El secretario de Estado, John Kerry, aseguró el martes que su país no tomará medidas sobre la situación en Venezuela mientras el gobierno y la oposición mantengan un diálogo.
En una audiencia celebrada ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Kerry insistió en que no quiere inmiscuirse ahora en la crisis que atraviesa el país caribeño para que EEUU “no sea una excusa” para el fracaso.
“En este momento estamos muy a favor de los esfuerzos de mediación por parte de terceros que tienen como objetivo tratar de poner fin a la violencia y ver si podemos conseguir un diálogo honesto para hacer frente a las quejas legítimas de la gente en Venezuela”, dijo el secretario de Estado.
“Mientras estamos sentados aquí hoy (martes), creo que la delegación de Unasur se reúne en Caracas, y por primera vez el gobierno y la oposición van a reunirse”, advirtió Kerry.
Desde el inicio de las protestas en febrero, “por primera vez el gobierno y la oposición se van a reunir hoy (martes). Es un momento muy delicado y (existe) la posibilidad de una negociación”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y una delegación de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) acudieron este martes a la sede de la cancillería para asistir a una reunión preparada por la Unasur para planificar un eventual diálogo que ponga fin a dos meses de protestas.
La audiencia, que se extendió por casi tres horas, estaba prevista para discutir el presupuesto del Departamento de Estado, pero Kerry pasó la mayor parte del tiempo atendiendo preguntas sobre Ucrania, Siria e Irán.
El tema venezolano fue discutido a instancias del senador republicano Marco Rubio, quien ha denunciado al gobierno venezolano de usar cuerpos de seguridad y civiles armados para reprimir a los manifestantes.
Requerido por Rubio a condenar la violencia, Kerry esgrimió que no quería darle al gobierno venezolano “pólvora” que pueda usar como “excusa” contra Estados Unidos.
“¿Por qué no podemos decir que sólo porque tuvieron una elección no los hace una democracia y que este gobierno en Venezuela no se comporta como una democracia?”, inquirió Rubio.
“Eso lo están poniendo a prueba”, respondió Kerry. “Vamos a ver que la reunión se dé y vemos qué pasa luego”, agregó.
Agregó que “hemos manifestado nuestra preocupación. E incluso hablé hace unas semanas con el ministro de Exteriores (Elías Jaua). (…) Hemos tenido a nuestra gente sobre el terreno para hablar sobre el asunto, así que no creo que haya ninguna duda para el pueblo de Venezuela sobre cuál es nuestra postura”,
Venezuela es sacudida desde hace dos meses por protestas que dejan 39 muertos, unos 600 heridos y más de un centenar de opositores detenidos y sometidos a proceso, entre ellos dos alcaldes destituidos y Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular.
Estados Unidos ha denunciado la violencia y la persecución de disidentes, ante lo cual Maduro acusa a Washington de instigar y financiar las protestas, que considera “un golpe de Estado en desarrollo”.




