La dinámica tranquila y apartada de la urbanización Country Club, en el municipio Chacao, se ha visto perturbada desde 2023 por las propuestas de la Quinta Mamá, ya que las actividades han generado malestar en los residentes de la zona. Los vecinos recuerdan que la urbanización está catalogada bajo las ordenanzas municipales como una zona residencial, por lo que expresan preocupación por el flujo de visitantes, el tránsito vehicular y los posibles ruidos en una calle que enfatizan que es silenciosa.
“El paseo opera desde las 7 u 8 de la mañana hasta las 9 de la noche, pero los eventos pueden operar en horario constante con música a todo volumen hasta las 4 de la mañana o desde las 9 o 10 de la mañana un fin de semana”, relató Miguel Ángel Capriles, vecino del sector.
Los encargados de Quinta Mamá aseguran que han ido adaptando la logística de sus actividades para no interferir con la tranquilidad de las residencias. “Estamos en una fase de prueba y ajuste. Queremos que se sepa que para nosotros es una prioridad respetar la urbanización, no abrimos de noche ni realizamos eventos masivos, e invitamos a los vecinos a conocer la casa y conversar de primera mano”, señaló Rodrigo López Pietri, quien se identificó como propietario de la quinta.
Representantes de la junta directiva de la Asociación de Vecinos del Country Club y de la Asociación de Vecinos de El Bosque, reiteraron que la zona tiene que tener un uso “cien por ciento residencial”. Desde estos gremios vecinales aseguran que no existe la permisología vigente para el funcionamiento de comercios, canchas ni la realización de eventos en la propiedad y afirman que las conversaciones con los administradores no han llegado a soluciones ni mejoras: “Nos hemos acercado a hablar con ellos infinitas veces y no prestan atención, no les importa”, expresó un representante de la Asociación.
“Se han hecho denuncias y se le han mandado cartas al alcalde para que tomen cartas en el asunto desde la Alcaldía de Chacao y la verdad es que, hasta ahora, no han hecho nada… Son denuncias de los vecinos por las irregularidades y no hay manera de que nos presten atención”, denunció la Asociación.
Además recalcaron como esta preocupación es compartida con vecinos adyacentes, que también han hecho llegar reclamos ante los organismos y siguen sin recibir una respuesta.
Conservar el patrimonio
La Quinta Mamá es una vivienda de alrededor de 5500 metros cuadrados y de alto valor arquitectónico que perteneció a la familia del expresidente Marcos Pérez Jiménez. Después de haber estado abandonada por aproximadamente 20 años, la quinta empezó su actividad desde 2023 en un proceso de restauración bajo la dirección de la familia López Pietri y de su nieto Rodrigo.
Sostienen que la iniciativa nace con la idea de “recuperar la memoria” del espacio y restaurar materiales artesanales y detalles originales en la casa de los años 50, pero todo esto en una zona que es conocida como “estrictamente residencial” que no admite comercios de ningún tipo.
“Nosotros nos enamoramos de la arquitectura de esta casa. Muchas propiedades han sido destruidas para hacer edificios, pero la idea de este proyecto es conservar este patrimonio y buscar iniciativas que permitan sostenerlo económicamente”, explicó López Pietri.
Aseguran que las dinámicas giran en torno a actividades de salud, bienestar, diseño y educación. Actualmente, el espacio cuenta con dos canchas de pádel enfocadas en clases particulares con instructores, habitaciones para actividades académicas, coworking, clases de yoga y pilates, así como una área para exhibiciones de arte.
Durante un recorrido que realizó Runrunes por las instalaciones de Quinta Mamá, pudo constatar que cuenta con una estructura de tres pisos encabezada por una cúpula retráctil, la cual estaba diseñada originalmente con un telescopio. En el interior de la quinta hay múltiples baños e instalaciones distribuidas por una escalera estilo caracol, todo preservando la estructura original de la vivienda.
También, se observó un área en construcción en la segunda planta destinada a aulas para grupos reducidos.

El espacio también tiene marcas como Casa Payasa, Archivo Público, Yenny Bastida y El Mercadillo del Buen Gusto, que operan bajo el formato de showroom y atención por cita previa. Incluye la cafetería de Quinta Mamá que se encuentra en la entrada, al igual que una fuente con peces, mesas y bancos para los visitantes y una piscina de los años 50 que actualmente se encuentra inhabilitada.
“No somos un centro comercial ni un sitio de fiestas nocturnas, no hacemos bodas ni conciertos. Buscamos que sea un espacio para creadores y que la gente disfrute la casa de la manera más respetuosa posible hacia la estructura y el entorno”, enfatizaron sus representantes.
Lo que dicen las ordenanzas
La Alcaldía de Chacao clasifica al Country Club como una zona de uso estrictamente residencial unifamiliar, con lo cual, las actividades comerciales de la Quinta Mamá infringen la Ordenanza de Zonificación del Municipio en esta materia.
De acuerdo con la Alcaldía de Chacao, el establecimiento de comercios, canchas deportivas lucrativas, locales nocturnos o actividades industriales o de servicios en estas áreas requiere de una Conformidad de Uso expedida por la Dirección de Ingeniería Municipal, que se refiere a un documento que garantiza que la actividad económica a realizar está permitida en el lugar que se está solicitando para evitar sanciones y asegurar el orden urbano.
A esto se suma el reclamo por el inmueble ante la posible infracción de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, la cual exige y nombra una Licencia de Actividades Económicas para cualquier ejercicio de comercio en un territorio que sea “del dominio público o del dominio privado de otra entidad territorial”.
Del mismo modo, el desarrollo de fiestas con música a alto volumen hasta la madrugada o en horas muy tempranas de la mañana y el tráfico constante de maquinaria pesada puede violentar la Ordenanza sobre Convivencia Ciudadana de Chacao sobre la contaminación sonora, la alteración del orden público, la destrucción de vías, además de la obstaculización del libre tránsito vehicular por estacionar en aceras y portones vecinales.
“Al principio, cuando se hicieron las gestiones ante la alcaldía, ellos alegaron que era solamente de uso residencial, que eran unas canchas solamente para uso de la familia. Sabemos que es mentira por muchas razones… Tú pides una cancha y no te van a preguntar si eres familia de ellos ni nada. Efectivamente es una cancha que se utiliza comercialmente, la pagas para ir a jugar”, afirmó Miguel Ángel Capriles.
Por otro lado, los dueños y administradores de la residencia aseguran y certifican que cuentan con toda la permisología necesaria y requerida para poder laborar comercialmente en la zona, aún así durante una visita guiada no mostraron ninguna documentación que permita el uso comercial del inmueble. Enfatizaron que la intención del proyecto es “convivir con el entorno residencial” y evitar cualquier dinámica que vulnere la tranquilidad local.
“Entendemos la preocupación que pueda generar cualquier desarrollo nuevo; por eso, queremos que conozcan de primera mano la naturaleza de este espacio, el esfuerzo que implica recuperar una casa de esta magnitud y los mecanismos que estamos usando para no alterar la convivencia y poder mantener la casa”, sostuvieron.

Llenadero de agua clandestino
El problema comercial en la Quinta Mamá no es el único punto de perturbación que enfrentan los residentes de la Calle Mohedano en el Country Club. Según comentan residentes de la comunidad, las irregularidades que ocurren en esta vivienda se suman al funcionamiento de un llenadero ilegal de cisterna en una quinta vecina, presuntamente operado por un ciudadano identificado por los vecinos como Antonio Pardo, quien ha amenazado a los residentes de la zona con llamar a la LOPNA o “contactos del Estado”.
De acuerdo con las denuncias reunidas, el tránsito pesado de camiones cisterna y la ausencia de control en la garita de vigilancia (que fue vandalizada durante la pandemia) han transformado esta vía privada en un punto de distribución comercial de agua y en un inmueble de fiestas.
“Eso ha sido la gota que terminó de derramar el vaso. Tenemos el problema de un vecino que puso un llenadero de cisternas de agua en una casa vecina de Quinta Mamá. Vienen día y noche, hay un descontrol. He contado un promedio de 250 camiones a la semana que entran a esta calle privada. Es un llenadero ilegal dentro de una casa, donde ponen una manguera hacia la calle para llenar camiones a 5 dólares la carga”, relató un vecino.
El testigo señala que este flujo constante de maquinaria pesada ha deteriorado el asfalto de las calles, genera contaminación sonora a toda hora y representa un peligro latente para los vecinos y niños que transitan por el sector. Los habitantes de la zona no se han podido sentir seguros en sus propios hogares ,ya que algunos de los conductores de estos camiones se han denominado a sí mismos como “colectivos”.
“Es una calle ciega donde hay niños que juegan y gente que sale a pasear. Este tráfico de gandolas es sumamente peligroso, pasan a toda velocidad y los camiones no están diseñados para esta vía. Además del ruido de la maquinaria a cualquier hora, la Quinta Mamá se aprovecha de este desorden y del limbo en el que está la calle para hacer lo que les da la gana”, agregó el denunciante, quien también afirmó haber recibido amenazas al intentar confrontar la situación.
Con respecto al llenadero de agua en la misma calle, la Asociación de Vecinos del Country Club señalaron que las autoridades conocen esta situación desde hace años pero siguen sin ofrecer respuestas ni soluciones ante la situación.
“Le hemos mandado a la Guardia Nacional, le hemos mandado a la alcaldía. La alcaldía tiene que estar al tanto de esto desde hace muchos años y nada, no se termina esto”, expresó el representante de la asociación.

Acciones de los vecinos
Ante el incremento de las actividades comerciales y la falta de acuerdos entre ambas partes tras diversas conversaciones, los residentes decidieron formalizar sus reclamos ante las autoridades locales. Desde mediados de 2023 se gestionaron los primeros llamados de atención ante la Alcaldía de Chacao referentes a Quinta Mamá, cuando principalmente se encontraban disponibles las canchas deportivas, procedimiento que los vecinos han reactivado con la incorporación de nuevos espacios en la propiedad.
Los propios vecinos de la zona se suman a un seguimiento constante sobre la agenda que ocurre dentro de la quinta. Aseguran que tienen un registro de los eventos y promociones que se realizan en la casa sobre talleres, cursos de meditación (instruidos por familiares de los dueños) y eventos de cuidado de la piel, como el Move & Glow for teens, que se realizará el próximo 26 de septiembre. Además de confirmar los avances en las zonas que están habilitando para coworking y clases privadas.

Los residentes han enfatizado que están tomando acciones junto a la Asociación de Vecinos del Country Club para solicitar formalmente a las autoridades municipales la revisión de este proyecto y poder garantizar la preservación residencial de la zona.
En el caso del llenadero de agua en la quinta vecina, la comunidad ha acudido en reiteradas oportunidades a Polichacao para solicitar inspecciones por la alteración del orden público y el tránsito de maquinaria pesada. Ante la falta de soluciones definitivas, los vecinos han recaudado material audiovisual, pero las respuestas de los funcionarios siempre han sido negativas.
“Lo único que estamos pidiendo los vecinos es que se mantengan dentro de la ley y dejen de utilizar la casa para un uso comercial, cuando es claramente una zona residencial. Esa casa no tiene permiso para uso comercial como la están utilizando… Lo único que queremos es que cesen las actividades comerciales en la residencia”, señaló una vocera de la comunidad.
Por su parte, la administración de Quinta Mamá reiteró que sus puertas permanecen abiertas tanto para dialogar directamente con la comunidad como para recibir cualquier inspección oficial, asegurando que cuentan con todos los permisos y que su objetivo es lograr un espacio de bienestar, educación y respeto con el sector.
Runrun.es intentó conocer la postura de las autoridades del Municipio Chacao sobre el estatus de las denuncias y la validez de los permisos a través de llamadas telefónicas, mensajes de textos y correos electrónicos. Hasta la fecha no se ha recibido respuesta a las inquietudes.
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