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Capriles: La Constitución tiene las respuestas a cualquier interrogante del pueblo

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El Universal

Capriles conmina al TSJ pronunciarse sobre juramentación presidencial

El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, dijo que el país espera del Tribunal Supremo de Justicia, se pronuncie sobre una “clara” interpretación constitucional acerca de lo que ocurrirá el próximo 10 de enero, cuando al presidente Hugo Chávez le corresponda tomar juramento para un nuevo período constitucional.

OCARINA ESPINOZA

El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, conminó al Tribunal Supremo de Justicia, a dar al país una “clara” interpretación sobre lo que deberá ocurrir el próximo 10 de enero, cuando venza el actual período presidencial y el presidente Hugo Chávez deba tomar posesión de su cargo como mandatario.

Capriles Radonski dijo al gobierno que la intención de la oposición no es ni será la de llamar al pueblo a las calles para el cumplimiento de lo que ya está establecido en la Constitución.  “Nosotros queremos agotar el diálogo. No vamos a caer en ese escenario, ¿eso es lo que quiere el gobierno?” Recordó que “el problema del país no es el 10 de enero” sino lo que hay por resolver, la inseguridad, por ejemplo.

Sostuvo que el gobierno quiere poner “un peine” a la oposición con el incumplimiento de lo que demanda la Constitución. Dejó claro que si a título personal le preguntan si quiere o no que el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, asuma la presidencia temporal del país, tal y como establece la norma, su respuesta sería negativa pero no se trata de su posición sino de lo que manda la Carta Magna, insistió.

Según Capriles a los que le interesa el conflicto en el país es a los que están en el gobierno y no tienen liderazgo como para mantener el poder. “Lo que uno ve es una lucha por quedarse con el coroto pero a nosotros nos interesa es que el poder sea  para servir y no para ser servidos”.

“Nosotros queremos preservar la institucionalidad en el país, no la anarquía, por eso dejaba la reflexión sobre qué pasaría si nosotros convocaramos el próximo 10 de enero el pueblo a la calle, ¿una guerra? ¿una pelea? La mitad del país prácticamente fijó una posición distinta al gobierno que está en ejercicio y esos más de 6 millones de venezolanos merecen respeto también, no viven en una isla y son parte del país”, añadió Capriles, en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado del gobernador del estado Lara, Henri Falcón.

No ve posibilidad alguna de avalar entonces el hecho de que “a 48 horas de cumplirse el plazo para la toma de posesión el gobierno no haya sido capaz” de decirle al país si el presidente Hugo Chávez acudirá o no a la toma de posesión y se permita, desde el gobierno, rumores sobre la posibilidad de que el mandatario se haga presente.  “No le hablan con claridad a los venezolanos para saber qué esperar el próximo 10 de enero”.

Capriles rechazó asimismo la intención del gobierno de convocar a presidentes de otras naciones para que vengan al país y “avalen irregularidades” con la Constitución. “Le pido con el mayor respeto a los presidentes de América Latina que no se prestan al juego político de un partido”.

“Las palabras del Presidente fueron claras dando instrucciones a quienes están en su gobierno: ‘ante cualquier ausencia debe cumplirse la Constitución’, de manera que ante la ausencia hagamos valer las palabras de la persona electa”.

Capriles dijo que la mitad del país no comprende por qué le cuesta tanto al gobierno cumplir con  la Constitución y hablar con la verdad sobre la condición de salud del mandatario nacional. “Por más dura que sea la verdad hay que ponerla adelante, al final siempre la verdad se sabrá, debe existir algún líder del gobierno que le hable con la verdad a los venezolanos, que diga sí se presentará o no, que deje a un lado la interrogante que hoy se hacen millones de venezolanos y otros países”.

Una vez más Capriles explicó que la respuesta para lo que ocurra el 10 de enero está en la Constitución y es clara. Destacó que hay  la posibilidad de declarar la ausencia temporal del Presidente y que asuma el presidente de la Asamblea Nacional.

Reiteró que nunca se ha planteado que el presidente Hugo Chávez va a dejar de ser el mandatario electo por no presentarse a la juramentación, no obstante, “el 10 de enero termina un período constitucional y arranca uno nuevo”.

“Aquí no hay una monarquía, tampoco es el proceso cubano, que sin elecciones se pasa el poder de uno a otro, aquí se elige gobernante y aquí el pueblo no escogió al vicepresidente Nicolás Maduro ni a los actuales ministros”.

No hay respaldo al paro cívico

El gobernador de Miranda negó cualquier tipo de respaldo a los llamados de paro cívico que se han hecho en redes sociales en el país.  “Creo que se trata del propio gobierno llamando a ese tipo de cosas porque esas son las típicas ollas de los dirigentes del gobierno”, alertó.

“Quiero rechazar absolutamente cualquier desviación del camino democrático que nos hemos trazado, Venezuela lo que necesita es activación económica, generación de empleo, inversión”, expresó.

Alertó sobre personas que dicen ser de oposición pero le hacen el juego al gobierno con este tipo de convocatorias. “Al final los extremos se encuentran, se ponen de acuerdo pero esa no es nuestra posición para nada”.

Sigue la unidad

El gobernador reivindicó el trabajo que sobre los temas políticos y generales se han planteado en el país los últimos días. Afirmó que la unidad sigue existiendo y recordó que el venezolano merecía respeto a los encuentros familiares en los días de asueto navideño.

“El liderazgo ha estado presente, el trabajo no se ha detenido ni se va a detener, cada cosa tiene sus tiempos. La Mesa de la Unidad y el doctor Ramón Guillermo Aveledo le ha exigido al gobierno que diga la verdad sobre la situación planteada y que afecta al país”.

Les dejamos parte de la rueda de prensa cortesía de NTN24:

Estamos en un Purgatorio Empresarial por Henkel García

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Purgatorio: Lugar donde se pasa la vida con trabajo y penalidad.

Escribo este artículo con una carga emocional importante. Los primeros días de enero mi papá tuvo una recaída de una vieja dolencia y la causa es el estrés y la presión a la que está sometido, ya que a pesar de su edad sigue trabajando y aportando en lo productivo para el país. Como otros muchos guerreros de su edad, prefirieron quedarse en el país, porque a éste le “deben todo” y al parecer también comienzan a deberle los malos ratos que hoy en día tienen que sufrir.

El caso de mi papá puede reflejarse en otros muchos empresarios a quienes les toca hacer negocios en el país. Inseguridad personal (riesgo a asaltos y secuestros express), riesgo jurídico (expropiaciones), falta de garantía de la propiedad (invasiones), gran número de “permisologías”, y hostilidad de muchos sectores sólo por ser catalogado como Empresario. Al conversar con mi papá acerca de su situación, llegamos a la conclusión que todas esas variables están fuera de su círculo de influencia, son aspectos que un gobierno debería garantizarle a cualquier venezolano, pero lamentablemente no es nuestro caso.

Tenemos un gobierno que ha formado una matriz de opinión en la que el empresario es el enemigo del proceso, que buscan cada oportunidad para aprovecharse de sus trabajadores, para especular, para conspirar. Puede que haya casos aislados que caigan en las prácticas mencionadas, pero para nada es espejo de la generalidad del mundo empresarial. La gran mayoría de los empresarios venezolanos, según cifras del INE, son aquellos que están en la economía informal, aquellos quienes emplean cinco o menos trabajadores, son aquellos que tienen que lidiar con la misma realidad de mi papá, son aquellos que como mi viejo tienen en sus vidas el valor del trabajo dedicado, honesto y con tesón; a esos son los que principalmente se les tilda muy injustamente de enemigos.

Mi primer mensaje es para quienes delinean las políticas económicas del gobierno. Si de verdad queremos deslindarnos poco a poco de la dependencia del petróleo, y fortalecer al ciudadano como individuo, la vía debe pasar por estimular el emprendimiento y la innovación; hecho que además nos garantizaría un crecimiento robusto y sostenible en el futuro. Para ello hace falta que el gobierno se concentre en ofrecernos servicios públicos e infraestructura de calidad, para que la actividad productiva pueda desarrollarse de la mejor manera; también es necesario disminuir los altísimos niveles de riesgo e incertidumbre que hoy tenemos, y para finalizar, requerimos de una política integral para estimular a la pequeña empresa y a la competencia.

Mi segundo mensaje es para los empresarios. Sé que muchos están sumergidos en la frustración y hasta en la rabia. Como dice el título de este artículo se deben sentir que están en un purgatorio pagando penas inmerecidas. A pesar de esto quiero decirles que no desfallezcan, quizás no nos espere el Paraíso pero más temprano que tarde vendrán tiempos mejores. La misión en estos próximos 2 a 3 años es sobrevivir y posicionarnos para nuevos escenarios, que seguramente vendrán.

 

Henkel García

Analista e Instructor en Finanzas.

Presidente de Visión de Inversión

Director de @Econometrica IE C.A.

Maestría Administración, mención en Finanzas UNIMET

Twitter: @HenkelGarcia

Panorama 10E: Así reseñan los medios internacionales la situación en Venezuela

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Continuamos con el recuento de la prensa global:

 El Mundo de Madrid

El chavismo recurre a la calle para legitimar la ausencia de Chávez

Daniel Lozano | Jacobo G. García | Caracas

El oficialismo venezolano ha trazado un plan de acción política con el objetivo de silenciar las críticas a la solución de propuesta para el 10-E. Esa fecha estaba prevista inicialmente para la toma de poder de Hugo Chávez, tras salir reelegido en las elecciones del pasado 7 de octubre. Sin embargo, debido a su delicado estado de salud, Chávez no podrá acudir, lo que está desatando fuertes tensiones entre los chavistas y los críticos.

Para los chavistas, “será un día normal”, tal y como insistieron distintos portavoces durante las últimas horas.

“Chávez está en uso absoluto y en desarrollo de todas sus funciones”, insistió el vicepresidente Nicolás Maduro, pese a que en el parte médico emitido a última hora de la noche se comunicó que el presidente se encontraba en “situación estacionaria”.

El artículo 234 de la Constitución establece que las faltas temporales del presidente serán suplidas por el vicepresidente “hasta por 90 días, prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional por 90 días más”.

“Si una falta temporal se prolonga por más de 90 días consecutivos, la Asamblea Nacional decidirá por mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta”, agrega el texto.

‘Formalismo’

La controversia está servida en Venezuela ante las lagunas que ofrece la Constitución a la situación de Chávez.

El oficialismo defiende que el acto de asunción presidencial es un “formalismo” que el presidente puede cumplir con posterioridad ante el Tribunal Supremo, apoyándose en que la Constitución prevé que en caso de “hecho sobrevenido” el mandatario pueda jurar ante ese órgano en lugar de la Asamblea Nacional.

Ante el aluvión de críticas y denuncias por la “manipulación” de la Carta Magna, según la mayoría de constitucionalistas consultados por ELMUNDO.es, el Gobierno ha convocado a “que todo el pueblo de Venezuela se venga a Caracas el próximo 10-E”, informó Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea. El acto de apoyo a Chávez está previsto en torno al Palacio de Miraflores.

El Gobierno <bcon una nueva demostración de fuerza en la calle, acompañada en esta ocasión con la presencia de aliados internacionales.

“Vienen para aquí una cantidad de presidentes de países amigos, jefes de gobierno, primeros ministros a darle su solidaridad al presidente Chávez y al pueblo de Venezuela y al respeto de esta Constitución”, añadió Cabello, quien también es vicepresidente del PSUV. Hasta el momento sólo Pepe Mújica, presidente de Uruguay, ha anunciado su intención de asistir a la concentración.

Con este acto público se sustituiría al pleno que en anteriores ocasiones (1999, 2000 y 2007) sirvió para dar comienzo a una nueva legislatura.

Además de este baño de masas y del apoyo de los aliados internacionales, un grupo de 2.000 intelectuales suscribió ayer un manifiesto de apoyo al líder revolucionario. A los habituales militantes venezolanos de la causa bolivariana, se unieron en la firma del documento amigos del exterior, como el intelectual James Petras y el actor Danny Glover. Todos ellos reclamaron fortaleza “ante los ataques del Imperio”.

Para cerrar el círculo de legitimidad que pretende el chavismo, sólo falta la conformidad jurídica del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), que en la última década no ha dictado una sola sentencia contra el Gobierno. Según pudo saber ELMUNDO.es, la sala constitucional del TSJ ha elaborado una propuesta que apoyaría legalmente la solución elaborada por el oficialismo: Chávez seguirá al frente del país hasta que el TSJ, en coordinación con el propio presidente, decidan dónde, cuándo y cómo se realiza la juramentación.

El País de Madrid

Chávez continúa en “situación estacionaria”

El Gobierno de Venezuela emite un breve comunicado en el que asegura que el presidente está “asimilando” el tratamiento

La novedad sobre el estado de salud de Hugo Chávez es que no hay novedad. O al menos eso es lo que puede interpretarse de las últimas noticias sobre el presidente de Venezuela, que esta vez han venido de mano de un breve comunicado del Gobierno leído durante la noche del lunes por el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas.

“El presidente se encuentra en una situación estacionaria en relación con la descrita en el más reciente reporte cuando se informó sobre la insuficiencia respiratoria que enfrenta el comandante Chávez”, dijo Villegas, en cadena de radio y televisión.

El anterior parte sobre la salud del presidente ofrecido por el Gobierno se hizo público el día 3 y en él se informó de que Chávez sufría una insuficiencia respiratoria a causa de una “severa infección pulmonar”. En el comunicado de este lunes, el Gobierno venezolano asegura que se está luchando contra esa infección. “El tratamiento viene siendo aplicado de forma permanente y rigurosa (…) El paciente lo está asimilando”, el ministro de Comunicación.

“El Gobierno bolivariano mantiene contacto permanente con el equipo médico que atiende al comandante Chávez, así como con los familiares que lo acompañan en su proceso postoperatorio”. Chávez fue sometido el pasado 11 de diciembre a la cuarta operación para intentar luchar contra el cáncer que padece.

En la línea de las últimas intervenciones de representantes del Gobierno venezolano, Villegas ha invitado a “desoír los mensajes de guerra psicológica que desde el extranjero pretenden perturbar a la familia venezolana”.

La gran incógnita de estos días es si Hugo Chávez podrá acudir al acto de toma de posesión de su cargo, que está preparado para el próximo jueves 10. El vicepresidente Nicolás Maduro ya adelantó en una entrevista la semana pasada que el líder continuara en funcionesincluso si no puede acudir al acto. Sin embargo, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, dejado la puerta abierta en unas declaraciones de este lunes. “Nosotros no descartamos absolutamente nada, lo que no vamos a llegar es al 10 sin saber qué es lo que vamos a hacer”.

Cabello ha adelantado que el 10 habrá actos en las calles y que acudirán “una cantidad de presidentes de países amigos, jefes de gobierno y primeros ministros de algunos países”. Además, ha llamado a “toda Venezuela” a estar frente al Palacio de Miraflores, sede del Gobierno.

Infobae

Tribunal Supremo de Venezuela define el futuro político de Chávez

Los jueces deben fallar sobre el artículo de la Constitución que define si es obligatorio o no que el mandatario asuma el 10 de enero

Faltan dos días para el 10 de enero, día que la Constitución de Venezuela establece que el mandatario electo debe asumir el nuevo período a cargo del Poder Ejecutivo, y ya está prácticamente descartado que Hugo Chávez pueda juramentar en Caracas.

Los ojos están ahora puestos en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que dictaminará si el presidente reelecto puede hacer la toma de posesión otro día y en otro lugar. El máximo órgano del Poder Judicial podría definir antes del jueves su postura frente a dos recursos de interpretación sobre la Carta Magna.

Los artículos en cuestión son los que establecen los casos en que se considera la falta del primer mandatario nacional y los modos en que se procedería a suplir su ausencia. Estos son el 231º y el 233º, fundamentalmente.

En una entrevista brindada al canal Telesur, el abogado constitucionalista y ex integrante de la bancada bolivariana de la Asamblea Constituyente que en 1999 reformó la Constitución, Hermán Escarrá, aseguró que el TSJ se pronunciará dentro de esta semana.

Escarrá apuesta a que el Tribunal apoye la tesis de continuidad esbozada por el oficialismo. El domingo pasado, la procuradora general de la República, Cilia Flores, sostuvo que Chávez es “un presidente reelecto y no un candidato electo, lo cual marca una gran diferencia para poder entender e interpretar el artículo 231 de la Constitución Nacional”.

Bajo esta interpretación, Chávez no necesitaría juramentar el 10 de enero, dado que el mencionado artículo hace referencia “al primer año de su período constitucional”, según alegó Flores. Por lo tanto, ese día “no pasará nada”, sino que todo quedó definido el pasado 7 de octubre, cuando el bolivariano fue reelegido en su cargo.

Este argumento de la continuidad también fue defendido por otros referentes del chavismo, como el vicepresidente Nicolás Maduro y el líder de la Asamblea Nacional,Diosdado Cabello, junto con numerosos miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Asimismo, desde el oficialismo remarcan que la enfermedad de Chávez y su tratamiento y recuperación en Cuba es “un hecho sobrevenido”, contemplado por la Carta Magna como motivo suficiente para postergar la toma de posesión y que ésta se haga ante el Tribunal.

Si el fallo del TSJ sigue esta línea, la ceremonia del jueves 10 de enero carecía de peso legal, por lo que Chávez podría comenzar su nuevo mandato sin moverse de La Habana. Todo parece indicar que así será, si se toman en cuenta las recientes declaraciones de la presidente del Tribunal, Luisa EstellaMorales.

Sin embargo, de acuerdo con un sector de la oposición, si Chávez no juramenta en el día pactado asumirá Cabello a cargo del Poder Ejecutivo en calidad de presidente de la Asamblea Nacional, quien luego deberá convocar a elecciones.

Los artículos de la Constitución venezolana en debate:

Artículo 231. El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Artículo 233. Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato.

Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional.

Si la falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República se produce durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o la Vicepresidenta Ejecutiva.

En los casos anteriores, el nuevo Presidente o Presidenta completará el período constitucional correspondiente.

Si la falta absoluta se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva asumirá la Presidencia de la República hasta completar dicho período.

Oposición alerta a la OEA de violación constitucional en Venezuela

 La Mesa de la Unidad Democrática envió una carta al secretario general, José Miguel Insulza, en la que advierte sobre el incumplimiento de la Carta Magna.Hugo Chávez debería asumir el 10 de enero, pero no podrá por motivos de salud

La cartaenviada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, remarca la situación en que se encuentra el país de cara al 10 de enero, día en que debería asumirHugo Chávez, de acuerdo con la Carta Magna.

“Como lo hemos señalado a la opinión pública nacional e internacional, la Constitución es el marco jurídico que da estabilidad y seguridad a todos los venezolanos. Cualquier situación que se presente debe resolverse en el marco de la Constitución”, indica el texto redactado por la oposición.

El 10 de enero “es la fecha fija por expreso mandato constitucional para el acto de juramentación del presidente electo. Por lo cual, en caso de que el presidente electo no pueda acudir ese día a la juramentación por razones relacionadas con su enfermedad, no puede existir un vacío y, por tanto, debe encargarse temporalmente de la presidencia de la República el presidente de la Asamblea Nacional”, resalta la carta.

Para la oposición, es Diosdado Cabelloquien debe hacerse cargo de las funciones del Poder Ejecutivo en lugar de Chávez, dado que éste no está en condiciones de hacer posesión del poder. En consecuencia, el puesto como vicepresidente deNicolás Maduro quedaría sin efecto. “Proceder de otra manera constituye una alteración del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático, tal como fue diseñado en la Constitución de 1999”, alerta la MUD.

La misiva añade, además, que sin el acto oficial de juramentación el mandatario “no está investido de su condición como Presidente de la República”. Y concede que la jura sea ante el Tribunal Supremo de Justicia, pero advierte que no se puede desconocer el mandato constitucional sin una interpretación precisa.

“Si para el 10 de enero no se produce la juramentación del Presidente y no se activa las disposiciones constitucionales relacionadas con la falta temporal del Presidente, se habrá consumado una grave violación del orden constitucional en Venezuelaque afectará la esencia de la democracia”, finaliza el texto remitido a la OEA con el fin de que permanezca atenta a los acontecimientos en el país caribeño.

Desde el oficialismo, defienden la tesis de la continuidad, según la cual Chávez no necesita jurar como presidente porque, como fue reelecto, ya lo hizo con anterioridad, “lo cual marca una gran diferencia para poder entender e interpretar el artículo 231 de la Constitución Nacional”, según los referentes del chavismo.

Abc de Paraguay

La comida antes que Chávez, en Venezuela

En Venezuela se percibe un clima de despreocupación de cara al 10 de enero, fecha en que Hugo Chávez debe jurar ante la Asamblea Nacional. Los ciudadanos están más centrados en conseguir alimentos que escasean en ese país.

De acuerdo a fuentes a las que accedió este diario, el ciudadano venezolano de clase media y media-baja está más preocupado por conseguir productos de la canasta básica que escasean antes que por la jura de Chávez, que debe realizarse este jueves.

Entre los productos que le faltan al pueblo venezolano están el azúcar, el pollo, la harina de maíz, los huevos y la harina de trigo.

El Gobierno mantiene la postura del continuismo de Chávez, inclusive sin jurar ante la Asamblea Nacional o el Tribunal Supremo de Justicia, como establece la Constitución de ese país. Lo que argumenta el oficialismo es que Chávez está con un permiso aprobado por la Asamblea, por lo cual la jura no es necesaria.

La oposición y la Iglesia católica son las  voces que disienten con el oficialismo en la interpretación que el Gobierno le da a la Constitución de cara al 10 de enero. El presidente en ejercicio, Nicolás Maduro, el presidente del Poder Judicial, Diosdado Cabello, y la procuradora general, Cilia Flores, se unificaron al decir que Chávez, electo para un quinto periodo presidencial en octubre pasado, puede jurar cuando pueda.

El líder venezolano se encuentra convaleciente en La Habana, donde fue operado el 11 de diciembre por el cáncer que padece. Como consecuencia de esa intervención, contrajo una “severa infección pulmonar”, de acuerdo a los últimos reportes del Ministerio de Información de Venezuela.

El último parte llegó en la noche del lunes. En él se asegura que Chávez se encuentra estable en la capital de Cuba.

El Clarín de Argentina

Los venezolanos tejen sus propias teorías sobre la salud de Chávez

POR CLAUDIO ALISCIONI

Para algunos, el cáncer es “un montaje del chavismo para robustecer el poder del presidente”. Otros creen que “está mal” y rezan para que vuelva.

En los muros de las calles, en plazas donde suelen juntarse jubilados, en la cola del supermercado y ni hablar de los bares y de los programas, la salud del presidente Hugo Chávez es motivo diario de conversación en cualquier lugar público de Caracas. Todo se aceleró vertiginosamente desde el 10 de diciembre último, cuando el mandatario anunció que su cáncer en zona pélvica había reaparecido y que debía viajar de urgencia a La Habana una vez más para someterse a la cuarta intervención quirúrgica en 18 meses.

Pero así como la salud y sus pronósticos es tema de debate nacional, son muchas las interpretaciones que el público común suele dar al tema. Y allí las opiniones se abren para todos los gustos, aunque todas están determinadas por la preferencia política del que habla.

Hay quienes afirman, con evidente desconfianza hacia el gobierno, que todo es un montaje del chavismo para robustecer el poder de Chávez, ahora un poco esmerilado desde que comenzaron a surgir graves problemas económicos y de gestión, que cuestionan las bondades pregonadas del modelo polìtico vigente. “Está bien el hombre, pero se hace rogar para empezar con fuerza otro mandato. Es una estrategia del gobierno, nada más”, dice Juan José en una esquina de la urbanización (como llaman aquí al barrio argentino) de La Castellana. Pide no dar su apellido. Otro enseguida se acerca cuando comprueba la presencia del periodista: “No creo eso. Hacerse el enfermo es de mala gente. Yo creo que está mal, y que eso es una desgracia pa’cualquierra”, opina con Jacinto López, quien se identifica como “jubilado chavista”.

Otros, con el corazón cercano al Palacio de Miraflores, organizan rezos en plazas y barrios de la capital y participan de misas improvisadas para rogar por la mejoría del “querido comandante”. También hay quienes publican avisos pequeños en los diarios o hasta escriben en muros, como improvisados graffitis, sus deseos de pronta mejoría. “Chávez, vuelve,el pueblo te necesita”, dice uno del Petare, un bastión del chavismo. Clarín habló con varios caraqueños junto a la plaza Bolívar, donde todos se presentaban como simpatizantes del gobierno. “Que vuelva mi comandante, es todo lo que pido”, dice María, de 65 años. “Yo creo que tiene mucha fuerza y que vencerá a la muerte, como ha vencido a tanto aquí”, agrega Leonor Mande.

Pero hay personas, que evidentemente no han votado al gobierno, que se sienten tocados en su humanidad por la enfermedad del mandatario y hacen votos sinceros para una mejoría. “Yo no lo quiero, le ha hecho mucho mal a Venezuela. Pero es un ser humano y merece nuestra compasión”, dijo a Clarín Maria Estebanes, en el coqueto distrito de Altamira, un núcleo geográfico importante del antichavismo.

En la TV el tema es recurrente. Y así como su presencia sobreabunda, también es evidente cómo todos los políticos, tanto los oficialistas como los opositores, concluyen sus comentarios con un deseo de pronto restablecimiento del jefe de Estado.

 

El Nuevo Herald

Oran por la salud de Chávez en el santuario habanero de la Virgen de Regla

La Habana- — Diplomáticos venezolanos y católicos cubanos asistieron hoy a una misa por la salud del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el santuario de la Virgen de Regla en La Habana, ciudad donde está hospitalizado y donde esta semana se celebrarán otras ceremonias religiosas por él.

Miembros del cuerpo diplomático de la misión de Venezuela en la isla, encabezados por el embajador Edgardo Antonio Ramírez, se presentaron con velas, una bandera venezolana y una imagen de Hugo Chávez a una misa dedicada a los enfermos.

“Rezamos hoy por todos los enfermos y de una manera muy especial por el comandante Hugo Chávez que sabemos que está tan delicado de salud”, afirmó durante la homilía el párroco del santuario de Regla, Fernando Rivero.

Los fieles cubanos se sumaron a las plegarias por el presidente venezolano, que fue operado el pasado 11 de diciembre en La Habana de un cáncer que ya le ha llevado al quirófano en otras tres ocasiones desde junio de 2011.

El estado de Chávez, de 58 años y en el poder desde 1999, es estacionario tras sufrir una severa infección pulmonar, que le ha originado una insuficiencia respiratoria, según las últimas informaciones oficiales.

Los participantes en la misa rezaron y elevaron velas hacia un cuadro con la imagen de Chávez que los miembros de la delegación venezolana alzaron por el templo en varios momentos.

“El presidente Chávez es un hombre de la paz, de la vida y del amor, por eso en todas las religiones, en las diversas expresiones de fe y de oraciones, espiritualmente hombres y mujeres del mundo estamos pidiendo por la plena recuperación de nuestro comandante presidente”, dijo el embajador Ramírez en declaraciones a los periodistas al finalizar la misa.

La embajada de Venezuela anunció que el próximo jueves se realizará además un culto religioso por la salud de Hugo Chávez en la Casa del África de la capital cubana, y el sábado tendrá lugar otra misa en la Catedral de La Habana.

Dos días después de la última operación de Chávez, se celebró en la iglesia habanera “Jesús de Miramar” una misa por la salud del mandatario en la estuvieron presentes venezolanos, diplomáticos de varios países y fieles católicos cubanos.

Para el próximo jueves está fijada la asunción presidencial en Venezuela, pero no hay indicios de que Chávez, que ganó un nuevo mandato hasta 2019 en las elecciones de octubre, pueda viajar a Caracas.

El 10 de enero de 2013 por Gabriel Reyes

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Durante los últimos días el tema del 10 de Enero y sus consecuencias ha desplazado de la Agenda Política hasta la misma salud del presidente Chávez. Las declaraciones de funcionarios y funcionarias del gobierno, y las respuestas de especialistas en el área han dejado en el ambiente la duda de quién tiene la razón y cuál debe ser el camino correcto a seguir.

Como no soy abogado, pero creo que el tema nos interesa a todos los venezolanos traté de investigar de quienes considero que deben saber incluso un poco más que los que hoy se han convertido de forma sobrevenida en “constitucionalistas express”, y quisiera compartir con los lectores el resultado de esta investigación.

Llevamos 15 años, desde la Campaña Electoral escuchando que todo, absolutamente todo, es “bolivariano”. La Constitución Nacional no puede ser la excepción y en su artículo primero dispone que la República Bolivariana de Venezuela fundamente su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.

Bastaría entonces consultar al ideario de este proyecto político, al mismo Simón Bolívar, sobre este particular, y para ello resulta imprescindible consultar con la Constitución de 1819, que fue aprobada en el Congreso de Angostura de ese mismo año, y que sin duda recoge el pensamiento y doctrina constitucional de Simón Bolívar, y que en los artículos 1 y 2 del Título 11, disponía lo siguiente:

Artículo 1.- Ningún empleado de la República podrá ejercer sus funciones sin prestar el juramento de sostener y defender la Constitución, y de cumplir fiel y exactamente con los deberes de su empleo.

Artículo 2.- El Presidente de la República, y el presidente de la cámara de  prestarán este juramento en presencia del Senado en manos de su presidente, y éste lo prestará á su vez en presencia del mismo Senado  en manos del presidente de la República. Los Senadores y Representantes lo hacen ante sus respectivos presidentes.

Sin necesidad de ser jurisconsulto, el Padre de la Patria indicaba de forma diáfana y enfática que ningún empleado de la República podía ejercer sus funciones, sin prestar el juramento de sostener y defender la Constitución, y de cumplir fiel y exactamente con los deberes de su empleo, y como quiera que el Presidente tenía que prestar ese juramento en presencia del Senado, tan sencillo que si no se juramentaba ante el senado no podía ejercer la Presidencia.

Pero no sólo Bolívar lo planteaba. Nuestra jurisprudencia, elemento indispensable para administrar justicia en Venezuela indica la importancia de la juramentación para poder ejercer cargos públicos. Si consultamos en la extinta Corte Suprema de Justicia, la Sala Política Administrativa, en sentencia de fecha 7 de Octubre de 1999, estableció, en sintonía con lo antes expuesto, la siguiente doctrina:

“La ausencia de la Juramentación, requisito legalmente establecido para tomar posesión del cargo y en particular, para el ejercicio de las funciones inherentes al mismo, evidencia un incumplimiento a las formalidades esenciales que habilitan al funcionario para el desempeño de sus tareas provocando así un vicio con respecto a la formalidad del acto de investidura, que ocasiona su nulidad dada la esencialidad que para su emisión reviste…”

Del análisis e interpretación del texto constitucional se desprenden varias versiones que indudablemente obedecen a intereses muy específicos. Considerar que la juramentación es un mero formalismo pudiera convertirse en banalizar una formalidad que está contenida en nuestra Carta Magna y que debiera ser respetada sin que la conveniencia política intervenga en su cumplimiento.

Ahora bien, ¿cuál sería la consecuencia jurídica si el Presidente electo no asiste en esa fecha ante la Asamblea Nacional para juramentarse? Para muchos, la respuesta es sencilla, existe automáticamente una falta absoluta. Para otros, se trataría de una falta temporal, aun asumiendo que la situación de salud que atraviesa el presidente Chávez es sobrevenida y en el entendido de que más allá de los anuncios de voceros oficiales, los venezolanos no contamos con fe de vida del convaleciente.

Lo que es cierto y debe ser respetado es que si el Presidente Electo no se juramenta el 10 de enero, no se prorroga su mandato presidencial y esto deja al Vicepresidente Ejecutivo sin cargo, porque el mismo es pro tempore en función del ejercicio que hasta el 10 de enero del 2012 juró cumplir el presidente Chávez.

Ahora bien, si el Presidente electo no se juramenta el 10 de enero, hay una ausencia que pudiera ser suplida por el Presidente de la Asamblea Nacional, por analogía; ya que la figura de la ausencia temporal solo es aplicable al Presidente en Funciones, no al Presidente Electo. Para algunos especialistas esto no es correcto, ya que en ese caso debiera operar es la ausencia absoluta del Presidente Electo de manera automática; a lo que cabe agregar que en este caso el principio de legalidad impide esa aplicación analógica.

El pretexto de quienes defienden la tesis del “formalismo” radica en preservar la voluntad popular y su expresión electoral. Ahora bien, ¿existe alguna garantía de la temporalidad de la ausencia del presidente electo? ¿Alguien conoce su estado de salud y puede indicar que su regreso tiene fecha, o simplemente puede asegurar que regresa?

El principio de la voluntad popular no se respeta cuando, ante la ausencia del presidente de la República asume funciones de manera extemporánea quien no goza de legitimidad de origen, ya que no fue electo por nadie, fue designado por un funcionario cuyo período venció.

Es el Presidente de la Asamblea Nacional, quien goza de legitimidad de origen, es quien atiende la voluntad popular y quien debe ocupar el cargo. Ahora bien, si el Vicepresidente Ejecutivo y el Presidente de la Asamblea Nacional son “hermanos e hijos de Chávez”, ¿cuál es el problema en que se respete la Constitución Nacional y este último al asumir la presidencia ratifique al tren ejecutivo incluyendo al Vicepresidente?

Las dudas de los ciudadanos deben ser aclaradas y explicadas con razones y no con imposiciones. Descalificar a priori a quien las plantea no es sano para una maltrecha democracia que necesita oxigenarse con la participación de todos. El mismo presidente Chávez siempre se refería a la necesidad de contar con una oposición constructiva.

Con la verdad ni se ofende ni se teme,

Amanecerá y veremos…

@greyesg

CEV: Alterar la Constitución para alcanzar un objetivo político es moralmente inaceptable

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La Iglesia Católica venezolana no es ajena a la realidad que vive el país. La Conferencia Episcopal Venezolana se refirió a la incertidumbre que se vive en torno a la salud del Primer Mandatario Nacional y su toma de posesión.

Los obispos católicos venezolanos advirtieron hoy de que hay un “grave riesgo” para la estabilidad del país como consecuencia de la situación suscitada por la enfermedad del presidente Hugo Chávez con relación a la asunción presidencial, y llamaron a no manipular la Constitución.

“Está en grave riesgo la estabilidad política y social de la nación, este es un momento difícil e incierto con rasgos que dibuja una compleja situación que pudieran conducir al país a una encrucijada peligrosa”, indicó hoy el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Diego Padrón, arzobispo de Cumaná.

El arzobispo señaló en el inicio de la XCIX asamblea plenaria ordinaria del organismo que “lo que desean y esperan todos los venezolanos es que los poderes públicos respeten y sigan en todo a la Constitución, que jamás actúen fuera o en contra de ella”.

El presidente venezolano permanece hospitalizado en Cuba desde que el pasado 11 de diciembre fue operado en de un cáncer en la zona pélvica de cuya naturaleza no se ha dado información oficial.

De acuerdo con el último reporte del Gobierno, Chávez padece una insuficiencia respiratoria por una severa infección pulmonar, lo que, a falta de confirmación oficial, descarta su presencia en el acto de asunción presidencial que debería tener lugar el próximo 10 de enero.

Padrón señaló que “la población está confundida, y una buena parte de ella molesta, pues a pesar de más de 25 comunicados sobre el estado de salud del primer magistrado hasta hoy no ha recibido oficialmente ningún parte médico venezolano”.

“El gobierno no le ha dicho al pueblo toda la verdad a la cual tiene todo el derecho de acceder de manera cierta; sólo le ha comunicado con evidente dificultad su verdad política”, indicó en la lectura de su discurso.

La ausencia de Chávez en el acto de investidura ha desatado la controversia en Venezuela, donde el oficialismo defiende que se trata de un “formalismo” que el presidente puede cumplir con posterioridad y su Gobierno debe continuar tal y como está en estos momentos.

Por su parte, la oposición sostiene que en ausencia del gobernante debe asumir temporalmente el presidente de la Asamblea Nacional, el chavista Diosdado Cabello, y finalizar las funciones del actual Gobierno y por tanto del vicepresidente, Nicolás Maduro.

Padrón llamó a que el proceso político “transcurra por los cauces democráticos porque si se prescinde de la Constitución se prescinde también de la institución y se cae en la pugna por cuotas de poder, la violencia y en la anarquía e ingobernabilidad”

Además el arzobispo de Cumaná (oriente) indicó que la Iglesia rechaza “categóricamente todo posible intento de manipulación de la Constitución en favor de intereses de una parcialidad política y en detrimento de la democracia y de la unidad del país”.

Subrayó, no obstante, que “esta claro en la letra y espíritu de la Constitución” que el 10 de enero expira el actual mandato y comienza uno nuevo; “no habría tenido ningún sentido la jornada electoral del 7 de octubre si no hubiera estado en función de un periodo distinto de gobierno”, añadió.

“No es propósito de esta asamblea intervenir públicamente en la interpretación de la Constitución, pero en este caso está en juego el bien común del país y la defensa de la ética; alterar la constitución para alcanzar un objetivo político es moralmente inaceptable”, afirmó.

Por otra parte, celebró que durante la enfermedad del presidente se haya puesto de relieve “el sentimiento religioso y la actitud cristiana” de los venezolanos.

“Ha sido hermoso ver como los partidarios y los adversarios del presidente han coincidido en presentar oraciones y ofrendas a dios por su pronta recuperación y regreso a juramentarse como lo que más conviene al país”, señaló.

“Asumir la actitud contraria sería no solamente una actitud anticristiana si no incluso inhumana y antivenezolana”, agregó. EFE

Publicado en la Patilla.com

Video cortesía LaPatilla.com

Prensa global atenta a la situación en Venezuela de cara al 10E

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CORRESPONSABLES DE LOS MEDIOS GLOBALES comienzan a llegar a Venezuela para seguir de cerca los acontecimientos que marcarán el próximo 10 de enero, y es que los principales medios del mundo  le siguen la pista con detalle a la situación del país. A continuación les presento lo publicado por WSJ y el diario El País:

The Wall Street Journal

El sucesor designado por Chávez se alista para la batalla

Por KEJAL VYAS

CARACAS—El vicepresidente venezolano Nicolás Maduro, el sucesor designado del presidente Hugo Chávez, posee muchas de las virtudes necesarias para seguir adelante con la llamada Revolución Bolivariana: proviene de la clase obrera, tiene experiencia en política exterior y su pareja es una de las principales aliadas del mandatario.

Sus críticos, sin embargo, dicen que el ex chofer de autobús que sólo terminó la secundaria podría tener problemas para controlar los bandos rivales al interior del chavismo. Tampoco esperan que exhiba el mismo carisma con el que Chávez se ha ganado una devoción casi de culto entre millones de pobres en este país rico en petróleo.

La capacidad de Maduro para galvanizar a los partidarios de Chávez podría ponerse a prueba en breve. El presidente padece “una severa infección pulmonar” y su salud es “delicada”, informó el gobierno la semana pasada. Chávez se encuentra en un hospital de La Habana y no ha sido visto en público desde que se sometiera a una cirugía el 11 de diciembre para tratar un cáncer reincidente.

Mientras tanto, crecen las especulaciones de que la enfermedad del mandatario, cuyos pormenores el gobierno mantiene en secreto, lo obligarán a dejar el poder después de 14 años, pese a haber sido reelecto en octubre. Chávez debería juramentar para un nuevo período en la presidencia el 10 de enero, tal y como lo contempla la Constitución.

Los aliados de Chávez ratificaron el sábado a Diosdado Cabello como presidente de la Asamblea Nacional. Cabello, un estrecho colaborador del mandatario, podría jugar un papel protagónico en las próximas semanas puesto que la Constitución estipula que le corresponde asumir la presidencia provisoria del país en caso de que se declare la ausencia absoluta de Chávez.

En una entrevista televisada el viernes por la noche, sin embargo, Maduro calificó la ceremonia de juramentación como “una formalidad” e indicó que podría postergarse en el caso de un presidente reelecto como Chávez. Es probable que los comentarios irriten a los políticos de oposición quienes han señalado que la incapacidad de Chávez para asistir a su juramentación es una muestra de que está demasiado enfermo para gobernar y que se debe convocar a nuevas elecciones, como lo estipula la Constitución en caso de que un jefe de Estado muera o quede incapacitado para ejercer sus funciones.

Las nuevas elecciones probablemente enfrentarán a Maduro contra el líder opositor Henrique Capriles, quien fue derrotado por Chávez en los comicios de octubre.

Una contienda electoral constituiría el primer desafío serio a las capacidades de liderazgo de Maduro. Pese a contar con una carrera pública de 15 años, muchos venezolanos sienten que Maduro, alto y con bigote, sigue siendo una incógnita y es más reconocido por su lealtad a Chávez que por su ideología o talentos.

Maduro se ha embarcado en una campaña nacional en las últimas semanas, donde ha tratado de canalizar la retórica del mediático Chávez, que puede pasar fluidamente de despotricar en un momento contra la política exterior estadounidense a cantar o a entrevistar a niños en el siguiente.

Pero Maduro casi nunca aparece en medio de la muchedumbre. Su voz se vuelve ronca a veces cuando trata de pronunciar apasionados discursos y en algunas entrevistas recientes se le ha visto consultando fichas de apoyo. Chávez cuenta con 3,9 millones de seguidores en Twitter mientras que Maduro no tiene una cuenta.

Los diplomáticos occidentales que tuvieron contacto con Maduro durante los siete años que pasó como ministro de Relaciones Exteriores lo describen como “afable” y menos confrontacional y emocional que Chávez. El gobierno colombiano, en particular, aprecia los esfuerzos de Maduro para impulsar un proceso de paz con la guerrilla respaldado por Venezuela. “Tiene una reputación internacional como alguien que no es un loco”, observó un diplomático en Caracas.

Al mismo tiempo, no obstante, se considera que Maduro es, entre quienes forman el círculo íntimo de Chávez, quien ha forjado los lazos más estrechos con Cuba y el régimen castrista. Los diplomáticos también creen que el Ministerio de Relaciones Exteriores bajo la batuta de Maduro afianzó las relaciones con China, Rusia e Irán. “Es una persona con la cual se puede dialogar, pero si habrá o no un acuerdo, eso es otra historia”, dice un diplomático extranjero en Caracas.

Maduro tuvo una conversación telefónica con Roberta Jackson, subsecretaria de Estado adjunta para el Hemisferio Occidental, la diplomática estadounidense de mayor rango en América Latina, pero también fustigó recientemente al presidenteBarack Obama por calificar las políticas de Chávez como autoritarias durante una entrevista.

Hijo de una familia de clase baja en Caracas, Maduro asistió a un colegio público, se integró a una organización de la juventud socialista y tocó el bajo en un grupo de rock llamado Enigma. Posteriormente, manejó un autobús conectado al sistema de metro de Caracas y pasó a ser dirigente sindical. A la postre, obtuvo un escaño en el Congreso.

Los analistas dicen que le debe gran parte de su rápido ascenso a Cilia Flores, su pareja desde hace mucho tiempo. Flores, una abogada que fue una de las primeras seguidoras del chavismo, defendió a Chávez después de su fallido intento de golpe de estado en 1992 y ayudó a negociar su liberación de la cárcel dos años después.

“Son una pareja del poder, cuando ascendía uno, también lo hacía el otro”, dijo Juan Carlos Zapata, un periodista venezolano que ha seguido de cerca los años del comandante en el poder.

Maduro y Flores ascendieron al poder en el inicio de la presidencia de Chávez, cuando ambos sustituyeron a líderes del partido que el propio Chávez consideraba excesivamente moderados durante negociaciones con la oposición. Chávez no quería cambios en sus proyectos de ley y Maduro cobró fama por conseguir que fueran aprobados intactos. Los diplomáticos que se han reunido con Maduro también lo describen como un hombre espiritual.

El vicepresidente y Flores son fieles seguidores del fallecido místico hindú Sathya Sai Baba, quien durante su adolescencia se proclamó como la reencarnación de otro joven santo indio que había fallecido. Como ministro de Relaciones Exteriores, Maduro realizó al menos tres peregrinaciones a la localidad de Puttaparthi, la residencia del gurú en el sur de India. Una foto de Maduro y Flores sentados en el piso junto a Sai Baba ha circulado ampliamente en las páginas web venezolanas de noticias.

“La principal característica de Maduro es su relación cercana con Chávez”, dijo Aníbal Romero, un politólogo retirado de la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. “Siempre está tratando de acercarse a él, de ser visto con él”, afirmó.

Un mes después del fallecimiento de Sai Baba en abril de 2011, el Parlamento venezolano redactó una resolución oficial que lo reconoce como un líder espiritual y lo califica como un “alma grande” en la misma categoría que “Mahatma Gandhi y la Madre Teresa”.

Ahora que Chávez tiene una complicada recuperación por delante, Maduro les ha pedido a las personas de todas las religiones en este país predominantemente católico que oren por el presidente. Incluso asistió a un servicio en honor a Chávez en el Centro Islámico de Caracas.

El ascenso de Maduro desde sus inicios como chofer de autobús se ha prestado a las bromas de la oposición. “Nicolás era chófer de autobús en el metro y cómo se han burlado de él, la burguesía se burla”, dijo Chávez el 10 de octubre al nombrarlo vicepresidente. “Mira donde va Nicolás, el autobusero”.

Un ex alto diplomático mexicano que se ha reunido con Maduro no salió impresionado. “Carece de experiencia y le costará mantener la unidad”, aseveró.

—José de Córdoba y Dan Molinski contribuyeron a este artículo.

 

El País de Madrid

Venezuela, un país en coma inducido

La enfermedad de Chávez paraliza desde hace un mes la gestión del Gobierno

El año escolar se reanuda este lunes en Venezuela. Con miles de estudiantes en la calle, será el primer indicio de normalización de las actividades después del receso navideño. Pero esta vez también servirá para distinguir cuánto del sopor que por estos días reina en las calles de Caracas se debe a las festividades y cuánto se ha de achacar al desconcierto que desde fines de año impone la incertidumbre sobre la salud del presidente Hugo Chávez y su capacidad para tomar posesión de un tercer mandato el jueves.

Con Chávez enfermo en una condición de cuya gravedad poco se conoce, las autoridades subrogadas, como el vicepresidente y designado sucesor por Chávez, Nicolás Maduro, se han concentrado en la gestión política de la crisis. Buena parte del Gobierno además viaja de manera continua en un virtual puente aéreo entre Caracas y La Habana, donde el presidente convalece y, al parecer, se celebran las conversaciones para arbitrar la posible transición.

Mientras tanto, la conducción de los asuntos ordinarios del país se mantiene paralizada.

Símbolo de la situación es el nuevo mausoleo para los restos del libertador Simón Bolívar, una inmensa estructura de mármol y hormigón que sobresale en medio de una de las escasas zonas de aire colonial que quedan al norte de Caracas. Es tan enorme como la controversia que ha generado, primero, por su arquitectura y, luego, por los señalamientos hechos contra el exministro de la Vivienda y jefe de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales, Francisco Sesto. Encargado por el propio Chávez de la obra, no solo participó en el diseño del monumento, sino que dio la construcción a empresas de exsocios suyos.

Su inauguración oficial sufrió retrasos. Pero el pasado 17 de diciembre llegó una fecha propicia: las obras estaban concluidas y ese día, 182º aniversario del fallecimiento de Bolívar, sucedía a las elecciones regionales, en las que el chavismo obtuvo un triunfo rotundo. Sin embargo, la enfermedad del caudillo bolivariano postergó los planes. Ahora el edificio con vocación de elefante blanco yace solitario, sin su glorioso inquilino ni con su promotor que lo reclame.

Desde diciembre abundan en medios informativos y redes sociales las denuncias sobre la paralización de obras de la Gran Misión Vivienda Venezuela, el programa de construcción social que, según cifras oficiales, completó 200.000 viviendas durante 2012 y que rindió réditos electorales al Gobierno.

La escasez de productos de primera necesidad también se está haciendo sentir. Después de numerosas expropiaciones, el Gobierno controla el 50% del mercado minorista de alimentos y un porcentaje similar de la distribución, además de cinco millones de hectáreas de cultivo. Sin embargo, productos de primera necesidad como la harina de trigo, el aceite de maíz o la crema dental no se encuentran en supermercados. La mitad de las empresas manufactureras privadas han desaparecido desde 2002. El Gobierno hace importaciones masivas de alimentos, pero la capacidad de los puertos es insuficiente para recibir tales volúmenes.

Hasta su cuarta operación en Cuba, durante las convalecencias Chávez resolvía los necesarios asuntos administrativos de Estado medianteresoluciones giradas desde la capital cubana, un método impugnado por algunos juristas puesto que la Constitución establece que Caracas es la sede de gobierno. La última decisión de ese tipo la expidió el 4 de diciembre, cuando nombró desde La Habana siete embajadores. Pero el agravamiento del día 11 acabó con esa posibilidad.

Otras decisiones relevantes parecen requerir de un capital político y una autonomía que nadie más que Chávez tiene. Es el caso de la devaluación de la moneda, el bolívar, que los expertos vaticinan inevitable por unanimidad desde finales de noviembre. Un déficit fiscal de casi 20% sería su principal causa.

La devaluación, en un país que importa buena parte de lo que consume, se transferiría a la inflación, ya alta, con una tasa del 19% anual en 2012. Pero el riesgo de explosión social y daño político es importante. Se trata de una factura que no parecen dispuestos a asumir por sí solos ni el todopoderoso ministro de Planificación y mentor de Chávez, Jorge Giordani, ni el presidente del cooptado Banco Central, Nelson Merentes, exministro bolivariano. Tal vez ni siquiera un Maduro en la presidencia pueda correr un riesgo semejante, en el marco de una inestabilidad política e institucional, y aunque las exigencias de fondos de la estructura de asistencia social montada por Chávez sean gigantescas.

No es de extrañar que en un régimen personalista los asuntos funcionen así. Pero el agravamiento de la salud de Chávez le pilló inadvertidamente en medio de sus esfuerzos por construir, sabedor de su enfermedad, una estructura política y de gestión capaz de trascenderle y lograr lo que él mismo denominó “la irreversibilidad de la revolución”.

 

La oposición venezolana ataca ya al poschavismo

Los dirigentes de la Unidad Democrática denuncian que los herederos de Chávez solo intentan ganar tiempo para repartirse el poder sin acatar la Constitución

Desde el pasado 10 de diciembre, cuando el presidente Hugo Chávez llegó a Cuba para operarse de un cáncer, en Venezuela no se habló de otra fecha que la del 10 de enero. Ese era el día previsto para que el vencedor de las presidenciales de octubre jure su tercer mandato ante el Tribunal Supremo. ¿Qué ocurriría si no se pudiese presentar en Caracas? ¿Tomaría el mando el presidente de la Asamblea Nacionaldurante un periodo de 30 días para convocar nuevas elecciones? El Gobierno venezolano calló hasta que el vicepresidente, Nicolás Maduro, declaró el pasado viernes que el 10 de enero no ocurrirá nada porque la jura del cargo, según la Constitución, es un mero “formulismo”. La oposición venezolana parecía descolocada ante esa situación. Hasta que este domingo, la Mesa de la Unidad Democrática, que aglutina a varios grupos opositores, se ha reunido para estudiar cómo actuarán ante las diversas situaciones que podrían presentarse el jueves 10 de enero.

Antes de esa reunión, el diputado Julio Borges, líder opositor venezolano, se despachó a gusto en conferencia de prensa contra el Gobierno. Dijo que tanto el vicepresidente Maduro como el recién nombrado presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, intentan llenar con “odio y con miedo” el hueco de liderazgo, para tratar de “ocupar un cargo que les queda grande”. Y volvió a golpear donde más duele para las filas chavistas: en la supuesta falta de unidad.

“La tesis que ellos están asomando es que el juramento del presidente electo no importa, que es una formalidad, que el juramento es algo que se puede hacer después y lo están haciendo por un problema interno. Es negarse a toda costa a que el próximo presidente interino sea Diosdado Cabello”, señaló. “El miedo que le tiene Maduro a Cabello es de tal magnitud que no se atreve siquiera a dejarlo encargado, porque asumiendo Cabello el Ejecutivo, piensan que no los ratificará en los cargos que tienen”. Mientras tanto, varios constitucionalistas citados este domingo por el diario El Universal salieron a denunciar que el Gobierno está intentando “torcer” la constitución. El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Católica Andrés Bello, José Vicente Haro, señalaba que la afirmación de Maduro es “abiertamente contraria a la Carta Magna, pues ella no contiene ninguna norma que pueda considerarse como un formalismo innecesario”.

Una de las razones que esgrimieron tanto Maduro como Cabello para mantener la presidencia en manos de Chávez es que no se puede ir contra la voluntad de los más de ocho millones de electores que le votaron en octubre, una cifra sin precedentes en la historia del país. “Ciertamente hay que acatar la decisión de quienes votaron por Chávez, pero ese acatamiento no puede estar por encima de quienes en diciembre de 1999 votaron por una Constitución que dice claramente que el inicio del mandato es el día diez de enero”, indicó el constitucionalista José Vicente Haro.

El profesor de Derecho Constitucional de la misma universidad, Juan Manuel Raffalli, advirtió que si el Tribunal Supremo avalase esa posición abriría “las puertas a una situación de inestabilidad”. “Si el constituyente hubiera creído que era un formalismo innecesario que un funcionario reelecto tomara posesión lo habría dejado expresado en la Constitución, pero eso no fue así y no fue así porque consideró que este acto es un requisito indispensable para la acción de Gobierno”.

Sin embargo, todos los indicios hacen creer que el Tribunal Supremo avalará esta semana la tesis del Gobierno. Con lo cual, Hugo Chávez seguirá siendo el presidente de Venezuela, aunque no tome posesión del cargo. Anticipándose a esa decisión, Borges ha calificado este domingo al Supremo como una “sucursal” del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV).

Si la oposición tiene la batalla perdida en el Supremo, en la Asamblea Nacional ocurre exactamente lo mismo. Los tres máximos cargos elegidos el sábado son chavistas. Con lo cual, serán ellos quienes tutelen la transición hacia otras elecciones en caso de Chávez fallezca. “Los 6.800.000 venezolanos [que no votaron a Chávez] quisieran haber visto una junta directiva de la Asamblea que reconozca la mitad de la sociedad y no para premiar a cuotas de partido”, lamentó el sábado el diputado opositor Ismael García.

Desunión, divisiones, mentiras, rumores, reparto de poder, odio, soberbia… Esas son las palabras que más se oyen estos días desde el Gobierno y la oposición. Mientras los opositores insisten en resaltar las supuestas disputas internas del chavismo, los canales públicos de televisión advierten a todas horas de que esas divisiones solo son producto de la campaña difamación de la derecha y de los medios de comunicación internacionales. En medio de esa batalla, el último rival de Chávez en las presidenciales de octubre y actual gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles, se limitó este domingo a emitir en Twitter un mensaje de felicitación por ser domingo y fiesta de Reyes.

 

El Supremo venezolano maniobra para garantizar la continuidad de Chávez

Gana terreno entre los magistrados del alto tribunal la tesis que permite al presidente reelecto seguir al frente de Venezuela aunque no jure el cargo

El chavismo se ha propuesto darle oportunidad a los milagros para que ocurran. Uno, indiscutible, sería la comparecencia de Hugo Chávez este jueves a la sesión prevista para su juramento como presidente de Venezuela por tercer período consecutivo. Pero no parece probable, ni siquiera para sus más apasionados seguidores, ya que el pasado jueves el Gobierno, en un escueto comunicado, admitía que Chávez atravesaba una situación delicada de salud en Cuba como consecuencia de una infección pulmonar.

Así que los gestores oficialistas preparan el terreno para que la providencia haga su trabajo y permita al comandante retomar el poder en un momento posterior y, por ahora, indefinido. Para ello, resulta fundamental tener de su parte al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Se espera que el TSJ emita pronto su decisión sobre dos recursos de interpretación que fueron presentados en diciembre a los artículos de la Constitución que establecen los casos en que se considera la falta del primer mandatario nacional, y los modos en que se procedería a suplir su ausencia. “Antes del 10 de enero el Tribunal se pronunciará al respecto”, vaticinó el domingo en una entrevista concedida a la cadena TeleSUR el abogado constitucionalista, Hermán Escarrá, integrante por la bancada bolivariana de la Asamblea Constituyente que en 1999 redactó la actual Carta Magna.

No debe ser sólo una corazonada. Tras rupturas y reconciliaciones con Chávez, hoy Escarrá se ha convertido en el principal valedor de la tesis de la “continuidad”, que sostiene que el caudillo revolucionario ha sido reelecto y, si bien ahora permanece enfermo y con un permiso de la Asamblea Nacional, puede recuperar su salud para asumir el cargo; se trataría, así, de una circunstancia “sobrevenida” que la Constitución no previó y frente a la cual cualquier otra disposición, que no sea la misma muerte y que confíe este jueves el poder a cualquier otra autoridad, representaría un desconocimiento de la voluntad expresada por los ciudadanos en las elecciones del 7 de octubre.

Es la misma tesis que desde hace un par de semanas defiende Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional y líder del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela,y a la que el viernes se sumó oficialmente Nicolás Maduro, vicepresidente ejecutivo de la República y designado por Chávez como su sucesor en caso de falta.

Fuentes cercanas a la corte admiten que el pronunciamiento es inminente y apoyará la tesis del Gobierno. El fallo debe provenir de la Sala Constitucional, que desde 2003 nunca ha dictado un veredicto contrario a las posturas del Gobierno. Para mayor certeza, la ponencia se la ha reservado para sí la presidenta de esa Sala y del TSJ, Luisa Estella Morales, una partidaria de Chávez que ya en diciembre adelantó su criterio: “No es nuevo, es el mismo presidente, ¿verdad? y aquí hay un hecho muy importante que es la continuidad por la reelección del presidente”.

Un dictamen en ese sentido despojaría de cualquier significado jurídico y ceremonial el acto de toma de posesión ante la Asamblea Nacional, que debe realizarse este 10 de enero y que quedaría como una simple formalidad. Chávez ganaría tiempo para su eventual recuperación tras su cuarta intervención quirúrgica y, quizás, del cáncer que padece, para juramentarse apenas lo disponga. Y el chavismo también tendría un margen más amplio para dirimir sus contenciosos internos y preparar una transición ordenada, si se hiciera inevitable.

La oposición venezolana ya denunció que esa tesis “viola la Constitución”. Aun así, el domingo la procuradora general de la República, Cilia Flores, apoyó públicamente esa interpretación. Flores es esposa del vicepresidente Maduro, de la que estaba en proceso de separación antes de que la salud de Chávez se agravara.

Una decisión tan trascendental no puede dejarse al azar. Previendo ello,la Sala Constitucional de Morales se apresuró el 6 de diciembre a destituir a siete magistrados del TSJ cuyos períodos habían expirado o que habían solicitado su jubilación. Entre los siete magistrados separados de sus cargos se encuentran los más veteranos e independientes de la Corte. Al purgarlos, el Gobierno se aseguró que no habrá sorpresas en las consideraciones sobre la asunción del comandante Chávez. Lo llamativo es que la decisión contradice el criterio de continuidad que se enarbolará para el caso presidencial. Es tradición en el máximo tribunal que los magistrados en trámite de jubilación o cuyos períodos terminan, esperen a que la Asamblea Nacional designe a los nuevos magistrados que ocuparán sus lugares en la corte de 32 asientos.

Al mediodía de este lunes, una de las magistradas destituidas, Blanca Rosa Mármol de León, esperaba en su despacho para entregar el cargo a su sustituta. Mármol no tiene dudas de que la decisión, sin precedentes, que la separó prematuramente de su puesto se conecta con el papel que de manera inminente habrá de cumplir el TSJ en una transición. Si bien su cargo no tiene injerencia sobre la interpretación constitucional, potestad de la Sala correspondiente, la designación de la Junta Médica que tendría que certificar el estado de salud del presidente Chávez, y la designación crucial de un nuevo presidente del TSJ este mismo mes de enero, tocan al tribunal en pleno. En estas condiciones, siete votos impredecibles difícilmente se pueden consentir. “Si no fuera por eso”, subraya en entrevista telefónica con EL PAÍS, “no se explica por qué la decisión se adoptó en diciembre con carácter de urgencia, como lo dice su propio texto”.

La falta de jurisprudencia acerca de una situación tan inédita, y el férreo control que el chavismo se ha asegurado en todos los poderes del Estado, demuestran que por más que lo proclame, en temas de este calibre, la revolución no se confía solo a la fe.

EWALD SCHARFENBERG

Caracas

Aquí No Está Pasando Nada por Toto Aguerrevere

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Hace ya un tiempo, la entonces Ministra del Ambiente Ana Elisa Osorio dio unas declaraciones que para mí han significado el lema del chavismo cuando no quieren ser francos con el país: “aquí no está pasando nada.” En su momento, Osorio hacía referencia a la presencia de la Lemna que cubría el Lago de Maracaibo. Poco importaba que las imágenes captaran a una gran parte del lago revestido de un moco verde Tortuga Ninja. Osorio aseguraría tiempo después que la llamada “lenteja verde” habría sido “reducida” satisfactoriamente. Aparentemente llamar las cosas como son desde un principio no da rating.

Esa parece ser la consigna del Gobierno ante momentos difíciles: desecha lo malo como una nimiedad y el pueblo seguirá hablando de ti. La inseguridad es una sensación, el desabastecimiento es una zozobra burguesa y Amuay, pues Amuay fue un show. Ahora estamos ante otra “nimiedad” la cual inaugura la Temporada 14 de Keeping Up With the Chavdashians. Según la Constitución, el 10 de enero se debe juramentar el Presidente de la República y Hugo Chávez no se encuentra en el país para tomar posesión del cargo.

Hay que darle mérito a Chávez, él ha sido como el alumno que jamás falta a clases. Un militar enfrascado en un socialismo de utopías soviéticas no puede darse el lujo de considerar tomar vacaciones y no cabe duda de que si no puede venir a juramentarse es porque debe estar absolutamente enfermo. Por lo tanto si los comunicados, frecuentes pero escuetos, que ha emitido el Gobierno encargado y los tweets de Bocaranda no mienten, Hugo Chávez no llega el 10 de enero a Venezuela. Ni siquiera llega el 12 para el concierto de David Guetta.

Es comprensible la enfermedad de quien fuera electo con el 55% de los votos el pasado 7 de octubre. Hugo Chávez es Presidente en los 23 estados de la República (24 si contamos a Cuba como estado). Pero también es comprensible que el pueblo esté consternado porque una persona no pueda asumir su cargo como le corresponde por causa de una enfermedad que a nadie se le desea. En un editorial de El Nacional, se dijo que “la mayoría del país no tiene la culpa de que el Presidente tenga cáncer”. Yo creo que está errada la afirmación: nadie tiene la culpa de que Hugo Chávez tenga cáncer. Que el Presidente, sea quien sea, tenga una imposibilidad que le impida ejercer el cargo, eso sí es problema de todos.

Pero esa no parece ser la tesis de quienes detentan el poder mientras Chávez se trata en Cuba. Para el Vicepresidente Maduro, la juramentación es un simple formalismo. Un planteamiento risible si nos ponemos a pensar que de haber ganado Henrique Capríles las elecciones y estar en la actual situación del Presidente, la tesis hubiera sido: “si no llega el 10, que se joda el Majunche”. Para la Procuradora Cilia Flores, se trata de un hecho sobrevenido y el Presidente “tomará posesión cuando le sea posible”. Cosa que puede ser mañana o en seis meses o desde el Mausofeo con tablero de la Ouija. Y para el Presidente de la Asamblea Nacional, Chávez se puede juramentar cuando quiera ante el Tribunal Supremo de Justicia. Cierto, puede hacerlo porque así lo establece la Constitución cuando se es imposible hacerlo ante la Asamblea. Pero juramentarse ante el TSJ es porque el edificio de la Asamblea se quemó, no porque estás entubado a una cama en otro país.

La incomprensión como venezolano es que el Gobierno no considere el factor riesgo que implica no cumplir con el mandato constitucional de la fecha pautada. Una ausencia temporal le daría seis meses como máximo a Hugo Chávez para que se recupere. De una ausencia absoluta ni se habla aunque el Bonaparte criollo haya nombrado a un delfín que seguramente ganaría por un estrecho margen, considerando que la oposición viene de dos derrotas importantes. Y si todo eso falla, es solo cuestión de montarle una laptop sobre el pecho a Chávez en Cuba el 10 de enero. A fin de cuentas la Constitución no niega que el Presidente pueda juramentarse vía Skype. Pero ni eso…

Las comparaciones son odiosas, sobre todo con el “imperio mesmo” pero Hillary Clinton fue operada recientemente y el parte médico fue completamente abierto sobre el procedimiento y su recuperación. Tanto, que solo les faltó decir que su hija Chelsea la visitó en la clínica y le trajo unas palmeritas y la revista Vanidades. No le toca a Venezuela ser tan abierta con el Comandante aún cuando su hija María Gabriela tuitee de vez en cuando. Aquí no está pasando nada y ese es el problema. Seguimos pegados a una isla que solo emite comunicados que comienzan con: “Previously on Lost.”

Toto Aguerrevere

@totoaguerrevere

Lo que nos merecemos por Tony Bianchi

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En los últimos veinte años se ha oído y leído con creciente frecuencia, especialmente de parte de politólogos extranjeros, la conclusión de que en Venezuela nos merecemos a los Jefes de Estado y a los Gobiernos que llegan al poder. Francamente, al comienzo esto era muy irritante por lo denigrante pero con el pasar del tiempo he encontrado que al fin y al cabo los que llegan a esta conclusión tienen cierta razón.

El venezolano en general, llámese ciudadano o simplemente pueblo, ha raramente salido masivamente a la calle para promover la victoria electoral de unos u otros líderes políticos que se han alternado en el poder y por lo tanto no son directamente responsables de los desastres cometidos por estos gobernantes.

Sin embargo, en una forma u otra ellos han contribuido a que estos personajes llegaran y se consagraran en el poder sea por falta de interés en la política (materia que se ha dejado en mano de los partidos) sea por poco conocimiento y visión, sea porque poco le ha interesado el futuro del país sino mas bien sus intereses personales.

Es igualmente cierto que la tarea de escoger a los gobernantes y luego supervisar sus actuaciones corresponde principalmente a los partidos políticos y a otros organismos oficiales pero en ningún momento el venezolano democrático que con su voto lleva al poder los gobernantes puede considerarse completamente eximido, lo cual nos lleva a una primera conclusión: las elecciones políticas son sumamente importantes y necesarias, parte del deber democrático de todos los ciudadanos no solamente de los que participan activamente en la política siendo igualmente importante el participar, opinar y si necesario levantarse en defensa del interés de la nación.

Si no ejercen su derecho al voto y luego no hacen el necesario seguimiento a las actuaciones de los gobernantes todos los ciudadanos son parcialmente responsables de los daños causados al país. La ausencia de participación o reacción ciudadana es tan reprochable como el dictamen jurídico que afirma que “el desconocimiento de la Ley no otorga el derecho a no acatarla.”

Revisemos la historia, aunque de manera simplificada:

A lo largo de 40 años de democracia, los gobiernos anteriores a la aparición de Hugo Chávez no supieron aprovechar las inmensas riquezas de Venezuela y para convertir a nuestro país en una de las naciones emergentes más sobresalientes del mundo que ofrecía una gran solidez económica y que prometía a su pueblo la calidad de vida que le correspondía. Esta falla creó un descontento tal que hasta un militar de rango intermedio prácticamente desconocido pudo atreverse a atentar en contra del sistema democrático.

La falta fue de todos los venezolanos, merecimos y pagamos las consecuencias siendo el Presidente Carlos Andrés Pérez quien pago la factura final.

Esto causó que reapareciera Rafael Caldera, el gran enemigo político de Pérez, a quien los venezolanos escogimos para “salvar la patria.” Su segundo mandato no solucionó ningún problema sin más bien nos dejó como regalito un indulto absolutamente innecesario, como premio por haberse enfrentado a CAP que aplanó el terreno para que Chávez se lanzara como candidato presidencial a pesar de haber actuado en contra del sistema democrático.

La responsabilidad de estos desastres no puede achacarse solamente a los políticos y a los gobernantes sino a todo el país que no cabe duda se mereció el mal inicial y los males que de allí derivaron, el principal siendo la gradual y sistemática pérdida de valores democráticos que bien o mal todavía existían dentro de una imperfecta democracia.

Al bravo pueblo hay que reconocerle un determinado y corajudo esfuerzo de reacción, al enfrentarse a Chávez con un paro petrolero de muy válida intención pero que falló por ser demasiado dañino para el país, y unas demostraciones y una marcha millonaria que por poco no surte el efecto deseado.

La reacción, basada sobre estos errores, resultó en una dictadura aun más feroz y meno camuflada, apoyada por un importante sector del país cegado por el sol Chavista que añadió al caudillo la popularidad que le faltaba para lograr sus objetivos frente a una Oposición desmoronada y desanimada.

Desde entonces Chávez ha aumentado su sistemático desmantelamiento del sector privado y del aparato productivo, la parcial destrucción de PDVSA y del progresivo control de las instituciones despojándolas de toda autonomía e independencia siendo las más importantes la Corte Suprema de Justicia, el Banco Central, las Fuerzas Armadas, los órganos policiales, y lo más crítico, el Consejo Nacional Electoral (CNE).

¿Estaba de acuerdo la mayoría de los venezolanos y los políticos de la Oposición en otorgarle a Chávez un poder casi absoluto e incontrolable? Seguro que no y no se le puede negar una buena cantidad de atenuantes, pero la pura realidad nos indica que todos nos hemos merecido el gobierno y el dictador que tenemos sea por falta de determinación, no entender, no entender a tiempo y/o por ser incapaz de enfrentarlo con la misma fría y calculadora cara dura que lo ha distinguido.

Si examinamos los resultados de las elecciones presidenciales y los referéndums de los últimos seis años, notamos un lento pero constante fortalecimiento de la Oposición, cosa que celebra la labor de los que tanto se han esforzados y tanto deseamos un cambio. Pero si tomamos como muestra las últimas dos elecciones (del 7/10 y del 16/12) donde además de un descomunal ventajismo del oficialismo se registraron “manoseos” indebidos tales como lo denunciado por el coordinador electoral del partido Un Nuevo Tiempo, Vicente Bello, y no suficientemente difundido, de que el 16 de Diciembre la cantidad de 1.013.173 votos fueron declarados nulos y que todas las indicaciones apuntan a que el 85 por ciento de ellos, o sea más de 850.000 votos favorecían a la Oposición, no podemos sino llegar a la segunda conclusión de que hasta que el CNE esté en manos del Gobierno y no sea completamente independiente, permitiendo que todos los partidos puedan revisar todo el material, las máquinas y el proceso electoral de cerca y que puedan presenciar el conteo de los votos en la sala de contabilización del CNE, no tendremos elecciones limpias.

Depende de todos, unidos y sin titubeo lograr esta meta para de una vez por todas darle la cara al mundo, orgullosos de poder afirmar que hemos instalado un presidente y un gobierno que nos merecemos.

Por Tony Bianchi