Estados Unidos postergó para el 26 de marzo la segunda audiencia del exgobernante venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, prevista para el 17 del mismo mes.
Según la agencia de noticias AFP, el motivo del aplazamiento se debe a que la fiscalía alegó “problemas de planificación y logística”, sin especificar más detalles.
Se conoció también que la fiscalía argumentó el aplazamiento de la audiencia porque necesitaba más tiempo para reunir pruebas, permitir que la defensa las revise y que esta decida qué mociones presentará antes del juicio, a lo que el juez accedió“en interés de la justicia”.
En su primera comparecencia ante la justicia estadounidense el 5 de enero, dos días después de su captura en una operación militar estadounidense en Caracas, Maduro se declaró inocente de los cargos de tráfico de drogas y afirmó ser un “prisionero de guerra”.
Visita consular bajo reserva
El pasado 30 de enero, mientras aguardaban en una cárcel de Nueva York, Maduro y Flores recibieron una visita consular de “un funcionario que representaba a la República de Venezuela para ayudar a facilitar a los acusados cualquier servicio que necesitaran”. Sin embargo, se desconoce quién fue la persona que asistieron al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Según información difundida en medios estadounidenses, el juez Alvin Hellerstein ordenó a la Fiscalía, en la primera comparecencia, que les facilitara el acceso a servicios consulares e informara al tribunal cuando así lo hiciera.
Hasta este 18 de febrero, las autoridades venezolanas no han informado que Maduro y Flores recibieron la visita.

Nicolás Maduro y Cilia Flores se declararon no culpables ante un tribunal en Nueva York. Maduro alegó haber sido «secuestrado» y aseguró que seguía siendo el presidente de Venezuela.
El abogado del exgobernante es Barry Pollack, quien representó a Julian Assange y Cilia Flores está representada por Mark Donnelly, jurista especializado en delitos económicos y exfiscal del Departamento de Justicia.
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