Gabriela Montero: «No permitiré que mi música oculte la realidad desesperada de Venezuela»

La pianista y compositora venezolana Gabriela Montero recibió este 4 de junio en Oslo, Noruega, el Premio Internacional Václav Havel a la Disidencia Creativa, otorgado por la estadounidense Human Rights Foundation desde el año 2012.

En la decimosegunda edición del premio, la artista venezolana fue reconocida por la institución  por ser «una defensora de los derechos humanos cuya voz trasciende regularmente las salas de concierto».

«No permitiré que mi música oculte la realidad de la desesperación de Venezuela. Mi música nunca será un opiáceo para tranquilizar a una nación traumatizada o para perpetuar mitologías políticas violentas», dijo Montero en su discurso durante la entrega del galardón. 

La compositora también criticó a los músicos venezolanos que han promovido al Estado venezolano, presidido por el gobierno de Nicolás Maduro, que a su juicio, se han prestado como “instrumento de propaganda” frente a las denuncias de la ONU y la CPI sobre crímenes de lesa humanidad en Venezuela.

«Ningún mérito musical puede dignificarme ante el imperativo fundamental de luchar contra la tiranía donde sea que la encuentre. Es mi deber hacerlo. Contra un poder asimétrico y represor, la música y mi plataforma como artista es mi única arma. (…) Durante más de dos décadas algunos músicos venezolanos, lamentablemente, han tomado la tarima de las salas más prestigiosas del mundo para participar en el sistema de cooptación de la música clásica como un instrumento de propaganda y financiamiento Estatal», denunció Montero en la ceremonia. 

La música no es «una curita» para la tiranía

Montero recibió el galardón junto al artista de hip-hop iraní Toomaj Salehi por sus canciones de protesta que reflejan las violaciones a los DDHH del Estado Islámico —y que desde el 2023 está preso, es torturado y sentenciado a muerte por el gobierno iraní, según Amnistía Internacional— y al poeta, cineasta y activista Tahir Hamut Izgil,  por escribir la persecución del Estado chino a la etnia Uigur desde el exilio. 

«Mi música busca revelar el exceso de poder en toda sus facetas destructivas y criminales. Llamo a todos los artistas para utilizar su talento creativo para transformar nuestro mundo a través de la protesta contra los tiranos, y no ser parte de ellos, a través del intercambio de la autoindulgencia por el autosacrificio creativo. Eso lo han demostrado mis compañeros galardonados: para ellos el arte no es una curita, sino un bisturí», denunció Montero. 

La pianista es la segunda venezolana en recibir este premio: en 2017, el equipo de periodistas y humoristas de la plataforma digital El Chigüire Bipolar también fue reconocido por Human Rights Foundation. 

Pero no es el primer galardón que Montero recibe por su activismo y su arte: en el año 2018 recibió el Premio Internacional Beethoven en Alemania, como reconocimiento a la responsabilidad social de los músicos frente a la violación de los derechos humanos.

Montero, durante su discurso, denunció también  la vulnerabilidad de la mujer ante la violación de los derechos humanos y la defensa de sus derechos fundamentales.

Retrato de la artista venezolana Garbiela Montero
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Gabriela Montero
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La pianista y compositora venezolana Gabriela Montero recibió este 4 de junio en Oslo, Noruega, el Premio Internacional Václav Havel a la Disidencia Creativa, otorgado por la estadounidense Human Rights Foundation desde el año 2012.

En la decimosegunda edición del premio, la artista venezolana fue reconocida por la institución  por ser «una defensora de los derechos humanos cuya voz trasciende regularmente las salas de concierto».

«No permitiré que mi música oculte la realidad de la desesperación de Venezuela. Mi música nunca será un opiáceo para tranquilizar a una nación traumatizada o para perpetuar mitologías políticas violentas», dijo Montero en su discurso durante la entrega del galardón. 

La compositora también criticó a los músicos venezolanos que han promovido al Estado venezolano, presidido por el gobierno de Nicolás Maduro, que a su juicio, se han prestado como “instrumento de propaganda” frente a las denuncias de la ONU y la CPI sobre crímenes de lesa humanidad en Venezuela.

«Ningún mérito musical puede dignificarme ante el imperativo fundamental de luchar contra la tiranía donde sea que la encuentre. Es mi deber hacerlo. Contra un poder asimétrico y represor, la música y mi plataforma como artista es mi única arma. (…) Durante más de dos décadas algunos músicos venezolanos, lamentablemente, han tomado la tarima de las salas más prestigiosas del mundo para participar en el sistema de cooptación de la música clásica como un instrumento de propaganda y financiamiento Estatal», denunció Montero en la ceremonia. 

La música no es «una curita» para la tiranía

Montero recibió el galardón junto al artista de hip-hop iraní Toomaj Salehi por sus canciones de protesta que reflejan las violaciones a los DDHH del Estado Islámico —y que desde el 2023 está preso, es torturado y sentenciado a muerte por el gobierno iraní, según Amnistía Internacional— y al poeta, cineasta y activista Tahir Hamut Izgil,  por escribir la persecución del Estado chino a la etnia Uigur desde el exilio. 

«Mi música busca revelar el exceso de poder en toda sus facetas destructivas y criminales. Llamo a todos los artistas para utilizar su talento creativo para transformar nuestro mundo a través de la protesta contra los tiranos, y no ser parte de ellos, a través del intercambio de la autoindulgencia por el autosacrificio creativo. Eso lo han demostrado mis compañeros galardonados: para ellos el arte no es una curita, sino un bisturí», denunció Montero. 

La pianista es la segunda venezolana en recibir este premio: en 2017, el equipo de periodistas y humoristas de la plataforma digital El Chigüire Bipolar también fue reconocido por Human Rights Foundation. 

Pero no es el primer galardón que Montero recibe por su activismo y su arte: en el año 2018 recibió el Premio Internacional Beethoven en Alemania, como reconocimiento a la responsabilidad social de los músicos frente a la violación de los derechos humanos.

Montero, durante su discurso, denunció también  la vulnerabilidad de la mujer ante la violación de los derechos humanos y la defensa de sus derechos fundamentales.

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