Efraín Campos Flores y Franqui Flores dijeron que cuando los arrestaron pensaron que era un secuestro. Los agentes estaban fuertemente armados y no les informaron el motivo de la detención
Los abogados de Efraín Campos Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas solicitaron al gobierno de Estados Unidos la divulgación de información y pruebas que afecten la culpabilidad o inocencia de sus clientes. Los defensores basan su petición en un antecedente estudiado por la Suprema Corte en el que se dictaminó que la supresión de evidencias favorables a un acusado viola el debido proceso.
De esa manera la defensa puede impugnar más eficazmente la credibilidad de los testigos del gobierno. La evidencia serviría para reducir la sentencia del acusado y también debe ser revelada por el fiscal.
En una comunicación firmada por el abogado Randall W. Jackson que forma parte del expediente de 1.000 páginas que se conoció el sábado, se solicita que se proceda de inmediato a facilitar la identidad de los informantes confidenciales.
Según el documento, los acusados tenían puestos de trabajo legítimos y vivían “en paz” con su familias en Venezuela cuando fueron capturados por una operación antinarcóticos de la DEA conocida como “picadura” en la cual privaron –posiblemente– razones de política internacional.
Dice que los operativos se llevaron a cabo por medio de pago de informantes confidenciales que se encuentran en varios países de Latinoamérica y que estaban trabajando para la DEA.
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