3 x 3 | Derrota republicana posiblemente acelere democratización en Venezuela    

Un “tsunami demócrata” arrasó este martes 3 de noviembre las costas de la muralla republicana. El brazo político del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quedó torcido. Contra todo pronóstico, los republicanos perdieron la Cámara de Representantes y el Senado.

En la Cámara Alta se renovaron 35 de los 100 escaños. El bloque demócrata logró arrebatar bancas decisivas para definir la mayoría en el Senado frente al Partido Republicano.

En la Cámara Baja, donde la totalidad de los 435 escaños estuvieron en disputa, los demócratas sumaron 236, más de los 218 necesarios para ganar la contienda. 

El escenario para el partido y el mandatario es de clara debilidad política, marcado por una derrota que los analistas califican como un “referéndum de castigo” contra su gestión.

La inflación, el aumento desproporcionado de la gasolina, la guerra contra Irán, el precario acceso a la salud, la afrenta a los derechos civiles y la libertad de prensa y la caza de migrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) conspiraron contra las aspiraciones de los republicanos que perdieron dominios emblemáticos.

Estos temas no solo movilizaron a las bases partidistas más radicales, sino que también capturaron la atención del crucial votante independiente, cuyo desencanto o apoyo suele inclinar la balanza en los distritos más competitivos.

La geografía electoral volvió a demostrar su peso decisivo en el resultado final. Los llamados “estados oscilantes” (swing states) y los distritos suburbanos se convirtieron en el campo de batalla definitivo.

El resultado fue impulsado por una alta participación electoral con más de 124 millones de votantes reportados y un desempeño histórico de candidatos de minorías, incluyendo un impacto significativo y decisivo del voto latino en estados clave como California, Nevada y Arizona.

Aunque Texas sigue siendo un estado de mayoría republicana a nivel estatal, los demócratas lograron voltear escaños clave en el Senado y la Cámara de Representantes. Mientras que Iowa como Kansas vieron cómo sus escaños senatoriales pasaron a manos demócratas.

Estados Unidos pasó a ser un país que quedó teñido de azul y en el que Trump tendrá serias debilidades para gobernar   

Para analizar la contienda electoral, en Runrunes hicimos tres preguntas a igual número de expertos: Gustavo Garagorry, presidente del Venezuelan American Republican Club (VARC); la analista demócrata, Daisy Báez, y el politólogo y periodista, José Alfredo De Bastos.  

¿Te esperabas ese resultado en la Cámara de Representantes y el Senado?

Gustavo Garagorry:  No me esperaba esto de tal magnitud, vi venir un golpe importante, pero nunca esto que ocurrió, se perdió el Senado y la Cámara de Representantes. Es una situación bien complicada y esto se refleja a todo nivel: desde cada municipalidad, estado, hasta la nación completa, esto es un golpe duro para el Partido Republicano, que no sé hasta qué  punto tengo capacidad de analizar estos resultados y reorganizarse. Definitivamente, gran parte de la responsabilidad es de Trump, en estos dos años hubo muchas señales de que no estábamos yendo por un buen camino, no hubo la rectificación necesaria y nos metimos en muchos problemas. Mis expectativas para estos dos años no fueron cubiertas, se habló de bajar las tasas de interés, de que el país se iba a repotenciar y de que íbamos a resolver el tema de las guerras y no lo hicimos, más bien todo se complicó, se presentó el problema del aumento de la gasolina por el cierre del estrecho de Ormuz, pienso que esto puede conducir a un impeachment al presidente Trump.

Daisy Báez: Se esperaba que los demócratas iban a obtener el control del Congreso y posiblemente el Senado, pero hemos visto más que un tsunami, y un total repudio a Trump. Él dice que no estaba en la boleta, pero si lo estaba, sus acciones y su programa legislativo se reflejó ahí, el país se volcó contra sus iniciativas, en Texas no solo ganó Gina Hinojosa como gobernadora y James Tallarico como senador. Estados que nunca habían tenido un senador o gobernador demócrata lo lograron. Tenemos a la primera gobernadora afroamericana en Georgia y al primer gobernador latino en California. 

José Alfredo De Bastos: El resultado se esperaba que fuese positivo para los demócratas, pero no esa cantidad amplia de escaños en la Cámara de Representantes y más de 50 representantes en el Senado, ganando en sitios como Carolina del Sur y quizás potencialmente en Mississippi. Eso no lo esperaba nadie, solamente los más optimistas del Partido Demócrata habían hablado de algo así, la expectativa era un poco menor, el resultado fue el peor posible para el Partido Republicano y el mejor posible para el Demócrata   

¿Puede esto beneficiar o perjudicar a Venezuela? 

Gustavo Garagorry: No sé hasta qué punto esto sea beneficioso para Venezuela porque una de las cosas que algunos demócratas querían era devolver a Nicolás Maduro a Caracas y liberarlo de la cárcel, por otro, lado el proceso que se estaba desarrollando en Venezuela lo veo un poco paralizado. Trump perdió todo el poder y quedó aislado en la Casa Blanca, ya veremos qué hacen sus asesores para manejar la política internacional.

Daisy Báez: Lo que hemos visto es un presidente estadounidense que prácticamente ha tratado a Venezuela como una provincia donde el petróleo es de su propiedad, yo espero que con esto veamos una política más pragmática hacia Venezuela, donde se produzca un cambio real que conduzca a elecciones reales sin Delcy Rodríguez, que es una titere de Trump, creo que al final es positivo para Venezuela.

De Bastos: Creo que esto puede beneficiar a Venezuela, porque puede darse una combinación única de tener en la presidencia a alguien que ya usó la fuerza para intervenir y sacar a Maduro en su momento y que mantiene esa amenaza sobre Delcy Rodríguez y su entorno; el Partido Demócrata no hubiese apoyado una acción militar, pero ha sido muy insistente en recuperar la democracia en Venezuela, abogando por el regreso de Maria Corina Machado. Creo que habrá un poco más de presión desde el Congreso y también se buscará mayor transparencia entre los acuerdos con Delcy que involucran a entidades y personas un tanto turbias, puede que le ponga un freno a eso, en líneas generales me parece que es beneficioso para Venezuela.

¿Cómo gobernará Trump los dos años que le quedan con un Congreso en contra?

Gustavo Garagorry: Trump gobernará con mucha dificultad y es probable que sea sometido a un impeachment por parte del Partido Demócrata, va a ser difícil que aprueben sus decisiones, ahora tendrá las manos atadas, después de haber tenido una capacidad increíble de manejo de gobierno, que lamentablemente perdió.

Daisy Báez: Seguirá siendo un presidente indisciplinado, rabioso y vengativo, ya dijo que va a ser el presidente del veto, no va trabajar con ninguna de las cámaras. Va a seguir emitiendo insultos desde la mañana, poniendo sobrenombres a la gente. Trump no es un legislador, todo para él es poder y eso es lo que vamos a continuar viendo, creo que la era de Trump se acabó y no va a renacer, no va a continuar con ninguna de sus políticas, la gente aprendió la lección de no estar experimentando con semi-dictadores, vamos a volver a ser una gran nación.  

De Bastos: Es un misterio cómo va a gobernar Trump el resto de su periodo, en estos días se mostraba abierto a negociar con los demócratas, al final lo que puede hacer es terminar siendo pragmático. Probablemente no podrá pasar ningún proyecto de ley,  puede que tenga problemas para conformar su propio gabinete, proponer magistrados en el sector judicial y terminar aislado en la Casa Blanca.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país 

Expertos consideran que quienes no hubiesen apoyado una intervención militar en el país el pasado mes de enero, abogarán por elecciones libres, democráticas e independientes y el liderazgo de María Corina Machado
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redacción runrunes
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Un “tsunami demócrata” arrasó este martes 3 de noviembre las costas de la muralla republicana. El brazo político del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quedó torcido. Contra todo pronóstico, los republicanos perdieron la Cámara de Representantes y el Senado.

En la Cámara Alta se renovaron 35 de los 100 escaños. El bloque demócrata logró arrebatar bancas decisivas para definir la mayoría en el Senado frente al Partido Republicano.

En la Cámara Baja, donde la totalidad de los 435 escaños estuvieron en disputa, los demócratas sumaron 236, más de los 218 necesarios para ganar la contienda. 

El escenario para el partido y el mandatario es de clara debilidad política, marcado por una derrota que los analistas califican como un “referéndum de castigo” contra su gestión.

La inflación, el aumento desproporcionado de la gasolina, la guerra contra Irán, el precario acceso a la salud, la afrenta a los derechos civiles y la libertad de prensa y la caza de migrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) conspiraron contra las aspiraciones de los republicanos que perdieron dominios emblemáticos.

Estos temas no solo movilizaron a las bases partidistas más radicales, sino que también capturaron la atención del crucial votante independiente, cuyo desencanto o apoyo suele inclinar la balanza en los distritos más competitivos.

La geografía electoral volvió a demostrar su peso decisivo en el resultado final. Los llamados “estados oscilantes” (swing states) y los distritos suburbanos se convirtieron en el campo de batalla definitivo.

El resultado fue impulsado por una alta participación electoral con más de 124 millones de votantes reportados y un desempeño histórico de candidatos de minorías, incluyendo un impacto significativo y decisivo del voto latino en estados clave como California, Nevada y Arizona.

Aunque Texas sigue siendo un estado de mayoría republicana a nivel estatal, los demócratas lograron voltear escaños clave en el Senado y la Cámara de Representantes. Mientras que Iowa como Kansas vieron cómo sus escaños senatoriales pasaron a manos demócratas.

Estados Unidos pasó a ser un país que quedó teñido de azul y en el que Trump tendrá serias debilidades para gobernar   

Para analizar la contienda electoral, en Runrunes hicimos tres preguntas a igual número de expertos: Gustavo Garagorry, presidente del Venezuelan American Republican Club (VARC); la analista demócrata, Daisy Báez, y el politólogo y periodista, José Alfredo De Bastos.  

¿Te esperabas ese resultado en la Cámara de Representantes y el Senado?

Gustavo Garagorry:  No me esperaba esto de tal magnitud, vi venir un golpe importante, pero nunca esto que ocurrió, se perdió el Senado y la Cámara de Representantes. Es una situación bien complicada y esto se refleja a todo nivel: desde cada municipalidad, estado, hasta la nación completa, esto es un golpe duro para el Partido Republicano, que no sé hasta qué  punto tengo capacidad de analizar estos resultados y reorganizarse. Definitivamente, gran parte de la responsabilidad es de Trump, en estos dos años hubo muchas señales de que no estábamos yendo por un buen camino, no hubo la rectificación necesaria y nos metimos en muchos problemas. Mis expectativas para estos dos años no fueron cubiertas, se habló de bajar las tasas de interés, de que el país se iba a repotenciar y de que íbamos a resolver el tema de las guerras y no lo hicimos, más bien todo se complicó, se presentó el problema del aumento de la gasolina por el cierre del estrecho de Ormuz, pienso que esto puede conducir a un impeachment al presidente Trump.

Daisy Báez: Se esperaba que los demócratas iban a obtener el control del Congreso y posiblemente el Senado, pero hemos visto más que un tsunami, y un total repudio a Trump. Él dice que no estaba en la boleta, pero si lo estaba, sus acciones y su programa legislativo se reflejó ahí, el país se volcó contra sus iniciativas, en Texas no solo ganó Gina Hinojosa como gobernadora y James Tallarico como senador. Estados que nunca habían tenido un senador o gobernador demócrata lo lograron. Tenemos a la primera gobernadora afroamericana en Georgia y al primer gobernador latino en California. 

José Alfredo De Bastos: El resultado se esperaba que fuese positivo para los demócratas, pero no esa cantidad amplia de escaños en la Cámara de Representantes y más de 50 representantes en el Senado, ganando en sitios como Carolina del Sur y quizás potencialmente en Mississippi. Eso no lo esperaba nadie, solamente los más optimistas del Partido Demócrata habían hablado de algo así, la expectativa era un poco menor, el resultado fue el peor posible para el Partido Republicano y el mejor posible para el Demócrata   

¿Puede esto beneficiar o perjudicar a Venezuela? 

Gustavo Garagorry: No sé hasta qué punto esto sea beneficioso para Venezuela porque una de las cosas que algunos demócratas querían era devolver a Nicolás Maduro a Caracas y liberarlo de la cárcel, por otro, lado el proceso que se estaba desarrollando en Venezuela lo veo un poco paralizado. Trump perdió todo el poder y quedó aislado en la Casa Blanca, ya veremos qué hacen sus asesores para manejar la política internacional.

Daisy Báez: Lo que hemos visto es un presidente estadounidense que prácticamente ha tratado a Venezuela como una provincia donde el petróleo es de su propiedad, yo espero que con esto veamos una política más pragmática hacia Venezuela, donde se produzca un cambio real que conduzca a elecciones reales sin Delcy Rodríguez, que es una titere de Trump, creo que al final es positivo para Venezuela.

De Bastos: Creo que esto puede beneficiar a Venezuela, porque puede darse una combinación única de tener en la presidencia a alguien que ya usó la fuerza para intervenir y sacar a Maduro en su momento y que mantiene esa amenaza sobre Delcy Rodríguez y su entorno; el Partido Demócrata no hubiese apoyado una acción militar, pero ha sido muy insistente en recuperar la democracia en Venezuela, abogando por el regreso de Maria Corina Machado. Creo que habrá un poco más de presión desde el Congreso y también se buscará mayor transparencia entre los acuerdos con Delcy que involucran a entidades y personas un tanto turbias, puede que le ponga un freno a eso, en líneas generales me parece que es beneficioso para Venezuela.

¿Cómo gobernará Trump los dos años que le quedan con un Congreso en contra?

Gustavo Garagorry: Trump gobernará con mucha dificultad y es probable que sea sometido a un impeachment por parte del Partido Demócrata, va a ser difícil que aprueben sus decisiones, ahora tendrá las manos atadas, después de haber tenido una capacidad increíble de manejo de gobierno, que lamentablemente perdió.

Daisy Báez: Seguirá siendo un presidente indisciplinado, rabioso y vengativo, ya dijo que va a ser el presidente del veto, no va trabajar con ninguna de las cámaras. Va a seguir emitiendo insultos desde la mañana, poniendo sobrenombres a la gente. Trump no es un legislador, todo para él es poder y eso es lo que vamos a continuar viendo, creo que la era de Trump se acabó y no va a renacer, no va a continuar con ninguna de sus políticas, la gente aprendió la lección de no estar experimentando con semi-dictadores, vamos a volver a ser una gran nación.  

De Bastos: Es un misterio cómo va a gobernar Trump el resto de su periodo, en estos días se mostraba abierto a negociar con los demócratas, al final lo que puede hacer es terminar siendo pragmático. Probablemente no podrá pasar ningún proyecto de ley,  puede que tenga problemas para conformar su propio gabinete, proponer magistrados en el sector judicial y terminar aislado en la Casa Blanca.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país 

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