A LOS VARIOS INFORMES y señalamientos de la realidad que se vive en los locales improvisados donde se han ubicado los damnificados de las lluvias recientes hay que destacar lo que acontece en las instalaciones militares, principalmente Fuerte Tiuna, donde el malestar entre los uniformados crece día a día.
El informe del colega Mario Beroes nos da luces en torno al asunto:
La semana pasada fue un asalto a la Panadería ubicada en las adyacencias de la zona militar caraqueña. A este hecho se le sumó el robo y golpiza a un capitán del ejército que trotaba en la mañana en la sede de las instalaciones castrenses. Además, arrebatones a transeúntes en las inmediaciones del paseo de Los Próceres; un intento de robo a una de las viviendas en guarnición cercanas a la autopista Valle-Coche el viernes 14, justo a la hora en que Pastor Maldonado exhibía el vehículo F-1 en Los Próceres a Chávez y su staff deportivo oficial, constituyen el “lista y parte” de los habitantes, residentes y trabajadores en Fuerte Tiuna en materia de inseguridad.
Un informe de la Policía Militar está en el despacho del ministro de la Defensa, con copias a los comandantes de los cinco componentes de las FFAA (Campos, Aniassi, Oropeza, González y Mota) y al director de la Escuela Militar. En ella se hace un detallado estudio del incremento de la inseguridad y la violencia con la llegada de los refugiados.
Desórdenes, escapes de los refugios en horas nocturnas, peleas, robos entre los damnificados y principios de amotinamiento por la comida y las reglas impuestas por los militares son los principales problemas que destacan en el informe de 30 páginas.
A esto hay que unir los bajos sueldos de los oficiales, los problemas a la hora de acceder a los servicios médicos del Hospital Militar y el Hospitalito ubicado en Fuerte Tiuna; inclusive la negativa al uso de las habitaciones en el Círculo Militar, ya que la mayoría de las habitaciones las tienen reservadas funcionarios del gobierno y asesores cubanos, iraníes y bielorrusos. Añádase que los allí alojados gozan de servicios de lavandería y las 3 comidas con “room service”.
Todo un caldo de cultivo en ciernes








