Foto: Miguel Gutiérrez @mgutierrezphoto
El cielo de Caracas acompañó el dolor de los amigos, familiares, compañeros y profesores que se reunieron el jueves 11 de mayo para despedir a Miguel Castillo un dÃa después de haber caÃdo en las protestas. Desde temprano rindieron homenaje con una misa oficiada en el Colegio San Ignacio de Caracas, donde el joven de 27 años estudió buena parte de su infancia y adolescencia.
A media mañana, la comunidad ignaciana emprendió una caminata que partió desde el colegio y se extendió hasta Las Mercedes, a la altura del CVA,  justo en el lugar donde Castillo recibió el impacto que le quitó la vida. No sólo sus compañeros y maestros se sintieron convocados; también ex alumnos, papás y abuelos de antiguas promociones asistieron a la ceremonia portando los estandartes de la institución educativa, además de sus colegas de la Universidad Santa MarÃa donde estudió Comunicación Social.
Flores, la bandera tricolor y estampas de la Virgen MarÃa y de San Ignacio, fundador de la CompañÃa de Jesús, fueron colocadas en el punto de la calle donde Castillo cerró los ojos por última vez. Una joven escribió con spray sobre el asfalto: “Miguel siempre serás un héroe”. El himno del colegio y cantos que claman por el compromiso, la promesa de la juventud y la lucha por alcanzar la justicia fueron entonados por una multitud de ojos llorosos y corazones destrozados.
La caminata siguió hasta la plaza Alfredo Sadel en Las Mercedes en la que se celebró otra misa, donde sus compañeros de la promoción 81 del Colegio San Ignacio (graduados en 2007) ofrecieron unas sentidas palabras ante los dolientes y los familiares de “El Negro” Castillo, como le llamaban a Miguel.
“Miguel querÃa trabajar para que este paÃs cambiara, para que fuera el paÃs que sus padres y su abuela le contaban. Es lo que tenemos que seguir buscando. Esperamos reconciliación y que impere la paz en el paÃs”, dijo MarÃa Angélica de Bracho, tÃa de Miguel Castillo.
“Mi hijo lo único que querÃa era un paÃs libre. Donde pudiese ejercer su carrera de comunicación social. ¿Por pensar diferente lo matan? Lo único que pido es justicia”, habló su madre, Carmen Elena de Castillo. Y el llanto colectivo no cesó.
Foto: Miguel Gutiérrez @mgutierrezphoto













