El último Estudio Global de Homicidios realizado por la Oficina de Drogas y Delito de las Naciones Unidas (Unodc), el cual fue publicado la semana pasada, ratifica lo que venÃamos afirmando: Venezuela es hoy el segundo paÃs con mayor tasa de asesinatos en el mundo, solo superado por Honduras. 15 años de improvisación y fracaso en las polÃticas de seguridad ciudadana nos han colocado en esta deshonrosa y lamentable posición.
El informe de la ONU ubica a Venezuela con una tasa de 53,7 homicidios por cada 100.000 habitantes. Este Ãndice es cerca de 9 veces mayor al promedio mundial (6,2/100.000hab) y más de 3 veces superior al promedio de América Latina (16,3/100.000hab). Desde hace tiempo, en términos de violencia criminal, dejamos atrás a paÃses vecinos como Colombia (30,8/100.000hab) y Brasil (25,2/100.000hab). Hay que destacar que este estudio solo tomó en cuenta las dudosas cifras de asesinatos suministradas por el gobierno nacional y no las que reflejan ONG’s como el Observatorio Venezolano de Violencia (79/100.000hab), las cuales están mucho más ajustadas a la realidad.
La ONU resalta que nuestro paÃs es el único de Sudamérica que ha tenido un incremento consistente en el número de homicidios en los últimos años. En 1998, cuando el grupo que hoy gobierna llegó al poder, Venezuela tenÃa una tasa de 19 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Estábamos en el promedio de América Latina, muy alejados de los primeros lugares del ranking mundial de violencia.
El informe muestra también cómo algunos paÃses y ciudades de AL, aplicando polÃticas criminales correctas, pudieron bajar drásticamente sus tasas de homicidios. Colombia, por ejemplo, la redujo a menos de la mitad en un lapso cercano a los 20 años. La concreción de una tregua entre las grandes pandillas denominadas “Maras”, impulsada en 2012 por el gobierno y la Iglesia de El Salvador, se tradujo en una disminución de 40% en el Ãndice de asesinatos de esa nación centroamericana. Las ciudades brasileñas de RÃo de Janeiro y Sao Paulo igualmente son citadas como modelos de éxito. Cuando hay voluntad polÃtica, siempre se producen los resultados positivos.
Nicolás Maduro, al igual que su antecesor, frecuentemente menciona al capitalismo como una causa principal de la criminalidad desbordada, pero el informe de la ONU evidencia que esto no es cierto. Los paÃses que tienen un sistema de libertades económicas poseen las tasas más bajas de homicidios en el mundo. Canadá (1.6), Estados Unidos (4.7), Japón (0.3), Francia (1.0), Alemania (0.8) e Inglaterra (1.0), entre otras naciones, tienen Ãndices de asesinatos por cada 100.000 habitantes infinitamente menores a los de Venezuela. El problema delictivo no es ideológico, sino de capacidad gubernamental.
La ONU señala que el 41% de los homicidios del mundo se ejecutan a través de armas de fuego. En Venezuela, por las fallas en el control de estos letales instrumentos, el porcentaje se eleva a cerca de 90%. En promedio, el 50% de los sospechosos de homicidios en América Latina son arrestados. En nuestro paÃs, de conformidad con los datos del Observatorio Venezolano de Violencia, solo un 9% son detenidos, es decir, existe una enorme impunidad. Por otra parte, la Unodc destaca que los paÃses deben contar con unas claras estadÃsticas delictivas, algo que aquà es inexistente.
La superación de las tasas delictivas es un aspecto clave para el futuro de Venezuela. Si no logramos esta meta, será casi imposible el desarrollo del paÃs.
Luis Izquiel




