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Las 7 plagas que afectan a los venezolanos en tiempos de revolución
La escasez, la inseguridad y la inflación no son los únicos males que agobian a los venezolanos. Desde hace unos meses los ciudadanos deben lidiar con una serie de enfermedades “atravesadas” en el abanico de afecciones de hoy. Aunque tienen orígenes y causas distintas, la salud de los venezolanos se encuentra amenazada por “siete plagas”. Y con opciones reducidas para evitarlas y controlarlas. Además del virus Guanarito están la malaria, dengue, chikungunya, escabiosis (sarna), zika y síndrome de Guillain-Barré

 

@Pmarcano11

“BROTES SIEMPRE HAY. EL ZIKA LLEGÓ y se va a quedar. El chikungunya llegó y se va a quedar. El problema no es el brote, el problema es que tu tengas capacidad para controlarlo y hacerlo inofensivo, y hacerlo inofensivo es tener menos enfermos, tener menos muertos y tener menos ausencias laborales por la enfermedad”, explica Rafael Orihuela, especialista en medicina tropical.

Guanarito

El Ébola venezolano

Guanarito es el nombre del virus detectado por primera vez en 1989, identificado como el causante de la Fiebre Hemorrágica Venezolana (FHV). Es un virus criollo que no existe en otro país, autóctono del municipio Guanarito del estado Portuguesa (de allí su nombre) y cuyo reservorio es un roedor: la rata algodonera, mielera o ratón de la caña de azúcar, que habita en matorrales, sabanas, pastizales y campos agrícolas.

El virus circula en Portuguesa, Barinas, Guárico, Apure y Cojedes, aunque es en los tres primeros estados donde se han confirmado casos de FHV, según detalla la Guía de Vigilancia Epidemiológica de FHV del Ministerio de Salud, actualizada en mayo de 2013. Desde diciembre de 2015 se han reportado 12 fallecimientos a causa de Guanarito.

Guillain-Barre2

“Apenas empezando”

El infectólogo Julio Castro es muy claro: los 255 casos de Guillain-Barré van a seguir aumentando. “Estamos en el primer tercio de la epidemia todavía, esto no se está acabando, esto va a durar como 4 o 5 meses, apenas estamos empezando así que es lógico que sigan aumentando los casos”, asegura. Y si aumentan los casos del síndrome neurológico Guillain-Barré es porque aumentan los de zika, pues hasta ahora y según la experiencia de Brasil, los casos están asociados al virus.

Para saber en qué etapa de la epidemia está Venezuela es necesario conocer el número de casos nuevos, no los casos totales porque evidentemente aumentarán a diario, recuerda el doctor, pero los nuevos se desconocen porque la ministra de Salud, Luisana Melo, no los ha informado y además el boletín epidemiológico, que debería incluir el reporte de esta nueva enfermedad, no se publica desde hace 15 meses.

Conocer el porcentaje de la población con zika que puede desarrollar el síndrome no es fácil, por la ausencia de datos fuertes. “Lo que se calcula es 1 caso de Guillain-Barré por cada 1.000 a 8.000 casos de zika, la brecha es grande. Y si tomas la proyección de 1 de cada mil, y la cifra oficial habla de 255 casos de Guillain-Barré, quiere decir que tendríamos 255.000 casos de zika en el país”.

El 28 de enero la ministra Melo informó la existencia de 4.700 casos sospechosos de zika y habló de un subregistro, considerando que tres de cada cuatro casos no manifiesta síntomas. Al día siguiente anunció los 255 afectados por el síndrome neurológico, 55 de ellos en terapia intensiva, y ya había reconocido dos fallecidos por esta causa. Pero desde entonces no ha dado más información, menos sobre los afectados por el síndrome neurológico ni fallecidos.

El virus y sus complicaciones (en camino están los posibles casos de microcefalia por embarazadas infectadas), llegaron al país en medio de la peor escasez de medicamentos que se haya registrado, con una ausencia de 85% de los principios activos y de 90% en el caso de los productos farmacéuticos en general, según datos de la Cámara Venezolana de Droguerías (Cavedro). Y uno de los tratamientos clave de la complicación neurológica -que causa la parálisis de los músculos- es la inmunoglobulina pero no se consigue. Tampoco hay suficiente albúmina para casos de plasmaféresis y las solicitudes en redes sociales y denuncias de familiares así lo confirman.

Aunque Castro aclara que hasta ahora tiene conocimiento de que los casos de Guillain-Barré “se están atendiendo bien”, no descarta que se dificulte con el pasar de las semanas, pues reiteró que los casos aumentarán y su atención requiere de insumos, medicamentos, especialistas, inmunoglobulina y máquinas para plasmaféresis.

“Una de las cosas que debe aclarar la ministra es cuáles son los hospitales donde están esas 46 máquinas de plasmaféresis. Por ejemplo, ¿si vivo en Tucupita voy al Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar o al Hospital de Las Garzas en Barcelona? La gente debería tener claro a dónde le toca ir si en su cuidad primaria no hay plasmaféresis”.

 

 

La picada que se multiplica

El zancudo transmisor del virus zika, el Aedes aegypti, es el mismo vector del dengue y del chikungunya, habita en todo el país gracias al clima tropical, por lo que el riesgo de infectarse está en toda Venezuela. Como tributo particular, el virus del zika y el virus del chikungunya dejan inmunidad tras la primera infección, no se repite, a diferencia del dengue que por tener cuatro serotipos es posible enfermarse cuatro veces.

El zika produce dolores musculares y articulares, fiebre, conjuntivitis y erupciones. No existe información oficial sobre la cantidad de casos que se han registrado en Venezuela. Se ha demostrado la vinculación entre el zika, Guillain-Barré y la microcefalia en los fetos.

Paludismo

Récord nacional y regional

El “sitial” no es motivo de orgullo. 2015 quedará registrado en el país como el de la mayor cantidad de malaria en 75 años de historia. La Red Defendamos la Epidemiología Nacional informó que el año pasado finalizó con 136.402 casos de malaria (paludismo), cuando en 2014 acumuló un total de 89.365 diagnósticos (un aumento de 52%), 76.621 en 2013 y 51.050 en 2012, de acuerdo a los boletines epidemiológicos del Ministerio de Salud de esos años.

Lo delicado, y lo explica la Red, es que el estado Bolívar además de concentrar la mayor cantidad de infecciones (78,3%) comenzó a exportar casos a otros estados del país donde no había malaria. 17.332 infecciones provenientes de dicho estado se detectaron en otras entidades, y solamente en la última semana de 2015 ocurrió el reporte, en 19 estados del país, de 446 casos de malaria adquiridos en Bolívar.

La enfermedad, causada por los parásitos del género plasmodium, ha aumentado a niveles inaceptables si se compara con los países de la región. De hecho, el año pasado en dos oportunidades la OMS se refirió al bajo desempeño de Venezuela en la lucha contra la malaria, tan pobres que le impidieron alcanzar la meta del milenio referida a esta enfermedad.

El 21 de mayo de 2015 el director del Programa de Malaria de la OMS, Pedro Alonso, afirmó que mientras la región centroamericana lo estaba haciendo muy bien, que países como Colombia o Perú habían hecho progresos muy notables y que esperaban certificar ese año a Argentina como país libre de malaria, “la mala noticia es Venezuela, donde ha habido un incremento de los casos en los últimos años”.

Y seis meses después, el Día del Paludismo en las Américas (6 de noviembre), la asesora principal sobre malaria de la OPS, Keith Carter, informó que Venezuela evidenciaba un retroceso en el control de los casos y que la organización había realizado ese mes su primera visita -en cuatro años- a los estados del sur del país, donde constató el avance de la enfermedad.

Escabiosis

Sin jabón ni agua

Los casos de escabiosis han vuelto a repuntar. Aunque la Sociedad Venezolana de Dermatología Médica, Quirúrgica y Estética (SVD) no maneja estadísticas, reconocen el incremento en los últimos meses por el reporte de los colegas.

María Esther Chirinos, presidenta de la sociedad, asegura que las consultas por esta causa han aumentado y están viendo más casos de lo normal. La escabiosis (también llamada sarna), es causada por un ácaro que se transmite por el contacto íntimo y prolongado de piel con piel, por ello Chirinos asegura que debe considerarse como de transmisión sexual.

Lo que está ocurriendo tiene su explicación en la escasez de jabón -registrada desde hace más de un año- y en el alto costo de las cremas humectantes, a los que se suma la  ausencia de agua potable. “La piel es un órgano al que no se le da importancia pero la tiene. Si no la cuidamos se rompe esa barrera que nos protege”, dice la dermatóloga.

Al no usar jabón o usar unos muy abrasivos, incluso por aplicarse otros productos como champú en sustitución de estos, la piel se reseca, esto causa picazón y en la medida en que la persona se rasca va erosionando la piel, abriendo puertas para la entrada de los ácaros.

“Si a eso le sumas el problema con el agua, que no tienes cómo lavar las sábanas para de esa manera eliminar al parásito, ni tienes medicamentos para tratar la enfermedad, ves que es un problema importante de salud pública”.

Chirinos detalla que no se consigue ivermectina, antiparasitario indicado para frenar la enfermedad, por lo que han tenido que recurrir a las viejas técnicas de las cremas azufradas, que funcionan pero tienen un efecto es más lento y pueden causar irritación.

Para acabar con la infección es necesario lavar con frecuencia las sábanas y ropa para retirar la crema y combatir al ácaro, usar jabones adecuados porque no es lo mismo un jabón blanco que uno de color, y aplicar cremas antiparasitarias. “Parece que todo conspira para que se nos haga más difícil”.

Lo mejor es tratar a la familia completa, aún cuando alguno de sus miembros no haya presentado síntomas (picazón), pues una vez que se adquiere el parásito pasan dos o tres semanas para manifestar el prurito y que el ácaro comience a moverse bajo la piel. Solo así se corta todo el ciclo, detalla la especialista.

Además comenta que es un clásico ver escabiosis en niños que se contagian por contacto con otros pequeños en el salón de clases, por los abrazos y contacto piel con piel. En estos casos es importante contactar a la maestra y procurar el tratamiento de todos los alumnos.    

“Los reportes son alarmantes, tanto en el sector público como privado. Si la piel está en condiciones óptimas no se te pegan los ácaros”, asegura la doctora.

Chikungunya

 

 

Dengue

Con el zancudo en la casa

Las otras dos enfermedades que completan el abanico de riesgos son el dengue y el chikungunya. El primero siempre ha estado presente en el país y ha causado epidemias cada cierto tiempo. La última más importante se registró en 2010, cuando 124.931 venezolanos fueron diagnosticados con el virus. Luego en 2014 hubo otro repunte con 90 mil casos de dengue.

Hasta el 5 de diciembre del año pasado el Ministerio registraba un acumulado de 46.131 diagnósticos de dengue y 14.694 de chikungunya. Esta última no ha dejado de afectar a los venezolanos con sus característicos dolores articulares desde junio de 2014, cuando se registró el primer caso en el país.

Rafael Orihuela recuerda que en octubre del año pasado el boletín de Salud Ambiental del Ministerio de Salud reflejó que el índice aédico (porcentaje larvas de Aedes aegypti dentro de las casas) era de 17%, cuando la norma internacional habla de máximo 5% como un nivel aceptable.

“No podemos seguir teniendo 17 de cada 100 casas con mosquitos adentro. Tienen que hacer limpiezas peridomiciliarias y disminuir la población de mosquitos adultos y la población de larvas. Eso está claro. Ahora, algo no estamos haciendo bien. Es obvio que si tienes tantos brotes por todos lados es porque debes tener descuidos importantes o falta de conocimiento en esas campañas de prevención. En saneamiento ambiental estamos raspados”, señaló el especialista.

El auge de estos zancudos favoreció la introducción y diseminación del zika en el país, asegura la Red Defendamos la Epidemiología Nacional en su informe de enero, referido a este nuevo virus. Recuerdan que en el caso del chikungunya, aún cuando el país reportó a la OPS la detección de 36.000 casos en un año, la realidad fue otra; según sus cálculos ocurrieron 2.392.215 casos de chikungunya entre junio de 2014 y marzo de 2015.

“Estimamos que la cifra total de personas afectadas en Venezuela por la enfermedad, con y sin síntomas, hayan o no consultado a servicios de salud, fue entre 7 y 11 millones de personas”, dice el documento de la Sociedad Venezolana de salud Pública y de la Red, divulgado el 24 de enero de este año, a propósito del incremento de las complicaciones por zika, pues consideran que nuevamente el despacho de Salud guarda silencio sobre la verdadera cantidad de casos acumulados de esta patología.

Julio Castro, profesor del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, considera que estas siete enfermedades que están afectando a los venezolanos lo único que tienen en común es la poca información que da el Gobierno sobre la situación epidemiológica, hecho “que es una obligatoriedad del Gobierno con los venezolanos y con los países vecinos. Es parte del Reglamento Sanitario Internacional”.

Continúa explicando que estas enfermedades que tienen potencialidad de epidemia, “entre ellas la Fiebre Hemorrágica Venezolana, tienes que notificarla a los países miembros para que estén alerta ante la posible introducción del virus en sus países. Eso no se está haciendo, ha sido una cosa común no ver información oficial, eso lo vimos con chikungunya y ahora con zika. En Colombia el Presidente salió en rueda de prensa a hablar sobre el virus, aquí la ministra da declaraciones en una casa, caminando por una calle. Tiene que haber una formalidad en cómo dar la información para que la gente se tranquilice”, asegura el infectólogo.

Es Guanarito o fiebre hemorrágica, no confundir con dengue

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Se han conocido al menos 12 casos de personas fallecidas por Guanarito en dos meses. Pero no hay cifras oficiales y en los últimos días hay más más hermetismo sobre lo que ocurre con este virus, que habitualmente es confundido con el dengue hemorrágico 

 

 @Pmarcano11

 

El rumor comenzó a cobrar más fuerza hace 25 días. Varias personas con fiebre y malestar general, que luego se complicaban con sangrados e incluso fallecían, se estaban reportando en la población de Libertad, en el estado Barinas. El 30 de enero algunos medios regionales reseñaron la anormalidad asociando las muertes con dengue hemorrágico, pero para el doctor Rafael Orihuela, especialista en medicina tropical y exministro de Salud, “está claro que es Guanarito”.

Guanarito es el nombre del virus detectado por primera vez en 1989, identificado como el causante de la Fiebre Hemorrágica Venezolana (FHV). Es un virus criollo que no existe en otro país, autóctono del municipio Guanarito del estado Portuguesa (de allí su nombre) y cuyo reservorio es un roedor: la rata algodonera, mielera o ratón de la caña de azúcar, que habita en matorrales, sabanas, pastizales y campos agrícolas.

El virus circula en Portuguesa, Barinas, Guárico, Apure y Cojedes, aunque es en los tres primeros estados donde se han confirmado casos de FHV, según detalla la Guía de Vigilancia Epidemiológica de FHV del Ministerio de Salud, actualizada en mayo de 2013.

“Lo que está pasando en esta oportunidad es que desde el 14 de diciembre para acá han ocurrido al menos 12 muertes. No en todos los fallecidos se ha confirmado la presencia del virus, hasta ahora en dos de ellos sí, pero lo que indica esto es que hay una reactivación del foco y que hay más casos de Guanarito que no han sido reportados por nadie, o no los han querido reportar”, señala Orihuela, quien agrega que desde hace unos días en las dependencias de salud comenzaron a ser más herméticas con los nuevos casos.

Julio Castro, infectólogo y profesor del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explica que la información extraoficial que se maneja es que en una zona limítrofe de Barinas con Portuguesa ha habido una mortalidad más alta de lo normal, para unos casos de fiebre hemorrágica parecida al dengue.

“Hay un patrón raro que hay que investigar qué es. Según esos cuadros clínicos los dos planteamientos teóricos que uno se hace son Fiebre Hemorrágica Venezolana, por la ubicación geográfica y tipo de sangrado, o Fiebre Amarilla, pero parecen demasiados casos para ser Fiebre Amarilla; aunque es rara en nuestro país, se debe estar pendiente”, apunta Castro.

 

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Una embarazada, un niño, un anciano

El doctor Orihuela, profesor jubilado del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, da cuenta de la poca información que le ha llegado sobre estos casos. Los 12 fallecimientos han ocurrido en tres municipios de Barinas: Rojas, Sosa y Alberto Arvelo, justamente las tres entidades ubicadas al sur del municipio Guanarito de Portuguesa, donde se hallaron los primeros casos hace 27 años y donde no ha cesado el reporte.

En el municipio Rojas hay cuatro parroquias endémicas: Palacios Fajardo, Santa Rosa, Libertad y Dolores. “En este momento la mayoría de los casos han ocurrido en Libertad y Dolores, ahí se ha concentrado el problema”.

En Sosa la lupa está puesta sobre Ciudad de Nutrias, El Regalo, Puerto Nutrias y Santa Catalina. Orihuela asegura que uno de los fallecidos vivía cerca de Ciudad de Nutrias y se trataba de una joven de 18 años, embarazada.

Cuatro poblaciones en el municipio Obispos se suman a la lista de riesgo y reportes (Guasimitos, Obispos, El Real y La Luz), y en el caso de Alberto Arvelo, además de la localidad de Rodríguez Domínguez, “hay una muy importante y que sería, por lo que creo, la causa de que se haya tapareado esto, y es Sabaneta; muy cerca de allí se reportó otro de los muertos”.

Orihuela continúa detallando que de los fallecidos tiene conocimiento de que cinco formaban parte de una misma familia que salió a recolectar caraotas, y que se infectaron en una zona llamada “Botalon Gonzalero”. También hay datos sobre un niño y un anciano, pero estas –igual que la embarazada- serían excepciones pues aclara que la mayoría de las muertes, históricamente, han sido de trabajadores agrícolas, jóvenes u adultos de 15 a 50 años.

De hecho precisa que en Barinas, entre 2002 y 2016, se han registrado 349 casos de FHV y de ellos 210 personas tenían entre 20 y 59 años de edad.

“No quiere decir que todos los 12 casos eran autóctonos de Barinas, sino que fueron vistos en Barinas. Son personas que se enferman en la zona rural y regresan a la ciudad. Uno de los muertos es un joven de 17 años que vivía en Barinas pero fue a trabajar a una hacienda en el sector Los Trujillanos”, aclara.  

“Sospechamos que en Portuguesa está pasando lo mismo pero no tengo pruebas. Históricamente quien da el 70% a 80% de los casos de Fiebre Hemorrágica Venezolana es Portuguesa, no es Barinas. En este momento está ocurriendo al revés pero es porque no tenemos información del otro estado”, agrega el doctor.

 

¿Ébola venezolano?

Más allá de los decesos no hay información de cuántos enfermos hay o ha habido desde diciembre, señalan los especialistas. El gobernador de Barinas, Adán Chávez, informó en un acto oficial, el 1 de febrero, que en esa entidad no había casos de zika, ni de fiebre hemorrágica, ni de dengue hemorrágico, sino pocos casos de dengue clásico, algo poco creíble pues para esa fecha ya se habían confirmado casos de zika y FHV en el estado, asegura Orihuela.

Julio Castro cita una proyección que evidencia el potencial de este virus y la importancia de que se informe sobre su existencia: mientras el dengue tiene una mortalidad de 1 por cada 1.000 infectados, o de 1 por cada 100, en Guanarito se habla de 2 fallecidos por cada 10 enfermos.

“La mayoría de las veces la dificultad es que se confunde con dengue porque los síntomas son similares, un cuadro febril con mucho malestar. Si no tienes en mente que el diagnóstico puede ser FHV el paciente se te escapa, lo mandas a su casa porque crees que es un dengue que se va a curar solo, que va a mejorar, y resulta que es una fiebre hemorrágica que es complicada, mucho más letal que el dengue. Uno lo puede comparar con ébola en términos de su mortalidad, está en la lista de las fiebres hemorrágicas severas”, advierte el infectólogo.  

Los síntomas (fiebre, malestar general, dolor de cabeza, musculares, en articulaciones, decaimiento) aparecen una o dos semanas después de haber inhalado el virus, indica Castro, pues el Guanarito se adquiere vía respiratoria, al respirar polvo infectado con el orine o heces dejados por el ratón (el virus se queda en las excretas secas y al remover la tierra se levantan sus partículas).

Al tercer día comienzan las alteraciones sanguíneas y a los siete u ocho se presentan las complicaciones hemorrágicas y el paciente se muere, alerta Orihuela. Por eso se debe avisar a todos los servicios de atención médica de la zona, primaria  y hospitalaria, de que toda persona que llegue con fiebre y se confunda el diagnóstico con dengue, hay que sospechar FHV y atenderlo lo antes posible porque “es un cuadro irreversible”.

Las hemorragias o sangrados ocurren no solo porque bajan las plaquetas, sino porque hay una alteración profunda de la coagulación, acota Castro, y por esta razón, así como por la inexistencia de tratamientos específicos, antivirales ni vacunas, insiste en que en estos casos se debe procurar el diagnóstico temprano y el tratamiento de las complicaciones que van surgiendo.

 

Emergencia

Para Orihuela la situación es seria. Actualmente los reportes se asemejan al brote ocurrido en 2011, que según recuerda culminó con 52 casos. “Si esto no se para, si no interrumpen la transmisión, esto puede ser más aparatoso que en 2002, cuando hubo  85 casos”, y basa su afirmación en dos hechos.

“Estamos en la condición propicia para que se produzca un aumento en el número de casos: hay sequía, se está sembrando y hay levantamiento de polvo porque no hay agua que lo asiente. Al labrar la tierra se levanta mucho polvillo y se infectan, pero también son comunes los ranchos a donde van para protegerse del sol, a descansar o a tomar agua, y cuando barren ese piso levantan el polvo y activan el mecanismo de infección”.

Además el profesor jubilado comenta que en el primer mes se contaron siete decesos y ahora van 12. “Quizás no es mucho pero eso indica que va para arriba y está entrando en un pico”.

La Red Defendamos la Epidemiología Nacional y la Sociedad Venezolana de Salud Pública emitieron un informe, hace 10 días, explicando que de confirmarse la presencia de FHV en Barinas, se trataría del quinto brote de la enfermedad en Venezuela, luego de su identificación por primera vez en 1989, año en el cual los casos fueron confundidos con dengue desde el principio.

Además precisaron en el documento que el año pasado se registraron 16 casos de FHV (13 en Portuguesa y 3 en Barinas), en 2014 fueron 18 casos en total y en 2013 hubo 16, según los formularios epidemiológicos del Ministerio de Salud y los boletines de 2014 y 2013. En las dos primeras semanas de 2016 fueron notificados al despacho sanitario tres casos de FHV, dos en Barinas y uno en Portuguesa. Aún no ha habido pronunciamiento de Luisana Melo ni de su equipo sobre este brote.

No es posible que el Guanarito se extienda más allá de los cinco estados donde circula el virus, aclaran ambos especialistas. “Normalmente queda circunscrito a una zona porque depende de esa rata para transmitir el virus, donde no hay esa rata no debería haber Fiebre Hemorrágica Venezolana porque además no se transmite de persona a persona”, explica Castro.

Tampoco es viable eliminar a estos roedores porque causaría “un grave desequilibrio ecológico”, señala la Guía de vigilancia epidemiológica sobre la FHV del Min-Salud. El deber ser es conocer el problema y tener precaución, dice Orihuela, aunque a su juicio una buena opción de prevención sería que todos los agricultores de las zonas endémicas y de riesgo usen tapabocas fuertes mientras trabajan, hecho que requiere de una labor educativa permanente, haya o no brotes de FHV.

Decretar la emergencia en la zona para informarle a toda la población que está en riesgo, es lo primero que debería hacerse en este momento. “No puedes permitir que cualquier persona salga a recoger caraotas porque quiere, porque se puede enfermar. Vamos a esperar a ver cómo reaccionan autoridades, que siempre dicen que el problema no existe. Claro que existe, ahí está la gente, ahí están los muertos”, sostiene el ex ministro.  

Justamente dar información oficial sería otra acción, considera Castro, pues recuerda que las epidemias de este tipo, aún cuando estén circunscritas a una zona, generan alarma a la población, más en las rurales. “Es un deber del Estado aclararlo y decirle a la opinión publica, y no lo han hecho”.

Aunque tiene conocimiento de que los epidemiólogos de la zona están al tanto de lo que está pasando, movilizar personal especializado al lugar, hacer un cerco epidemiológico, establecer los factores de riesgo, precisar la población en riesgo y la forma de transmisión, así como verificar que efectivamente sea FHV es otra obligación que se debe hacer, puntualiza Castro. “Tenemos zika y dengue atravesado y no se sabe qué está pasando. Se debe demostrar por examen de sangre el diagnóstico”.

 

Tres veces aumentaron casos de fiebre en las últimas seis semanas
El cuadro febril es el síntoma común de las 11 muertes de pacientes reportadas en Maracay y Caracas en los últimos cinco días. Coincide con el incremento de consultas por esta causa en establecimientos de salud del país, según cifras oficiales

 

@boonbar/ @mariaalesiasosa

Aunque se desconocen las causas de la muerte de los 10 pacientes por fiebre hemorrágica (9 del Hospital Central de Maracay y uno en la Clínica Razetti de Caracas) reportados en los últimos cinco días,  todos los casos presentan el mismo síndrome: cuadro febril, lo que lleva a especialistas  a considerar la hipótesis de que se trate de una chikunguyna atípica o complicación de la enfermedad viral transmitida a los seres humanos por mosquitos aedes aegyti (patas blancas) y aedes albopictus (atigrado)  infectados con el virus.

El síndrome febril de los casos letales coincide con cifras oficiales: la fiebre como causa de consulta en Venezuela aumentó casi tres veces (de 43.947 casos a 104.405 casos) en seis semanas reportadas (entre el 21 de julio y el 6 de septiembre de 2014), según los boletines epidemiológicos No. 30 al 36 del Ministerio para la Salud (MS), tomados de la información de 11.502 establecimientos de todo el país. En el caso de Aragua es llamativo. A partir de la semana 32 (del 3 al 9 de agosto), los casos de fiebre en este estado comenzaron a puntear.

Igual ocurre con los diagnósticos de dengue: aumentaron  prácticamente el doble con respecto al mismo período de 2013: de 1.124 casos a 2.527 en la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre.

A pesar del aumento de casos de fiebre y dengue en Aragua, el boletín epidemiológico del MS indica que la situación epidemiológica de ese  estado es de  “seguridad o éxito”, al contrario de vecinos como Guárico y  Distrito Capital que identifica en estatus de “epidemia”, o  Miranda y Carabobo en “alarma”.

Carlos Walter, ex ministro de Salud, observa que en Venezuela existe una “epidemia que el ministerio no quiere reconocer. A diferencia de otros países como Colombia o República Dominicana, donde se han reportado caso de Chikunguya, el gobierno venezolano no ha adoptado medidas ni informa a la población sobre lo que ocurre, al contrario, lo niega. La situación se agrava ante la escasez de medicamentos”.

El ex ministro de Salud, Rafael Orihuela, coincide con Walter en que podría tratarse de casos de Chikungunya atípica o severa. De hecho, indicó que no es la primera vez que esto sucede y se remitió a la epidemia de esta enfermedad registrada en la Isla Reunión en 2005, donde de 239 mil casos, un grupo de 200 tuvieron complicaciones severas muy parecidas a las vistas en Maracay. “Aparecieron fallas respiratorias, cardíacas, fallas hepáticas y renales. No es imposible que esto pase. Pensando como ha impactado el virus en Venezuela, es lógico que aparezcan casos graves”, dijo.

Por su parte, Orihuela descarta por completo que se trate de Ébola o Virus de Guanarito, ya que las condiciones de los enfermos tanto del HCM como de la Clínica Razetti de Caracas no indican que pudo haberse contagiado.

Muerte en Maracay

Cuatro días después de que el Colegio de Médicos del Estado Aragua alertara sobre  “un cuadro febril hemorrágico” en el Hospital Central de Maracay  (HCM), aún de desconocen las razones  de la muerte de nueve pacientes en el centro asistencial de la capital aragüeña y de un décimo en la Clínica Razetti de Caracas, quienes presentaron similares síntomas: fiebre hemorrágica.   Se esperan los resultados de los exámenes de las muestras enviadas al Instituto Nacional de Higiene.

El jueves 11 de septiembre, el gobernador de Aragua, Tarek El Aissami, desmintió la existencia “de una enfermedad misteriosa” atribuyendo la información a una “campaña mediática contra Venezuela”. Alegó que los fallecimientos se debieron a otras enfermedades peritonitis, enterocolitis, neumonía, cáncer y diabetes, entre otros. Luis López, secretario de Salud del gobierno de Aragua, sólo confirmó dos casos. Hasta ahora, el Ministerio se ha pronunciado.

El gobierno solicitó al Ministerio Público abrir una investigación contra Ángel Sarmiento, presidente del Colegio de Médicos de Aragua, quien el pasado jueves 11 denunció casos de muerte por “una extraña enfermedad” en el HCM.

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