Así seguramente se le llama a Venezuela entre los Jefes de Estados de América Latina. Uno que sin duda alguna lo llama no solamente generoso, sino hermano del alma, es el presidente de Bolivia, el ilustre Evo Morales.
Evo le debe al presidente venezolano una cantidad innumerables de favores, razón por la cual cuenta con su apoyo incondicional en acciones impulsivas que van desde insultos al famoso imperio como el respaldo absoluto a la huérfana iniciativa del dialogo en Libia.
¿Pero a que se debe tanto amor al Banco? Muy sencillo, la deuda de Bolivia con Venezuela se incrementó de 32,8 millones a 301 millones de dólares desde que el presidente Evo Morales asumió el gobierno en 2006. Los mayores acreedores de Bolivia son la Corporación Andina de Fomento (CAF) con 1.168,5 millones de dólares y Venezuela, según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior, pero la deuda bilateral de mediano y largo plazo con Venezuela ha sido la que más incrementó desde el 2006 al 2010, según el IBCE.
De la misma manera, también vienen donaciones que no entran en el monto de la deuda. Tal es el caso de los créditos para el programa ”Bolivia cambia, Evo cumple” , cuyos montos y condiciones todavía se desconocen. Y otro caso muy reciente fue la tercera planta industrial de lácteos que se inauguró en Challapata, la cual fue realizada con tecnología de Irán y una donación del gobierno de Venezuela, por un valor total de 3 millones de dólares.
Casos como el de Bolivia en América Latina hay muchos. Es decir, existen muchos países que son leales a la chequera del Banco de Miraflores. Disculpen, quise decir que son leales a la revolución bolivariana y a la unión de los pueblos y a la espada de Bolívar y ….
En fin, no hay de que preocuparse. La situación en Venezuela está tan estable y optimista, que hasta nos podemos dar el lujo de regalar dinero al estilo San Nicolás, que por cierto, bien pitiyanquito que es.
Tomas Horacio Hernandez
@TomasHHR
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