“Aquà tiene un revólver y la Constitución para que pueda mandar”, le dijeron a Juan Vargas, el recién designado presidente municipal en la pelÃcula La ley de Herodes, del mexicano Luis Estrada. Como la Constitución le ponÃa lÃmites, Vargas optó por ir arrancando las hojas a la misma. Asà gobiernan los dictadores y, evidentemente, no puede esperarse que acepten realizar elecciones como exige la ley.
Con sólidos argumentos, la directiva de Acción Democrática en el exilio acordó la abstención para no legitimar la dictadura. El partido Copei se pronunció el 14 de setiembre, condenando la existencia de los presos polÃticos y afirmando que el actual proceso electoral no se presenta en las condiciones mÃnimas de libertad, de garantÃas y de respeto a que los venezolanos tenemos derecho a aspirar. Por su parte, URD emitió un comunicado el 27 de setiembre que decÃa, entre otras cosas, que un gigantesco fraude está en marcha. Si el fraude se cumple, como ya parece inevitable, el Estado de facto continuará.
Como es sabido, los ciudadanos votaron por URD y Pérez Jiménez cambió los resultados y descaradamente dirigió un telegrama a Jóvito Villalba y a Arcaya diciendo que La Institución Armada, tan escarnecida por ustedes, no está dispuesta a admitir que por acuerdos torvos se vaya a lesionar el prestigio de la nación, seriamente comprometido por el triunfo electoral de Acción Democrática y del Partido Comunista que URD ha propiciado.
Lo anterior y otros casos indican que los dictadores tienden a no permitir la realización de elecciones limpias, ni a reconocer resultados adversos. Sin embargo, hay otros ejemplos en los que, presionados por las circunstancias, se vieron obligados a reconocer la derrota. Por ello los dogmas no tienen cabida. Entendamos que el usurpador y dictador Maduro requiere realizar elecciones y, participen o no los partidos de oposición, contará con la colaboración de los integrantes de la nanomesa de diálogo.
Lo procedente es que nuestros dirigentes democráticos se enserien y dejen de hacer polÃtica por Twitter, declaraciones a los medios y artÃculos de prensa. Deben entender que con ello causan confusión y dan pie para que muchos tomen posiciones extremas sin medir las consecuencias, ni calibrar entre lo que es posible alcanzar y lo que son simples buenos deseos.
A puerta cerrada, y eso no es un delito, los dirigentes deben discutir y llegar a un acuerdo sobre las condiciones apropiadas para acudir a votar, entendiendo que una dictadura no va a conceder todas las garantÃas de una democracia, pero que tampoco podemos ser tan condescendientes para aceptar todas las reglas que nos quieran imponer.
También debemos estar conscientes de que, aunque ganemos, el régimen intentará desconocer los resultados, sea abiertamente como Pérez Jiménez o creando un organismo paralelo o quitando funciones, como hizo con la Asamblea Nacional y con la AlcaldÃa Mayor.
En las elecciones del 2005 nos abstuvimos porque estábamos en el punto de mayor debilidad. Hoy estamos en el de mayor fortaleza por el descontento de la población y por el apoyo de las principales democracias del mundo, por las sanciones económicas en contra de personas conectadas con el régimen y por los casos de corrupción detectados y castigados en el exterior, básicamente relacionados con Pdvsa.
Es decir, debemos exigir sin aspirar al oro y al moro, como pretendÃan algunos caballeros de Jerez en 1426, en tiempos de la Reconquista española. Por otra parte, las presidenciales de mayo del 2018 fueron una farsa, por lo que se impone presionar para que también podamos elegir al presidente de la república.
Al respecto, nos permitimos sugerir los equilibrados artÃculos Ismael Pérez Vigil y el último de Vladimiro Mujica. Unidos, con una sola tarjeta electoral, con condiciones básicas y en la calle protestando, como dice en su artÃculo Nicmer Evans, podemos lograr una nueva democracia. Â
Como (habÃa) en botica
*El gran farsante sigue queriendo engañar con esa comisión presidida por Tarek El Aissami para recuperar la industria petrolera que destruyeron Chávez, él mismo y todos los presidentes de Pdvsa desde Alà RodrÃguez a la fecha.
*El estudioso economista agrÃcola Wilfredo Briceño sostiene que para recuperar en el 2027 el producto interno bruto agrÃcola que tenÃamos en el 2013, se requiere un crecimiento interanual de un 16,4 %, algo muy distante de los registros históricos. Esa cifra de Briceño indica el gran deterioro de este vital sector de la economÃa, al cual habrá que dedicarle atención prioritaria.
*Las diferentes agencias de la ONU reportan que en el perÃodo 2016-2018 tenÃamos 6,8 millones de personas con hambre, cifra que debe haber aumentado
*¡No más prisioneros polÃticos, ni exiliados! Â



