El Observatorio Digital de Femicidios del Centro de Justicia y Paz (Cepaz) documentó 90 femicidios consumados de venezolanas en el exterior de enero a diciembre de 2023.
De acuerdo con el reporte de la organización, la mayor incidencia ocurrió en mayo, con el 14,4% de los casos. En el mismo periodo hubo 12 femicidios frustrados de venezolanas en el exterior. Una niña de 4 años fue víctima de femicidio consumado.
En total, tomando en cuenta los femicidios consumados y frustrados, según Cepaz, hubo un total 102 acciones femicidas contra mujeres venezolanas en el exterior en el año 2023. En promedio, una cada 3 días.
Asimismo, la organización señaló que 61 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos a consecuencia del femicidio de sus madres. En 7,8% de los casos los hijos menores de edad presenciaron los hechos.
“La violencia contra las mujeres, adolescentes y niñas en situación de movilidad es una realidad en todas las etapas del proceso migratorio: como un factor que motiva la salida del país de origen, durante el tránsito y en los países de destino”, advierte la organización.
Países con más casos
De acuerdo con el Observatorio Digital de Femicidios de Cepaz, Colombia fue el país con más casos registrados, 48 en total, lo cual representa el 53,3% de los casos. En segundo lugar está Perú, con 14,4% de los casos. Asimismo, figuran Estados Unidos y Ecuador con un 8,9% de los casos en cada país.
Desde hace varios años, recordó la ONG, el flujo migratorio desde Venezuela hacia Colombia se ha destacado por su magnitud y por la creciente feminización de la movilidad. Según cifras de Migración Colombia, para agosto de 2023, el número de personas migrantes llegadas a Colombia desde Venezuela fue de 2.875.743, de las cuales el 52% son mujeres.

Sobre las víctimas y los agresores
Según el monitoreo de Cepaz, el 27,8% de las víctimas tenían entre 25 y 27 años de edad. Una de ellas estaba embarazada, otra presentaba una discapacidad y otra pertenecía a un pueblo originario.
Los agresores, en el 18,9% de los casos eran venezolanos. No se estableció la nacionalidad del ofensor en el 18,9 % de los casos. Asimismo, en 81,1% de los casos no se reseñó la edad del agresor. En el 1,1 % de los casos el agresor era funcionario policial activo y en otro 1,1% era militar activo.
También, se conoció que los agresores se suicidaron en 4,4% de los casos y un 2,2% lo intentó, pero no lo logró. En 62,2% de los casos el agresor se fugó. Un 3,3% de los casos presentó a mujeres como coautoras o cómplices del femicidio.
Ámbito de ocurrencia y motivación
En la mayoría de los casos el ámbito de ocurrencia fue la calle, representando un 23,3%. A su vez, un 14,4% de los casos el escenario del femicidio fue la casa de la víctima. En 11,1% de los casos un lugar desolado o apartado y en 8,9% de los casos la casa común compartida entre víctima y el agresor.
El trabajo de investigación del Observatorio de Mujeres Enrutadas de Colombia, “La observancia de las violencias contra mujeres y niñas” (2023), concluye que, en ese país, los agresores fueron parejas sentimentales y exparejas de las víctimas, la mayoría en espacios privados como los hogares o en las carreteras que solían ser los espacios por donde transitaban las víctimas en dirección a sus viviendas.
Sobre la aparente motivación del agresor, en 32,2% de los casos fue la venganza de organizaciones criminales. Además, un 10% de los casos la víctima había decidido separarse y 16,7% de los victimarios tenía antecedentes penales por violencia de género.
Relación entre víctima y agresor
Según la organización, 32 de los casos registrados se pueden catalogar como “femicidios íntimos”, lo que representa un 35,6% de los casos. Además, 29 de ellos se pueden catalogar como femicidios en contextos de criminalidad de organizada, lo que representa un 32,2%.
El análisis de la relación entre víctima y agresor arrojó que, en 35,6% de los casos de femicidios consumados, la relación afectiva estaba representada por vínculos de parejas y ex parejas (con o sin convivencia bajo el mismo techo), y en un 17,8% de los casos no existía ninguna relación entre la víctima y el agresor.
Factores de riesgo
Acerca de los factores de riesgo, el Observatorio Digital de Femicidios de Cepaz encontró que en 7,8 % de los casos la víctima era trabajadora sexual o estaba en situación de prostitución. En otro 7,8% de los casos existían antecedentes de amenazas o daños físicos hacia la víctima. Mientras que en un 6,7% de los casos existían antecedentes de acoso y hostigamiento.
Por otra parte, en el 3,3% de los casos la víctima se encontraba en comunidades vulnerables en las que existen altos niveles de pobreza, delincuencia y de problemáticas y en el 2,2% de los casos había antecedentes de posesión de armas por parte del agresor. En el 95,6% de los casos no se hacía referencia a que la víctima realizó una denuncia previa por violencia de género.
Los agresores estaban vinculados a bandas delictivas en un 30% de los casos.



