Un día de aulas vacías como grito por la dignidad salarial de los profesores

En una demostración de unidad gremial, profesores y trabajadores universitarios respondieron masivamente al llamado a paro nacional de 24 horas. La jornada, marcada por pasillos vacíos y carteles de protesta, no solo busca un ajuste inmediato en las tablas salariales, sino que actúa como una medida de presión ante el Ejecutivo Nacional de cara a los anuncios económicos esperados para el próximo 1 de mayo.

El conflicto universitario en Venezuela ha llegado a un punto crítico debido a la pulverización del poder adquisitivo del personal académico y administrativo. Entre las precariedades destaca que los sueldos base de un profesor titular o un trabajador administrativo apenas cubren una fracción mínima de la Canasta Alimentaria, que hoy supera con creces los ingresos mensuales promedio.

Además del sueldo, el paro denuncia la falta de presupuesto para investigación, infraestructura y servicios estudiantiles (comedor y transporte), que mantiene a las universidades operando en condiciones precarias.

El registro del paro

La convocatoria inicial surgió de la Universidad Central de Venezuela (UCV). En distintas facultades y escuelas se acató el paro en su totalidad. Facultades como las de Odontología, Farmacia, Arquitectura, Humanidades y Educación se encontraban desoladas y cerradas.

El paro no se limitó solo a la sede de Caracas. Desde el núcleo de Maracay, Rogelio Castro, representante del sindicato obrero, señaló que no descartan que los trabajadores vayan a un paro indefinido después del primero de mayo si el aumento salarial no cubre las expectativas del sector.

En la Universidad de Oriente (UDO), campus Los Guaritos de Maturín, estado Monagas, también se registraron pasillos y salones de clases vacíos por el paro nacional de universidades.

Trabajadores, obreros y profesores de distintos núcleos de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) se sumaron al paro nacional de universidades. Desde el estado Aragua, Niuman Páez, de la Asociación de Profesores de la UPEL Maracay, que el sector solicita lo establecido en la Constitución constitución, que es el derecho a la alimentación, salud y vivienda. “Solicitamos un ajuste salarial”, expresó.

Otras sedes de la UPEL que acataron el llamado a paro fueron las de Caracas y de Maturín, estado Monagas. En la capital, según pudo recoger el medio TalCual en un reporte, un trabajador afirmó que en esta institución sí se cumplió el llamado a paro y estima que en 90%. Dice que se han visto muy pocos profesores y menos alumnos.

Desde la Universidad del Zulia (LUZ) se pudo constatar que se cumplió a cabalidad el paro de profesores universitarios. De acuerdo con el equipo de reporteros de El Pitazo, solo el personal obrero y administrativo asistió a sus labores durante la jornada.

Durante el miércoles, trabajadores de la Universidad Simón Bolívar (USB) exigieron al Estado venezolano “salario digno ya”, mientras acataban la convocatoria a sumarse al paro nacional de universidades.

En la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) del estado Bolívar, Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores, denunció presiones contra profesores en la entidad para evitar su adhesión al paro. “Queremos un salario digno que dignifique la profesión docente. No podemos malvivir con un salario de 545 bolívares”, expresó Brito durante una protesta de docentes que cumplieron con la convocatoria a paro.

La intergremial de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez) informó en horas de la tarde del miércoles que, tras hacer un recorrido en las instalaciones de la universidad, constataron que la convocatoria al paro fue acatada en un 70% por el personal docente, administrativo y obrero de esta casa de estudios.

Análisis de la crisis: ¿Por qué escalar al paro nacional?

De acuerdo con Carlos Meléndez, director del Observatorio de Universidades, la decisión de retomar los paros nacionales responde a un agotamiento de otras formas de protesta que no fueron escuchadas.

Según explicó en entrevista con Runrun.es, los académicos venezolanos han pasado más de una década viendo cómo se deterioran sus condiciones de vida de forma acelerada. “Somos los docentes más pobres de América”, afirmó Meléndez, al tiempo que destacó que el país cuenta hoy con una planta profesional que ha “envejecido indignamente” bajo condiciones de precariedad extrema.

Sobre la evolución de la protesta, el director del OBU señala un cambio de paradigma necesario. Meléndez explica que, desde el año 2019, la conflictividad se había concentrado en modalidades como concentraciones y “pancartazos” que permitían la continuidad de las labores de aula. Sin embargo, esta moderación no rindió frutos.

“Hemos analizado que los actores gremiales han pasado de paros continuos a otras formas de conflictividad que mantuvieran las aulas abiertas, pero ninguna ha sido escuchada”. De hecho, el Observatorio contabiliza entre 2020 y 2025 miles de informaciones publicadas por el Ministerio, y “ninguna refiere, ninguna muestra una respuesta a la situación salarial”, acotó.

La escalada del conflicto como estrategia política

Para el director del OBU, volver a la modalidad de paro significa elevar el conflicto para emplazar a las autoridades en un contexto donde el gobierno habla de cambios y renovación.

“Si de verdad son cambios, los cambios pasan por la reivindicación de los salarios y el presupuesto justo. Si no hemos encontrado respuesta a una conflictividad que se ha mantenido, es justificable y es razonable que el conflicto escale esta vez a paros”, señaló.

Meléndez destaca que el propósito fundamental de esta paralización es forzar la apertura de espacios de diálogo con actores que han sido excluidos sistemáticamente “desde el primer gobierno de Chávez hasta este gobierno de la actualidad”.

Un punto crítico mencionado por Meléndez es la posible fricción con el sector estudiantil, cuyo interés primordial es graduarse, por lo que señaló: “Lo que hay es que comenzar a concientizar y buscar contrarrestar visiones que fracturen la alianza estratégica que debe existir entre los movimientos estudiantiles y profesorales”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

De acuerdo con Carlos Meléndez, director del Observatorio de Universidades, la decisión de retomar los paros nacionales responde a un agotamiento de otras formas de protesta que no fueron escuchadas
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En una demostración de unidad gremial, profesores y trabajadores universitarios respondieron masivamente al llamado a paro nacional de 24 horas. La jornada, marcada por pasillos vacíos y carteles de protesta, no solo busca un ajuste inmediato en las tablas salariales, sino que actúa como una medida de presión ante el Ejecutivo Nacional de cara a los anuncios económicos esperados para el próximo 1 de mayo.

El conflicto universitario en Venezuela ha llegado a un punto crítico debido a la pulverización del poder adquisitivo del personal académico y administrativo. Entre las precariedades destaca que los sueldos base de un profesor titular o un trabajador administrativo apenas cubren una fracción mínima de la Canasta Alimentaria, que hoy supera con creces los ingresos mensuales promedio.

Además del sueldo, el paro denuncia la falta de presupuesto para investigación, infraestructura y servicios estudiantiles (comedor y transporte), que mantiene a las universidades operando en condiciones precarias.

El registro del paro

La convocatoria inicial surgió de la Universidad Central de Venezuela (UCV). En distintas facultades y escuelas se acató el paro en su totalidad. Facultades como las de Odontología, Farmacia, Arquitectura, Humanidades y Educación se encontraban desoladas y cerradas.

El paro no se limitó solo a la sede de Caracas. Desde el núcleo de Maracay, Rogelio Castro, representante del sindicato obrero, señaló que no descartan que los trabajadores vayan a un paro indefinido después del primero de mayo si el aumento salarial no cubre las expectativas del sector.

En la Universidad de Oriente (UDO), campus Los Guaritos de Maturín, estado Monagas, también se registraron pasillos y salones de clases vacíos por el paro nacional de universidades.

Trabajadores, obreros y profesores de distintos núcleos de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) se sumaron al paro nacional de universidades. Desde el estado Aragua, Niuman Páez, de la Asociación de Profesores de la UPEL Maracay, que el sector solicita lo establecido en la Constitución constitución, que es el derecho a la alimentación, salud y vivienda. “Solicitamos un ajuste salarial”, expresó.

Otras sedes de la UPEL que acataron el llamado a paro fueron las de Caracas y de Maturín, estado Monagas. En la capital, según pudo recoger el medio TalCual en un reporte, un trabajador afirmó que en esta institución sí se cumplió el llamado a paro y estima que en 90%. Dice que se han visto muy pocos profesores y menos alumnos.

Desde la Universidad del Zulia (LUZ) se pudo constatar que se cumplió a cabalidad el paro de profesores universitarios. De acuerdo con el equipo de reporteros de El Pitazo, solo el personal obrero y administrativo asistió a sus labores durante la jornada.

Durante el miércoles, trabajadores de la Universidad Simón Bolívar (USB) exigieron al Estado venezolano “salario digno ya”, mientras acataban la convocatoria a sumarse al paro nacional de universidades.

En la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) del estado Bolívar, Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores, denunció presiones contra profesores en la entidad para evitar su adhesión al paro. “Queremos un salario digno que dignifique la profesión docente. No podemos malvivir con un salario de 545 bolívares”, expresó Brito durante una protesta de docentes que cumplieron con la convocatoria a paro.

La intergremial de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez) informó en horas de la tarde del miércoles que, tras hacer un recorrido en las instalaciones de la universidad, constataron que la convocatoria al paro fue acatada en un 70% por el personal docente, administrativo y obrero de esta casa de estudios.

Análisis de la crisis: ¿Por qué escalar al paro nacional?

De acuerdo con Carlos Meléndez, director del Observatorio de Universidades, la decisión de retomar los paros nacionales responde a un agotamiento de otras formas de protesta que no fueron escuchadas.

Según explicó en entrevista con Runrun.es, los académicos venezolanos han pasado más de una década viendo cómo se deterioran sus condiciones de vida de forma acelerada. “Somos los docentes más pobres de América”, afirmó Meléndez, al tiempo que destacó que el país cuenta hoy con una planta profesional que ha “envejecido indignamente” bajo condiciones de precariedad extrema.

Sobre la evolución de la protesta, el director del OBU señala un cambio de paradigma necesario. Meléndez explica que, desde el año 2019, la conflictividad se había concentrado en modalidades como concentraciones y “pancartazos” que permitían la continuidad de las labores de aula. Sin embargo, esta moderación no rindió frutos.

“Hemos analizado que los actores gremiales han pasado de paros continuos a otras formas de conflictividad que mantuvieran las aulas abiertas, pero ninguna ha sido escuchada”. De hecho, el Observatorio contabiliza entre 2020 y 2025 miles de informaciones publicadas por el Ministerio, y “ninguna refiere, ninguna muestra una respuesta a la situación salarial”, acotó.

La escalada del conflicto como estrategia política

Para el director del OBU, volver a la modalidad de paro significa elevar el conflicto para emplazar a las autoridades en un contexto donde el gobierno habla de cambios y renovación.

“Si de verdad son cambios, los cambios pasan por la reivindicación de los salarios y el presupuesto justo. Si no hemos encontrado respuesta a una conflictividad que se ha mantenido, es justificable y es razonable que el conflicto escale esta vez a paros”, señaló.

Meléndez destaca que el propósito fundamental de esta paralización es forzar la apertura de espacios de diálogo con actores que han sido excluidos sistemáticamente “desde el primer gobierno de Chávez hasta este gobierno de la actualidad”.

Un punto crítico mencionado por Meléndez es la posible fricción con el sector estudiantil, cuyo interés primordial es graduarse, por lo que señaló: “Lo que hay es que comenzar a concientizar y buscar contrarrestar visiones que fracturen la alianza estratégica que debe existir entre los movimientos estudiantiles y profesorales”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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