Y claro, ya se veÃa venir. Cero a la izquierda, dijo Chávez de la sentencia de la CIDH sobre la habilitación de Leopoldo López. Es lo mismo. El estilo no cambia. En los primeros dÃas de la enfermedad, hizo un gesto con algunos presos polÃticos. Ahora –si se cree en lo que él mismo informa- como la evolución ha sido positiva, pues regresa al garrote. A la costumbre. A la norma. A lo que es. Ya lleva varias intervenciones, atizando. Inclusive, el dÃa de la vigilia frente al Palacio de Miraflores, al término de las oraciones de evangélicos y católicos por la paz y la salud presidencial, tam bién atizó. ¿Qué pensarÃa el pastor evangélico? ¿Y la gente? ¿De qué servÃan las oraciones? Nada cambia. ¿Cómo condenó a la jueza Afiuni una vez supo que Eligio Cedeño estaba libre? ¿Y cuál fue la respuesta del gobierno a la huelga de hambre de Franklin Brito? Es la prepotencia del poder. O acaso en esta oportunidad es miedo. O tan simple y tan complejo como la mezcla de todo. Miedo. Prepotencia. Desespero. Autoritarismo. Y, lo peor, impotencia. El CNE tendrá que decidir sobre el caso de Leopoldo López. La MUD lo respalda en pleno, y resaltan los gestos de los otros precandidatos, y de UNT y el alcalde Blyde. Porque nadie puede ser sectario en esta hora. La papa caliente es para el gobierno….y Chávez. Si se oponen o no se oponen a la habilitación, he ahà el dilema, el costo polÃtico. En cambio, para Leopoldo L& oacute;pez –que nunca se ha dado por vencido- comienza su mejor momento.
Y claro, ya se veÃa venir. Cero a la izquierda, dijo Chávez de la sentencia de la CIDH sobre la habilitación de Leopoldo López. Es lo mismo. El estilo no cambia. En los primeros dÃas de la enfermedad, hizo un gesto con algunos presos polÃticos. Ahora –si se cree en lo que él mismo informa- como la evolución ha sido positiva, pues regresa al garrote. A la costumbre. A la norma. A lo que es. Ya lleva varias intervenciones, atizando. Inclusive, el dÃa de la vigilia frente al Palacio de Miraflores, al término de las oraciones de evangélicos y católicos por la paz y la salud presidencial, tam bién atizó. ¿Qué pensarÃa el pastor evangélico? ¿Y la gente? ¿De qué servÃan las oraciones? Nada cambia. ¿Cómo condenó a la jueza Afiuni una vez supo que Eligio Cedeño estaba libre? ¿Y cuál fue la respuesta del gobierno a la huelga de hambre de Franklin Brito? Es la prepotencia del poder. O acaso en esta oportunidad es miedo. O tan simple y tan complejo como la mezcla de todo. Miedo. Prepotencia. Desespero. Autoritarismo. Y, lo peor, impotencia. El CNE tendrá que decidir sobre el caso de Leopoldo López. La MUD lo respalda en pleno, y resaltan los gestos de los otros precandidatos, y de UNT y el alcalde Blyde. Porque nadie puede ser sectario en esta hora. La papa caliente es para el gobierno….y Chávez. Si se oponen o no se oponen a la habilitación, he ahà el dilema, el costo polÃtico. En cambio, para Leopoldo L& oacute;pez –que nunca se ha dado por vencido- comienza su mejor momento.




