La población española, que crecÃa a fortÃsimo ritmo desde finales de los años noventa del siglo pasado, se ha reducido por segundo año consecutivo: a 1 de enero de 2014 los habitantes suman 46,7 millones, 404.619 menos que el año anterior. La causa, según los expertos, es evidente: el imparable éxodo de extranjeros que huyen de las consecuencias de la crisis.El número de extranjeros se ha reducido en 545.980 (-9,8%) mientras que el de españoles empadronados asciende en 141.361 personas.
En 2011 y 2012 las inscripciones netas de extranjeros ya fueron negativas (-15.229 y -190.020 respectivamente). En 2013 alcanza el mayor descenso. Estos datos son un avance del padrón que el Instituto Nacional de EstadÃstica (INE) difundidos este martes. El 10,7% de la población española son extranjeros, un total de 5.000.258 personas. Un año antes representaban el 11,8 de la población.
El aumento de la población empadronada que se habÃa producido desde que comenzaron a publicarse estas cifras, en 1998, alcanzó su máximo en 2011, con 47.212.990 habitantes. A partir de entonces la caÃda ha ido en aumento. Durante aquellos años, el incremento fue debido, fundamentalmente, a la inscripción de extranjeros, cuya cifra pasó de 923.879 en el año 2000 a 5.747.734 en 2010. En 2013, esta tendencia se invierte con la reducción de 313.446 extranjeros pertenecientes a la Unión Europea y 232.534 no comunitarios.
“Hay que tener en cuenta que estos datos son provisionales”, apunta JoaquÃn Recaño, investigador del Centro de Estudios Demográficos y profesor de GeografÃa en la UAB. “No conocemos la composición de este descenso y por lo tanto habrá que esperar a la publicación de la estadÃstica de variaciones residenciales para saber qué parte de esta disminución de la población se debe al saldo migratorio”, explica. “PodrÃamos estar midiendo las bajas de personas que se fueron hace dos años y no lo notificaron”.
La caÃda se registra en todas las comunidades y solo aumenta la población de las ciudades autónomas de Ceuta (783 personas más) y Melilla (771 más), lo que supone un incremento relativo conjunto de 0,9%. Las regiones más pobladas siguen siendo AndalucÃa, Cataluña, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana. Esta última, sin embargo, es la que sufre la mayor reducción de población tanto en términos absolutos (-118.599) como relativos (-2,3%). “Este hecho puede deberse a que en la región valenciana viven muchos ingleses y alemanes —dos de las nacionalidades que más han visto reducido su número— y es posible que, como los extranjeros comunitarios no están obligados a informar de su salida del paÃs, se haya producido una acumulación de bajas de otros años que se contabilizan juntas ahora”.
“Según una norma de 2003, los inmigrantes sin permiso de residencia de larga duración, de más de cinco años, están obligados a renovar su inscripción en el padrón cada dos años”, ilustra JoaquÃn Arango, catedrático de SociologÃa de la Universidad Complutense. “Si no lo hacen, se inicia un proceso administrativo que puede durar meses o años para verificar si el emigrante se ha ido del paÃs o simplemente ha cambiado de residencia”, explica el docente, para quien estos datos ponen de relevancia dos aspectos: la intensificación de las salidas de extranjeros y la adquisición de la nacionalidad por parte de gente que ya residÃa en el paÃs.
El hecho de que haya más extranjeros de la UE que no comunitarios que se vayan del paÃs es uno de los aspectos más relevantes paraArango. Sin embargo, no tiene respuestas contundentes para explicarlo. “Es posible que se trate de reemigraciones de ciudadanos rumanos”, estima, “que se vayan a otros paÃses con mejores condiciones”. Los rumanos son la nacionalidad más representada en el padrón de entre los comunitarios (795.513), seguidos por los británicos (218.189), pero también son los que más han descendido (-74.745 y -87.880 respectivamente). “Las consecuencias de la crisis se van acumulando y mucha gente se va después de resistir años”, concluye el docente.
MarÃa Lillo




