Un análisis de El País de España demuestra como la televisora más vista en el mundo árabe Al Jazeera, o Al Yazira como la nombran en la península ibérica, ha cubierto la guerra en Libia de manera muy diferente a como observó el desarrollo de los levantamientos populares en otras naciones árabes.
Hoy Al Yazira es el aliado más importante de las fuerzas de la coalición internacional. La revista que hace Ana Carbajosa a esta relación acota puntos muy importantes para determinar las razones por las que el apoyo qatarí a los rebeldes es evidente.
Uno es la aparición en Al Yazira de Yusuf al Qardawi, gran referente teológico en el mundo musulmán suní quien salió a la palestra para decir que las operaciones contra Gadafi no son una “cruzada” como dijo el líder libio, sino una demanda de los árabes.
Otra, la participación de Qatar, financista principal de la cadena televisiva, con cuatro aviones y sus bases de operaciones en la coalición que busca presionar a Gadafi a dejar la matanza de sus connacionales y a retirarse.
Este es el reportaje sobre Libia:
REPORTAJE: Intervención aliada en Libia
Miedo y cautela en la calle árabe
La coalición aliada cuenta con la complicidad del canal catarí Al Yazira
ANA CARBAJOSA – Jerusalén – 22/03/2011
Libia no es Irak. Por eso, la respuesta de la llamada calle árabe a los bombardeos sobre Libia de la coalición internacional de los tres últimos días no ha sido de rechazo, aunque sí de preocupación y cautela. Temen los árabes que esta intervención justifique otras futuras en la zona, que sea una mera excusa para hacerse con los recursos energéticos de la zona y sobre todo que cause tantas bajas civiles como las que dice pretender evitar. Los recientes titubeos de la Liga Árabe -criticaron la operación militar para luego retractarse- y los intentos de los líderes de la región de tomar el pulso a sus gobernados dan una idea de lo volátil de la situación.
En cualquier caso, aún es pronto para saber con certeza cómo evolucionará el apoyo inicial a las fuerzas aliadas, que dependerá en buena medida de la naturaleza e intensidad de las incursiones militares. De momento, las potencias occidentales cuentan en su misión con un aliado de excepción. Al Yazira, la influyente cadena de televisión catarí y gran correa de transmisión de las revoluciones árabes, ha apoyado sin fisuras el levantamiento libio y ha mantenido incluso un tono de oficiosa aprobación con los bombardeos de la coalición internacional.
La sintonía entre los rebeldes libios y la cadena catarí ha sido total desde el comienzo de las revueltas. La reciente muerte de un cámara de Al Yazira en el este de Libia a consecuencia de una emboscada no hizo sino acrecentar la comunión entre ambos actores. Hasta el punto de que, cuando los rebeldes apresaron un barco del régimen de Gadafi, lo bautizaron Ali Hassan al Jaber, en honor al camarógrafo. El tono empleado por el canal en los últimos días tiene muy poco o nada que ver con la cobertura de la guerra de Irak. La evidencia máxima a juicio de algunos observadores ha sido la aparición en Al Yazira, el pasado domingo, de Yusuf al Qardawi, gran referente teológico en el mundo musulmán suní. Qardawi salió a la palestra para decir que las operaciones contra Gadafi no son una “cruzada” como dijo el líder libio, sino una demanda de los árabes.
“Nosotros no tenemos línea editorial. Ni apoyamos ni dejamos de apoyar la zona de exclusión aérea en Libia. Nosotros solo retransmitimos noticias”, dice por teléfono desde Catar un portavoz de Al Yazira. Sobran analistas en la región que le dan la razón y alaban la independencia de la cadena, pero hay quien cree también que no es casualidad que Catar, el emirato fundador y financiador de Al Yazira participe con cuatro aviones en la misión bélica libia.
En los últimos meses, Al Yazira, la voz de la calle, se ha situado del lado de los manifestantes árabes y en contra de los dictadores que apoyaban las políticas occidentales; una combinación que ha disparado la popularidad de la cadena. El caso libio le plantea, sin embargo, nuevos dilemas. Porque una cosa es desear la caída de Gadafi y otra apoyar una intervención capaz de despertar los más siniestros fantasmas de Irak.
“Vivimos con el recuerdo de Irak. Sí, los árabes quieren que se vaya Gadafi, pero no quieren que eso sea una excusa que utilicen los países occidentales para hacerse con el petróleo. ¿Desde cuándo le ha importado a Occidente la democracia en Libia? ¿Quién se va a creer ahora esto?”, se pregunta Elias Zanarini, periodista y asesor del Gobierno de la Autoridad Palestina. Argumentos como los suyos se escuchan estos días con frecuencia en Oriente Próximo.
Hay quien cree que la distancia entre la opinión pública y la cadena catarí, susceptible de aumentar al ritmo que aumenten las víctimas civiles de los bombardeos internacionales, podría costarle caro a la influyente cadena. “Al Yazira se está arriesgando a perder parte de su credibilidad y audiencia en el mundo árabe”, estima Marwan Kraidy, profesor de ciencias de la comunicación de la Universidad de Pensilvania y experto medios de comunicación en el mundo árabe. “La gente está empezando a darse cuenta de que tal vez Al Yazira no sea lo que creían. La cobertura entusiasta de la zona de exclusión aérea y el haber dejado de retransmitir un discurso de Nasralá
[Hasan, líder de Hezbolá] ha sido muy sintomático”, añade.La prensa árabe llevaba ayer a primera página los bombardeos de la coalición internacional y destacaban los recelos de la Liga Árabe. “Los bombardeos atacan a la aviación libia y el armamento de Gadafi”, titulaba Al Sharq Al Awsat. Los comentarios de las ediciones digitales de la prensa árabe daban una idea de las contradicciones que recorrían al mundo árabe.
Mientras algunos internautas felicitaban a los países aliados, otros como un tal Abdulá dejaba por escrito su rechazo en la web del canal Al Arabiya: “Todos los países árabes tenemos que resistir contra la agresión colonial de Estados Unidos y de Reino Unido cuyo fin es controlar el petróleo en Oriente Próximo”. La noticia titulada Aviones árabes participan en la misión en Libia era la más leída en la web de Al Arabiya.
BREVE HISTORIA DEL CANAL
Al Jazeera, canal vía satélite, fue lanzado el 1° de noviembre de 1996 tras el cierre de la emisora de televisión de la BBC en idioma árabe, en un joint venture con la empresa Qatar Media Corporation.
El canal original se había venido abajo, un año y medio antes, cuando el gobierno saudí intentó que no fuera transmitido un documental sobre las ejecuciones en virtud de la Sharia. El emir de Qatar, jeque Hamad bin Khalifa, otorgó un préstamo de QAR 500Mill ($137, 000,000) para sostener
Algarera a través de sus cinco primeros años.
HughMiles lo detalla en su libro Al Jazeera: “La historia interna del canal árabe de noticias que está desafiando a Occidente”. Las acciones estaban en manos de inversores privados, tanto como del gobierno de Qatar.
Según Miles, el Emir había estado contemplando un canal
por satélite, incluso antes de que derrocara a su padre el año anterior. Una prensa libre complementa
su visión del Emirato como centro de desarrollo comercial y de progreso. El Sheikh Hamad bin Thamir Al Thani, de Qatar, quien fue previamente viceministro de Información, fue presidente de la empresa, aunque se mantiene la independencia editorial de Al Yazira. Se esperaba que el canal llegara a ser rentable en cinco años a través de las ventas de publicidad, noticias y programas, así como alquiler de equipos. Gran parte del personal procedió de los 250 periodistas desplazados por el cierre de la BBC en árabe.









