La OPEP pronostica caída de los precios petroleros. El Banco Mundial proyecta la crisis de Caja en Venezuela hasta 2015. Pese al evidente maquillaje y al retraso en cifras oficiales, la inflación sigue sobre 60%, y eso es lo que se cuenta, basado en precios regulados, para productos que no se consiguen. Analistas acotan que el PIB entró en recesión, hasta en –4,5%. A las aerolíneas e importadores se les deben divisas desde 2012. Y mientras los bonos de la República ondulan palo abajo, el riesgo país y el dólar paralelo actúan como termómetros para la economía venezolana. Y el año que viene hay elecciones, así que también habría que hablar de las encuestas. Así que a quienes andan rezando por ahí una versión santera del Padre Nuestro hay que decirle que recen bien y se pongan las alpargatas, porque lo que viene es joropo.
Los números hablan. Las exportaciones petroleras generan el 47% del ingreso fiscal, según la Ley de Presupuesto 2013, eso sin contar su efecto multiplicador al considerar las llamadas “corrientes de producción”, la petroquímica particularmente, y los contratistas. De acuerdo al Boletín Estadístico de la OPEP, la producción de PDVSA se ubica en 2,8 millones de barriles diarios. De ello, 800.000 se consumen internamente, restando para exportar, 2,0 millones de barriles. Reuters reportó en Abril que China recibía ya 563.000 bbl/d de eso, lo cual no podemos decir que se cobra, porque lo que hace es compensar un Fondo que se fue en inversiones e importaciones chinas. Ellos nos prestan, cobran y se dan el vuelto. Y los cubanos, nicaragüenses, argentinos y demás miembros del ALBA y Petrocaribe reciben 267.000 bbl/d que pagan financiados y subsidiados, con años muertos, y que compensan con instructores, paramédicos y agentes de inteligencia. 813.000 barriles que se van por estos caminos rojos, restando cerca de 1,2 millones en exportaciones cobrables que al precio de la canasta venezolana, según el portal de la industria, de US$ 90,89, significarían ingresos a Caja de casi US$ 40,000 millones anuales.
A eso hay que restarle las importaciones petroleras de unos US$ 8,000 millones en 2013 (tuvimos que proyectar porque las estadísticas de Balanza de Pagos del BCV informan solo hasta el III trimestre de 2013, un año de atraso) y nos quedamos con US$ 32,000 millones en disponibilidad de divisas, cifra que no cuadra con las que nos dicen. ¡Con razón Cadivi le debe a cada santo una vela! Evidentemente, una cosa es lo que se reporta en las Cuentas Nacionales y otra la realidad en Caja. Los préstamos del Fondo Chino que se van pagando se contabilizan, claro, pero eso ya se invirtió, se gastó y se perdió. Igualmente, las exportaciones a Cuba se contabilizan, pero vaya usted a pagar sus importaciones con paramédicos a ver que le dicen los proveedores del exterior.
No hay dólares. Según la Memoria y Cuenta 2013 del Ministerio del Poder Popular para las Finanzas, se liquidaron apenas US$ 29,700 millones en divisas por Cadivi que es la única vía oficial, 10,3% menos que en 2012. Esto cuadra con la disponibilidad calculada de US$ 32,000 millones. ¿Ahora, si de acuerdo al Banco Central de Venezuela las exportaciones del año pasado ascendieron a US$ 51,500 millones, de dónde sale para pagar la diferencia de US$ 21,800 millones? Evidentemente, el hueco cambiario lo tapan Sicad 2 y el mercado paralelo que seguirá disparado en la medida que se impongan más limitaciones al acceso a ese dólar de 49,97. Y no hablemos de la salida de capitales que exige otros US$ 12,400 millones.
Este gobierno está literalmente “bailando en un tusero…” Los números no dan. El Presupuesto Fiscal se basa en un ingreso de US$ 95,500 millones calculados a un dólar a 6,30 que no existe, es decir, no existe ni el ingreso, ni el 6,30. Y aún así se le proyecta un déficit del 7% cubierto con más endeudamiento. Definitivamente, “una cosa es lo que dice el burro, y otra, quien lo monta” como reza otro dicho. Los ejercicios fiscales son “pura paja” diría el ex -Embajador Shapiro. Y no contamos la corrupción que le roba a la economía y al pueblo venezolano lo que no tiene, dólares. Solo en Cadivi, dijo el ex –Ministro Giordani, le metieron mano a US$ 25,000 millones. ¿Y en otros entes del Estado, cuánto más se roban?
La gravedad de la economía la revelan las cifras y las siente el bolsillo, cosa que se refleja en las protestas y en las encuestas que indican altísimos niveles de reprobación de la gestión del gobierno y bajísimos niveles de apoyo a Maduro, de cara a unas elecciones parlamentarias en 2015 a las que vuela con plomo en el ala. Con el petróleo bajando, mejor recen bien rezao’, pero pónganse las alpargatas. De esta, tendrán que salir zapateando.







