Correos electrónicos evidencian el papel de Ramón RodrÃguez ChacÃn como intermediario con las Farc.
Aunque a veces se asume que la relación de las Farc y Venezuela comienza con el ascenso de Chávez, los correos muestran que se inicia mucho antes en gobiernos anteriores, aunque es claro que fue desde su ascenso que está adquirió un dinámica diferente.
Las Farc, que a 1998 ya contaba con seis frentes operando en la frontera, establecieron contactos de alto nivel con los gobiernos de Rafael Caldera (1996 a 1998) y el previo de Carlos Andrés Pérez.
Los contactos denotan el interés de las Farc por penetrar la vida polÃtica en Venezuela y, en cuanto a los gobiernos venezolanos, de minimizar su impacto en una frontera que no era controlada por el gobierno colombiano.
También hay evidencia de cooperación con militares en las zonas fronterizas aunque a una escala menor y caracterizada por “intereses pragmáticos”.
El primer contacto formal de las Farc con Chávez es por la época de su intento de golpe contra Pérez en 1992 cuando era Coronel.
Aunque las Farc privilegiaban las relaciones con el gobierno oficial, veÃa en Chávez un prospecto y por eso decidió apoyarlo.
Tras su arresto luego del fallido golpe, las Farc destinaron unos 150.000 dólares que supuestamente fueron utilizados por el MBR- 200 -movimiento de Chávez- para la compra de radio teléfonos y otros materiales que necesitaban.
Las Farc, durante muchos años, no supieron si los fondos habÃan llegado a su destino hasta que se los corroboró Ramón Morales, asesor de seguridad de Chávez, en el 2004.
“Excelente sobre la conversación con el amigo Morales. Es bueno saber finalmente que alguien confirme que se recibió nuestra solidaridad con Chávez y sus amigos vÃa VÃctor tantos años antes. Más aún, si Morales sabe la historia y es su asesor de seguridad, entonces allà tenemos un buen enlace que nos acerca más a Chávez” le dice Reyes a Rodrigo Granda -representante de las Farc en Venezuela- en un correo de julio de ese año.
La relación Farc – Venezuela se estrecha
Desde su ascenso, Chávez inició una transformación de la polÃtica fronteriza venezolana que encajaba con sus intereses estratégicos, y que incluÃa a las Farc.
Parte de ese compromiso quedó establecido en un Memorando de Entendimiento con el grupo (MoU) de 1999 en el que más que un pacto de no agresión, las Farc adquirió un rol de asesorÃa y se detallaron instancias de cooperación, reglas de juego y ayuda que serÃan manejadas directamente y a un alto nivel. El MoU fue un documento al parecer redactado por el general Raúl Baduel.
A la cabeza de esos contactos estuvo Ramón RodrÃguez ChacÃn, cercano colaborador de Chávez y en ese entonces segundo en la Disip (Dirección Nacional de Inteligencia venezolana).
En los archivos existen al menos 19 correos cruzados entre Reyes y ChacÃn. En uno de ellos queda claro ese compromiso.
“Debo enfatizar mi deseo de colaborar, que constituye, como le he dicho, no solo un deber revolucionario, sino un asunto de afectos personales. Le deseo éxito en su importante trabajo y nuevamente estoy a su servicio”, escribe ChacÃn a Reyes en un correo fechado el 1 de febrero de 2001.
El apoyo económico de Venezuela a las Farc
Durante este periodo, aparte de gozar de libertad de movimiento en territorio venezolano e intercambio de información de inteligencia, el objetivo central de las Farc era lograr que Venezuela los respaldara económicamente.
Según el IISS, los resultados en ese frente fueron parciales. En el 2000 tras una reunión entre Chávez y Raúl Reyes, éste le reporta al secretariado que el Presidente está dispuesto a ayudarlos con armas y facilitarles el acceso a la compra de cohetes antiaéreos que necesitan para alterar el balance de la guerra.
“Tras decirle sobre el tipo de armas que necesitamos y la plata para comprarlas, él dijo que se encargarÃa del asunto y que no deberÃamos hablar de 5 años para devolver la plata, que lo importante era obtenerla y que cuando lográramos tomarnos el poder se hablarÃa del pago”, dice Reyes tras su encuentro con Chávez.
Eso luego se transformarÃa en una promesa de entregar hasta 300 millones de dólares que nunca se materializó. No por falta de intención, dice el IISS, sino por la ausencia de un vehÃculo para poder canalizar ese tipo de aportes sin ser detectados.
Esas intenciones fueron tomando más cuerpo hacia finales del 2007. Según el IISS, Chávez incluso organiza una reunión con lÃderes de Bielorrusia para tratar de asegurar la entrega de armas a través de una tercera vÃa, pero fueron interrumpidas tras el bombardeo al campamento de Reyes y se desconoce si los planes aún están en marcha.
Aún asÃ, según el análisis de los archivos, el gobierno de Chávez sà habrÃa hecho algunos aportes económicos a las Farc, especialmente durante el perÃodo 1999 al 2002.
Por ejemplo en el 2000, según dice el IISS basándose en los archivos, el gobierno de Venezuela le habrÃa entregado a las Farc 240.000 dólares como pago por un rescate de 6 venezolanos secuestrados cuya liberación fue presentada luego como el resultado de los buenos oficios de Chávez.
A cambio, Venezuela habrÃa liberado a ‘Samuel’, un operario de las Farc que estaba preso. El fin último de esos fondos no es claro.
En un correo Granda dice que usará el dinero para financiar la mitad de sus operaciones anuales en Venezuela, avaladas en 492 mil dólares.
Pero también hay indicios de que el dinero se uso para comprar cohetes antia aéreos como parte de un acuerdo con RodrÃguez ChacÃn.
En abril, poco después de la liberación, el ‘Mono Jojoy’ compró 330 de estos cohetes de Ecuador por 240.000 mil dólares, la misma suma pagada por el rescate.
Los archivos muestran, además, que el gobierno brindó asistencia financiera a las operaciones de la Comisión Internacional (Cominter) de las Farc en Caracas.
En diciembre del 2000, ChacÃn accedió a suministrarles 500 dólares mensuales para el pago de la renta de un apartamento oficina y otros fondos para la publicación de un libro sobre Simón BolÃvar y de Resistencia, la revista de las Farc.
Asà miso fondos para comprar un computador, scanner e impresora para la oficina. Los documentos muestran, sin embargo, que esos pagos fueron erráticos y no mes a mes como se esperaba.
“El domingo me reunà con Ramón (ChacÃn)…y dice que tiene que consultar lo de la editada del libro. Sobre el apartamento se comprometió a ayudar con 400 mil bolÃvares mensuales”, escribe Granda a Reyes el 24 de diciembre de 2000.
En la reunión con Chávez, el presidente también se habrÃa comprometido a otorgar contratos públicos a las Farc, como una manera de otorgarles financiamiento de manera indirecta. Y aunque el tema volvió a resurgir en diálogos con ChacÃn, tampoco se concretó.
Según el IISS, este fue un perÃodo de enorme frustración para las Farc pues Chávez cumplió con muy poco de lo prometido. En parte, dice IISS, porque Chávez era consciente del enorme riesgo que corrÃa si se filtraba la información de apoyo sustancial a las Farc.
Aún asÃ, el gobierno de Venezuela y las Farc mantuvieron un fluido intercambio de información en temas de seguridad, especialmente en la frontera.
En varias ocasiones, dice la IISP, quedó claro que Venezuela le advertÃa a las Farc sobre operativos para evitar encuentros con el grupo. O, a veces, se usaron los canales para mitigar un escándalo.
Tras una emboscada a miembros del Ejército cerca a Tibú en la que murieron 17 soldados, Colombia protestó oficialmente pues el ataque se habÃa lanzado desde territorio venezolano, a donde las Farc luego se habrÃan replegado.
ChacÃn, a través de Granda en Venezuela, le pide a las Farc que retire sus hombres del lugar pues el Ejército irÃa a la zona tres dÃas después para demostrarle a Colombia que no era cierto.
En otra ocasión, marzo de 2002, la Disip le pide a las Farc que confirme si una banda que está extorsionando a venezolanos en Apure hace parte del grupo, pues piensan, en caso de no ser asÃ, arrestarlos.
“Ricardo (Granda) que la inteligencia venezolana habla de tener ubicado a alguien que se identifica como ‘El Pollo’ del Frente 10, se encuentra en Apure y está llevando a venezolanos al campamento a pedirles información para retener gente de allá y cobrarles impuestos. Los venezolanos dicen que ellos no creen que sea gente de las Farc y esperan que les confirmemos para caerles con una operación militar”, escribe ‘Reyes’ al ‘Mono Jojoy’. Como esas hay decenas de comunicaciones en los archivos.
Venezuela, a su vez, periódicamente le informaba a las Farc sobre posibles ataques en su contra del estado colombiano.
En enero y octubre de 2001 ChacÃn, por ejemplo, le advierte al grupo que se preparaba un gran ataque contra la zona desmilitarizada bajo su control.
Otros correos muestran también como el funcionario pedÃa información sobre presencia de grupos paramilitares en zonas que pensaba visitar Chávez en Colombia -en caso de un atentado-.
Y datos sorprendentes como cuando ChacÃn les solicita a las Farc información sobre Gustavo Petro. El senador querÃa entrevistarse con él pero se creÃa que era un informante del gobierno colombiano o estadounidense.
O “favores”, como la solicitud hecha por la Disip a las Farc para que le envÃen dos guardaespaldas que debÃan “proteger a altos miembros del gobierno (finales del 2000)”.
En los meses y dÃas previos a la intentona golpista de 2002, la relación con las Farc comenzó a transformarse hacia una en la que el grupo tendrÃa un rol más activo y operacional.
En mayo de 2001, el PCV (Partido Comunista Venezolano) pidió a las Farc asesorÃa para la formación de grupos paramilitares pro gobierno que debÃan defender al régimen en caso de ataque.
Y ChacÃn, en un correo a Reyes, les dice que “ha llegado la hora de que trabajemos juntos en un plan para organización de masas a ambos lados de la frontera”.
ChacÃn, incluso, le ofrece a las Farc encontrar un sitió para ubicar una central de comunicaciones que facilitara ese intercambio.
Relaciones Farc – Venezuela se enfrÃan
En los meses que siguieron a la intentona golpista, la relación entre las Farc y el gobierno Chávez se enfrÃa.
De acuerdo con el IISS, más por su instinto de sobrevivencia, el Presidente toma distancia del grupo.
Tras los atentados del 9-11, además, la tolerancia de grupos considerados terroristas se redujo al máximo y el asocio de Chávez con uno de ellos constituÃa un riesgo enorme.
La salida de RodrÃguez Chacin de su cargo en el ministerio del Interior acabó también con su rol como contacto directo con las Farc.
Su sucesor en esa tarea, el coronel Hugo Carvajal, los mantuvo a más distancia aunque los contactos se mantuvieron fluidos con miembros de la Disip, entre ellos un funcionario al que llaman ‘AmÃn’, pero que no es identificado.
Más adelante, sin embargo, las Farc fueron encontrando un lugar en el ambiente “post golpe” y terminó involucrada en todo el esquema de seguridad diseñado por el gobierno para contrarrestar otra intentona o una posible invasión.
“El rol de las Farc terminó incluyendo el entrenamiento a fuerzas de seguridad del estado, a la base paramilitar que apoyaba al gobierno y a otros grupos autónomos pero pro gobierno. Probablemente, las Farc también estuvieron involucradas en la facilitación y ejecución de actos terroristas contra la oposición”, dice el IISS.
En el tema de entrenamiento de milicias y paramilitares no es claro en los archivos si el gobierno habÃa dado la bendición al rol de las Farc.
Freddy Bernal, que dirigÃa las CÃrculos Bolivarianos por en cargo de Chávez, les dice en una ocasión que su mandato emanan del presidente pero les sugiere que quizá Chávez no sabe del rol de las Farc.
Las Farc brindan apoyo a grupos chavistas en materia de terrorismo
Durante los años que siguieron, consta en los archivos, las Farc entrenó en explosivos, tácticas militares y terrorismo urbano a cientos de miembros de los CÃrculos, del PCV, y de otro grupos radicales cercanos a Chávez como el FBL, Movimiento Gayones, y otros.
Más polémico aún, los archivos -dice el IISS-, “sugieren con vigor” que hombres de las Farc fueron usados por la Disip para cometer atentados terroristas.
Según un correo de Granda, AmÃn -el hombre de la Disip-, les pidió el envÃo de dos “camaradas” para actividades especiales en Caracas en septiembre 2002. Granda creÃa que la Disip querÃa eliminar a contra revolucionarios.
“Para los operativos en Caracas, él requiere expertos en asesinatos con armas cortas, producción y uso de explosivos, detonaciones a control remoto, carros bomba etc. Este fin de semana el tipo de la red en MedellÃn debe estar llegando allá. La persona encargada es AmÃn. Duración dos meses”, dice Iván Márquez en un correo dirigido as Reyes y a Tiro Fijo. En esta cadena de mensajes hay 6 correos más sobre el mismo tema.
Posteriormente, en diciembre de 2002, en el barrio de Altamira de Caracas, mueren tres miembros de la oposición que participaban en una marcha y otros varios son heridos.
El IISS sugiere que por el “modus operandÔ y contexto, bien pudo ser obra de los dos operarios de las Farc.
Durante esos meses, dice el reporte, se presentaron otra serie de atentados terroristas en Venezuela que también pudieron ser obra o que contaron con asesorÃa de las Farc.
Armas y documentos
Los archivos también muestran largas cadenas de mensajes que se relacionan con los esfuerzos de las Farc por adquirir armamento de Venezuela o de fuentes externas vÃa Venezuela.
Una de ellas involucra a AmÃlcar Figueroa, que se desempeñaba como segundo de Freddy Bernal en la jefatura del municipio Libertador en Caracas y organizador de los CÃrculos Bolivarianos.
En este caso, Granda informa del interés de un emisario chino de la embajada de ese paÃs en Caracas para vender armas tanto a las Farc como a Venezuela a cambio de acceso a petróleo.
La propuesta era una maniobra a tres bandas en las que las armas irÃan camufladas en barcos petroleros y de allà transportadas por las Farc para evitar el asocio con Venezuela.
“Te estoy enviando un juguete de última tecnologÃa que llegó de los campos de arroz como un regalo para Tino pero que prefiero pasárselo a usted. En ese sentido, el hombre que come arroz dice que las condiciones han mejorado para todo lo que hablamos antes y que está listo para proceder”, dice Figueroa en un correo a Reyes del 20 de febrero de 2005. La transacción, sin embargo, al parecer no se concretó.
Los archivo incluyen, a su vez, muchos correo que se refieren a la entrega de documentos de identidad y visas a miembros de las Farc para facilitar su movimiento en el exterior y en Venezuela.
¿Quién hizo el reporte?
El Gobierno eligió a un ‘Think tank’ de Londres
El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) es uno de los centros de pensamiento más afamados en el análisis en seguridad y relaciones diplomáticas.
Fue fundado en 1958, tiene sede en Londres y cuenta con miembros en 100 paÃses. El Ministerio de Defensa de Colombia acudió al IISS pues querÃa que un ente independiente analizara los archivos. Durante dos años, expertos examinaron 8,382 documentos de word y solo dejaron por fuera información de videos que poco añadÃan, datos sobre contactos de periodistas con las Farc, y cosas muy personales de quienes escribÃan los correos.
El IISS usó fuentes adicionales para contextualizar su contenido, entre ellos, reportes de prensa e informes de ONG.
Las promesas de Carvajal
El general Hugo Carvajal, actual jefe de la Dirección de Inteligencia Militar Venezolana, se reunió con ‘Iván Márquez’ en octubre del 2004, según los archivos de ‘Reyes’, y aprovechó ese encuentro para ofrecer armamento y hasta “regalos para las guerrilleras”, según un reporte de ‘Márquez’.
Carvajal pidió información sobre presencia norteamericana en la frontera y averiguó si era cierto que el Ejército colombiano se preparaba para una guerra regular.
SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington




