Las Academias Nacionales de Venezuela, corporaciones de carácter científico, humanístico y cultural con más de un siglo de trayectoria al servicio del país, han emitido un pronunciamiento ante la grave emergencia nacional ocasionada por los recientes sismos.
A través de un comunicado en conjunto, los representantes de las principales instituciones en el país expresaron que “consideran un deber ineludible expresar su posición ante la grave emergencia ocasionada por el terremoto que ha afectado al país y poner al servicio del país las capacidades técnicas, científicas y profesionales de sus integrantes”.
Indican que el sismo ha motivado un despliegue de estas organizaciones con el fin de guiar las decisiones gubernamentales bajo un criterio que sea estrictamente metodológico y académico.
El documento oficial aclara que tienen una profunda preocupación no solo por la devastación material a simple vista, sino por el ámbito social que se encuentra afectado de forma crítica en las zonas donde hubo mayor impacto.
“Con profundo pesar lamentamos las irreparables pérdidas humanas, el sufrimiento de miles de familias y los cuantiosos daños materiales ocasionados por este desastre que ha afectado con particular intensidad a la ciudad de Caracas y al estado La Guaira”, expresaron.
Ante este panorama, las instituciones enfatizaron la necesidad de coordinar esfuerzos en conjunto que dejen de lado la improvisación y se concentren en la evaluación rigurosa de los daños estructurales de las edificaciones.
El esfuerzo civil y voluntariado
Estas agrupaciones académicas dedicaron un espacio para exaltar el rol de los ciudadanos y profesionales de la salud que se encuentran ayudando en primera fila en las calles de la capital y en La Guaira. En sus declaraciones institucionales, los firmantes rindieron un “homenaje al admirable esfuerzo del personal médico y de enfermería, de los cuerpos de rescate y de seguridad, de los voluntarios y de todos aquellos ciudadanos que, con entrega ejemplar, participan en las labores de salvamento, asistencia humanitaria y atención a las víctimas”.
De esta misma forma, el documento busca enviar un mensaje de acompañamiento ético y humano a los sobrevivientes y damnificados que enfrentan la pérdida de sus hogares o de sus medios de subsistencia económica.
Los involucrados expresaron formalmente su “más sincera solidaridad con quienes han perdido a sus seres queridos, con los heridos, con quienes han visto destruidos sus hogares y medios de vida y con todas las comunidades afectadas”, e insisten en que el soporte emocional y material a estas comunidades debe ser el punto más importante de cualquier plan de contingencia que diseñen las autoridades.
Reconstrucción y prevención
Para el Comité Interacadémico la reconstrucción del país no debe limitarse a levantar nuevamente las edificaciones caídas de forma idéntica, sino que exigen una transformación completa a las estructuras y la ordenación de las ciudades vulnerables.
Las corporaciones hicieron énfasis en que “esta tragedia debe convertirse también en una oportunidad para fortalecer nuestras instituciones, consolidar una cultura de prevención frente a los riesgos naturales, mejorar la planificación territorial, elevar los estándares de construcción y promover políticas públicas sustentadas en el conocimiento científico”.
Los expertos están de acuerdo en que el manejo técnico de riesgos es la única garantía para detener los efectos de futuros eventos de esta misma naturaleza, y la propuesta implica que los ministerios y organismos ejecutivos encargados de las infraestructuras convoquen de manera urgente a geólogos, ingenieros, arquitectos y urbanistas formados en el país.
Los representantes afirmaron que es fundamental que “la ciencia y el conocimiento orienten las decisiones públicas” con el propósito de evitar la repetición de fallas en terrenos no aptos o en zonas costeras de alta vulnerabilidad sísmica.
Un llamado a la serenidad
Finalmente, el comunicado cierra con un exhorto a la población venezolana para mantener la templanza en un momento complejo como este para el país, así como también destacan que la recuperación y superación de esta emergencia requieren un compromiso ético por todos los sectores públicos.
“Un llamado a todos los venezolanos para afrontar esta hora difícil con serenidad, solidaridad y esperanza”, expresaron las Academias Nacionales.
Y concluyeron con una pequeña reflexión sobre la identidad nacional en tiempos de tragedia y la necesidad de conseguir soluciones viables y seguras para las futuras generaciones de Venezuela.
“Que el dolor compartido fortalezca nuestra conciencia de pertenecer a un mismo país; que la ciencia y el conocimiento orienten las decisiones públicas; que la solidaridad inspire nuestras acciones; y que el esfuerzo conjunto permita reconstruir un país más seguro, más resiliente y más comprometido con el bienestar de las generaciones presentes y futuras”.
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