LA NOVELA DEL DESAFECTO del presidente Chávez con el gobernador de Apure, Jesús Aguilarte, tiene los mismos ribetes de amor, odio y celos que cualquiera otra que presenten los canales de televisión venezolanos.
Primero, hace diez días en la reunión del PSUV con Chávez en La Guaira, transmitida en su totalidad por VTV, el caudillo llamó la atención a Aguilarte pues con un gobierno dividido y cuestionado no se podía. “Si no puedes manejar la gobernación, entonces entrégamela” sentenció lapidariamente Chávez. Luego dijo: “En Apure también hay enfrentamientos… yo les digo una cosa, yo los quiero mucho, pero si ustedes llegaron allí para eso, renuncien a la Gobernación y a la Alcaldía y se van para otro lado… En Apure lo que hay es un verdadero desastre”.
Días después se conoció que representantes del PSUV, encabezados por Diosdado Cabello, le solicitaron la renuncia al gobernador de Apure, Jesús Aguilarte por supuesta corrupción y deudas laborales mil millonarias en la entidad llanera.
Hace dos días la noticia que corrió como pólvora fue la suposición que Chávez mandaría para esa entidad a quien fuera su Vicepresidente y Ministro de la Defensa y Vivienda, el coronel Ramón Carrizales. Hoy fue confirmada cuando se anunció desde Miraflores que “el ex vicepresidente Ramón Carrizales fue designado secretario ejecutivo de la gobernación del estado Apure, por decisión del mandatario regional Jesús Aguilarte, cargo equivalente a la secretario General de Gobierno”.

Chávez llamó a Aguilarte y le ordenó que hiciera esa petición. Con eso el gobernador demuestra lo frágil que es en su relación con Chávez, pues de haber hablado muy bien en un reciente programa de televisión desde la zona, aceptando las palabras del mandatario nacional, pasó a dar la aprobación, sugerencia mas bien, de que le nombren el verdadero cuchillo para su cuello en la persona del nuevo secretario. No olvidemos que Carrizales fue Vicepresidente de la Republica de enero de 2008 al 27 de enero del 2010, además fue el Ministro del Poder Popular para la Defensa desde el 4 de marzo de 2009 hasta el 27 de enero de 2010. Es un coronel retirado del Ejército, egresado de la Academia Militar Venezolana el 5 de julio de 1974 en la promoción “General de División (Ej.) José Ignacio Pulido” con el título de Licenciado en Ciencias y Artes Militares. Solicitó su baja (por voluntad propia), en 1994. Su esposa fue ministra del Ambiente y renunció el mismo día que “renunciaron” a su marido.
Para determinados sectores del estado llanero, la designación de Carrizales es vista como una imposición del Gobierno central, que tiene el rechazo incluso de militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
La diputada apureña Hilda de Ostos indicó a Globovisión que toda esta situación se ha planteado por lo que calificó como las constantes “violaciones y denuncias continúas por la falta de pago la masa trabajadora, por el desastre económico producto de desviaciones administrativas”.
Sin embargo, la legisladora cuestionó que se haya buscado a una persona ajena al estado Apure, pues considera que la región cuenta con ciudadanos “consustanciados con la problemática económica, social y agrícola del estado” que pueden asumir lo diferentes roles administrativos de la entidad. . Criticó que “nuevamente el dedo de Chávez” escoja “a un importado para gobernar Apure
Respecto a Carrizales muchas versiones se tejieron cuando su abrupta salida de los dos cargos importantes y el de su esposa también ministra.
Diferencias con los cubanos, corrupción en las contrataciones tanto de él como de su señora esposa Yubiri en el ministerio del Ambiente, la trampa que supuestamente le habría puesto Jaua con el jefe con la anuencia cubana o el estallido del escándalo de Mercal ya que Carrizales si tenía que sentarse y aprobar autorizaciones de importación de alimentos para la red Mercal y Pdval. Su salida fue a pocos días del escándalo de la comida podrida en Puerto Cabello.
Lo extraño de todo esto es que Carrizales estuvo temeroso de Chávez por una supuesta conspiración con otros militares. Eso lo separo asustado y así permaneció en Maracay, callado y esperando a ver qué pasaba con él.
La escasez de gente de confianza en el entorno de Chávez hizo que a regañadientes lo llamara y lo encargara de ser otra vez de su entorno.
Las guerras intestinas en el PSUV lo hacen recurrir a mas militares. Mientras, en el gabinete pelean todos por su cariño…y los negocios.






