Belo Horizonte, donde nacieron Rousseff y Neves, en el estado de Minas Gerais, que ha enviado más políticos que ningún otro a la presidencia.

La presidenta promete continuar la fuerte participación del estado en la economía. Argumenta que el crecimiento débil es temporal y destaca las bajas tasas de desempleo. Su Partido de los Trabajadores tiene el apoyo de muchos en las clases bajas debido a los programas sociales que han contribuido a que 40 millones de personas pasaran a la clase media desde 2003.

Algunos perciben a Neves como alejado de las realidades sociales del país por provenir de una familia de políticos privilegiados. Su abuelo, Tancredo Neves, fue elegido el primer presidente de la posdictadura en Brasil pero enfermó y falleció antes de que asumiera el cargo.

Así como Lula escribió una carta en 2002 para calmar los miedos de que la alternancia en el poder implicaría riesgos en la economía, Neves se vio obligado a escribir un manifiesto, en el que aseguró que no interrumpiría programas que han logrado reducir la brecha económica entre ricos y pobres.

“Nuestra determinación, y me comprometo personalmente con ello, es llevar adelante la deuda social brasileña, que es inquebrantablemente tarea de cualquier gobernante. Vamos a ampliar y mejorar las políticas actuales”, escribió Neves en la carta.

En un mitin reciente en la ciudad de Belo Horizonte, donde Neves es más popular que Rousseff, cientos de jóvenes ondeaban las banderas del partido y bailaban al ritmo de tambores en la calle.

“Él es fantástico y es intelectual. Es mucho mejor que Dilma, quien viene perjudicando la calidad política del país”, dijo Rogelio Carbalho, de 27 años y partidario de Neves.

Casi 143 millones de personas están habilitadas para votar. Lo harán mediante máquinas electrónicas y los resultados se conocerán pocas horas después de las cinco de la tarde, la hora de finalización de los comicios.

Las autoridades electorales enviarán unos 530.000 dispositivos de votación hasta los puntos más distantes del país, el quinto más grande del mundo. Para llegar a las aldeas más profundas en la selva de la Amazonia, se utilizan embarcaciones para transportar las máquinas.

 

Dilma Rousseff

Aecio Neves, Leticia Weber

Dilma Rousseff

Luiz Inacio Lula da Silva

TelegramWhatsAppFacebookX

BRASIL-ELECCIONES

 

SAO PAULO, Brasil (AP) — 

Según la presidenta Dilma Roussef, la gratitud de los brasileños por un decenio de progreso podrá más que sus temores ante un escenario económico incierto, al buscar su relección tras una campaña enconada y llena de altibajos.

“Nos esforzamos tanto para mejorar la vida de las personas que no vamos a dejar que nada en este mundo, ni la crisis, ni el pesimismo les quite lo que conquistaron”, dijo Rousseff antes de votar. “Brasil ha cambiado para mejorar la vida de las personas”.

Una encuesta daba leve ventaja a Rousseff sobre su oponente de centroderecha Aecio Neves, pero otra los mostraba empatados.

Contra los que afirman que solo Rousseff continuará con los programas sociales que beneficiaron a los pobres, los seguidores de Neves, quien unió a la oposición, dicen que solo un cambio profundo puede reactivar la economía, aunque sin olvidar los programas sociales que ayudan a los más pobres.

La contienda es la más cerrada desde el retorno de la democracia a Brasil después de la dictadura militar en 1985.

Un accidente aéreo lanzó a una adversaria de Rousseff por momentos al primer lugar en sondeos y los resultados de la primera ronda de Neves, senador y ex gobernador del estado de Minas Gerais, sorprendieron y unificaron a la oposición.

La división fue clara en las últimas tres semanas de la campaña. Analistas dicen que los brasileños sienten que la elección presenta un dilema de escoger darle continuidad a programas de inclusión social con Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), o abrir paso a un nuevo proyecto macroeconómico favorable al mercado para alentar el crecimiento con Neves, del Partido de la Social Democracia.

Durante la última década, el PT encabezó una profunda transformación en Brasil al ampliar programas de bienestar social que ayudaron a sacar a 40 millones de personas a escalar de la pobreza a la clase media.

“Nos esforzamos tanto para mejorar la vida de las personas que no vamos a dejar que nada en este mundo, ni la crisis, ni el pesimismo les quite lo que conquistaron”, dijo Rousseff antes de votar en la ciudad de Porto Alegre. “Brasil ha cambiado para mejorar la vida de las personas”.

Neves dijo sentirse confiado de que él será elegido tras votar en su natal ciudad de Belo Horizonte, donde también nació Rousseff.

“Me veo en muchas mejores condiciones que ella. Vamos a demostrar que mantendremos los programas sociales, que vamos a cumplir todos los compromisos que asumimos”, dijo Neves.

En los últimos cuatro años, bajo el gobierno de Rousseff, el país padeció un crecimiento económico débil y entró en recesión. El escenario incierto siembra preocupaciones sobre si la era de prosperidad en Brasil llegó a su fin.

“Hay dos sentimientos básicos que compiten en esta elección. Uno de ellos es la inclusión social y la protección que forma la base de lo que es el PT y la campaña de reelección de Dilma”, señaló Carlos Pereira, un analista político de la Fundación Getúlio Vargas. “El país está dividido en dos, con la mitad queriendo inclusión social y la otra mitad creyendo que la estabilidad macroeconómica es lo más importantes”.

Las campañas de Rousseff y Neves lanzaron ataques ofensivos en las últimas semanas que mostraban esta división entre los únicos partidos que han ocupado la presidencia desde 1995.

Neves ataca a Rousseff por un escándalo de corrupción dentro de la petrolera paraestatal Petrobras donde un ex ejecutivo involucrado testificó que el PT recibió dinero por sobornos. Rousseff niega haber conocido del esquema y repitió constantemente a los brasileños que votar por Neves sería un “retroceso” a la era en que Brasil registraba altos índices de inflación y desempleo.

Karla Brandao, una enfermera de 47 años, dijo que votó por Rousseff porque sintió su vida mejorar en la última década desde que Luiz Inacio Lula da Silva, predecesor de Rousseff, colocó al Partido de los Trabajadores en el poder.

“Tenía muchos problemas en mi vida y el gobierno de Lula me echó la mano”, dijo Brandao, al referirse a programas sociales como Bolsa Familia, que entrega pagos mensuales un programa en efectivo a las familias más pobres de Brasil. “Dilma continuó con las políticas de Lula y eso es suficiente para mi”.

En Sao Paulo, un bastión del partido de la oposición, la gente caminaba a las casillas para votar, muchos con adhesivos de Neves en sus camisetas. Luiz Fernando Cruz dijo que votó por Neves porque sus propuestas auspiciarían un Brasil con un mejor ambiente de negocios.

“El proyecto de Aecio se acerca más a la realidad del capitalismo que Brasil tiene que aceptar”, dijo Cruz, que trabaja en mercadotecnia y tiene 43 años. “Brasil progresó mucho para las personas que lo necesitan, pero es una ilusión, no es sostenible. Es todo subsidios y préstamos. Ahora estamos pagando por ello”.

Las urnas cierran a las 17 (1900 GMT) en casi la mayoría del país, con excepción de algunos estados donde cerrarán hasta las 20 (2200 GMT). Ya que el sistema de votación es electrónico, el resultado final se espera para unas horas después.

 

Dilma Rousseff, Aecio Neves

Aécio Neves:

 

Es el candidato del partido de oposición más grande de Brasil, el de la Social Democracia Brasileña, que ocupó la presidencia entre 1995 y 2003 con el político Fernando Henrique Cardoso. Tiene como compañero de fórmula a Aloysio Nunes, el líder de la bancada de su partido en el Senado. Neves, de 54 años, es licenciado en economía. Descendiente de una familia de políticos, es nieto del primer presidente electo tras el régimen militar que terminó en 1985, Tancredo Neves, quien murió un día antes de su toma de posesión. Aécio Neves fue diputado federal antes de ser electo gobernador de Minas Gerais, el segundo más grande en población, y reelecto para un segundo mandato en 2006. Tras su gobierno fue senador y presidente del partido que cuenta con una base de apoyo fiel principalmente en el estado de Sao Paulo. Es el candidato más favorable a la clase empresarial de los tres principales aspirantes a la presidencia. Propone hacer ajustes en gastos públicos, dotar de autonomía al Banco Central y presentar una reforma fiscal. También promete una política externa más abierta al comercio para la que plantea flexibilizar reglas del bloque Mercosur que ahora prohíben que sus países miembros acuerden tratados bilaterales sin el permiso de los demás.

 

Dilma Rousseff:

 

La presidenta de Brasil desde 2011 busca la reelección y continuidad de programas sociales del Partido de los Trabajadores, que lleva casi 12 años en el poder. Fue la candidata escogida por el popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la primera mujer en ser mandataria del país. Promete fortalecer programas asistenciales que han ayudado a erradicar el hambre y la pobreza extrema lo que la hace la candidata favorita entre los más pobres de Brasil. Sin embargo, la economía entró oficialmente en recesión en agosto después de una grave desaceleración. Aunque Rousseff es criticada por empresarios por su política intervencionista, analistas presagian que flexibilizaría precios como los de la gasolina y electricidad para no causar más afectaciones a la industria. Rousseff, de 66 años, estuvo detenida por la dictadura y fue torturada en los años 70 cuando militaba en una guerrilla de izquierda. Antes de ser presidenta, dirigió el consejo administrativo de la paraestatal Petrobras entre 2003 y 2010 mientras era ministra de Minas y Energía y luego jefa de Gabinete de la Presidencia. Su carrera política ligada a la petrolera, en vez de ser una fortaleza, es una debilidad para la candidata ya que la empresa está envuelta en un escándalo de corrupción por un esquema de sobornos entregados a políticos del partido gobernante a cambio de contratos.

 

Información electoral y general sobre la segunda vuelta del domingo en Brasil  

 

Información Electoral:

 

Serán elegidos presidente y vicepresidente de la República para el cuatrienio 2014-2018. -Los centros de votación abrirán a las 08.00 (1000GMT) y cerrarán a las 17.00 (1900GMT). -El Tribunal Superior Electoral es la entidad encargada de hacer los escrutinios y espera comenzar a divulgar resultados parciales a partir de las 20.00 (2200GMT). -El voto es a través de urna electrónica y es obligatorio a partir de los 18 años y hasta los 70. -El conteo de votos será electrónico. -Alrededor de 30.000 soldados de la armada, ejército y fuerza aérea deben actuar de apoyo logístico en 88 municipios de difícil acceso durante las elecciones. Cada estado desplegará a su fuerza policial. -Observadores internacionales: 43. -Padrón electoral: 142.822.046 mayores de 16 años. Unos 354.184 podrán votar en el extranjero. En Brasil el voto en el exterior también es obligatorio. -Centros de votación en todo el país: 450.000 casillas y 530.000 urnas electrónicas.

 

Información general: 

 

Población: 203 millones de personas. -Superficie territorial: 8.515.767 kilómetros cuadrados. -PIB anual: 2,3% (2013). -Desempleo: 4,9% (a septiembre de 2014). -Moneda: real. -Actividad económica: los hidrocarburos, los minerales (hierro), el sector agropecuario (café, soya, carne bovina y azúcar).

 

Economía y bienestar social dividen voto en Brasil 

 

La disyuntiva que millones de brasileños llevarán consigo a las urnas el domingo al decidir si reeligen a la presidenta izquierdista Dilma Rousseff o apuestan a su rival conservador es clara: ¿Se puede reactivar la economía sin dejar de reducir la desigualdad social?

El Partido de los Trabajadores de Rousseff encabezó un período de crecimiento económico de una década que sacó de la pobreza a millones de brasileños. Pero la economía se desaceleró en los últimos años y el electorado debe pronunciarse ahora acerca de quién es la persona más indicada para reactivarla, si la presidenta, una ex guerrillera que mantuvo los programas sociales iniciados por su predecesor y correligionario Luiz Inacio Lula da Silva, o el senador Aecio Neves, miembro de una dinastía política y quien sorprendió al terminar segundo en la primera ronda de los comicios.

“Los brasileños quieren las dos cosas: que el país crezca y que los programas sociales continúen y, de hecho, se expandan”, dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano. “No creo que quieran escoger una opción o la otra”.

La segunda vuelta del domingo se perfila como la más reñida e impredecible desde el fin de la dictadura militar en 1985.

La disputa se volvió hostil y han abundado las denuncias de corrupción y nepotismo, factores estos que han contaminado la política brasileña por décadas.

Sin embargo, los analistas dicen que los más importante para los brasileños es relanzar la economía a la vez que se continúan desarrollando políticas para rescatar a los pobres y fortalecer a la clase media.

En primera ronda, Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) obtuvo el 34% de los votos, por debajo del 42% de Rousseff pero superando a la ambientalista Marina Silva, quien por momentos reinó en las encuestas y se suponía era la gran rival de la presidenta.

El adversario de Rousseff fue gobernador del estado de Minas Gerais, el segundo más poblado del país, por dos mandatos que concluyó con un índice de popularidad de 92%. El político de 54 años, que también fue diputado federal, recortó el gasto público y logró estabilizar los objetivos presupuestarios del estado.

Neves señala que puede poner en marcha a la séptima economía más grande del mundo con incentivos a los negocios y una reforma fiscal. Dice que dejará atrás la ideología para retomar una política exterior “más pragmática”, que incluiría un cambio en las reglas de Mercosur para que Brasil pueda negociar tratados por separado con otros países fuera del bloque que conforman Argentina, Venezuela, Paraguay y Uruguay. Así, abriría la posibilidad de que Brasil se convierta en un mejor socio comercial de Estados Unidos y países europeos.

La campaña de Rousseff sostiene que Neves representaría un “retroceso” en las políticas de inclusión social.

“Ellos actúan para muy pocos, porque después de todo son elitistas”, expresó Rousseff en medio de gritos de apoyo a ella y a Lula en un evento en un barrio de la periferia de Sao Paulo. “Ellos no miran al pueblo, solo prestan atención a una minoría”.

Shifter, del Diálogo Interamericano, dice que la campaña de la mandataria logro sembrar temor de lo que puede pasar si pierde el Partido de los Trabajadores (PT).

“Estar a cargo en la presidencia tiene enormes ventajas, los recursos que tiene Dilma y la maquinaria del PT son más fuertes que los del PSDB”, dijo Shifter. “La campaña creó el temor de que Aécio retrocedería en muchos programas y tuvo un efecto. Es difícil contrarrestar eso”.

Los mensajes de Rousseff, de 66 años, parecen haber rendido frutos. Dos semanas antes del voto, las encuestas colocaban a los dos candidatos en un empate técnico, aunque con leve ventaja para Neves. Pero Rousseff comenzó a crecer en los últimos días y un sondeo divulgado el sábado por la empresa Datafolha indicó que Rousseff tenía el 52% de las preferencias contra el 48% de Neves. La empresa entrevistó a 19.318 personas y alertó que aún se le llama un empate técnico ya que tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.

La ex guerrillera marxista soportó críticas a su gobierno alimentadas por el bajo crecimiento económico, tan débil que en los últimos dos trimestres se contrajo. Sobrellevó una ola de protestas de millones de personas en junio de 2013 provocadas por la insatisfacción con los servicios públicos de transporte, educación y salud, que no se repitieron a la misma escala en el año de elecciones.

“Dilma tiene a su favor los esfuerzos por lograr la inclusión social, pero las políticas macroeconómicas durante sus primeros cuatro años fueron muy débiles”, dijo Carlos Pereira, analista político de la Fundación Getúlio Vargas. “La inflación ha vuelto. El país está en una recesión técnica y el gasto público está fuera de control”.

Los partidarios de Rousseff confían en que dará mejores resultados en su segundo mandato y resaltan que votar por su adversario sería interrumpir un proyecto en marcha.

“Los primeros cuatro años siempre son difíciles, pero yo creo en ella. Su segundo mandato tiene que ser mejor. Su proyecto tiene que continuar”, dijo Alexsandra Armanelia, dueña de una ferretería a las afueras de la ciudad de Belo Horizonte, donde nacieron Rousseff y Neves, en el estado de Minas Gerais, que ha enviado más políticos que ningún otro a la presidencia.

La presidenta promete continuar la fuerte participación del estado en la economía. Argumenta que el crecimiento débil es temporal y destaca las bajas tasas de desempleo. Su Partido de los Trabajadores tiene el apoyo de muchos en las clases bajas debido a los programas sociales que han contribuido a que 40 millones de personas pasaran a la clase media desde 2003.

Algunos perciben a Neves como alejado de las realidades sociales del país por provenir de una familia de políticos privilegiados. Su abuelo, Tancredo Neves, fue elegido el primer presidente de la posdictadura en Brasil pero enfermó y falleció antes de que asumiera el cargo.

Así como Lula escribió una carta en 2002 para calmar los miedos de que la alternancia en el poder implicaría riesgos en la economía, Neves se vio obligado a escribir un manifiesto, en el que aseguró que no interrumpiría programas que han logrado reducir la brecha económica entre ricos y pobres.

“Nuestra determinación, y me comprometo personalmente con ello, es llevar adelante la deuda social brasileña, que es inquebrantablemente tarea de cualquier gobernante. Vamos a ampliar y mejorar las políticas actuales”, escribió Neves en la carta.

En un mitin reciente en la ciudad de Belo Horizonte, donde Neves es más popular que Rousseff, cientos de jóvenes ondeaban las banderas del partido y bailaban al ritmo de tambores en la calle.

“Él es fantástico y es intelectual. Es mucho mejor que Dilma, quien viene perjudicando la calidad política del país”, dijo Rogelio Carbalho, de 27 años y partidario de Neves.

Casi 143 millones de personas están habilitadas para votar. Lo harán mediante máquinas electrónicas y los resultados se conocerán pocas horas después de las cinco de la tarde, la hora de finalización de los comicios.

Las autoridades electorales enviarán unos 530.000 dispositivos de votación hasta los puntos más distantes del país, el quinto más grande del mundo. Para llegar a las aldeas más profundas en la selva de la Amazonia, se utilizan embarcaciones para transportar las máquinas.

 

Dilma Rousseff

Aecio Neves, Leticia Weber

Dilma Rousseff

Luiz Inacio Lula da Silva

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.