A partir de esta semana los mediadores de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, contactarán al Vaticano para proponerle integrar la mesa de diálogo en Venezuela. Los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España) y Martín Torrijos (Panamá) se comprometieron la semana pasada, durante las reuniones que mantuvieron con representantes de la Mesa de la Unidad Democrática, a gestionar la representación del papa Francisco y así cumplir una de las cinco nuevas exigencias de la alianza que permitan destrancar el juego y concretar la primera reunión entre gobierno y oposición fuera del país.
“El concurso que será muy importante es el de la Santa Sede”, afirmó el 15 de julio Rodríguez Zapatero. No obstante, los diputados Carlos Valero (Un Nuevo Tiempo), Carlos Vecchio (Voluntad Popular) y Jorge Millán (Primero Justicia) aclararon que no hay acuerdos definitivos, pues aún están en la “etapa de prediálogo, preacuerdos o ronda exploratoria” sobre una agenda y, por tanto, falta discutir otras condiciones.
“La Iglesia se incorporará cuando esté lista la mesa. Ese anuncio es importante porque quita presión a los mediadores y le da un nuevo aire a las conversaciones”, dijo Valero. Señaló que le corresponde al Papa designar al delegado.
Además de ampliar la mediación con el Vaticano, la Organización de Estados Americano y ex presidentes como Oscar Arias, otras de las exigencias de la MUD son fijar la fecha del revocatorio, liberar a 36 nuevos presos políticos y cambiar el lugar de reuniones para que no sea solo República Dominicana.




