Da gusto ver a esta mujer-bien plantada y mejor preparada-dirigirse con sindéresis y perfecto ingles a Diputados y Senadores Canadienses…
Al momento de escribir estas lÃneas, cumplimos una apretada agenda con MarÃa Corina Machado en visita oficial como diputada de la AN de la República de Venezuela al Parlamento de Canadá y Ministros de Estado. Ha sido una jornada histórica por la paz y la libertad de Venezuela. La receptividad del honorable Parlamento del gélido paÃs, ha sido simplemente regia y cordial.
Da gusto ver a esta mujer-bien plantada y mejor preparada-dirigirse con sindéresis y perfecto ingles al presidente del Senado canadiense, Honorable Noel Kessilla, al Honorable Speaker de la Cámara de los Comunes, más miembros de los comités de DDHH y Relaciones Exteriores. Gracias a su soltura y preclara exposición del caso venezolano, cada uno de los parlamentarios quedaron bien ilustrados sobre la realidad de la democracia en Venezuela. Esto permitió ratificar el compromiso del cuerpo legislativo con nuestro paÃs, exigiendo respeto a los DDHH y restitución de MCM a su curul. El diputado conservador Randy Hoback hizo una declaración en la misma lÃnea de los partidos polÃticos canadienses. Hoback pidió el “fin de la represión en contra de los manifestantes, liberación de los detenidos durante las protestas y reconocimiento a MCM como diputada. La reunión privada con el Canciller John Baird se desarrolló en un marco de amabilidad y visible curiosidad por conocer la situación del paÃs en el plano institucional y ciudadano. No menos interés demostró el Senador Claude Carignan lÃder conservador del partido de gobierno.
Los encuentros con la diáspora fueron emotivos y a plenitud. Hay en Canadá unos 18.000 compatriotas y muchos no vacilaron en acercarse a MC en Ottawa y Toronto. “No dudo que el ejemplo que cada uno de Uds. le dan aquà a sus hijos sea la fuerza irreversible que hará posible que regresen a Venezuela”, dijo MCM. Porque si en algo se equivoca el Gobierno es “invitando” a quienes le adversan a irse del paÃs, siendo que ese éxodo se ha convertido en verdaderos embajadores de libertad, dignidad y decencia. Hoy ellos gritan al mundo SOS, no nos dejen solos. En lo polÃtico el mensaje ha calado. El Senado norteamericano también demanda respeto a la ley y a los DDHH, y le dice al mundo: “no permitiremos que factores del gobierno venezolano se sigan riendo de nosotros, viviendo en mansiones y manejando “fancy cars” en nuestras narices y vecindades” (S.R.Marco Rubio dixit).
La Comisión de Asuntos Exteriores del Senado y de la Cámara de los Comunes, tomó buena nota del informe de Human Rights Watch. Sabemos que las “revoluciones gustaron” por estas latitudes, pero también sabemos que en Canadá le dieron su perfecta ubicación en la historia (pasada), por lo que el cuento propagandÃstico de hombres de pañoleta y boina arengando igualitarismo en pleno siglo XXI, ya no lo tragan. Asà se siente de la acción polÃtica del segundo astronauta canadiense (Quebec) Marc Garneau, parlamentario electo del partido liberal, quien quedó impresionado por la agresión (impune) a MC en nuestra Asamblea. El gobierno canadiense -referente moral de las democracias serias y solventes del mundo- ha escuchado los testimonios de la Diputada MCM: de cómo nuestro paÃs ha sido vÃctima de un secuestro institucional sin precedentes en nuestra historia republicana. De una cruel e implacable persecución polÃtica. De un ensañamiento inmisericorde contra hombres como Simonovis, López, alcaldes o estudiantes ultrajados. De cómo se violan los DDHH a brazos caÃdos del Poder Moral, Electoral, Legislativo y Judicial. De la emergencia de nuevas élites corruptas. De la cubanización. De la desprofesionalizacion de nuestras FFAA. De cómo se desangra nuestro paÃs por una criminalidad incontenible (donde más mueren pobres), pero también se despachan buenos negocios con los hermanos Castro y nuestro petróleo. De cómo nos han dividido socialmente y cómo la propiedad privada depende del estado de ánimo de un Presidente que se dice estadista. De cómo han muerto más de 40 inocentes por protestar y cómo madrugan campamentos pacÃficos de jóvenes en plazas, para apresarlos y pedir rescate. Los Parlamentarios y Senadores canadienses nos recibieron el mismo dÃa que esto sucedÃa en la plaza Alfredo Sadel. Sorprendió -gratamente- como ellos estaban bien informados y manejaban suficiente material a pesar del black out. Y todo se debe a esa diáspora libertaria que no da tregua en testimoniar lo que ocurre en el paÃs al mundo. Mil gracias a los muchachos venezolanos, secretarios de parlamentarios en Canadá, cuyo talento se destaca en esas posiciones de poder.
MarÃa Corina cumplió una noble y valiente tarea ante el Gobierno y Parlamento canadiense. No dejaban de reconocer su coraje y arrojo. Y lo dijo claro ¡En Venezuela no hay democracia! Como testigo privilegiado de esta visita, no me queda sino repetir lo que un niño venezolano llamado José Tadeo Monagas (augurio de un destino liberal), le expresó a nuestra dama de acero: ¡Gracias MC por luchar por mi libertad y por mi sueño de volver a Venezuela…!
 Orlando Viera-Blanco




