Concesionario de Nissan anuncia cierre por falta de carros y repuestos

Nissan

 

El establecimiento Lino Fayen de Caracas informó que tras 43 años se servicio “cerramos nuestras puertas por no tener nada que vender y no tener material” para reparar los carros.

El concesionario Lino Fayen, responsable de la comercialización de vehículos Nissan, anunció su “cierre temporal” ante la imposibilidad de vender autos y disponer de insumos para el servicio post venta.

“Después de 43 años, cerramos nuestras puertas por no tener nada que vender y no tener material” para  reparar los carros, expresó la empresa a través de su cuenta e Twitter.

El establecimiento Lino Fayen, ubicado en la avenida Libertador de Caracas, es uno de los de más tradición en el sector automotor venezolano. La empresa ofreció sus servicios desde 1971 y representó distintas marcas de carros a lo largo de ese período.

“Que lamentable es tener que informar a nuestra clientela que nos es imposible continuar operando por falta de insumos”, agregó la compañía a través de su red social. Asimismo, indicó que las “políticas adoptadas por el Estado lo único que han logrado es paralizar a la industria automotriz” y esperan que el “Estado recapacite en sus lineamientos económicos para así reanudar” las operaciones.

La industria automotriz atraviesa una larga contracción desde hace varios años. En 2007 completó su año récord al comercializar casi 500 mil carros, pero desde entonces inició un largo declive que aún no se detiene.

En el primer semestre del año la producción nacional de vehículos  se desplomó 83,31% con respecto al mismo lapso del año pasado, afectada principalmente por la falta de divisas, de acuerdo a la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez). Por su parte las ventas, han retrocedido 85,6% en comparación a 2013 debido a la restricción del sistema cambiario, pero también a la negativa del Ejecutivo nacional a la hora de aprobar las licencias de importación a las empresas tradicionales del sector.

 

El Universal 

TelegramWhatsAppFacebookX

Nissan

 

El establecimiento Lino Fayen de Caracas informó que tras 43 años se servicio “cerramos nuestras puertas por no tener nada que vender y no tener material” para reparar los carros.

El concesionario Lino Fayen, responsable de la comercialización de vehículos Nissan, anunció su “cierre temporal” ante la imposibilidad de vender autos y disponer de insumos para el servicio post venta.

“Después de 43 años, cerramos nuestras puertas por no tener nada que vender y no tener material” para  reparar los carros, expresó la empresa a través de su cuenta e Twitter.

El establecimiento Lino Fayen, ubicado en la avenida Libertador de Caracas, es uno de los de más tradición en el sector automotor venezolano. La empresa ofreció sus servicios desde 1971 y representó distintas marcas de carros a lo largo de ese período.

“Que lamentable es tener que informar a nuestra clientela que nos es imposible continuar operando por falta de insumos”, agregó la compañía a través de su red social. Asimismo, indicó que las “políticas adoptadas por el Estado lo único que han logrado es paralizar a la industria automotriz” y esperan que el “Estado recapacite en sus lineamientos económicos para así reanudar” las operaciones.

La industria automotriz atraviesa una larga contracción desde hace varios años. En 2007 completó su año récord al comercializar casi 500 mil carros, pero desde entonces inició un largo declive que aún no se detiene.

En el primer semestre del año la producción nacional de vehículos  se desplomó 83,31% con respecto al mismo lapso del año pasado, afectada principalmente por la falta de divisas, de acuerdo a la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez). Por su parte las ventas, han retrocedido 85,6% en comparación a 2013 debido a la restricción del sistema cambiario, pero también a la negativa del Ejecutivo nacional a la hora de aprobar las licencias de importación a las empresas tradicionales del sector.

 

El Universal 

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.