Dos presidentas muy diferentes en la CELAC

LA PRESENCIA DE MÁS DE 20 JEFES de estado de las Américas, desde México hasta Chile incluyendo las naciones del Caribe, hará que nos fijemos en cada uno de ellos y en sus actos individuales -si les dejan tiempo libre- y en los requisitos que para hospedarse en los hoteles exigieron al protocolo venezolano.

Me enfoco en dos mujeres presidentes de sus países como son la Dra. Dilma Rouseff de Brasil y la Dra. Cristina Fernández de Kirchner de Argentina.

La brasileña, mujer madura y sobreviviente de un cáncer, es muy austera y así lo demostró en sus exigencias: 5 escoltas, un asistente personal, su médico que le mantiene un chequeo diario de su estado de salud tras haber superado el cáncer y dos Edecanes.

Pidió desayunar en su suite y tener acceso privado por ascensor a su piso. Agua Minalba venezolana, café y té las 24 horas en el área de custodia. Pendiente de quienes la cuidan.

Sobre la Presidenta de Argentina escribí esta nota hoy en runrun.es y en la columna en El Universal:

“LA DIVINA DIVA: Los hoteles buenos están copados. En todos esconderán a los damnificados que la demagogia chavista les obligó a alojar gratis ya por casi un año. Mientras la presidenta de Brasil quiso pasar como un huésped más, sin aspaviento ninguno, la señora Kirchner tuvo exigencias de  estrella: trajo su masajista,  su planchadora y su estilista personales. Trae 10 escoltas  y  Valet. También su propia agua natural y  agua con gas de la Patagonia; dulce de leche del Café Tortoni; té de frutos rojos; 12 pares de zapatos y carteras, complementado con sus 4 característicos lentes de sol. Como le encantan, pidió tenerle tequeños no fritos al horno. Rosas rojas en su habitación y blancas en el área de visita las cuales exigió  se cambiaran a diario. ¿Víste? Que disfrute…”.

Un dato bien importante es el sitio donde se están alojando las tripulaciones de los aviones presidenciales en el litoral guaireño. Los hoteles Marriot, OléCaribe y Eurobuilding  han recibido a los tripulantes y oficiales de los comandos presidenciales.

El más significativo tiene que ver con la tripulación argentina que acompaña a la presidenta Kirchner.

Bien sabido es su cercanía con las comunidades judías argentinas, estadounidenses, latinoamericanas y europeas. Recordemos que ella y su esposo fallecido ayudaron mucho a limar asperezas entre el gobierno de Hugo Chávez y la comunidad judía venezolana. Hasta intervino en un acto de respaldo celebrado en la Unión Israelita hace unos años.

Pues bien, gracias a esa relación la comunidad judía venezolana alojó en el Club Balneario Puerto Azul a los argentinos del comando aéreo presidencial.

Playa y atención de primera muy diferente al resto de sus colegas.

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LA PRESENCIA DE MÁS DE 20 JEFES de estado de las Américas, desde México hasta Chile incluyendo las naciones del Caribe, hará que nos fijemos en cada uno de ellos y en sus actos individuales -si les dejan tiempo libre- y en los requisitos que para hospedarse en los hoteles exigieron al protocolo venezolano.

Me enfoco en dos mujeres presidentes de sus países como son la Dra. Dilma Rouseff de Brasil y la Dra. Cristina Fernández de Kirchner de Argentina.

La brasileña, mujer madura y sobreviviente de un cáncer, es muy austera y así lo demostró en sus exigencias: 5 escoltas, un asistente personal, su médico que le mantiene un chequeo diario de su estado de salud tras haber superado el cáncer y dos Edecanes.

Pidió desayunar en su suite y tener acceso privado por ascensor a su piso. Agua Minalba venezolana, café y té las 24 horas en el área de custodia. Pendiente de quienes la cuidan.

Sobre la Presidenta de Argentina escribí esta nota hoy en runrun.es y en la columna en El Universal:

“LA DIVINA DIVA: Los hoteles buenos están copados. En todos esconderán a los damnificados que la demagogia chavista les obligó a alojar gratis ya por casi un año. Mientras la presidenta de Brasil quiso pasar como un huésped más, sin aspaviento ninguno, la señora Kirchner tuvo exigencias de  estrella: trajo su masajista,  su planchadora y su estilista personales. Trae 10 escoltas  y  Valet. También su propia agua natural y  agua con gas de la Patagonia; dulce de leche del Café Tortoni; té de frutos rojos; 12 pares de zapatos y carteras, complementado con sus 4 característicos lentes de sol. Como le encantan, pidió tenerle tequeños no fritos al horno. Rosas rojas en su habitación y blancas en el área de visita las cuales exigió  se cambiaran a diario. ¿Víste? Que disfrute…”.

Un dato bien importante es el sitio donde se están alojando las tripulaciones de los aviones presidenciales en el litoral guaireño. Los hoteles Marriot, OléCaribe y Eurobuilding  han recibido a los tripulantes y oficiales de los comandos presidenciales.

El más significativo tiene que ver con la tripulación argentina que acompaña a la presidenta Kirchner.

Bien sabido es su cercanía con las comunidades judías argentinas, estadounidenses, latinoamericanas y europeas. Recordemos que ella y su esposo fallecido ayudaron mucho a limar asperezas entre el gobierno de Hugo Chávez y la comunidad judía venezolana. Hasta intervino en un acto de respaldo celebrado en la Unión Israelita hace unos años.

Pues bien, gracias a esa relación la comunidad judía venezolana alojó en el Club Balneario Puerto Azul a los argentinos del comando aéreo presidencial.

Playa y atención de primera muy diferente al resto de sus colegas.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.