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Regreso a clases con funcionarios de seguridad, baja asistencia y aumento del pasaje

El regreso a clases en Venezuela se vio empañado por el aumento del pasaje en el transporte público y también se reflejó en él la situación política del país. 

Luego del ataque estadounidense que culminó con la extracción del exgobernante Nicolás Maduro, y la dinámica de los días posteriores, muchos padres sintieron temor de enviar a sus hijos al colegio. 

Es el caso de Manuel Galindez* quien vive en Guarenas y es padre de un niño de 11 años que estudia quinto grado en un colegio privado. Después de leer en horas de la noche del domingo 11 de enero el comunicado del Ministerio de Interior y Justicia, optó por no enviar a su hijo a clases.

El comunicado, difundido en Instagram, anunciaba la activación de un operativo de “patrullaje de proximidad” en los centros educativos del país para el regreso a clases tras el descanso vacacional de Navidad.

“Me asusta pensar que haya presencia policial alrededor de los colegios. Uno trata de mantener a los niños alejados de todo el tema de la conflictividad. Aunque hoy comentaron por el grupo de padres que, al menos cerca de la institución donde estudia mi hijo, no lo activaron. Seguimos evaluando qué pasa en los próximos días”, narró. Agregó que otros padres le comentaron en privado que evaluarían el avance de la semana para determinar si enviaban o no a sus hijos a clases.

Presencia de funcionarios de seguridad en las instituciones

En publicaciones conjuntas del Ministerio de Interior y Justicia y otros cuerpos de seguridad se evidenció que efectivamente, hubo presencia de funcionarios de esos organismos en varias escuelas del país. 

El frente preventivo del MIJP aseguró en una publicación en Instagram que los funcionarios estuvieron “en labores de resguardo preventivo en escuelas, colegios y liceos, brindando seguridad en los accesos, apoyo en la organización del ingreso estudiantil y acompañamiento permanente al personal directivo, docente, administrativo y obrero, promoviendo un retorno a clases ordenado y en un ambiente de paz”.

Especificaron que los funcionarios ‎desarrollaron “charlas informativas y actividades educativas dirigidas a la población infantil y juvenil, donde se dio a conocer el rol del Frente Preventivo y de las instituciones de Seguridad Ciudadana, destacando la importancia de la prevención, la convivencia pacífica y la protección integral de la comunidad educativa”.

En una de las publicaciones del Ministerio Luisany García, directora de la Unidad Educativa Nacional Bolivariana Alí Primera ubicada en El Helicoide, -señalado por las ONG como el mayor centro de torturas de Latinoamérica y en donde están detenidos centenares de presos políticos- agradeció que el regreso a clases estuvo acompañado en todo el territorio nacional por funcionarios del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana y diferentes órganos de seguridad ciudadana, quienes garantizaron la paz “en todo momento”. 

Otras reseñas del ente gubernamental mostraban a funcionarios del Cicpc, la Policía Nacional Bolivariana y la Superintendencia Nacional Antidrogas dentro de las escuelas, dictando charlas y en “jornadas recreativas”.

Baja participación 

Amarilis Vega*, docente de cuarto grado en un colegio en el sureste de Caracas, comentó que este lunes recibió en su salón a menos de la mitad de los 31 estudiantes que conforman su clase. 

Expresó que aunque en años anteriores la ausencia “es habitual” en los primeros días de enero, en este caso, “fue más notoria”. 

La presidenta de la organización sindical Formación de Dirigentes Sindicales (Fordisi), Griselda Sánchez, reveló que cifras del sindicato estiman que la matrícula para este lunes fue “muy baja”. 

“La ausencia fue muy alta. En el caso de los maestros se incorporó aproximadamente el 90% y como un 30% de los estudiantes. De hecho, hubo grados en los que no asistió ningún alumno”, dijo Sánchez. 

La dirigente señaló que en el caso del sector privado, la situación fue distinta. “En colegios privados hubo más presencia. Cerca de un 60% de los estudiantes se incorporaron este lunes a las clases”, aseguró. 

En entrevista para Televen, Joel Acosta, director Complejo Educativo Andrés Bello en la parroquia La Candelaria, informó que debido a la poca asistencia, no iniciaron con la planificación de contenidos, sino con orientaciones para los estudiantes que asistieron. 

“Siempre la afluencia de estudiantes para estos inicios es baja, pero me imagino que toda la situación -política- ha afectado la presencia de estudiantes”, dijo Acosta. 

Aumento del pasaje complica la situación

Por su parte, el presidente del Sindicato de Maestros del Distrito Capital, Edgar Enrique Machado, informó que el día de hoy realizaron un recorrido por varios centros educativos en el oeste de Caracas en donde notaron una baja asistencia en todas las instituciones. 

Señaló que la baja participación puede deberse a “múltiples factores”, entre ellos, al incremento del pasaje que impacta tanto a docentes como para los representantes. 

“Si un docente utiliza dos pasajes en la mañana para ir a la institución, estamos hablando de 120 bolívares. Y para regresar a su casa, 120 bolívares. Estamos hablando de 240 bolívares, que viene siendo casi si quincena”, cuestionó Machado.

Tal como lo había informado el ministro Rodríguez, Machado afirmó que en el Liceo Andrés Bello en la Candelaria observó una unidad de seguridad policial frente a la institución y en otros colegios de San Bernardino. 

Retorno a las aulas seguro

El Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) emitió un comunicado a propósito del contexto nacional y advirtió que Venezuela no cuenta con las “condiciones esenciales de seguridad” para el regreso a clases.

La organización recalcó que  los derechos de niños, niñas y adolescentes no se suspenden en estados de excepción y que la Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley Orgánica para la Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) obligan al Estado a garantizar la protección integral y la prioridad absoluta de la niñez, especialmente en situaciones de crisis, cuando los riesgos de vulneración se incrementan.

Cecodap insistió en que la falta de directrices claras por parte del Ministerio de Educación ha incrementado el miedo y la angustia entre padres, representantes y docentes.

Como recomendaciones para un retorno seguro a clases, la organización exigió que las escuelas y sus alrededores se mantengan libres de dinámicas de militarización u operativos armados que generen intimidación. Asimismo,  enfatizaron que el regreso a las aulas no puede ser generalizado, sino que debe evaluarse de manera diferenciada, atendiendo a la disponibilidad de servicios públicos y las garantías de protección de cada comunidad educativa específica.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La vuelta a clases para el segundo período se desarrolló en un escenario marcado por la presencia policial, la baja asistencia de estudiantes y el impacto económico del aumento del pasaje
Foto:
/
Ministerio Relaciones Interiores, Justicia y Paz
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El regreso a clases en Venezuela se vio empañado por el aumento del pasaje en el transporte público y también se reflejó en él la situación política del país. 

Luego del ataque estadounidense que culminó con la extracción del exgobernante Nicolás Maduro, y la dinámica de los días posteriores, muchos padres sintieron temor de enviar a sus hijos al colegio. 

Es el caso de Manuel Galindez* quien vive en Guarenas y es padre de un niño de 11 años que estudia quinto grado en un colegio privado. Después de leer en horas de la noche del domingo 11 de enero el comunicado del Ministerio de Interior y Justicia, optó por no enviar a su hijo a clases.

El comunicado, difundido en Instagram, anunciaba la activación de un operativo de “patrullaje de proximidad” en los centros educativos del país para el regreso a clases tras el descanso vacacional de Navidad.

“Me asusta pensar que haya presencia policial alrededor de los colegios. Uno trata de mantener a los niños alejados de todo el tema de la conflictividad. Aunque hoy comentaron por el grupo de padres que, al menos cerca de la institución donde estudia mi hijo, no lo activaron. Seguimos evaluando qué pasa en los próximos días”, narró. Agregó que otros padres le comentaron en privado que evaluarían el avance de la semana para determinar si enviaban o no a sus hijos a clases.

Presencia de funcionarios de seguridad en las instituciones

En publicaciones conjuntas del Ministerio de Interior y Justicia y otros cuerpos de seguridad se evidenció que efectivamente, hubo presencia de funcionarios de esos organismos en varias escuelas del país. 

El frente preventivo del MIJP aseguró en una publicación en Instagram que los funcionarios estuvieron “en labores de resguardo preventivo en escuelas, colegios y liceos, brindando seguridad en los accesos, apoyo en la organización del ingreso estudiantil y acompañamiento permanente al personal directivo, docente, administrativo y obrero, promoviendo un retorno a clases ordenado y en un ambiente de paz”.

Especificaron que los funcionarios ‎desarrollaron “charlas informativas y actividades educativas dirigidas a la población infantil y juvenil, donde se dio a conocer el rol del Frente Preventivo y de las instituciones de Seguridad Ciudadana, destacando la importancia de la prevención, la convivencia pacífica y la protección integral de la comunidad educativa”.

En una de las publicaciones del Ministerio Luisany García, directora de la Unidad Educativa Nacional Bolivariana Alí Primera ubicada en El Helicoide, -señalado por las ONG como el mayor centro de torturas de Latinoamérica y en donde están detenidos centenares de presos políticos- agradeció que el regreso a clases estuvo acompañado en todo el territorio nacional por funcionarios del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana y diferentes órganos de seguridad ciudadana, quienes garantizaron la paz “en todo momento”. 

Otras reseñas del ente gubernamental mostraban a funcionarios del Cicpc, la Policía Nacional Bolivariana y la Superintendencia Nacional Antidrogas dentro de las escuelas, dictando charlas y en “jornadas recreativas”.

Baja participación 

Amarilis Vega*, docente de cuarto grado en un colegio en el sureste de Caracas, comentó que este lunes recibió en su salón a menos de la mitad de los 31 estudiantes que conforman su clase. 

Expresó que aunque en años anteriores la ausencia “es habitual” en los primeros días de enero, en este caso, “fue más notoria”. 

La presidenta de la organización sindical Formación de Dirigentes Sindicales (Fordisi), Griselda Sánchez, reveló que cifras del sindicato estiman que la matrícula para este lunes fue “muy baja”. 

“La ausencia fue muy alta. En el caso de los maestros se incorporó aproximadamente el 90% y como un 30% de los estudiantes. De hecho, hubo grados en los que no asistió ningún alumno”, dijo Sánchez. 

La dirigente señaló que en el caso del sector privado, la situación fue distinta. “En colegios privados hubo más presencia. Cerca de un 60% de los estudiantes se incorporaron este lunes a las clases”, aseguró. 

En entrevista para Televen, Joel Acosta, director Complejo Educativo Andrés Bello en la parroquia La Candelaria, informó que debido a la poca asistencia, no iniciaron con la planificación de contenidos, sino con orientaciones para los estudiantes que asistieron. 

“Siempre la afluencia de estudiantes para estos inicios es baja, pero me imagino que toda la situación -política- ha afectado la presencia de estudiantes”, dijo Acosta. 

Aumento del pasaje complica la situación

Por su parte, el presidente del Sindicato de Maestros del Distrito Capital, Edgar Enrique Machado, informó que el día de hoy realizaron un recorrido por varios centros educativos en el oeste de Caracas en donde notaron una baja asistencia en todas las instituciones. 

Señaló que la baja participación puede deberse a “múltiples factores”, entre ellos, al incremento del pasaje que impacta tanto a docentes como para los representantes. 

“Si un docente utiliza dos pasajes en la mañana para ir a la institución, estamos hablando de 120 bolívares. Y para regresar a su casa, 120 bolívares. Estamos hablando de 240 bolívares, que viene siendo casi si quincena”, cuestionó Machado.

Tal como lo había informado el ministro Rodríguez, Machado afirmó que en el Liceo Andrés Bello en la Candelaria observó una unidad de seguridad policial frente a la institución y en otros colegios de San Bernardino. 

Retorno a las aulas seguro

El Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) emitió un comunicado a propósito del contexto nacional y advirtió que Venezuela no cuenta con las “condiciones esenciales de seguridad” para el regreso a clases.

La organización recalcó que  los derechos de niños, niñas y adolescentes no se suspenden en estados de excepción y que la Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley Orgánica para la Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) obligan al Estado a garantizar la protección integral y la prioridad absoluta de la niñez, especialmente en situaciones de crisis, cuando los riesgos de vulneración se incrementan.

Cecodap insistió en que la falta de directrices claras por parte del Ministerio de Educación ha incrementado el miedo y la angustia entre padres, representantes y docentes.

Como recomendaciones para un retorno seguro a clases, la organización exigió que las escuelas y sus alrededores se mantengan libres de dinámicas de militarización u operativos armados que generen intimidación. Asimismo,  enfatizaron que el regreso a las aulas no puede ser generalizado, sino que debe evaluarse de manera diferenciada, atendiendo a la disponibilidad de servicios públicos y las garantías de protección de cada comunidad educativa específica.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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