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#MonitorDeVíctimas | Brayan Navarro: el niño que quería ser futbolista y fue asesinado por la delincuencia
Apenas tenía 9 años de edad recién cumplidos. Brayan Navarro regresaba con su papá de un torneo vacacional en Puerto La Cruz cuando fueron interceptados por delincuentes que dispararon contra el vehículo en el que se desplazaban

Jhoalys Siverio @jhoalys

“Mataron a Brayan, me mataron a mi hijo”. Estas palabras estaban en el audio enviado por Richard Navarro, padre de Brayan Navarro, a través del grupo de WhatsApp de los representantes de los jugadores de la delegación 2010 de la escuela de Mineros de Guayana.

Brayan Navarro pertenecía a la escuela Ciudad Mineros, en Puerto Ordaz. La tarde del lunes 12 de agosto, regresaba con su padre de un torneo vacacional realizado en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, donde quedaron como subcampeones.

La mayoría regresó en el bus habilitado para el traslado de los jugadores de la liga infantil. Brayan y su padre lo hicieron en vehículo particular. En la carretera El Tigre-Puerto Ordaz, sectores Mamo Abajo y Morón, fueron interceptados por un vehículo Chery, modelo Arauca, color vinotinto. Dos sujetos se bajaron con armas de fuego, presuntamente para asaltarlos y al intentar huir dispararon contra ellos.

El niño fue herido en la región axilar izquierda e ingresó sin signos vitales a una clínica en El Tigre, estado Anzoátegui. El hecho ocurrió aproximadamente a las 6:00 p. m.

Le robaron el sueño a Brayan

Padres y representantes de jugadores de Ciudad Mineros manifestaron su consternación por el asesinato del niño de apenas 9 años de edad, que un día antes, el domingo 11 de agosto, celebró su cumpleaños con sus compañeros de fútbol.

“A las 8:00 p. m. recibo la nota de voz del papá de Brayan, en la que nos dice que venían en la carretera, que escucharon unos disparos y que Brayan estaba muerto”, dijo con voz quebrada Gabriela Roa, madre de uno de los alumnos de de la categoría 2010 de Mineros de Guayana.

“Como me decía mi hijo: ‘Mamá, le robaron el sueño a Brayan, ahora no va a tener familia’, el sueño de ser futbolista se convirtió en pesadilla”, lamentó.

Representantes recuerdan al niño como uno de los que más jugó en los diferentes torneos. “Brayan amaba el fútbol”. En cada una de las prácticas manifestaba su emoción e ilusión porque pronto sería el hermano mayor. Su madre está embarazada de más de 8 meses.

“A todos los papás nos duele el alma porque compartimos con él. Que hoy ya no esté es sumamente trágico, que su papá lo haya visto ensangrentado en el carro (…) esto nos tiene que llamar a la conciencia. Ya está bueno, ¿cómo vamos a seguir perdiendo la vida? Él no estaba haciendo nada malo y nos crea temores porque estaban haciendo algo bueno que terminó en algo trágico”, agregó Roa.

Suspenden actividades

Victoria Escobar, gerente de operaciones de Ciudad Mineros, informó que la directiva se trasladó hasta El Tigre para prestar el apoyo logístico para los trámites de entrega y traslado del cuerpo.

Notificó también que esta semana estarán suspendidas las actividades en Ciudad Mineros, a objeto de disponer de la sede para los actos que familia o compañeros quieran hacer en honor a Brayan Navarro.

Por otra parte, aclaró que “hay torneos que se suscitan en medio de la temporada regular y facilitamos en muchas ocasiones el transporte y tratamos de que vengan con escoltas, como lo hace la delegación nacional. En este caso, este torneo fue vacacional y muchos padres aprovechan para vacacionar, algunos deciden tomar un día más y, lamentablemente, se presentó esta situación”.

Según reporte policial, uno de los delincuentes que participó en el crimen fue abatido la madrugada del martes 13 de agosto, en un enfrentamiento con funcionarios de la Guardia Nacional, adscritos al destacamento de Seguridad Urbana (Desur) Nº 81.

El papá de Brayan Navarro solicitó a los padres y representantes que sus compañeros asistan a su despedida con globos blancos, portando el uniforme de la ‘negriazul’ y con el canto de: “Vamos, mineros; vamos, mineros”.

#MonitorDeVíctimas | Líder de una banda apuñaló y sepultó a su hijastro detrás de su vivienda
Daniel Mendoza es el responsable del crimen del pequeño David Jivan Mendoza, de 2 años de edad. Es líder de la banda La Palomera, dedicada al secuestro y extorsión que opera en varias zonas de la parroquia. Hace tres meses había salido de la cárcel de Yare II, donde estuvo recluido por tres años por los delitos de plagio robo y extorsión

 

@nmatamoros | Fotografía El Nacional

LA MAÑANA DEL MIÉRCOLES 06 DE SEPTIEMBRE se respiraba dolor y tristeza entre los habitantes de las Terrazas 30 de Caricuao, una zona rural, enclavada en el barrio Los Cotorros, donde sus lugareños se dedican a la siembra. Ese día no se levantaron para regar los cultivos, sino para llorar la muerte de un niño de 2 años, que había sido localizado sepultado en el patio de una vivienda. Cuando las comisiones del Cicpc desenterraron su cadáver, algunos rompieron en llanto y exclamaban “Dios solo era un niño, un inocente”, mientras que otros no podían disimular las expresiones de horror por el hallazgo, se tapaban las caras, asombrados. No podían creer que en una comunidad tranquila de pequeños productores agrícolas ocurriera un crimen tan dantesco.

El pequeño David Jivan Mendoza no vivía en esa comunidad, sino en el barrio Chapellín de La Florida con su madre, Iráida Mendoza en casa de unas primas que la habían albergado para ayudarla porque no tenía empleo. La mujer de 19 años conoció hace un mes a Daniel Mendoza, habitante del barrio Los Cotorros e inició una relación sentimental. Todos los fines de semana él la invitaba a su casa, donde operaba los fines de semana un centro de apuestas y remate de caballos. También vendía licor. El sábado la mujer con su hijo asistió a la comunidad para compartir con la familia de su pareja. El domingo se levantó después de las 10:00 am a prepararle el desayuno al niño que se encontraba jugando con la perra en el patio de la vivienda.

Cuando lo llamó para decirle que la comida estaba servida el pequeño no contestó. Salió al patio y no estaba. Lo buscó en las habitaciones de la casa y no tampoco lo halló. En un principio pensó que se había ido con otros niños de la zona a jugar. Las horas pasaron y el niño no aparecía. No fue sino hasta las 7:00pm del domingo, cuando se comunicó con las primas que viven con ella en el barrio Chapellín. Ellas tienen contactos con funcionarios del Cicpc y de inmediato se comunicaron con ellos para notificarles la desaparición del menor. El día lunes 04 de septiembre los vecinos se activaron a pegar afiches en el barrio con el rostro del pequeño. “Nunca vi al pequeño correteando por la barriada. A la madre si la vi un par de veces”, dijo una vecina.

Pran de una banda

Los pesquisas llamaron a declarar a los allegados de la víctima. A la madre del pequeño la dejaron detenida por averiguaciones, mientras que el padrastro, Daniel Mendoza quien también había sido citado no acudió y su actitud evasiva levantó sospechas. Luego él se comunicó vía telefónica con los investigadores para confesarles que había asesinado y posteriormente había enterrado al pequeño en un terreno, ubicado en la parte posterior del inmueble, donde solía jugar con la perra. Hasta ese sector se dirigieron las comisiones de la División Contra Homicidios. El pequeño fue apuñalado y lo introdujo en una bolsa plástica. Horas más tarde el responsable fue capturado.

“Ese hombre nunca me dio buena espina”, comenta una allegada de la madre del niño. “Un día lo llevó a la casa y tenía mal aspecto. Era de poco hablar y cada vez que el niño se le acercaba para que le hiciera cariño, él lo rechazaba. Él tenía planes de llevársela a Panamá sin el pequeño”, dice.  Esto fue ratificado por el director del Cicpc, Douglas Rico, quien aseguró que la madre y el padrastro de David decidieron asesinarlo para irse al país centroamericano, sin que tuvieran que pedirle una autorización al padre biológico del infante para llevárselo del país. El agresor había viajado a Panamá, donde había cometido varios delitos. No descartó que la madre, Iráida Mendoza, presenció el crimen.

Una vecina de Caricuao, quien prefirió mantener su nombre en reserva, agrega que el homicida estuvo hasta hace tres meses recluido en el Internado Judicial de Yare II por los delitos de secuestro, robo y extorsión y que actualmente era líder de la banda La Palomera que mantiene azotada las barriadas de la parroquia. “La noche anterior a la desaparición del niño, su madre y Daniel habían tomado. Ella se levantó tarde para atender al pequeño. No dudo que ese hombre actuó bajo los efectos del alcohol y de otras sustancias. Nunca lo vi trabajando, se la pasaba en la calle con malas juntas”, refiere la lugareña.

Otras víctimas

Hace dos semanas también un niño fue víctima de la violencia familiar. Se trata de William López. Su padre lo ultrajó y posteriormente lo asesinó a golpes dentro de su vivienda en el sector El Tamarindo de El Valle. El padre, William Gabriel López, intentó suicidarse ingiriendo veneno de ratas, tras cometer el crimen. Fue detenido por los cuerpos de seguridad.

En julio fue asesinado en el sector Negro Primero de Caucaguita, fue apuñalado, quemado y arrojado a una zona boscosa. El autor del hecho fue su hermano, quien también mató a su madre. Seis meses antes, el 3 de enero, el cadáver de una pequeña de nombre Yara Solórzano, de 10 años fue localizado con signos de tortura y dentro de una bolsa plástica por unos vecinos de la zona VI del barrio José Félix Ribas de Petare. Pese a que los padres de la menor protagonizaron manifestaciones frente a la estación Palo Verde del Metro de Caracas para exigir celeridad en el proceso de investigación. El crimen continúa impune.