Sin prisa pero sin pausa

camino

 

Lamentable para el chavismo serio y respetable, que si lo hay, la rapidez con la cual el gobierno del sucesor ha malgastado el legado recibido y destruido las esperanzas de una buena parte de la población que confió en la propuesta de transformación ofrecida hace 15 años.

No todos son capaces de ser buenos administradores de las herencias recibidas y este causahabiente la despilfarró con una velocidad inusitada. Hoy en día deben ser muchos los que se reprochan no haber solicitado se declarara la “indignidad para suceder”  algo que en el lenguaje coloquial podría asimilarse a la falta de capacidad y ética para recibir los bienes de quien fallece y ya es tarde para ello.

Aún cuando no comparto ni el modelo que se pretendió imponer a los venezolanos hace 15 años ni las formas utilizadas para ello, en mi opinión personal, algunos de sus promotores y muchos de sus seguidores han actuado de buena fe creyendo, que era posible transformar la sociedad hasta convertirla en una sociedad modelo de virtudes igualitarias, desconociendo no sólo las experiencias recientes vividas en otros países sino también menospreciando la libertad de creación y pensamiento tan desarrollada en la modernidad.

La realidad que asoman las recientes encuestas debe preocupar al establishment. Utilizando el comodín del “hecho comunicacional”, que a juicio de los magistrados que integran el más alto tribunal de la República ha sustituido el mínimo ejercicio de probar con seriedad algún hecho, los resultados de estos sondeos están evidenciando unas nuevas realidades que deben ser evaluadas con mucha sindéresis a fin de diseñar las estrategias adecuadas que permitan lograr el cambio de rumbo del país y su gobernabilidad.

La gestión del gobierno actual es calificada por una gran mayoría como mala o muy mala y, por primera vez, las percepciones sobre el actual “sub-régimen” están erosionando no sólo la figura del anterior mandatario sino también están desdibujando las esperanzas en la capacidad transformadora del Socialismo del Siglo XXI.

Señalaba Maquiavelo que un príncipe debía evitar caer en el menosprecio público y ser aborrecido para lo cual debía mantener contento al pueblo y de esta forma poco tendría que inquietarse de “conspiraciones y rebeliones” ya que si éstos tuvieran motivos para creer que ofenderían con ello al pueblo, les faltaría la cantidad necesaria de valor porque no querrían tener a éste como enemigo ….. Sabia reflexión la anterior.

El gobierno actual, con mucha eficiencia y rapidez, se está ganando el rechazo progresivo de las mayorías quienes están viendo amenazadas las bondades recibidas por el gobierno anterior y cada día observan como el deterioro de sus vidas responde directamente al proceder del gobierno, dejando poco a su fortuna o capacidad individual.

Esto es un hecho muy relevante y que debe ser objeto de profundas reflexiones para que quienes luchamos por cambios en democracia actuemos asertivamente y nos deslindemos de la antipolítica que tanto daño ha hecho en nuestra historia reciente.

Todos queremos un cambio; también queremos un cambio que sea sustentable por lo que siempre debemos tener como norte la gobernabilidad ulterior, ya que de nada serviría una salida temeraria que hiciera en el corto plazo querer volver al pasado. Esto pasa entonces por continuar trabajando para desmontar y erradicar mitos y rescatar los valores democráticas y con ello la institucionalidad.

Este camino no es sencillo, ni corto y no debemos buscar atajos ya que las acciones a implementar tendrán enormes costos sociales y políticos que habrá que suavizar para que su impacto sea el menor posible y evitar así los riesgos de futura inestabilidad.

Seamos capaces de anteponer nuestros egos y actuar con serenidad pero con firmeza en la búsqueda del progreso del país y demostremos que tenemos las condiciones y talento necesarios para ello.

María Elena Arcia

@malarcia

TelegramWhatsAppFacebookX

camino

 

Lamentable para el chavismo serio y respetable, que si lo hay, la rapidez con la cual el gobierno del sucesor ha malgastado el legado recibido y destruido las esperanzas de una buena parte de la población que confió en la propuesta de transformación ofrecida hace 15 años.

No todos son capaces de ser buenos administradores de las herencias recibidas y este causahabiente la despilfarró con una velocidad inusitada. Hoy en día deben ser muchos los que se reprochan no haber solicitado se declarara la “indignidad para suceder”  algo que en el lenguaje coloquial podría asimilarse a la falta de capacidad y ética para recibir los bienes de quien fallece y ya es tarde para ello.

Aún cuando no comparto ni el modelo que se pretendió imponer a los venezolanos hace 15 años ni las formas utilizadas para ello, en mi opinión personal, algunos de sus promotores y muchos de sus seguidores han actuado de buena fe creyendo, que era posible transformar la sociedad hasta convertirla en una sociedad modelo de virtudes igualitarias, desconociendo no sólo las experiencias recientes vividas en otros países sino también menospreciando la libertad de creación y pensamiento tan desarrollada en la modernidad.

La realidad que asoman las recientes encuestas debe preocupar al establishment. Utilizando el comodín del “hecho comunicacional”, que a juicio de los magistrados que integran el más alto tribunal de la República ha sustituido el mínimo ejercicio de probar con seriedad algún hecho, los resultados de estos sondeos están evidenciando unas nuevas realidades que deben ser evaluadas con mucha sindéresis a fin de diseñar las estrategias adecuadas que permitan lograr el cambio de rumbo del país y su gobernabilidad.

La gestión del gobierno actual es calificada por una gran mayoría como mala o muy mala y, por primera vez, las percepciones sobre el actual “sub-régimen” están erosionando no sólo la figura del anterior mandatario sino también están desdibujando las esperanzas en la capacidad transformadora del Socialismo del Siglo XXI.

Señalaba Maquiavelo que un príncipe debía evitar caer en el menosprecio público y ser aborrecido para lo cual debía mantener contento al pueblo y de esta forma poco tendría que inquietarse de “conspiraciones y rebeliones” ya que si éstos tuvieran motivos para creer que ofenderían con ello al pueblo, les faltaría la cantidad necesaria de valor porque no querrían tener a éste como enemigo ….. Sabia reflexión la anterior.

El gobierno actual, con mucha eficiencia y rapidez, se está ganando el rechazo progresivo de las mayorías quienes están viendo amenazadas las bondades recibidas por el gobierno anterior y cada día observan como el deterioro de sus vidas responde directamente al proceder del gobierno, dejando poco a su fortuna o capacidad individual.

Esto es un hecho muy relevante y que debe ser objeto de profundas reflexiones para que quienes luchamos por cambios en democracia actuemos asertivamente y nos deslindemos de la antipolítica que tanto daño ha hecho en nuestra historia reciente.

Todos queremos un cambio; también queremos un cambio que sea sustentable por lo que siempre debemos tener como norte la gobernabilidad ulterior, ya que de nada serviría una salida temeraria que hiciera en el corto plazo querer volver al pasado. Esto pasa entonces por continuar trabajando para desmontar y erradicar mitos y rescatar los valores democráticas y con ello la institucionalidad.

Este camino no es sencillo, ni corto y no debemos buscar atajos ya que las acciones a implementar tendrán enormes costos sociales y políticos que habrá que suavizar para que su impacto sea el menor posible y evitar así los riesgos de futura inestabilidad.

Seamos capaces de anteponer nuestros egos y actuar con serenidad pero con firmeza en la búsqueda del progreso del país y demostremos que tenemos las condiciones y talento necesarios para ello.

María Elena Arcia

@malarcia

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.