Las organizaciones políticas y el Consejo Nacional Electoral afinan los detalles para que sus invitados internacionales acompañen las parlamentarias del domingo. El proceso contará con nueve ex presidentes, decenas de senadores de América Latina y Europa, ex parlamentarios y diplomáticos.
Freddy Guevara, del equipo ejecutivo del Comando Venezuela Unida, afirmó que una de las maneras de garantizar que las elecciones transcurran en paz y sean lo más transparentes posible será la presencia de esos invitados internacionales. En eso coincide el jefe de campaña de la oposición, Jesús Torrealba, que afirmó: “Sabemos cuándo y dónde se producen las mayores irregularidades, y ahí estarán nuestros invitados”.
Los ojos del mundo en Venezuela tendrán distintos lentes para observar el proceso: habrá invitados de la MUD, que contará con siete ex presidentes y numerosos senadores; del Gran Polo Patriótico, que no ha dado detalles sobre sus convidados, y del Poder Electoral, con la misión de Unasur a la cabeza.
Justo ayer la presidente del CNE, Tibisay Lucena, recibió a los ex mandatarios José Luis Rodríguez Zapatero, de España, y Martín Torrijos, de Panamá, para instalar la misión de acompañamiento. Aunque no estuvo presente, se espera que se una el senador colombiano Horacio Serpa.
La MUD recibirá desde hoy a los ex presidentes latinoamericanos que invitó, encabezados por Andrés Pastrana, de Colombia.
Ni ONU ni OEA
La insistente solicitud de la MUD y organizaciones no gubernamentales para que el CNE invitara a misiones de observación calificadas como las de Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos y Unión Europea fue descartada por el organismo comicial.
El propio secretario general de la OEA, Luis Almagro, pidió en una carta a la presidente del CNE, Tibisay Lucena, que se reconsiderara esa decisión, pero no fue así.
En la oposición, afirman fuentes políticas, hay mucha desconfianza en la misión de Unasur por varios motivos. El primero, que su coordinador, el boliviano José Luis Exeni, es un hombre cercano al presidente de ese país, Evo Morales, fiel amigo del chavismo. Además, afirman que la visita de Unasur “no se trató de la forma correcta, ni en los medios ni de ninguna manera”.
La misión no pudo supervisar toda la campaña electoral ni las auditorías al sistema. Ante esas limitaciones de tiempo, el Tribunal Supremo Electoral de Brasil y la Corte Electoral de Uruguay decidieron no enviar a sus equipos de técnicos, pues no había condiciones para la eficiencia de su trabajo.
El único llamado de atención del CNE desde que llegó Unasur fue la exigencia a MIN Unidad de retirar la propaganda que pueda confundir a los electores. Sin embargo, aunque el presidente promociona a sus candidatos cada día en televisión nacional, el árbitro y Unasur nada han dicho.
Otra disconformidad en la oposición es que se aprobaran misiones de acompañamiento, y no de observación. Vicente Bello, representante de la MUD ante el CNE, ha reiterado que solo ONU, OEA y UE cuentan con equipos de técnicos especializados en cada fase del proceso, que visitan los países desde que se inician las auditorías, vigilan los medios de comunicación y la campaña, recorren con autonomía cada centro de votación y se mantienen en el país durante varios días después de la elección. Al final, explica Bello, presentan un informe detallado sobre lo que observaron. “La Unasur solo viene pocos días antes de las elecciones, va a los lugares que le escogen y se va sin emitir opiniones”, advirtió.







