EL PRESIDENTE PARAGUAYO Fernando Lugo casi recibió en su cabeza un botellazo lanzado por un familiar de dos policías de élite muertos en un enfrentamiento ayer con guerrilleros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) como reclamo a lo que llaman falta de voluntad para enfrentar al grupo del que se han comprobado vínculos directos con la guerrilla colombiana de las FARC. Tras el incidente Lugo ordenó el desplazamiento de 200 tropas de policías de élite a Concepción, 500 km al norte, para perseguir a los asesinos cerca de un lugar conocido como Kurusú de Hierro donde fue el encuentro fatal.
A pesar de esta decisión el jefe de Estado y de haber expresado su solidaridad con los familiares de las víctimas, algunos de los presentes lo abuchearon y arrojaron botellas vacías contra su automóvil, en señal de desaprobación por su presencia en el salón memorial donde fueron velados los restos de los dos agentes muertos mientras patrullaban una zona boscosa.
Lugo decretó 30 días de estado de excepción en cinco departamentos del norte del país entre abril y mayo pasados para permitir el accionar de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, la suspensión de las garantías constitucionales no produjo la captura de ninguno de los presuntos guerrilleros del EPP.
Hago esta actualización hoy pues ya hace más de un mes, el pasado 6 de mayo, publiqué en mi columna Runrunes una extensa nota que da cuenta de la situación paraguaya, la que ha sido enfrentada con lenidad por parte del ex obispo presidente. Como en Paraguay está pendiente además la aprobación al ingreso de Venezuela a Mercosur traigo a colación lo que señale para entender lo que allí sucede. Saque Usted mismo sus conclusiones:
PARAGUAY&MERCOSUR
La decisión hace una semana del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, de decretar el Estado de excepción ante la masacre de cuatro personas por parte del Ejército Popular Paraguayo (EPP) demuestra la relación que por más de diez años tienen las FARC con ese grupo. La fiscal paraguaya encargada del caso señalaba a El Tiempo: “Están comprobados los vínculos. Tenemos pruebas de que las FARC han enviado asesores (a Paraguay) y se comprobó que recibieron 30% de lo que se pagó por el secuestro de María Edith Bordón”, hecho el 21 de septiembre de 2001 y cuya familia canceló $1 millón por la liberación a un grupo cercano a un partido radical paraguayo que luego se convirtió en el EPP. Como pruebas: “Osvaldo, (Osmar Martínez) jefe del Partido Patria Libre, informa de $300.000 en su poder cobrados de un rescate en trabajo conjunto FARC-PL”, dice un email que le escribió ‘Raúl Reyes’ a Rodrigo Granda el 16 de septiembre del 2003″. “Tiempo atrás habíamos ordenado la detención de tres miembros de las FARC: la del abatido ‘Raúl Reyes’, Rodrigo Granda y Orley Jurado, alias ‘comandante Santiago’, quien fue el asesor en el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, en septiembre del 2004. Ahora esperamos que un juez solicite una orden de captura internacional, a fin de que Interpol intervenga”, explicó la fiscal. Según la funcionaria paraguaya, cuatro secuestros registrados en los últimos años en su país así como una serie de ataques a instalaciones gubernamentales y militares, perpetrados por el EPP guardan coincidencia con métodos de las FARC. Una vez más, archivos del PC de ‘Reyes’ señalan que varios paraguayos habrían viajado a Colombia a entrenarse en campamentos del grupo. La justicia paraguaya, con asesoría de la Policía colombiana, ha seguido pistas que llevan hasta Brasil. En ese país, dicen reportes conocidos por este diario, mantienen contacto permanente con Juan Arrom (antiguo dirigente del PL) y el ‘cura Camilo’, uno de los ‘duros’ del frente internacional de las FARC. Fuentes de Inteligencia aseguran que a finales del año pasado, hubo contactos entre Granda y el paraguayo Manuel Mieres -militante del EPP- para que ese grupo tuviera una delegación en el tercer encuentro de la Coordinadora Continental Bolivariana, que se hizo en Caracas. El EPP, una escisión del extraparlamentario Partido Patria Libre (PPL), está acusado de asesinatos de policías, militares, civiles, así como de ataques a haciendas en San Pedro y Concepción, en la frontera con Brasil. Representantes de la oposición, que ejercen cómoda mayoría en las dos cámaras, acusaron al presidente Lugo de estar rodeado de marxistas que simpatizan y tuvieron relación con los cabecillas del EPP. El ex presidente Nicanor Duarte (2003-2008) dijo que existe “comprobada complicidad de Lugo con miembros del EPP, pues uno de los principales cabecillas buscados, Manuel Cristaldo Miers, trabajaba en la diócesis de San Pedro, donde el actual presidente era obispo titular”. Agregó que una mujer, Francisca Andino, condenada a 30 años de prisión por el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas “era catequista de Lugo y vivía en la Diócesis de San Pedro. Como dato fresco informo: a manos del gobierno de Lugo llegó un documento que certificaría el Gobierno venezolano habría enviado fondos para esos grupos guerrilleros en igualdad de condiciones a los que enviaría a Bolivia y Ecuador para sustentar milicias de apoyo en esos países. En el caso paraguayo, un ex guerrillero venezolano, de la época de Douglas Bravo y Alí Rodríguez, sería el encargado de proveer esos fondos y mantener los contactos. De comprobarse este vínculo se comprometería más el ingreso venezolano a Mercosur…