No es Chris Evans, tampoco Chris Pratt y mucho menos Chris Hemsworth, se trata del secretario de energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien venciendo al multiverso del chavismo aterrizó otra vez en Venezuela y se reunió por segunda ocasión con la gobernante encargada, Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores.
En esta oportunidad, Wright vino a Caracas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revelara a través de su red social Truth Social un acuerdo petrolero millonario entre ambas naciones.
Wright fue el primer miembro del gabinete de Trump en viajar a Venezuela a mediados de febrero luego de los bombardeos del pasado 3 de enero, que concluyeron con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, hoy presos en Nueva York a la espera de un juicio por delitos de supuesto narcotráfico, terrorismo y manejo de armas de guerra.
“La misión fundamental de Estados Unidos en la región es traer la paz a Venezuela, teniendo como principal catalizador el desarrollo de la energía. Nosotros queremos ver mucha inversión en Venezuela para aumentar las oportunidades y la prosperidad de los venezolanos, estadounidenses y consumidores de energía”, dijo Wright en un salón protocolar del Palacio de Miraflores flanqueado por Rodríguez, además de la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett.
En Venezuela, el @SecretaryWright encabeza una delegación de alto nivel del gobierno y el sector privado de EE.UU. Supervisó la firma de contratos por miles de millones de dólares en los sectores de petróleo, gas y electricidad. Los acuerdos ayudarán a duplicar la producción… pic.twitter.com/pip8jnyV7h
— Embajada de los EE.UU. en Caracas (@usembassyve) September 2, 2026
Wright agregó que la “diplomacia energética del presidente Trump está dando resultados; impulsando nuevos acuerdos energéticos, abriendo la puerta a las empresas estadounidenses y fortaleciendo la seguridad energética en todo”.
Como si fuese Flash, Silver Surfer o Ghost Rider, Wright dijo que Trump quiere apretar el acelerador. “Estamos tratando de ir a la velocidad de la luz. El presidente no quería ir a una velocidad lenta, sino que quería ir a la velocidad más rápida posible para transformar a Venezuela”.
Wright sostuvo que es hora de dejar las peleas en el pasado.
“Este es nuestro vecindario, desde Argentina a Canadá, Estados Unidos, Venezuela, Guyana, Colombia. Somos grandes productores de energía en este continente y si podemos reemplazar los conflictos con el comercio del presente y del futuro, podemos construir un mundo mejor”.
El funcionario indicó que Venezuela podría superar los 1,5 millones de barriles de petróleo diarios durante la primera mitad de 2027 y que el volumen nacional podría aumentar 50% en un período de entre 12 y 18 meses.
Money, money, money
Según Rodríguez, el acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela, del que aún no se tienen mayores detalles, tendrá una vigencia de 25 años con un objetivo de producción superior a los 1,5 millones de barriles diarios.
Los convenios firmados este miércoles involucran a Petróleos de Venezuela (PDVSA), Chevron, Eni y General Electric Vernova.
“Junto con nuestros socios, esperamos invertir más de 7000 millones de dólares y duplicar la producción”, afirmó Mike Wirth, director ejecutivo de Chevron.
Por su parte, el presidente ejecutivo de Eni, Claudio Descalzi, señaló que la compañía comenzará inmediatamente con las actividades de perforación vinculadas al nuevo acuerdo y describió el convenio como el inicio de una etapa.
En tanto, Roger Martella, directivo de GE Vernova, indicó que los proyectos requerirán alrededor de 1000 trabajadores y anticipó una ejecución de las obras de manera acelerada.
Al fin habló de elecciones
En la rueda de prensa que dieron Wright y Rodríguez en las escaleras que conducen al Palacio de Miraflores la gobernante encargada de Venezuela aseguró que habrá elecciones en su país en la medida en que “el país esté preparado para ello”.
“No te quepa la menor duda” le dijo al periodista, la funcionaria quien ya excedió el límite de 180 días que establece la Constitución cuando hay una falta absoluta o temporal del presidente de la República.
Rodríguez supeditó la realización de comicios presidenciales a la estabilización económica de Venezuela y al levantamiento de todas las sanciones por parte del gobierno estadounidense.
#2Sep | 🎙 Delcy Rodríguez evitó comprometerse a realizar elecciones presidenciales en 2027 en Venezuela durante una entrevista con NBC. Al ser consultada sobre la fecha, la dirigente declaró: «Lo primero que te tengo que decir es que en Venezuela hay una constitución y hay un… pic.twitter.com/PpgC4bJHMc
— El Nacional (@ElNacionalWeb) September 2, 2026
“En Venezuela hay una Constitución y un sistema electoral democrático. Yo no fijo fecha, pero puedo decir que sin descanso, desde el mes de enero, lo primero que hice fue llamar a la convivencia, porque el camino que había tomado Venezuela no era un tema de elecciones”, apuntó la exvicepresidenta de Maduro.
“Seguimos trabajando con las autoridades para que definitivamente se levante el sistema de sanciones y Venezuela, la economía venezolana, el desarrollo social de Venezuela, pueda darse sin ninguna dificultad”, puntualizó.
Al ser consultada sobre la participación de Alejandro Betancourt, director de la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP), en la ejecución del gran acuerdo petrolero entre Caracas y Washington, Rodríguez también señaló que el empresario “no tiene causa en Estados Unidos”.
“Muchas veces una persona es juzgada en los medios antes que en los tribunales. En los medios españoles yo fui acusada durante cinco años de que había llevado un avión Falcon lleno de oro para España y que me había atrevido, siendo sancionada, a violentar la soberanía de ese país. Todo es mentira“, dijo la mandataria interina.
La empresa de Betancourt, que ha sido investigada en España por operaciones relacionadas con Pdvsa será la encargada de explotar el 20% de las reservas probadas venezolanas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país



