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Análisis científico a todas las encuestas da triunfo a Capriles

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EL ANÁLISIS QUE DE TODAS las encuestas hace el Ingeniero y Consultor Empresarial. Christian Burgazzi daría como triunfador el 70 a Henrique Capriles Radonski.

Su análisis frío, matemático, explica no solo que hay un camino a la victoria democrática sino que también se han establecido cuotas muy altas de trampas y acomodos para hacernos creer que la victoria del reeleccionista Hugo Chávez Frías, con ganas de mantenerse en el poder por más de 20 años, está ya cantada.

Por eso mis constantes alertas tanto en esta web como en mis columnas referentes a la estrategia del gobierno a nivel internacional, cuyo objetivo es adelantarse a un triunfo de Henrique Capriles Radonski delineándolo en sus estrategias como “UN FRAUDE AL ELECTORADO”.

No hay más que explicar. Aquí le radiografía de Burgazzi  a la guerra de encuestas:

La realidad  no se percibe con largavistas ¿Quién será el próximo presidente de Venezuela?

En el ámbito internacional los medios de comunicación han venido publicando cifras de algunas encuestadoras, que dan una ventaja muy grande al presidente-candidato, y que en Venezuela pocos creen, ya que tienen otros elementos de juicio para percibir la realidad, como la voz de la calle, que habla alto y claro.

¿Qué está pasando con las encuestas en Venezuela? ¿A quién creerle?

Para entender estas situación, que puede generar reacciones encontradas cuando se anuncie el ganador de las elecciones presidenciales del 7 de Octubre, es necesario investigar un poco más allá de los titulares de algunos medios, que por lo visto tiene poca posibilidad de realizar un periodismo investigativo, que les permita acercarse más a la verdad, diferenciarse de sus competidores formales y evitar sucumbir a la avalancha de noticias que hoy en día las redes sociales difunden a una velocidad mayor de la de cualquier medio de comunicación.

Ante todo, algunos datos muestran que efectivamente las encuestas en Venezuela han perdido credibilidad por dos factores, lo cuales se confirman en los estudios realizados por Iñaki Sagarzazu Phd, quien tiene un blog dedicado a la política en Venezuela: http://yvpolis.blogspot.com/ , Iñaki es venezolano, Profesor de Política en la Universidad de Glasgow, Escocia, y que se presentan en las dos gráficas a continuación:

1) Una muy alta dispersión entre los resultados de las diversas encuestadoras, fuera de los rangos habituales en otros países, como por ejemplo México y los Estados Unidos de Norteamérica, que este mismo año celebran sus respectivas elecciones presidenciales.

2) Una cifra de “No Sabe/No Contesta”, llamados incorrectamente a mi juicio “indecisos” (ya me explicaré más adelante), que también supera por mucho lo que reflejan las encuestas de otros países en elecciones. Además ese porcentaje de “indecisos” en mayor que la brecha que esas encuestadoras muestran entre los dos candidatos, por lo cual, con los datos de esas encuestadoras no es posible decir quién ganará las elecciones en Venezuela.

Lo grave es que las encuestadoras y los medios de comunicación que informan sus resultados, presentan cifras sin explicar, ni analizar estas distorsiones, como si la fotografía desenfocada y parcial que muestran reflejara adecuadamente la realidad.

Repito, esto es mucho más grave en los medios de comunicación internacionales, que de forma poco crítica se limitan a repetir las cifras que el gobierno promueve, haciéndose parte, de forma involuntaria, de la guerra de encuestas que ha desatado, en particular el gobierno venezolano a nivel internacional, enviado emisario a todos los países para repetir el mensaje de que no pueden perder las elecciones.

Es paradojal, que el gobierno que ejerce una hegemonía comunicacional y que controla abiertamente todos los poderes en Venezuela, incluyendo el electoral, CNE, se ocupe de preparar a la opinión pública internacional, para su victoria, como si dudara de la misma.

Cuando pierdan, como muy seguramente ocurrirá, como demostraré más adelante, quizás  no quieran reconocer su derrota y salgan a vociferar un fraude, como hicieron cuando fueron sorprendidos por la avalancha de electores (más de 3 millones), que participaron en las elecciones primarias de Febrero de este año, para elegir el candidato de la oposición, en la que ellos no tenían ni arte ni parte.

Increíblemente alguno de los voceros oficialistas salieron a “cantar el fraude”, según ellos realizado por el CNE que controlan de forma total e incluso lograron que el Tribunal Supremo de Justicia pidiera a la comisión electoral los libros de electores participantes en las Primarias, que afortunadamente fueron quemados a tiempo, para evitar nuevas listas de persecución política, como la infame Lista Tascón, elaborada a partir de las firmas recogidas para el Referéndum Revocatorio, entregadas al gobierno por el CNE. Esta situación resultó en una multa del TSJ a la Presidenta de la comisión electoral de la oposición por negarse a entregar los nombres de los electores.

Esta guerra de encuesta dejará varías victimas:

1) desde ahora la verdad, que el 7 de octubre quedará clara, pero después de ese día, las víctimas serán

2) las empresas encuestadoras, serias (que las hay) y piratas (que sobran), pagarán justos por pecadores, con el desprestigio que ya se está generalizando y que tiene a algunas de estas empresas muy preocupadas.

3) Pero una tercera víctima serán los medios de comunicación, en particular los internacionales, por haber publicado “noticias” y titulares, sin tomarse el trabajo de investigar más a fondo, las distorsiones mencionadas, que son públicas y notorias.

¿Por qué las distorsiones?

La razón principal de la enorme dispersión de resultados entre las encuestadoras, es el elevado porcentaje de No Sabe/No Contesta, de muchas de las encuestadoras; este hecho puede tener varías causas, desde las poco profesionales, como la de alterar las cifras del candidato Capriles y presentar un alto número de “indecisos” para luego de los resultados “explicar” así su “error”.

Pero puede haber razones de nuestro entorno tan radicalmente politizado, y bajo presión por las represalias contra aquellos que se atreven a opinar contra el gobierno. Es decir, el miedo a opinar puede explicar en parte el alto porcentaje de gente que es precavida y prefiere no exponer su intención de voto ante un encuestador, sea que lo visite en su casa o lo llame por teléfono.

Evidencia de esto es un estudio del Centro Gumilla, prestigioso Centro de Investigación y Acción Social de los Jesuitas en Venezuela, que en su estudio de Abril del 2011, indagó acerca de la libertad de hablar de política con sus vecinos, que perciben los sectores C-, D y E de la población. El resultado fue claro, el 42,6% tiene miedo de expresar sus opiniones políticas.

Si esta es una de las razones para no responder a los encuestadores, estas empresa deberían investigar de otras maneras las respuestas que reflejen la realidad política en Venezuela, bajo la hipótesis clara de que la mayoría de los que no responden, no son indecisos, ni que No saben/No Contestan, sino que “SI Saben y NO contestan”.

No debe ser aceptable para una encuestadora y menos para un medio de comunicación, considerar válido un  resultado de una encuesta que indica un 12,5% a favor del candidato Chávez y a la vez un 18,9% de No Saben/ No Contestan, sin mayores explicaciones.

Teniendo además a la mano, algunos datos de la misma encuestadora, que puede contribuir a aclarar el panorama y mostrar una fotografía menos distorsionada de la realidad.  Me refiero al análisis que presentó Yván Serra, Politólogo, en su blog http://periscopio2.wordpress.com/ ganador este año del Victory Award, como uno de los mejores blogs de política de la región.

En primer lugar Serra demuestra que hay una alta correlación entre los NS/NC y los votantes por Capriles, es decir que estos tienden claramente a votar por Capriles.

Pero además, en su análisis Serra muestra la evolución de los NS/NC entre las encuestas de Junio y Agosto de este año de Datanalisis, y evidencia que estos se definieron a favor de Capriles en un 83,33%  y el restante 16,67% por Chávez, lo cual anula la ventaja que se indica en la encuesta de 12,5% a favor de Chávez.

Más aún, en una encuesta de Septiembre de la misma Datanálisis, la supuesta brecha entre los dos candidatos sube a 14,3% a favor de Chávez, pero los No Sabe/No Contesta (más los que respondieron “Ninguno”), sube a un increíble 35,3%, un porcentaje mayor al de Capriles y que se acerca peligrosamente al 37,5% que tiene Chávez en esta encuesta. Es decir, según esta encuesta ha surgido un tercer candidato a la Presidencia de Venezuela, se llama NS/NC y tiene toda la oportunidad de ganar, ya que viene subiendo de 18,9 a 3,35% en un solo mes. ¡NS/NC no pierde con nadie!

¿Cómo quedan los medios que divulgan estas cifras como reflejo de la realidad electoral venezolana?

Pero hay más, si le aplicamos la distribución de los NS/NC entre los dos candidatos, que se obtiene de las encuestas de los meses anteriores de esta misma encuestadora, el resultado final es aún más sorprendente: GANA CAPRILES con 9,23% de ventaja, es decir más de 1 millón trescientos mil votos de ventaja.

¿Cuáles son las encuestadoras confiables en Venezuela?

Antes esta situación, se ha generado en el país mucha confusión acerca de quién ganará las elecciones del 7 de Octubre; pero la confusión dentro del país se tiende a aclarar cuando la gente percibe la ventaja que en la calle lleva el candidato Capriles, al que llaman cariñosamente “el flaco” (o “el correcaminos”, mientras el otro es “el coyote” que lo persigue sin alcanzarlo nunca) y se percata de las señales de desesperación creciente del presidente, que si bien suele ser agresivo y grosero contra sus “enemigos”, se está exasperando.

Lo difícil es aclarar la realidad para la opinión pública internacional, que “informada” por los medios, cree a pie juntilla que Chávez lleva una ventaja irreversible en las encuestas, y por lo tanto no tiene confusión ni dudas que aclarar. Afuera están convencidos de su error.

Era de esperar que ante tanta disparidad entre las encuestas, los medios indagaran en el desempeño pasado de las encuestadoras, para tener una idea de la confiabilidad de las mismas en Venezuela, con base a su record de acierto, error o sesgo en sus pronósticos contra los resultados de las elecciones pasadas.

Este trabajo de investigación lo hizo Iñaki Sagarzazu, es información pública que se puede ver en su blog.

Resumo sus resultados: con base en sus análisis más recientes, la única encuestadora en la zona sin sesgo en Venezuela se llama Varianzas. Las que no son nada confiables, por estar muy sesgadas hacia el gobierno son Consultores 30.11, GISXXI, e ICS.

Todas las demás empresas encuestadoras, según este estudio con base en su desempeño pasado, están en la zona intermedia de sesgo, algunas hacia la oposición (Consultores 21 y Keller) y otras hacia el oficialismo (Datanalisis, Hinterlaces e IVAD).

Si algún medio de comunicación, ante la dispersión de las encuestas, se hubiera hecho esta pregunta y dedicado a investigar la respuesta, hubiera encontrado este estudio.

Con base a esta evidencia, resulta entonces lógico proyectar los resultados de las encuestas realizadas por la empresa Varianzas, la más confiable según este análisis.

Esta proyección muestra una tendencia al cruce en tijera de las líneas de intención de votos, que da ganador a Capriles por más de 4% de ventaja, unos 600.000 votos más que Chávez.

Por último, otra proyección realizada por mí, de los resultados de todas las encuestas de este año de 10 encuestadoras[1], (sin ajuste por su grado de sesgo, como si lo hace Iñaki, con base en su índice de sesgo), muestra también que Capriles está superando a Chávez en septiembre y que el 7 de octubre ganará con una ventaja entre 3% y 6%, es decir de unos 350.000 a 600.000 votos.

 


[1] En orden alfabético: Consultores 21, Consultores 30.11, Datanálisis, Datos, GIS XXI, Hinterlaces, ICS , IVAD, Predicmática, Varianzas

EEUU y los independientes por Luis De Lion

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Obama y Romney ambos candidatos ya proclamados por sus respectivas organizaciones políticas, están hoy a decir de las encuestas y de todas las herramientas de medición posibles, empatados, para la elección del 6 de noviembre próximo.

El caso Obama, excesivas esperanzas en un solo hombre, en un país donde la gestión económica está lejos de ser una prerrogativa exclusiva del presidente. No obstante, editorialistas y autores con afinidad y sensibilidad por los demócratas afirman casi al unísono, que Obama desaprovechó la época -2009 al 2010- en que disponía de todos los poderes. ¿No quiso o no pudo Obama? Igual ocurrió con Guantánamo y con sus proyectos de renovación de la deteriorada infraestructura (autopistas, hospitales, escuelas, puentes) que fueron banderas de la exitosa y muy popular campaña de Obama 2008.

Guantánamo sigue abierto y China invierte el 9% de su PIB en infraestructura, la Unión Europea el 5% y los EEUU apenas el 2%

Al mismo tiempo, en la opinión pública norteamericana se ha abierto una enorme brecha, entre las líneas políticas e ideológicas. Los ciudadanos se muestran insatisfechos por la maquinaria institucional.

Más Estado versus menos Estado, cada campo, escogió su terreno, pero en el medio ha quedado una enorme franja de ciudadanos, los independientes, vulgarmente llamados ni-ni en Venezuela. En los 80 conformaban un cuerpo electoral muy débil apenas 12% del electorado, hoy en algunos Estados de la unión, los independientes alcanzan hasta el 40%. En total hay 10 Estados bajo esa configuración, hasta que no se decidan, las encuestas no podrán aportar nada definitivo.

Middle class first, el eslogan de muchas pancartas en la convención demócrata. Se sienten desclasificados y Obama sabe que allí puede estar la diferencia de votos. El presidente ha conservado intactos sus bloques electorales, aunque minoritarios, como el voto femenino, juvenil e hispano, y tiene conciencia que le está costando consolidarse como la esperanza de esa clase media “blanca”, que se ubica en un inmenso territorio que va desde Ohio hasta Florida, zonas éstas muy afectadas por la crisis inmobiliaria e industrial.

Obama simpático pero incompetente. Romney antipático pero competente. Una dualidad en apariencia superficial, pero muy difundida por los medios y el candidato republicano la utiliza muy bien, para él, a su vez, seducir a los votantes clase media. A la supuesta incompetencia de Obama, la campaña republicana, explota un supuesto poco orgullo de ser norteamericano por parte de Obama, en razón de sus orígenes y de su igualmente pretendido, poco apego por el American Way of Life.

En el aspecto meramente electoral, los mensajes negativos y la contracampaña, habitual en las campañas presidenciales estadounidenses, sigue su ritual, a pesar de estar allí, entre otras, una de las explicaciones de la también histórica baja participación ciudadana en las presidenciales. 2012 no ha sido la excepción, a pesar que, los independientes, exigen que se suba el nivel del debate electoral.

 

luisdelion@gmail.com

@LDeLION

La vida sin Chávez por Ibsen Martínez

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Hace quince años, imaginar una Venezuela sin el bipartidismo inaugurado por Acción Democrática  (AD,  socialdemócrata) y Copei (democracia cristiana) y que se había alternado en el poder durante cuatro décadas, a raíz  de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez  en 1958, resultaba para muchos venezolanos sencillamente imposible.

A principios de 1998, apenas comenzaba la carrera candidatural hacia las elecciones de diciembre de aquel año, publiqué en El Universal  de Caracas un artículo titulado “¿Por qué no me asusta Chávez?”, menos por mortificar las alarmas y aprensiones de los  lectores más conservadores de ese matutino que  por encarecer la candorosa idea que por entonces me hacía yo de la inconmovibilidad  del sistema político venezolano que nos había regido durante cuarenta años.

Hallaba esa idea, en verdad,  muy tranquilizadora y por eso la sacaba a dar una vuelta para tratar de sosegar, a mi vez,  a las buenas personas que consideraban abismalmente aterradora la sola perspectiva de una Venezuela donde no gobernasen ni AD ni Copei.  Mi idea se formulaba, en espíritu,  más o menos como sigue:  “Tranquilícense.  No importa cuán extemporáneas  y retrógradas luzcan ahora las posturas de  Chávez,ni cuán fundadas sus acres críticas  al sistema político vigente ni cuán radicales sus consignas en materia social,   ni mucho menos la arrolladora simpatía popular pese, o quizá gracias,  a su fracasado golpista  que reflejan los sondeos de intención de voto, tengan ustedes por cierto que la lidia con las masivas e imponentes realidades de un país tan complejo como el nuestro, pero, al cabo, un país hecho a los usos democráticos, y , todo hay que decirlo, hecho también a las artimañas moderadoras del munificente petroestado,  habrán de apaciguar al ex golpista trocado en gobernante.

“¿ No hay en esto mismo, en el solo hecho de que, derrotado  Chávez en toda la línea  como conspirador  jefe de una logia militar golpista,  no haya tenido más remedio que entrar por el aro del juego democrático, al grado de lanzarse como candidato a la presidencia,  una demostración de la salud y la supremacía moral de nuestra democracia?

“Créanme: Chávez no  pasará de ser el pintoresco y dicaz mandatario de un populista, clientelar y corrupto petroestado caribeño.    Chávez ganará las elecciones, quién lo duda,  y el chavismo, sea lo que fuere, habrá llegado para quedarse y muy posiblemente mutará en endemia, como el peronismo. Será algo traumático y quizá bochornoso de ver, pero nunca tan catastrófico como se piensa.  Fracasará,   por descontado habrá de fracasar,  y entonces volverá el desencanto cual torna la cigüeña al campanario: en un par de quinquenios el electorado dará una segunda  oportunidad a los partidos de antaño que, con seguridad ,  habrán aprendido la lección.  Dejen la alharaca, señores, y sírvanse otro whisky. Alternatividad es el nombre del juego.Todavía tenemos petróleo en el subsuelo. No es el último inning; volverán lluvias suaves.  ¡Compórtense! ¿ Tragedia? Trágico es lo que pasa en Kosovo.”

Me apresuro a decir que no era yo  era el único  en pensar que, de llegar Chávez a a la  presidencia de la república,  la agreste realidad completaría  la educación requerida por   un inquieto  oficial de paracaidistas, pobre, provinciano, bien intencionado pero  de mostrenca   formación política,  para trocar  de epígono de Fidel Castro en un insuficiente Juan Domingo Perón en guayabaera .  Poca gente tal vez, pero la suficiente, pensaba igual que yo.

Los ricos de Caracas, sin buscar más lejos, pensaban así.   Los barones de la  prensa y el   arrogante mundo de  los altos ejecutivos de la petrolera estatal, convencidos éstos últimos de su imprescindibilidad, también.  Su única diferencia conmigo estaba en que no eran bocones y no lo decían. Los proverbiales “poderes fácticos” gesticulaban alarmados pero, llegado el momento,  ninguna de las Venezuelas sauditas dejaría de ofrecer desayunos en la sala de redacción, ni de costear viajes, allegar compañía femenina y buenos negocios,  tratando de hacerlo despertar de su extático sueño de torcer el rumbo de la Historia planetaria desde un pequeño país suramericano y apaciguar su fogosidad antisistema.

La flemática pachorra con que el funcionariado estatal cumpliría sus órdenes, asintiendo con la cabeza  y arrastrando los pies, acabaría por amansar los arerstos revolucionarios.  Pero nada costaba ser ecuánimes : el bipartidismo cleptómano se había ganado a pulso la anunciada derrota electoral con su  indignante descaro y su criminal insolidiaridad  hacia los pobres. Se merecía una tonificante  derrota electoral que habría de concretarse  cuando el 56%  del universo votante posible votó por  Chávez en 1998.

2.-

En cuanto a lo que  vendría luego, mi artículo declaraba fe en una opiácea superchería enérgicamente  difundida por  historiadores  de mucho predicamento en aquellos días: la “singularidad” venezolana.  “Somos únicos – rezaba la versión más legible  —, no somos violentos como los colombianos ni adoradores perpetuos de Eva Perón; nuestro bipartidismo, imperfecto como es,  es sin duda alternativo y no se parece en nada a la “dictadura perfecta” del PRI. Somos la democracia más antigua y sólida de  la región.”

La última batalla de  nuestras guerras civiles se había librado  en 1903; el país era pacífico, democrático, antimilitarista, plural  y solidario. Laico hasta lo profano, “mamador de gallo”, aficionado al béisbol y a los concursos de belleza. ¡Ah!, y el petróleo obraba como gran amortiguador de las inequidades.

El corolario de aquella martingala sobre  la singularidad venezolana  era éste: lo que se nos venía encima no era más que un “cambio de elenco” – así lo llamábamos –, ruidoso, cierto, pero  fatalmente destinado a fundirse con la élite social hasta entonces dominante.

Solían venir de tiempo en tiempo  estos radicales relevos,  cabalísticamente en años terminado en ocho: la guerra federal en 1858, el fin del llamado “liberalismo amarillo” en el 1998, la irrupción de la llamada “generación del 28”,  el derrocameinto de Rómulo gallegos en 1948, la  caída de Perez Jiménez en   1958. Otro elenco estaba llamado a hacerse presente en 1998,  pero la sangre  no llegaría al río porque éramos,  como llevo dicho,  democrácitos, pacíficos,  antimilitaristas,  “policlasistas” viajeros frecuentes a Miami. Nuestra religión laica era   el populismo redistributivo y la movilidad social nuestro santo y seña.  ¿Otro cambio de elenco? Las élites se encargarían de cooptarlo.  ¿Una dictadura militar de extrema izquierda?  Dificil de creer: a la Venezuela de hace quince años le venía como un guante el título de una novela de Sinclair  Lewis : “Eso no puede pasar aquí”.

3.-

Casi quince años más tarde, un amplio consenso académico considera el desempeño de Chávez en el poder como uno de los más acabados ejemplos contemporáneos de lo que ya en 1997 Fareed Zakaria describió y llamó “democracia no liberal”: la forma   de tiranía mas popular desde que desaparecieron los totalitarismos “clásicos” del siglo XX.

En los hechos políticos, se ha cumplido domésticamente un tortuoso proceso en el que un régimen,  legitimado en origen por el voto popular, se deslegitima cada día más con prácticas autoritarias y excluyentes.

El desmantelamiento total del aparato institucional del país – de suyo débil y afectado, de antiguo, por el socarrón régimen bipartidista de cuotas  de poder — ha logrado poner al servicio de una única facción personalista el Poder Judicial, el Legislativo y la Fuerza Armada.

Una insidiosa  federación con Cuba ha asegurado a Chávez recursos de inteligencia, contrainteligencia, intimidación  polical y extorsión judicial sobre cualquier disidencia que pueda surgir en cualquiera de los poderes, notablemente en el sector militar.  La pugna por el control de los medios de comunicación no ha cesado ni por un instante y en ella Chávez ha logrado éxitos tan aplastantes como el cierre y expropiación de un importante canal de televisión, la  clausura y embargo de circuitos radiales enteros y la autocensura de muchísimos de los restantes medios, ya sean impresos,  radioeléctricos o virtuales.

En lo que atañe a transparencia, es un hecho documentado que el árbitro electoral  infunde sospechas todavía al 40 % del electorado que se dice de oposición.

Las paradojas de la globalización y la empatía mutua entre los autoritarismos híbridos ha acercado a Venezuela no sólo a Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, sino también a potencias como China y regímenes  como los de Irán, Belorusia y Siria. A ese conjunto de factores e intereses extranacionales, se han sumado el narcotráfico y otras fomas de criminalidad organizada que han colonizado, con aquiescencia de Chávez o sin ella, importantes organismos del gobierno, notablemente, insisto,   los del sector militar.

La impunidad, producto de la destrucción  del  poder judicial, y crueles factores ditorsionantes como pueden serlo el narcotrñafico y el tráficode armas, han llevado los niveles de criminalidad letal a cotas nunca antes alcanzadas.  La inflación, que pasa ya del 30%, fruto del control de divisas y de la destrucción deliberada del aparato productivo privado, es la más alta del mundo, luego de la de Zimbabue.

El hecho escueto es que, hoy por hoy, Chávez gobierna  un páis política y económicamente  a su merced, sin ningún contrapeso institucional e indiscutido señorío personal, ejercido con delirante imaginación y sin contraloría, sobre los colosales ingresos del petróleo. Con todo, al parecer,  las cosas comienzan a moverse  en favor de la oposición.

Las novedades que signan las elecciones del venidero octubre son la enfermedad de Chávez y la conformación de una vasta coalición opositora cuyo candidato único, Henrique Capriles Radonski,  encarna una propuesta que no es exagerado calificar de centro-izquierda liberal.  Considérese que todos los partidos venezolanos adscritos a la Internacional Socialista, sumados a  Bandera Roja y Podemos, ambos desprendimientos radicales de la coaliciòn que originalmente apoyó a Chávez, apoyan a Capriles Radonski. Esto último no carece de importancia en un país cuyo electorado  ha propenddio históricamente al centro izquierda, y visto que, durante años, Chávez se ha apropiado el cognomento “izquierda” y le ha sido   sumamente fácil despachar a sus adversarios señalándolos como candidatos de “la derecha” y el imperialismo yanqui.

Esa amplia coalición ( cuyo organismo concertador es la Mesa de Unidad Democrática) y la candidatura única de Henrique Capriles Radonski  son, sin exageración,  el milagro que premia la travesía del desierto de una oposición que logró aislar y neutralizar a los factores golpistas y a los partidarios de aventuras y atajos que, como el fallido paro petrolero de 2003 o el llamado a la abstención en las parlamentarias de 2005, facilitaron, en definitiva, el monopolio del poder que hoy favorece a Chávez.

Capriles ganó holgadamente las elecciones primarias convocadas por la MUD  para designar un candidato único de oposición.    Capriles se ha declarado admirador del papel jugado por Felipe González en la transición española y, en lugar de la Cuba castrista,  propone al Brasil de Cardoso, Lula y Roussef como modelo.    Como gobernador del estado Miranda,  el segundo más poblado de Venezuela,  Capriles ha administrado con éxito una  réplica demográfica del resto del país.   Ganó esa gobernación en 2008, al derrotar, contra todo pronóstico, al candidato ungido por Chávez.

El creciente apoyo  a Capriles Radonski se refleja en las encuestas más fiables: a  cien días de la elección, figura ya en “empate técnico” con Chávez. Sin exagerar, también en el fervor de la calle, un fervor que recuerda al que nimbó a Chávez en su mejor momento electoral, allá por 1998.

Como tantos venezolanos que anhelan el retorno a los usos democráticos  sin que ello entrañe la restauración de los vicios que abrieron la puerta a Chávez, votaré por Capriles Radonski, teniendo presente el formidablemente  inescrupuloso adversario que es Chávez y sin olvidar el proverbio de Antonio Machado: “Confiemos en que no será verdad nada de lo que sabemos”.

 

Ibsen Martínez está en @ibsenM

http://ibsenmartinez.com/

 

Alemania como tabla de salvación de la UE por Omar Hernández

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La crisis de la moneda única europea, ese clímax de un proceso de integración laboriosamente trabajado y luchado, ha puesto en entredicho la viabilidad de dicho proceso tanto como la voluntad política conjunta para mantenerlo a flote. El euro, símbolo de la concertación en el viejo continente, sufre hoy los embates de un proceso de indisciplina de los países de la cuenca Mediterránea y de la torpe insistencia de algunas capitales de mantener políticas sociales insostenibles en una suerte de populismo renovado.

En ese escenario hoy muchos se preguntan si fue buena idea sustituir a las monedas nacionales que hace apenas poco más de una década, dominaban los mercados europeos. Para algunos, es un tema tabú al cual hay que tapar bajo la premisa de que el euro es “insustituible”. Para otros analistas, quizás el experimento agotó su existencia y debe sucumbir ante la realidad que nos arropa hoy en día.

Un mecanismo de integración no pretende homogeneizarlo todo sino más bien armonizar. La diferencia terminológica no es mera semántica. De facto es una verdad meridiana que al interior de cualquier bloque habrá países más avanzados que otros en función de sus elementos de potencial de poder y de su peso específico. Curioso que en el caso de la Unión Europea siempre se habló de las “dos velocidades” para referirse a la expansión hacia el Este, cuando de hecho, en la propia Europa Occidental las diferencias saltan a la vista.

A Alemania -quién lo diría al término de la II Guerra Mundial-, le toca ahora “arriar” a quienes se han salido del carril. Un papel que es aplaudido por unos y vehementemente criticado por otros que ven en Berlín a un mini imperio en pleno desarrollo y gestación. Pero eso no debería ser una sorpresa pues de hecho, la fortaleza económica e industrial germana, en particular tras su unificación, es visible desde hace ya bastante tiempo. Ello implica que en momentos complicados como los de ahora, quien más peso tiene más responsabilidad tendrá sobre sus hombros.

Hace pocos días el primer ministro griego acudió a Berlín para reunirse con Merkel y tratar de convencerla -intento fallido vale decir- para ganar más tiempo y más fondos. Ahora Merkel fue a pasar revista a España y obtener de Rajoy lo que Alemania quería escuchar. Es evidente entonces que el peso específico teutón es, por mucho, la pieza fundamental que garantiza el continuo movimiento del engranaje comunitario europeo, que hoy adolece de un buen aceite en muchas de sus piezas.

Sin el empuje germano y su reticencia a tolerar actos contrarios al interés común del bloque en su conjunto, el esfuerzo de integración europea hace tiempo se habría ido por la borda sin remedio alguno.Empero, dentro de la propia Alemania e incluso dentro de la coalición de gobierno (como se ha visto en recientes debates parlamentarios), muchos se preguntan hasta qué punto su país debe sostener el peso de las deudas e irresponsabilidades de otros.

Alemania es ya una potencia mundial extra-comunitaria y eso creo que nadie se atreve a ponerlo en duda. Pero la Unión Europea no es Alemania ni Alemania es la Unión Europea. Un proceso de integración regional que sea empujado por un solo país -descontando a la Francia de Hollande- difícilmente puede ser viable a largo plazo en los términos en los que fue concebido en sus inicios. La Unión debe replantearse a sí misma. O se estrecha la coordinación o aquella célebre declaración del canciller francés Robert Schuman en 1950, quedará como pieza de museo.

Omar Hernández
Internacionalista
@omarhUN

10 consejos sexuales para ser una mujer atrevida

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La vida es un proyecto, nuestra vida íntima también lo es, necesita tener propósitos y metas. Siempre es necesario dar algunos empujoncitos para recuperar el deseo y la pasión en las relaciones sexuales. Es hora de ser una mujer un poco más atrevida para acabar con la rutina y conquistar nuevas fronteras en el sexo. Aquí van 10 consejos muy calentitos para volver a tener momentos inolvidables con tu pareja.

1. Olvídate del cansancio y el estrés

Los peores enemigos del sexo son el estrés, las responsabilidades, la falta de sueño y el cansancio. Y las mujeres sufrimos todos estos problemas con mucha frecuencia.

No olvides que el sexo es uno de los mejores relajantes naturales. Si gastas tanta energía en el trabajo, ¿por qué no hacer un pequeño esfuerzo más para tener un bonito momento sexual? Todos los días y a cualquier edad, estamos a tiempo de despierta el erotismo, no dejes que tu vida sea como la de una robot que solo trabaja y duerme. No es porque llevas años con tu pareja que dejas de ser mujer con deseos y atractiva. No hace falta tener unas medidas de modelo para despertar la pasión de tu pareja. Refuerza tu autoestima, eso te hará más receptiva al sexo. Prueba alguno de los tratamientos de belleza o un masaje. Y repita conmigo: ¡Soy sensual!

2. Toma la iniciativa en el sexo

Demostrar tus deseos es la mejor manera de calentar los deseos de tu pareja. La rutina siempre nos hace inventar una disculpa tipo “mejor mañana”. Sorprende a tu hombre con un actitud especial, un cariño íntimo cuando menos lo espera.

Tomar la iniciativa reforzará tu imagen de amante ante los ojos de tu compañero. Por ejemplo, dile que pare el  carro cuando vayas de viaje y pídele que te haga el amor, agárrale en el ascensor o en el baño de un local público. No limites tus deseos sexuales, es hora de cometer locuras de amor.

3. Hacer el amor más veces

Viejos tiempos aquellos, sexo en el carro, en casa, en la playa, de noche, de día… ¿Y por qué no aumentar ahora la frecuencia de tus relaciones sexuales? Recupera tu espíritu sexual de cuando eras joven y sorprende a tu compañero renovando tu apetito sexual. No es pecado decir “¡Quiero más sexo!”. No estás muerta.

4. Cumple los deseos sexuales de tu pareja

¿Hay algún deseo sexual que tu compañero te haya pedido muchas veces y no has querido hacerlo? ¿Por ejemplo, una felación o el sexo anal? Piénsalo mejor, no te dejes frenar por la vergüenza o ciertos prejuicios, si te apetece, adelante.

 

5. Confiesa tus fantasías sexuales

Acércate al oído y confiesa a tu amante tus fantasías sexuales, seguro que con un poco de seducción él estará listo para hacerlas realidad. Lo fácil y divertido que es cumplir deseos en la cama.

6. Sea una mujer que piensa en sexo

Pensar en sexo te hará desear tener más relaciones sexuales. La imaginación es libre para soñar con situaciones sexuales maravillosas. Es bueno también recordar grandes momentos de amor. Si deseas, no te cortes y mastúrbate, al contrario de lo que muchas piensan, eso te hará tener más deseo de sexo con tu compañero. Si tu libido ha disminuido, impúlsala, imaginando nuevas situaciones, alquila películas eróticas…

7. No hagas el amor siempre de la misma manera

Busca más información sobre el sexo y encontrarás muchas posturas diferentes para tener relaciones sexuales. Posturas, técnicas, trucos nuevos van a mejorar tu vida sexual. Hacer lo mismo todos los días es aburrido. Busca leer el Kamasutra, conocer el sexo tántrico, hay miles de posibilidades de abrir nuevas fronteras en el sexo.

8. Dos orgasmos es mejor que uno

Tener un orgasmo es mucho más fácil de lo que imaginas. El cuerpo femenino esta bendecido y preparado para ser multiorgásmico. Es sólo cuestión de práctica: cuando llegues a los clímax, no pares, sigue estimulándote, tal vez descubras que eres una súper mujer multiorgásmica.

9. Cómprate juguetes sexuales

Los juguetes sexuales son muy divertidos y un son una arma muy recomendable para reactivar tu vida sexual y alcanzar cotas más altas de placer.

Olvídate de prejuicios, dos personas adultas tienen el derecho de disfrutar más de sus relaciones sexuales. Visita un sex shop con tu pareja, hay cosas muy apetecibles tanto para él como para ti. Volverás de la compra muy animada.

10. Paseos y viajes sexuales

Una escapada sorprendente para estar solos es muy afrodisíaca. ¿Cuándo has estado sola con tu pareja en un lugar idílico por última vez? Prepara un pequeño viaje donde el primero objetivo sea el sexo, y el segundo objetivo sea sexo, el tercero también. Elije un buen hotel, con jacuzzi en la habitación y enciérrate con tu amado para hacer el amor. Sin hijos, sin prisas, sólo los dos.

Fuente: Diariofemenino.com

Paz en Colombia, amenaza para Venezuela por Víctor Mijares

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Que no se malinterprete el título de nuestro artículo, nada es más deseable para la seguridad de la subregión andina meridional que el final de la larga guerra interna que ha experimentado Colombia. La relación entre ambos países no es un juego suma-cero, de aquellos en los que lo que uno gana el otro lo pierde, sino más bien un juego integrativo, suma-variable, o como está de moda decir: ganar-ganar. El problema para la seguridad nacional no es que Colombia consiga una solución política a su conflicto armado, ni siquiera el método por medio del cual la plantea, sino el camino que ha llevado a su gobierno hasta el punto que observamos hoy y, sobre todo, la participación de Venezuela en el mismo.

La primera polémica tiene que ver con la decisión, y en ella se enfrascan dos percepciones, dos estilos políticos y dos escuelas de negociación que se materializan en dos importantes apellidos colombianos: Uribe y Santos. El primer detalle que salta es que el Partido de la U, y que mencionamos sólo de soslayo, con todas sus fracturas e inconsistencias, está dominando el escenario político colombiano, como lo demuestra la tensión entre sus dos patriarcas. Pero más allá de eso, que daría para más de un artículo, está la confrontación entre dos estilos políticos: mientras Uribe es un político que pone por delante los principios, Santos evalúa el éxito a partir de resultados. Como hemos dicho en el pasado reciente, representan dos visiones que podrían bien autoproclamarse como realistas, pero difieren en los pasos tácticos, las consideraciones éticas y el tiempo. Mientras Uribe alega que no es posible negociar con grupos violentos mientras estos cuenten aún con cierta capacidad de fuego, operatividad de combate y voluntad de lucha, Santos piensa que si no tuviesen al menos un mínimo de esas cualidades, no estarían dispuestos a negociar, pues un enemigo al borde de la derrota es más peligro que uno que tiene salidas. Uribe considera que la victoria contra el enemigo público se define como rendición incondicional (lo que nos recuerda a general Douglas MacArthur en Japón y Corea), mientras que Santos considera que la fuerza se puede combinar con el diálogo en una fórmula ganadora, logrando la pacificación mientras se reducen los costos. Y además, Uribe cree que los resultados no pueden ser inmediatos, pues debilitar al enemigo hasta su agotamiento y derrota final es una tarea suprema que debe ser completada sin fallas, mientras que Santos está urgido de resultados políticos que avalen su propuesta original de superar la “paz democrática” y avanzar hacia la “prosperidad democrática”. El primero desea volver al poder, el segundo quiere mantenerse y además pasar a la historia como el pacificador de Colombia (¿y quizá un Nobel de la Paz?).

Noruega, por su tradicional neutralidad ante el conflicto colombiano; Cuba, por su capacidad de dialogar de forma directa con sus camaradas de las FARC; y Venezuela, por cualidades parecidas a las cubanas, pero además por ser considerada el lugar de presunto aliviadero de la guerrilla, acompañan el esfuerzo del gobierno dirigido por Santos. Es en este punto donde emerge la amenaza para Venezuela, pues el tipo de guerra y acciones no estrictamente políticas (de financiamiento ilícito) de las FARC no fue combatido por parte de Colombia con la asistencia coordinada de sus vecinos. La históricamente incumplida responsabilidad colombiana de proteger las zonas fronterizas ha sido justificada bajo el principio de la necesidad de concentrar fuerzas en el interior del país para combatir el foquismo. A ello se suma la poca cooperación en su vecindario y, recientemente, las dudas con respecto a los objeticos políticos reales de sus vecinos (lo que motivó el ataque inconsulto a las FARC en territorio ecuatoriano, y las denuncias contra Venezuela presentadas en la OEA). Así las cosas, Colombia ha logrado una importante degradación de las capacidades de combate de las FARC con ayuda de su aliado norteamericano, pero sin asistencia regional concreta y coordinada, lo que supone una inesperada ventaja para negociar, pues así como el gobierno de Pastrana despejó 42,000 km2 para incentivar las negociaciones, el de Santos parece ofrecer una salida trasera a los grupos que no se desmovilicen, sugiriendo tácitamente que salgan de los límites colombianos.

La principal arista de la amenaza que para Venezuela supone el proceso de paz colombiano no es una migración del conflicto. La guerra colombiana tiene características propias que están vinculadas a factores tan insustituibles como la geografía (física y humana), la historia, la composición social y la economía. El problema no es que se recree el conflicto político colombiano en Venezuela, sino que sus productos residuales crucen la frontera masivamente y se asienten ante la fragilidad del Estado venezolano. Los productos residuales de un proceso de paz con las FARC son los niveles y frentes que no atiendan a la desmovilización, que cuentan con una especializada función paramilitar y se han familiarizado con los negocios ilícitos hasta convertirlos en su modus vivendi. La “cacería” de altos mandos guerrilleros, iniciada por Uribe y continuada por Santos, ha degradado al liderazgo revolucionario, ello ha venido motivando una mutación constante en la estructura de las FARC, hasta una forma reticular que quizá Marulanda no reconocería a simple vista. Esto significa que la centralizada estructura paramilitar fue agotándose, con lo que nos atrevemos a poner en duda el principio de subordinación y el mando supremo de Timochenko. No todos los miembros se desmovilizarán, bien sea por razones de orden penal, de orden ideológico o, simplemente, por no ser rentable abandonar su especialización como combatientes y traficantes. Ambas cualidades, por cierto, muy bien recompensadas en la industria del crimen organizado. Esos productos residuales buscarán espacios, y Venezuela parece ser, al menos por ahora, el mercado más prometedor de la región para el emprendimiento ilícito. De allí que la paz en Colombia pueda ser interpretada como una amenaza para Venezuela.

 

Víctor M. Mijares

@vmijares

Chávez, el privatizador por Ángel García Banchs

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En la historia político-económica del siglo XX y XXI, el gobierno que más privatizó la producción de bienes públicos en Venezuela ha sido el actual de Hugo Chávez Frías. Abajo explicó por qué.

En toda sociedad existen tres tipos de bienes: públicos, privados, y comunes o gratuitos. Los bienes públicos como la infraestructura física y social, las calles, avenidas, plazas, vías, medios, carreteras, autopistas, puertos, aeropuertos, aguas negras y aguas blancas, la salud y educación hay que producirlos y, por tanto, tienen un costo de producción que el Estado paga con impuestos en procura de una mayor productividad y rentabilidad social. Mientras que los bienes privados, que también deben producirse y, por ende, cuestan, implican una rentabilidad financiera, con capacidad de excluir del usufructo a terceros; por ejemplo, los alimentos (una plaza es de todos, pero mi comida es mía y la tuya, tuya), las manufacturas, los automóviles, y los servicios a la industria o a los consumidores. Finalmente, los bienes comunes o gratuitos como el mar, los ríos o el Lago de Valencia, la flora y la fauna, son dotaciones divinas o bienes de la naturaleza, que no se producen y, por tanto, no cuestan, al igual que por sus características no permiten excluir de su usufructo o disfrute a un tercero.

Desgraciadamente, no sólo Chávez no protegió los bienes comunes de la naturaleza, como ha ocurrido con el Lago de Valencia, el de Maracaibo y los derrames petroleros, sino que también ha privatizado bienes públicos fundamentales.

Hugo Chávez Frías ha sido el mayor privatizador de bienes públicos de la Venezuela del siglo XX y XXI. Cuando observamos que, la gran mayoría de las urbanizaciones del país tienen garitas de vigilancia privada; cuando hay que pagar por clubes privados por el abandono y la falta de seguridad de los parques, las calles, avenidas y las plazas públicas; cuando la gente compra automóviles blindados para no ser asaltados durante el tráfico; cuando no pocos pagan guardaespaldas, porque la policía no sirve, extorsiona y delinque, el gobierno de Chávez privatiza el bien público, seguridad.

Cuando vemos con dolor que los pobres y menos pudientes no entran a las universidades por el hecho de no estar preparados; cuando los padres deben pagar colegios privados; cuando los peores maestros, la droga y las mafias están en los acabados liceos públicos, Chávez privatiza el bien público, educación.

Cuando los pobres pierden medio día de trabajo para poder bajar, llenar y subir la bombona de gas a los cerros, Chávez privatiza el servicio público, distribución del gas. Cuando los menos pudientes deben esperar los camiones cisterna que traen el agua, Chávez privatiza el servicio público de las aguas blancas. Y, cuando en los edificios y en las fábricas se gastan enormes sumas de dinero para poder instalar las plantas eléctricas y lidiar con la crisis de energía del país, Chávez privatiza el servicio eléctrico público.

Tenemos un país al revés, el Estado produciendo bienes privados como cabillas, cemento, café, aceite y arepas, pero, no educación, salud y, en fin, infraestructura física y social. Tan solo el Fonden manejó alrededor de 100 mil millones de dólares estadounidenses, suficientes para 100 autopistas Caracas-Puerto la Cruz, muchos puertos y aeropuertos, carreteras, conexiones entre pueblos y ciudades, miles de escuelas, hospitales, plazas, espacios públicos y deportivos. Pero, nada de eso hizo el Presidente, Hugo Chávez Frías, el mayor privatizador de la historia reciente venezolana, sí, el mismo que llama a Henrique Capriles neoliberal.

 

Ángel García Banchs

 garciabanchs@econometrica.com.ve

@garciabanchs

América Latina: crear dos, tres… muchos Vietnam o ¿mejor una televisora? por Leopoldo E. Colmenares G.

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Una cosa es que muchos analistas o bien no le presten la suficiente atención o bien no tomen con seriedad sus declaraciones. Otra cosa muy distinta es que el gobierno de Hugo Chávez no esté  totalmente claro en sus objetivos de esparcir por el continente la “revolución bolivariana”, dentro de su concepción de la formación de  “la patria grande latinoamericana”.

Ya en el año 2004, dentro del llamado “Nuevo Mapa Estratégico”, el gobierno de Chávez establecía diez  grandes objetivos de  su proyecto político. El décimo de ellos,  denominado “Seguir impulsando el nuevo sistema multipolar e internacional”, no es más que un paraguas bajo el cual se amparan las acciones destinadas a exportar la “revolución bolivariana” hacia América Latina y el Caribe. En la reunión que dio origen al mencionado documento Chávez expresaba:

En América Latina se han venido definiendo dos ejes contrapuestos, Caracas, Brasilia, Buenos Aires… Además ganó Tabaré Vázquez y el Frente Amplio en Uruguay, lo cual fortalece el eje que pudiéramos llamar Orinoco-Amazonas-Río de la Plata. Existe el otro eje. Bogotá-Quito-Lima-La Paz-Santiago de Chile, ese eje está dominado por el Pentágono… la estrategia nuestra debe ser quebrar ese eje y conformar la unidad de Sudamérica y creo que no es un sueño, creo que nunca antes en América se había dado una situación como esta. Hace tres años éramos Cuba y Venezuela a nivel de gobierno, y ahora ha cambiado la situación.

Como vemos,  muy pocos años transcurrieron para que dos de las naciones mencionadas, se encuentren dentro de lo que podemos denominar la “órbita bolivariana”. Además, entendemos que Colombia puede considerarse como la “joya de la corona”: colocar a  esta nación fuera del ámbito de influencia de Washington, es un objetivo altamente estratégico del proyecto revolucionario continental chavista.

El acuerdo para iniciar conversaciones de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos -el nuevo mejor  amigo de Chávez- y la narco-guerrilla de las FARC, son un paso del proyecto bolivariano para intentar acceder al  poder  en Colombia  por medios pacíficos, como bien lo han logrado en otros países del continente.

Desde hace bastante tiempo los líderes del proyecto revolucionario continental han entendido que el método de la guerrilla no los llevará a ningún lado en Colombia.  También han comprendido  que aún menos factible es crear varios Vietnam,  como propulsaba el ícono pop y sanguinario médico argentino. Ahora se trata de utilizar los más avanzados medios de comunicación digitales, conjugados con una continuada agitación social y compra de conciencias para intentar obtener el poder. Ya la narco-guerrilla de las FARC cuenta con una televisora, TeleSur, veremos, de tener éxito el acuerdo de paz, como una de las principales tareas de este grupo será la de hacerse con lo más diversos medios de comunicación para entrar ahora en lo que algunos partidarios del Presidente Chávez en Venezuela denominan “la guerrilla comunicacional”. Esto, eso sí, esto apenas comienza.

@LCOLG