COMPARTO LO PUBLICADO por los diarios españoles El País y ABC, y el argentino El Clarín a propósito del últimos pronunciamiento de Sandra Oblitas, vicepresidenta del CNE, quien afirmó que “para el CNE el acto electoral culminó y no hay auditoria que cambie el resultado electoral”.
El Consejo electoral venezolano siembra dudas sobre el alcance del recuento
La vicepresidenta del organismo dice que los resultados de las elecciones son “irreversibles” y que no habrá un recuento manual de votos
La crisis de gobernabilidad no amaina en Venezuela. La toma de posesión de Nicolás Maduro el viernes como presidente y, sobre todo, el anuncio el jueves por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) de quepermitiría completar la auditoría en el total de las urnas de las disputadas elecciones del 14 de abril buscaron, con cierto éxito, desactivar la violencia que quería instalarse en las calles de las principales ciudades del país. Pero en las últimas 24 horas han sido las mismas autoridades electorales quienes se han empeñado en matizar sus propias decisiones y, con ello, ensombrecer el camino de salida de la crisis.
La primera señal en ese sentido llegó este viernes, minutos antes de la investidura de Maduro, de parte de la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, quien declaró a los medios que el país no debía hacerse falsas expectativas acerca de los resultados de la auditoría.
La vicepresidenta del organismo, Sandra Oblitas –una de las cuatro rectoras electorales cercanas al chavismo, del total de cinco que dirigen el CNE- se explayó este sábado al respecto en la cadena nacional de radio y TV. Calificó de “irresponsables” a quienes siembran “falsas expectativas” y fue tajante al afirmar que para el Consejo “el acto electoral ya concluyó”, que sus resultados serían “irreversibles” y que no existiría tal cosa como un recuento manual de votos. Precisó que lo que se hará será una “auditoría técnica” como muchas otras que ha realizado el CNE desde el 2004 y que, como ellas, mostrará un “error cero” sin incidencia alguna sobre el resultado oficial de la votación. Oblitas recordó además que las partes que puedan tener alguna inconformidad con el resultado deben acudir al Tribunal Supremo Electoral (TSJ).
El martes, la presidenta del TSJ, Luisa Estela Morales, ya había adelantado el criterio de que en Venezuela no existe el conteo manual desde 1999 y que, por lo tanto, la solicitud de la oposición por un recuento “voto a voto” constituía “un engaño al pueblo”.
Se prevé que el protocolo de la auditoría se defina entre el lunes y el martes de la semana próxima. El anuncio oficial del CNE este jueves dejó en el aire muchos detalles, pero dio a entender que la inspección no abarcará el total de las urnas no auditadas el día de las elecciones, un poco más de 18.000, sino que se limitará a procesar una muestra proveniente de 400 cajas diarias durante 30 días, lo que hace un total de 12.000.
Fuentes cercanas al líder opositor afirman que las expresiones de la rectora Sandra Oblitas se ajustan a una interpretación demasiado estricta de las competencias del CNE, ya que aunque la auditoría no rectificará el resultado de las elecciones, sí podría arrojar las evidencias necesarias para su impugnación ante el TSJ. Lo que preocupa a los representantes de la oposición es que Oblitas eluda hasta el momento definirse en torno al asunto de si la auditoría también incluirá el registro de huellas que forma parte del proceso de votación.
Mientras la polémica se hunde en un manto de tecnicismos, trascendió que la declaración en la que el CNE aceptaba la auditoría de las urnas no revisadas en las elecciones contribuyó a desbloquear la cumbre extraordinaria de presidentes de la Unión Sudamericana (Unasur), que a esa misma hora se celebraba en Lima, Perú. Según el diario El Tiempo, de Bogotá, durante la reunión convocada para abordar la crisis venezolana el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, con el apoyo de sus homólogos de Chile y Perú, pidió el recuento de votos, al que se oponían los mandatarios de Argentina y Bolivia, Cristina Fernández y Evo Morales, aliados regionales del chavismo. Según el rotativo colombiano, el anuncio del CNE desde Caracas fue recibido con alivio por los presidentes de Unasur.
Prisión para el espontáneo que irrumpió en la investidura
El espontáneo que interrumpió por unos minutos la alocución del presidente Nicolás Maduro durante su investidura, Yendri Sánchez, ha sido acusado de un delito de ofensa grave al presidente y ya está en la prisión Cárcel de Coro, en el Estado Falcón (noroeste de Venezuela). El delito está tipificado en la novísima Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento del Terrorismo, aprobada en 2012.
Sánchez, junto a su primo Juan Salas, han convertido en una especialidad el colarse en eventos multitudinarios. Antes de este viernes, habían irrumpido en espectáculos como concursos de Miss Venezuela, recitales de cantantes pop y hasta en mitines del candidato Capriles Radonski y del fallecido comandante Hugo Chávez. Salas también ha sido detenido en el Estado de Zulia, del que son oriundos los dos jóvenes, para dar fundamento a la hipótesis de un delito organizado.
Otro jarro de agua fría para la oposición en Venezuela
Para el Consejo Nacional Electoral, «el evento culminó» y los resultados son «irreversibles»
La oposición en Venezuela sufrió anoche un jarro de agua bien fríadespués de que el Consejo Nacional Electoral venezolano (CNE) ratificase que los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 14 de abril son «irreversibles», al tiempo que desmentía que la auditoría técnica vaya a repercutir en ellos, según ha asegurado su vicepresidenta, Sandra Oblitas.
«Aquí dimos unos resultados el 14 de abril que son irreversibles, como siempre. El Consejo Nacional Electoral cuando emite unos resultados al país es porque los mismos son irreversibles», remarcó Oblitas, en una rueda de prensa en Caracas. La número dos del máximo órgano electoral en Venezuela que, «para el CNE, el evento electoral culminó» y ahora se centrará en la «verificación» del proceso electoral. «Las auditorías no arrojan ningún resultado electoral», ha insistido Oblitas, según Ep.
Oblitas ha instado a «los actores políticos» que no estén de acuerdo a que recurran los resultados al Tribuna Supremo de Venezuela, un órgano que nunca se ha pronunciado contra el chavismo. Además, ha condenado el comienzo de «una operación de saturación mediática» que pretende «criminalizar y sobreexponer cualquier situación en los centros de votación». Por último, la vicepresidenta del CNE ha enfatizado que no permitirá que, «lo que tiene como objetivo la verificación del funcionamiento de la plataforma, se convierta en una especie de juicio político publicitario».
Venezuela: no revertirán el resultado
Media Venezuela espera que mañana arranque el proceso que conducirá a la auditoría de los votos no revisados tras los comicios de hace una semana. Pero las autoridades electorales aclararon anoche que el mecanismo no “revertirá los resultados” de la elección.
“Esta auditoría no es un reconteo de votos ni tiene por objetivo revisar los resultados’’, explicó en rueda de prensa la vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Sandra Oblitas.
“De ninguna manera revierte resultados electorales’’, insistió y dijo que sólo el Tribunal Supremo de Justicia puede revisar una impugnación a los resultados.
Ayer, la oposición encabezada por Henrique Capriles, que había reclamado a la justicia electoral el recuento del 100% de los sufragios, presentó al equipo que fiscalizará el operativo.
Como un modo de desinflar expectativas, el jefe de campaña opositora, Carlos Ocariz, dijo al diario El Universal que será una largo proceso “que llevará meses”.
El CNE aceptó el jueves las demandas de Capriles y anunció que serían escrutados el 46% de los sufragios emitidos el domingo pasado. Eso es porque, según la ley, al fin de cada comicio debe haberse auditado el 54% de las papeletas emitidas.
Inicialmente, el presidente electo Nicolás Maduro había admitido el recuento total luego de haber triunfado por apenas 260.000 sufragios sobre un total de 15 millones de votos válidos. Pero luego se desdijo y negó la revisión afirmando que la legislación no permite el voto manual que pueda ser recontado, lo que generó protestas masivas.
En Venezuela, el voto es electrónico y la legislación no especifica, aunque no prohíbe, el recuento manual.





