EN NUESTRA COLUMNA RUNRUNES del 23 de marzo del 2010 escribimos este segmento:
CONTRABANDO: El FBI está investigando a efectivos militares activos destacados en Miami que junto a militares retirados están adquiriendo repuestos de aviones militares y exportándolos de forma irregular a Venezuela pese a la prohibición del Departamento de Estado. Los involucrados adquieren en una fábrica de Arizona los motores y repuestos de aviones militares y los envÃan a Venezuela bajo otra denominación, con el presunto conocimiento del comando de la FAV. Quien descubrió el caso y lo denunció a los federales, el venezolano Rommel RamÃrez, estarÃa siendo amenazado de muerte por los dos sospechosos…
Amigos y relacionados con los involucrados, no sabemos si engañados o por esa estrecha amistad de la que hablaron, me estuvieron llamando ese mismo dÃa explicándome que eso era falso, que habÃa una mala intención en contra de esos oficiales -de los que por cierto ni siquiera mencioné su nombre pues esperaba una confirmación desde el FBI u otro organismo policial estadounidense en torno al caso- y que todo se aclararÃa favorablemente para ellos.
Las pesquisas continuaron y por eso no me sorprendió hoy la noticia que publica el diario de Miami “El Nuevo Herald” la que vendrÃa a comprobar lo que hace dos años aseguramos en nuestra página web y la columna de El Universal.
Esta es la información que obtengo de la página web de El Nuevo Herald :
 Acusan a oficiales venezolanos de violar embargo de armas de EEUU
ANTONIO DELGADO
ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM
La FiscalÃa Federal de Estados Unidos presentó cargos formales contra cuatro personas –dos oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana– por sus presuntos esfuerzos de adquirir material bélico para el régimen de Caracas en violación de la prohibición a las ventas de armas impuesta contra el paÃs sudamericano.
La acusación, interpuesta ante la Corte del Distrito Sur de Florida, alega que los oficiales de la Fuerza Aérea Venezuela Alberto Pichardo y Freddy Arguelles participaron en la operación.
Según los documentos del tribunal, Picardo y Arguelles participaron en varias reuniones e intercambiarios correos electrónicos para adquirir componentes de aviones y otros equipos sin poseer una licencia para hacerlo.
Las adquisiciones estaban siendo organizadas en violación al embargo impuesto por Estado Unidos a las ventas de armas a Venezuela.
La disposición, que entró en vigencia en 2006, prohÃbe a todo fabricante de armamentos de todo el mundo que vendan equipos militares a Venezuela si éstos tienen componentes con tecnologÃa estadounidense.




