Refugiados venezolanos son agredidos y expulsados de pueblo fronterizo de Brasil

Refugiados venezolanos son agredidos y expulsados de pueblo fronterizo de Brasil

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Foto: Folha de S. Paulo.

Cientos de venezolanos que migraron a la frontera con Brasil, específicamente al pueblo de Villa de Pacaraima, en el estado de Roraima, fueron heridos con palos y bombas caseras, mientras que el campamento improvisado que habían levantado para vivir fue quemado por los lugareños tras una protesta en contra de los refugiados que habían llegado a la zona producto de la diáspora. Así lo informó el diario Folha de São Paulo.

La movilización, que ocurrió este sábado 18 de agosto, fue motivada por la agresión sufrida el viernes por un comerciante local, Raimundo Nonato, quien presuntamente fue asaltado por un grupo de venezolanos. La víctima, que aún está en el hospital, presentó traumatismo craneal, pero se encontraba en situación estable la tarde de este sábado.

La protesta se tornó violenta cuando los moradores empezaron a quemar los campamentos que están repartidos por todo el pueblo y a herir a los venezolanos con golpes de palos. Según Folha, la policía intentó detener la acción con bombas lacrimógenas e hirió a tres personas con perdigones de goma.

El conflicto pasó, más tarde, del centro de Villa de Pacaraima hacia la frontera, hasta donde los brasileños llegaron a acorralar a los venezolanos, quienes se refugiaron en su territorio. La Guardia Nacional repelió el ataque.

Ese mismo grupo de venezolanos que cruzó la frontera de vuelta quemó en Santa Elena de Uairén los carros de algunos brasileños que estaban en el sitio.

El diputado a la Asamblea Nacional por el estado Bolívar, Américo De Grazia, publicó fotos y videos de la situación en Pacaraima. “Si no tenemos gobernantes, si no tenemos autoridades, nosotros vamos a ser nuestras autoridades. ¡Fuera venezolanos de Villa de Pacaraima! Así es que funciona a partir de ahora”, dice un hombre en uno de los audiovisuales difundidos, en los que se observan los campamentos destruidos en los que, según estimaciones, viven alrededor de 2.000 venezolanos.

Más información en Folha de São Paulo.

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