Los principales candidatos citaron la trágica muerte de Eduardo Campos, el postulante por el Partido Socialista, que será sucedido por la ambientalista Marina Silva. Según una encuesta publicada el lunes, Marina Silva podría disputar un eventual segundo turno con Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) quien hoy dedicó parte de su primer aviso a destacar las políticas sociales de su gobierno y los dos mandatos de Lula da Silva (2003-2011).
“Mi compromiso de hacer una campaña de alto nivel, esta campaña es una etapa de una lucha incesante para transformar a Brasil en un país más justo y con más oportunidades; nosotros creamos la mayor red social del mundo, Brasil Sin Miseria”, dijo Dilma Rousseff. Seguidamente, subrayó el programa de salud Más Médicos, que cuenta con la participación de 11.000 facultativos cubanos, y la política petrolera implementada a partir de la nueva legislación sobre la explotación del crudo extraído en aguas ultraprofundas, zona conocida como “pre-sal”.
“Más médicos (se implementó) para garantizar la calidad de la atención de la población de menos renta; y vamos a hacer mucho más; y los royalties cobrados por el petróleo del pre-sal serán pasados en un 75% a la educación y el 25% a la salud”, aseguró. El sondeo divulgado ayer por la consultora Datafolha indicó que Rousseff tiene el 36% de las intenciones de voto de cara a los comicios del 5 de octubre seguida por Marina Silva, exafiliada al PT, con el 21%.
Silva, la probable candidata del Partido Socialista tras lamuerte de Campos hace una semana, desplazó al tercer lugar alsenador Aecio Neves, postulante del Partido de la Socialdemocracia Brasileña, con el 20%.
Esa consulta indicó que crecieron las posibilidades de que haya un balotaje entre Rousseff y Marina Silva el 26 de octubrelo cual habría impulsado una mayor presencia de Lula en la propaganda del PT, según escribieron algunos comentaristas enlos diarios del domingo pasado. A pesar de ser el personaje político más observado del momento Marina Silva no habló en la publicidad de hoy pues su candidatura aún no fue oficializada por el Partido Socialista.
Prácticamente todos los analistas coincidieron, además, enque el fallecimiento de Campos al estrellarse un avión en SaoPaulo, modificó sustancialmente la campaña y esto hizo que el PT cambie su estrategia proselitista.
“Yo fui elegida (en 2010) para dar continuidad a los avances logrados en el gobierno de Lula (da Silva) nosotros preparamos a Brasil para un nuevo ciclo de crecimiento, creamos las condiciones para dar un salto”, señaló Rousseff. Por su parte, Lula da Silva afirmó, en el spot divulgado hoy, que “yo estoy seguro de que el 90% de la gente va a decir quelas cosas mejoraron” desde 2003.
Esa afirmación indica uno de los ejes de la campaña del PT, el que establecerá comparaciones con el gobierno del socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) padrinopolítico del candidato Aecio Neves.
“Quien compara sabe, en 2002 había una desocupación del 12,4% mientras que con Dilma tenemos menos de la mitad de esa desocupación, hoy tenemos el menor índice de la historia. ConDilma y Lula Brasil generó más de 20 millones de puestos detrabajo”, señaló el locutor del aviso petista.
El mensaje fue cerrado por Lula, con su voz ronca característica, con palabras sentidas sobre la desaparición de Eduardo Campos, cuyos funerales se realizaron el domingo ante decenas de miles de personas en Pernambuco, estado del nordeste donde nació el líder del PT. Lula dijo estar muy triste por la muerte de Campos hacia quien sentía el cariño “de un padre con un hijo”.
Aecio Neves también expresó su “inmensa tristeza” por lamuerte de Eduardo Campos a quien recordó como un “amigo” conquien compartía “los mismos ideales” políticos pese a militar enpartidos distintos.
El representante de la Socialdemocracia embistió frontalmentecontra el gobierno de Rousseff, y evitó cuestionar a la gestión de Lula, quien según encuestas de hace tres meses es el político más popular con cerca del 50% de aprobación.
“Hoy Brasil está peor que hace cuatro años, el país que venía avanzando perdió el rumbo, el problema no es Brasil es el modo como está gobernado; llegó la hora de algo diferente, está faltando liderazgo”, fustigó Aecio Neves.




