CORREA PODRIA UTILIZARÂ EL “SHOW POLICIAL”
PARA GANAR PUNTOS, DISOLVER
CONGRESO Y REELEGIRSE OTROS 4 AÑOS
Escuchando al ex presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez describir la personalidad y el estilo del actual mandatario Rafael Correa, a quien hoy “retuvieron” los policÃas del Ecuador por mas de doce horas, no nos queda sino reflexionar en torno al parecido del enérgico graduado de Harvard con el teniente coronel que rige los destinos de Venezuela.
Abuso de poder, control de todos los poderes públicos, designación a dedo de quienes están al frente de lo que debÃan ser organismos de control del Estado como la ProcuradurÃa, la ContralorÃa, la FiscalÃa; no rendición de cuentas; gastos sin control; una enorme corrupción y el nombramiento presidencial de la Corte Superior de Justicia y de lo que por unos años fue una Asamblea Nacional totalmente controlada por sus partidarios.
Cualquier parecido con la situación del Estado venezolano no es coincidencia. Es una copia al calco del sistema utilizado por Chávez para controlar los estamentos del Estado en su paÃs.
Por no tener ahora el dominio de las dos terceras partes de la Asamblea Nacional el régimen de Correa se ha visto obligado a discutir y a enfrentar a los distintos partidos de oposición para lograr la aprobación de leyes que completarÃan lo que el ha llamado Revolución Democrática y Socialismo del Siglo XXI, éste último adjetivo como el que usa la Revolución chavista en Venezuela.
La confrontación de Correa con los congresistas ha sido algo permanente los últimos tiempos. La intemperancia y arrogancia del lÃder ecuatoriano ha sido la causa de múltiples enfrentamientos. La misma situación de ayer con la PolicÃa Ecuatoriana fue fruto de la rapidez con la que aprobaron una disminución de algunas prebendas y beneficios que por años tenÃan funcionarios policiales y miembros de las fuerzas armadas.
Todo el sainete -o mas bien “la opereta que nos abochornó ante el mundo” como dijo el propio Correa en su alocución oficial tras haber improvisado una primera aparición a su regreso al Palacio de Carondelet- se resume en un evento que fue utilizado por Correa para levantar sus puntos en las encuestas tras la escaramuza que sostuvo con los policÃas alzados que por haberle lanzado una bomba lacrimógena y alguna que otra piedra le provocaron una intoxicación y una seria molestia en sus rodilla recién operada (la primera operación se la practicaron en Cuba y una segunda para “repararlo” en Quito) por lo que fue llevado al hospitalito dentro del mismo Regimiento policial donde estaban los opositores uniformados a la reforma de sus beneficios.
La confusión reinante todo el dÃa, con Correa hablando con todos los presidentes latinoamericanos, ofreciendo entrevistas a distintos medios, utilizando un equipo de altavoces para dirigirse a las personas fuera de las paredes del cuartel policial, hablando de golpe de estado mientras sus ministros y las Fuerzas Armadas lo negaban todo el tiempo y él negándose a su vez de conversar con los alzados para buscar una salida a la crisis.
Mientras todo eso sucedÃa y las interrogantes aumentaban la mejor idea que tuvo Correa fue colocar, bajo la tutela militar, una cadena de todos los medios radioeléctricos “ininterrumpida e indefinida” con la estación central de medios oficiales, donde tras haber sido invadida por una docena de personas dejaron salir al aire a una joven opositora (? ).
Confesó que Chavez le ofreció enviar dos equipos de militares venezolanos de su “élite” para rescatarlo del hospital policial y llevarlo al palacio presidencial. Correa dijo que no lo habÃa aceptado. Además el Alto Mando Militar le dio su apoyo pero recomendó echar atrás la medida de reducción de beneficios que a ellos, los militares, también afecta.
En medio de todo ello, saliendo a tiros del sitio del secuestro, llega al palacio vestido con la misma ropa, perfectamente cuidada y se lanza una arenga de confrontación con la PolicÃa. Acusa indirectamente a la gente de Lucio Gutiérrez, a algunos polÃticos sin nombre y algunos medios enemigos.
Con su presentación mas tarde en una segunda cadena nacional no deja transpirar la sensación de que podrÃa ir una eliminación de la Asamblea o a una nueva elección. Quizás no era el momento. Pero la carta la tiene en la manga.  Con este aumento de su popularidad, luciéndose como vÃctima, podrÃa utilizar su poder para disolver la Asamblea, llamar a elecciones y ser reelegido por otros 4 años, lo que no puede hacer ahora pues ya fue reelecto una vez como lo permite la constitución ecuatoriana que hoy, sin mayorÃa calificada en la Asamblea, no puede lograr.








