VÍCTOR SUÁREZ /
Madrid, especial para Runrun.es
Las autoridades sanitarias españolas (el comité de crisis que suplantó a la ministra Ana Mato en el tratamiento público del caso de la auxiliar de enfermería infectada con ébola) han vuelto a fallar. Muy sonrientes anunciaron ayer martes 21 que la paciente Teresa Romero había resultado negativo en todas las pruebas que se le habían practicado desde el domingo pasado y que por tanto estaba totalmente curada, libre de ébola.
El júbilo inducido fue reproducido en primera plana de la prensa de hoy y en la apertura de todos los telediarios nocturnos de la víspera.
Pero muy pronto han debido dar marcha atrás en el hospital Carlos III, en cuya sexta planta (la de los casos de aislamiento severo por enfermedades infecciosas) se mantendrá Romero, atendida por personal que aún conserva trajes especiales para evitar posible contagio.
“No será trasladada a la quinta planta todavía, hasta tanto no recibamos los resultados de nuevas pruebas que indiquen que no existen rastros virales en todos los fluidos corporales de la paciente”, ha dicho en la mañana por TV una médica que atiende el caso.
¿Hasta que no existan rastros? ¿Persisten aún?
La vicepresidenta de gobierno y jefa del Comité de Crisis Sanitaria, Soraya Sáenz de Santamaría, había dicho el lunes que sus noticias sobre el caso eran muy positivas, pero tardó unos cinco segundos en expresarlo con alguna sonrisa.
El martes el equipo médico tratante apareció en escena: Teresa Romero está cien por cien libre de ébola, totalmente curada, un éxito, todas las pruebas de sangre y fluidos han resultado negativas, saldrá de su aislamiento y pasará a recuperación.
Se volvieron a apresurar. Como se equivocaron al inicio, con lo de los protocolos, en el diagnóstico y tratamiento del primer caso de ébola en territorio europeo.
POSITIVO EN SALIVA
En el Centro Nacional de Microbiología (CNM, Majadahonda, Madrid), donde se realizan todos los análisis de las muestras aportadas por la paciente, difieren un tanto de las conclusiones médicas manifestadas desde el hospital y desde el gobierno.
-En saliva, el resultado del PCR del martes fue positivo, me dice una fuente directa del CNM.
La prueba PCR traduce “Reacción en Cadena de la Polimerasa”. Muestras de sangre y de fluidos del afectado son sometidas a estas pruebas diariamente. Teresa Romero, en plasma, resultó negativo en la prueba del domingo, y ello dio pié para pensar que en las próximas horas se erradicaría la carga viral en su cuerpo. Eso le dijeron a la vicepresidenta de gobierno.
La prueba del lunes también resultó negativa en sangre y en algunos fluidos (sudor, vaginales), pero no en saliva.
En la prueba del martes aún era positiva en saliva. Sin embargo, las autoridades resolvieron anunciar que Teresa Romero había superado el ébola y, más aún, que estaba habilitada para donar plasma a otros posibles afectados.
En sus declaraciones a la TV la médica del Carlos III reveló una cuestión también preocupante: estaban a la espera de los resultados de nuevas pruebas en heces, orina y saliva.
-¿Por qué anunciar superación total si faltaban pruebas con resultados negativos consistentes?
La fuente de Centro de Microbiología me dice hoy:
-Ese virus en saliva ya no es viable (está próximo a ser erradicado). Pero la incertidumbre está ahí. Aquí se hizo el informe incluyendo ese dato importante. Luego los médicos, según normativa de la Organización de la Salud y sus contactos con expertos (alemanes), han decidido decir que está curada. (Desde) ya te avanzo que la paciente seguirá en aislamiento. Yo hubiera dado ese dato de la saliva y sobre todo habría sido más prudente (al anunciar curación 100%).
Según la fuente, la paciente se encuentra “en tránsito hacia el negativo completo. En horas lo será”.
Ante la admisión oficial hoy de que las pruebas no han resultado 100 por ciento negativas en todos los fluidos corporales de la paciente, los medios españoles han preferido callar o sesgar. A sabiendas de la situación, en alguno me han dicho: “Eso había que darlo con más fuelle o no darlo. Optaron por la opción tibia”.




