La historia, peligrosamente, podría repetirse tal y como pasó en Afganistán en los 80 cuando Estados Unidos apoyó a los rebeldes contra los invasores soviéticos y cuyo desempeño los catapultó hacia una cruzada islámica que más tarde sería Al Qaeda. Ayer cuando el presidente Barack Obama dejó caer la posibilidad de apoyar con armamento a los rebeldes libios, la imagen se me vino a la cabeza.
Recuerdo claro aquel momento de la invasión soviética el 11 de enero de 1980 cuando desde la sede de la televisora de las Naciones Unidas (UN-TV) transmití para VTV, canal 8, donde estaba recibiendo mi reporte él en ese entonces afectísimo admirador y amigo de los Estados Unidos, el uruguayo Walter Martínez. La fecha no se me olvidará nunca pues fue luego de ese contacto vía satélite entre New York y Caracas, en nuna noche de fuerte nevada, que conocí a Bolivia mi hoy esposa.
Esos polvos de la guerrilla afgana trajeron esos lodos que más adelante, en el 2001, revelarían al mundo con los ataques al World Trade Center lo que ya era una organización global del terrorismo religioso.
Aquí paso a lo que hoy nos importa en cuanto al país libio.
Lo que en un momento pareció una exagerada mentira del coronel Gadafi al echarle la culpa de la aparición de rebeldes dentro de sus país y de las manifestaciones simultáneas en varias ciudades al grupo terrorista islámico de Al Qaeda podría tener algunos visos de verdad. Los cables publicados en diarios españoles como El País y El Mundo así como en otros medios europeos comienzan a provocar más angustias entre los aliados:
“Los servicios de Inteligencia de EEUU han percibido “destellos” de una “potencial” presencia de Al Qaeda entre las tropas que luchan contra el líder Muamar El Gadafi, aunque no son “significativos”, ha señalado un alto oficial militar.
El almirante James Stavridis, comandante de las tropas de EE.UU desplegadas en coordinación con la OTAN en Europa, hizo estas declaraciones durante una comparecencia ante el Senado de Estados Unidos. “Hemos visto destellos de potencial presencia de Al Qaeda y Hizbulá, hemos visto diferentes cosas. Pero, en este momento, no tengo el suficiente detalle para decir que existe presencia significativa de Al Qaeda o de otros grupos terroristas entre las fuerzas insurgentes”, precisó. Stavridis ratificó ante los senadores de EEUU el compromiso con las fuerzas insurgentes de la coalición internacional. “La inteligencia que estoy recibiendo en este momento me hace pensar que el liderazgo que estoy viendo está formado por hombres y mujeres responsables que están luchando contra las fuerzas del coronel Gadafi”, subrayó.
Los secretarios de Defensa, Robert Gates, y la secretaria de Estados Unidos, Hillary Clinton, tienen previsto comparecer este miércoles ante el Senado en una sesión a puerta cerrada para responder a las preguntas de los senadores sobre Libia.
El presidente de EE.UU, Barack Obama, se dirigió el lunes a la nación en un discurso en el que explicó las razones de la intervención militar que ha permitido salvar “numerosas vidas” y señaló que transferirá la responsabilidad de las operaciones militares aliadas en Libia a la OTAN ayer miércoles.
También dejo saber Obama que podría en una eventualidad dotar de armamento a los rebeldes si no se consigue la salida de Gadafi como se trata de acordar entre la coalición y gente del gobierno libio”.
En otro momento, tan solo dos días atrás, el número dos de ese grupo extremista, el egipcio Ayman Al Zawahiri, señalaba que se debe derrocar los regímenes sacrílegos de Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. La televisión qatarí Al Yazira transmitió el mensaje de Al Zawahiri titulado “Unidad en nuestras filas”, que había aparecido previamente en uno de los habituales portales de difusión por Internet que utiliza Al Qaeda.
El comentarista de la cadena qatarí resaltó el hecho de que Libia parece haberse convertido en un nuevo objetivo de Al Qaeda a través del grupúsculo denominado el Grupo Combatiente Islámico libio (GCIL). En la grabación emitida, Al Zawahiri, un médico egipcio al que se supone escondido en las montañas de Afganistán o Pakistán junto a Osama bin Laden, llama a sus seguidores a derrocar a los regímenes “impíos” de Marruecos, Argelia, Túnez y Libia
El lugarteniente de Osama Bin Laden señala también que debe castigarse a Gadafi por sus relaciones con los Estados Unidos. Además aparece una declaración del libio Abu Laith Al Libi, quien afirma que “tras largos años, Gadafi descubrió de pronto que EEUU no es un enemigo y ha convertido a Libia en otra base de los cruzados”.
El GCIL se dio a conocer en 1995 con una serie de atentados y un número indeterminado de sus miembros han sido encarcelados acusados de atentar contra la seguridad de la “yamahiria” libia.
En enero pasado, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate se unió a Al Qaeda y adquirió el nombre de “Al Qaeda en los países del Magreb islámico”.
Mientras eso preocupa en otras partes del mundo, en Londres el ministro británico de Exteriores, William Hague, quien no ha querido opinar sobre donde debe marcharse el coronel si deja el poder, quiere juzgar a Gadafi ante la Corte Penal Internacional.
En declaraciones a Radio 4 de la cadena BBC con motivo de la reunión internacional que se celebraba en Londres sobre la crisis libia, Hague dijo que su país no sabe “dónde pueda marcharse. No voy a elegir el hogar de retiro del coronel Gadafi”.
“Por supuesto que creo que él debe comparecer ante un tribunal. Las personas que perpetran delitos, si el fiscal (de CPI, Luis Moreno Ocampo) tiene información sobre ellos, deben presentarse ante la Corte Penal Internacional”, puntualizó.
“Pero, por supuesto, adónde va, si es que se marcha (Gadafi), depende de él y del pueblo de Libia decidirlo y nosotros no necesariamente controlamos eso”, agregó el ministro.
Preguntado sobre lo que puede pasar si los rebeldes libios atacan civiles, el jefe de la diplomacia británica dijo que no quería hablar de eso porque es una “situación hipotética”.
“Lo que hacemos es dejar muy claro a la oposición que no esperamos que ellos ataquen a la población civil en ninguna ciudad”, subrayó Hague, quien insistió, además, en que la conferencia de ayer estudiarían las necesidades de la población de Libia. Delegaciones de los países de la coalición internacional, de la ONU, la OTAN, la Unión Africana y la Liga Árabe trataron la crisis libia y el futuro de Gadafi.











