El pasado viernes, 14 de agosto, Ignacio Agudelo, padre de un recién nacido prematuro, denunció que su hijo sufrió quemaduras de tercer grado en el Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas por exposición a un “bombillo”. Este hecho desencadenó la detención de siete trabajadores de la salud por parte de los organismos de seguridad.
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José Ignacio Agudelo solicita ayuda urgente para su hijo recién nacido (prematuro) quien sufrió quemaduras de tercer grado en rostro y manos, producto de un accidente ocurrido con un bombillo en áreas de… pic.twitter.com/9qBECfQQ5U
De acuerdo con la información conocida tras celebrarse la audiencia, el jefe del servicio de Neonatología, Dr. Harry Sánchez; las médicas residentes Belmary Ciro y Nohelia Solórzano; y las enfermeras Yusmary García y Yellimar Neira quedaron bajo medidas cautelares. A todos se les impuso un régimen de presentación cada 30 días, prohibición de salida del país y presentación de fiadores.
Por su parte, Maribel Pérez y Loida Zapata, licenciadas en enfermería adscritas al área de neonatología, recibieron libertad plena. Además, las autoridades también libraron una orden de aprehensión contra el médico Frank Colina Núñez, cirujano de manos, publicó El Pitazo.
Este caso pone bajo la lupa las condiciones en las que funciona el servicio de neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas, donde la escasez de equipos especializados en centro asistencial obligó al equipo de guardia a improvisar una herramienta térmica con bombillos comunes.
Un accidente por falta de equipos especializados
Según la documentación consignada por el Colegio de Enfermería ante la Fiscalía, el caso que desencadenó las detenciones corresponde a un bebé recién nacido que ingresó a la unidad de cuidados intensivos neonatalaes el pasado 15 de julio, procedente de un quirófano y con cerca de 35 semanas de gestación.
El gremio indicó que el paciente presentaba síndrome de dificultad respiratoria del prematuro y sepsis neonatal temprana, con un hemocultivo que reportó Klebsiella spp. Los trabajadores de la salud explicaron que la infección había ocasionado complicaciones en las extremidades del bebé, incluyendo necrosis en algunos dedos.
Para el 29 de julio, debido a la necesitad de mantener al recién nacido bajo una fuente de calor y la falta de lámparas térmicas disponibles en la unidad, se habría utilizado una lámpara artesanal. Según el Colegio, el bombillo del artefacto se desprendió accidentalmente y cayó sobre el recién nacido, ocasionándole quemaduras en el rostro y las manos.
Exigencias de respeto al debido proceso
La Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría — Filial Barinas publicó un comunicado oficial el 16 de agosto en el cual expresó su “profunda consternación y la más sincera solidaridad con la familia del recién nacido en estos momentos de alta vulnerabilidad”. En el documento, la junta directiva de la sociedad médica reiteró “la solvencia idónea, la rectitud y la calidad humana y profesional del Dr. Harry Sánchez, así como del equipo de salud involucrado”.
Asimismo, el gremio instó a las autoridades competentes a llevar a cabo las investigaciones “con apego irrestricto al debido proceso, la presunción de inocencia y el rigor técnico-científico que amerita el análisis de un hecho fortuito o accidente médico”.
Por su parte, el Colegio de Profesionales de la Enfermería de Barinas coincidió en que el accidente, donde el neonato quedó con quemaduras en su rostro y en una de sus manos, debe ser investigado, pero no puede analizarse de manera aislada de las condiciones estructurales y operativas en las que trabaja el personal sanitario en este hospital.
Solo tres enfermeras cuidan 12 neonatos
El gremio expuso el déficit de personal en el servicio de neonatología del hospital. En su denuncia, para el momento del accidente había 12 recién nacidos en la unidad y solo tres enfermeras de turno. La enfermera encargada del área donde se encontraba el bebé que sufrió el accidente tenía bajo su responsabilidad a tres recién nacidos más.
La organización consideró que la relación entre la cantidad de pacientes y el personal disponible representa una sobrecarga laboral que aumenta los riesgos “en un servicio que requiere vigilancia permanente y cuidados especializados”.
“Un profesional exhausto y desbordado en su capacidad humana de atención está expuesto a un entorno de alto riesgo (…) “Mientras un solo enfermero o enfermera debe multiplicarse para atender una demanda de pacientes que desborda por completo la capacidad humana y técnica del servicio, se les exige una infalibilidad imposible en un sistema colapsado”, sostuvo el Colegio de Enfermería de Barinas.
Esa carga laboral, añadió el Colegio, genera fatiga y expone al personal a escenarios críticos, por lo que la organización reclamó que las autoridades asuman las deficiencias que afectan las condiciones de trabajo.
Rechazan la criminalización de la profesión
Trabajadores de la salud protestaron el lunes 16 de agosto a las puertas del Circuito Judicial Penal de Barinas, para rechazar la detención de todos los especialistas.
De acuerdo con La Nación, la defensa de los detenidos señaló que la elaboración del artefacto improvisado contó incluso con la colaboración del padre del neonato, “ante la imposibilidad de contar con una incubadora operativa”. No obstante, la falla de la lámpara casera provocó una lesión en el recién nacido.
La presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería de Barinas, Yanny González; y el asesor legal de la institución, Luis Alberto Pérez Pérez, rechazaron la criminalización del ejercicio profesional, señalando que los trabajadores de la salud actuaron para salvar la vida del bebé incluso con las limitaciones de materiales en la red pública.
A su vez, la Federación de Colegios de Profesionales de la Enfermería exigió al Estado respetar los derechos laborales, garantizando “condiciones de trabajo dignas, salarios justos y el cese de cualquier forma de amedrentamiento, persecución o criminalización contra los profesionales que alzan su voz por un sistema de salud eficiente”.
También, la organización instó a garantizar la dotación “urgente y suficiente de insumos médicos”, equipos de protección y medicamentos en los centros de salud del estado Barinas “para salvaguardar tanto la vida de los pacientes como la del personal”.
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