El Senado de Brasil votó el miércoles a favor de enjuiciar a la suspendida presidenta Dilma Rousseff por acusaciones de violar normas fiscales administrando el presupuesto federal.
Tras unas 15 horas de debate la votación se dio con 59 votos a favor y 21 en contra.
La votación es el paso previo a un juicio y a otra votación, donde se decidirá si la mandataria debe retirarse definitivamente de su cargo, algo que se espera a finales de este mes.
El resultado era algo esperado: el Senado votó en mayo para acusar a Rousseff y suspenderla de su cargo por un máximo de 180 dÃas.
Mientras tanto, Michel Temer, quien era el vicepresidente y luego se volvió enemigo de Rousseff, ha asumido el cargo de manera interina.
Rousseff ha negado reiteradamente las acusaciones.
La votación del miércoles revela que las gestiones para destituirla han cobrado impulso a pesar de los esfuerzos de la suspendida mandataria de atraer el apoyo de senadores escépticos sobre la capacidad de Temer para gobernar.
Temer ha sido severamente criticado por designar un gabinete en que todos los ministros son hombres blancos, en un paÃs donde más de la mitad de la gente es de otras razas. Tres de sus ministros han tenido que renunciar bajo acusaciones de corrupción, y a pesar de sus promesas de tener un gobierno más eficaz, no ha logrado que el Congreso apruebe sus reformas.
Rousseff reiteradamente ha negado las acusaciones y ha señalado que sus predecesores tomaron medidas similares al calcular el presupuesto federal. Ha denunciado que los intentos de derrocarla no son más que una trama para entorpecer una investigación sobre multimillonarios sobornos en la empresa petrolera estatal Petrobras.
Vacaciones obligadas
La presidente suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, tiene intenciones de pasar ocho meses afuera del paÃs si es apartada de su cargo luego del juicio polÃtico en su contra.
De acuerdo a lo que publica el periódico Folha de San Pablo, la idea de la mandataria es pasar un tiempo en paÃses de la región, entre los cuales baraja una estadÃa en Chile y Uruguay.
ElegirÃa esas naciones no sólo por el aprecio que les tiene, sino -sobre todo- para no alejarse de Brasil. Además, no quiere apartarse de sus nietos por mucho tiempo. Luego de esos ocho meses, Rousseff volverÃa a Porto Alegre, donde vive su familia.
El diario también afirma que no descartarÃa hacer un viaje por paÃses europeos aunque allà su estadÃa serÃa menor.
El Senado de Brasil aprobó por mayorÃa el informe presentado por el relator Antonio Anastasia, quien recomendó destituir a la mandataria suspendida por haber cometido un “atentado contra la Constitución“.
Rousseff sólo tiene una última oportunidad para evitar ser destituida. El juicio definitivo comenzarÃa en torno al 25 de agosto, cuatro dÃas después de la clausura de los Juegos OlÃmpicos de RÃo 2016, y durará cinco dÃas. Para su aprobación, la Cámara necesita el voto de al menos dos tercios de los senadores (54 de 81), cifra que ya superó en esta votación.
En caso de perder el mandato, también quedarÃa inhabilitada para ejercer cargos públicos por ocho años.




