«Estamos en Caracas, en una visita oficial luego de 18 años, cuando las autoridades expulsaron a nuestro personal», anunció este 30 de septiembre la directora para las Américas de la ONG Human Rights Watch (HRW), Juanita Goebertus. «Hemos constatado que hay una reducción en las formas más evidentes de represión (…). Sin embargo, estos cambios aún están muy lejos de garantizar una transición [a la democracia] sostenible y que asegure la protección de los derechos humanos».
HRW tuvo su primer encuentro con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela bajo el aval de Estados Unidos, el pasado 17 de septiembre. Desde entonces, la ONG se ha reunido con otros actores políticos, con víctimas de derechos humanos y con asociaciones civiles nacionales. Su veredicto, por ahora, es que se deben adelantar profundas transformaciones en las instituciones del país, que han perdido su independencia en casi tres décadas de chavismo.
Goebertus reafirmó también que la Misión de Determinación de Hechos sobre Venezuela debe mantener sus actividades en el país.
«Al menos 344 presos políticos siguen tras las rejas, muchos de quienes han sido liberados aún están vinculados a juicios y los detenidos siguen sufriendo malos tratos en las cárceles», agregó.
También enfatizó en la necesidad de derogar por completo algunas leyes que han restringido el trabajo de la prensa y vulnerado el derecho de libre asociación. Entre las normativas que denunció que se deben derogar están las leyes contra el terrorismo y contra el odio; sobre esta última justo ayer la encargada Delcy Rodríguez anunció que sería reformada, aunque ONG y defensores insisten en su derogación.
Juanita Goebertus afirmó, por otra parte, que el proceso de diálogo entre la Asamblea Nacional del 2025 (de corte chavista) y la Asamblea Nacional del 2015 (de corte opositora y avalada por EE. UU.) debe demostrar transparencia e imparcialidad ante la población.
«Han anunciado un proceso para reformar el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral. Es fundamental que su composición asegure independencia e imparcialidad. Los venezolanos merecen un calendario electoral cierto, que conduzca a un sufragio oportuno, libre y justo», dijo.
Reformar la seguridad, no la economía
«Una transición verdadera también pasa por una reforma profunda al sector de la seguridad», enfatizó Goebertus. Entre las medidas que puntualizó HRW en un comunicado de prensa publicado este 30 de septiembre se menciona la remoción de funcionarios responsables de graves violaciones de derechos humanos, garantizar que los organismos de inteligencia no se encarguen de investigaciones penales, desmantelar los centros de detención clandestinos y establecer normas adecuadas para el uso de la fuerza.
La ONG lamentó que el Gobierno estadounidense esté priorizando las reformas económicas en vez de atajar las graves vulneraciones a los derechos humanos de los venezolanos, que han tenido una calidad de vida aún más deteriorada tras los sismos del 24 de junio de 2026.
«Estados Unidos debería utilizar su influencia para desempeñar un papel de liderazgo en la promoción de un cambio significativo en materia de derechos humanos en Venezuela», se lee en el comunicado de HRW.
Mientras tanto, Rodríguez anunció el 29 de septiembre sus intenciones de reformar parcialmente la Ley contra el Odio, pero las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales claman por la derogación completa de la normativa. Su presencia, según advierte ONG como Espacio Público, ha significado la detención arbitraria de más de 120 personas en los últimos nueve años.






