La muerte de un cachorro de león blanco nacido en Maracay, el rechazo oficial a la confiscación de un buque petrolero, un sismo en Colombia, por supuesto el incremento diario del tipo de cambio y hasta la elección del actor Leonardo DiCaprio como artista del año según la revista Time, todo menos la accidentada llegada de la líder opositora María Corina Machado a Oslo para recoger con acción retardada su premio Nobel de la Paz, se publicó en los titulares de prensa, radio y televisión este jueves 11 de diciembre.
Y es que cuando no se quiere ver al elefante que está en la sala, por acción u omisión, las hormigas son las protagonistas.
El premio Nobel solo existió en los medios tradicionales venezolanos para esgrimir la no comprobada teoría del gobierno de Nicolás Maduro que “estaba manchado de sangre”.
La vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez, calificó a la ceremonia de entrega del galardón como un “velorio” y jugó la carta infaltable en todas las reuniones a donde asisten líderes mundiales: la de Palestina.
Lo único que transmitió Venezolana de Televisión (VTV) este miércoles 10 de enero cuando Ana Corina Sosa, la hija de Machado recibió el premio en su nombre, fue una concentración de una cuadra de opositores a que Machado lo haya ganado.
Mientras Oslo estaba inundado de periodistas venezolanos, VTV y otros medios radioeléctricos privados e independientes vieron hacia otro lado.
Algunas anclas referentes en programas de radio ni siquiera asistieron a trabajar, en su lugar fueron colocados reemplazos parciales para hablar de la designación del joropo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, o de la ley que planea sancionar la Asamblea Nacional para separar a Venezuela del Estatuto de Roma y, en consecuencia, de la Corte Penal Internacional (CPI).
Mientras en señales internacionales que aún se ven en Venezuela por servicios de suscripción o por streaming, como CNN, RTVE (Radiotelevisión Española), Antena 3 (España), BBC, Rai (Italia), RTP Internacional (Portugal) y hasta en EWTN (canal de la iglesia católica) la noticia recibió una amplia cobertura, el periplo de la venezolana que llevaba 16 meses de clandestinidad brilló por su ausencia en los noticieros locales.
Libertad de expresión, una especia en extinción
Apenas este miércoles 11 de diciembre, la ONG Espacio Público informó que en lo que va de año han contabilizado más de 200 violaciones a la libertad de expresión.
La ONG expuso que la mayoría de dichas violaciones están relacionadas con censura y restricciones administrativas.
Advirtió que durante lo que va de 2025, la mayoría de los victimarios responden a instituciones del Estado como la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y operadoras de telecomunicaciones privadas.
“El silencio de las víctimas a causa del miedo a represalias ha marcado una baja en el registro de detenciones arbitrarias, amenazas o cierres de medios”, se desprende de su página web.
De acuerdo al Colegio Nacional de Periodistas (CNP), en los últimos 20 años se han cerrado más de 400 medios (un promedio de 100 cada lustro), mientras que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció que Venezuela vive un apagón informativo “casi total”.
No hubo segundo día del Nobel y todo parece indicar que tampoco habrá tercero. Como en las telenovelas turcas que ahora transmiten la mayoría de las canales, esta historia…continuará.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



