Habrá elecciones este domingo y tan importante como saber quien resulte electo lo será el saber cuanto es la diferencia. Esa diferencia es crucial para entender el margen de acción que tendrá el próximo presidente. Lo que ocurra el domingo podrán ser buenas, malas o muy malas noticias para el sector privado nacional. Este domingo hay mucho en juego.
El modelo económico del partido de gobierno funcionó mientras hubo ingresos petroleros crecientes. Lo que vivimos actualmente son los últimos estertores de ese modelo. El gobierno tuvo que devaluar en febrero y luego generar un mecanismo complementario de entrega de divisas porque sencillamente los desequilibrios llegaron al llegadero. El socialismo venezolano ya no pude distribuir la abundancia porque la dilapidó, ahora lo que puede repartir es esperanza y miseria. Todavía al parecer el electorado no lo ha comprendido, pero no tardará mucho más en hacerlo. Un modelo económico con un enfoque prácticamente exclusivo en la distribución no puede generar progreso social a largo plazo. La renta petrolera externa permitió que el país nuevamente viviese la utopía de creer que las cosas van a cambiar solo cambiando quien reparte la torta. Todavía no se han dado cuenta de que quienes reparten la torta, luego de 14 años, se han constituido en un importante grupo que solo defiende sus intereses. Al recientemente fallecido James Buchanan no le dieron un Nobel por tener nombre de Whisky.
El sector privado ha sido el más golpeado durante los años de política económica giordaniana. Visto siempre con desconfianza, bajo el prisma de la izquierda casposa, el sector privado ha sido visto como un enemigo al que hay que tener siempre en retirada, acosado y preocupado hasta más no poder en saber desde donde vendrá la próxima andanada del Estado. Ese es el sector privado que tenemos en Venezuela actualmente. Un sector privado reticente a invertir, destinando cuantiosos recursos a ver de donde pueden sacar los dólares para seguir operando, lidiando en algunos casos con sindicatos hostiles, guapos y apoyados, pendientes de que funcionario se enamorará de su negocio e impulsará una agenda para declararlo de interés nacional y finalmente confiscarlo. Esa es la situación del sector privado nacional. Más pendiente de sobrevivir que de desarrollarse, más pendiente de pasar desapercibido que de tomar riesgos, generar empleo y bienestar. Una vez leí en una entrevista a un encargado de mejorar cotos de caza en España referirse al conejo como un animal que vive permanentemente aterrorizado. En Venezuela el sector privado vive como un conejo: permanentemente aterrorizado.
El actual gobierno decidió ver al sector privado como un enemigo en lugar de un aliado. El resultado electoral podrá incidir mucho en el panorama del sector privado nacional. Si hay un cambio de gobierno, el sector privado podrá mirar al futuro con más optimismo, no será fácil revertir el daño hecho y tomará mucho tiempo generar un clima de negocios favorable. Esto no se decreta, como por desgracia tampoco el poder de compra del salario mínimo. Si el gobierno retiene el poder pero lo hace un margen menor al del 7 de octubre, existe la posibilidad de que una vez Maduro tenga la legitimidad suficiente pueda traer algunos cambios importantes a su gabinete económico. En ese caso es posible que ocurran cambios favorables para la empresa privada. De ocurrir una victoria por un margen mayor, es difícil pensar que el gobierno no se sentirá legitimado para continuar por la senda que hasta ahora ha transitado, aun cuando todos sabemos a donde llega.
Venezuela necesita un sector privado vigoroso, que genere empleo y bienestar. Para ello necesitamos un clima de negocios favorable y que el gobierno vea al sector privado como lo que es: un aliado. Es posible que el resultado electoral no sea el que deseemos pero quizás sea suficiente para traer cambios favorables. Venezuela necesita sus empresarios y cuando me refiero a empresarios me refiero a los de verdad. Esperemos que el próximo domingo el electorado envíe esta señal.
HOY EN BUENA PARTE DE LA PRENSA que cubre diariamente los últimos días de la campaña electoral venezolana se destaca el sombrero de paja con un pajarito que lució en su cabeza el ungido candidato del régimen instaurado por Hugo Chávez en alusión a su “conversación o trinar con un pajarillo que le dio la bendición la semana pasada en Barinas y era el comandante muerto”.
Menciones a los actos de campaña, las denuncias internacionales sobre abusos e irregularidades y las acusaciones de magnicidios diversos ocupan los espacios de los diarios en español que aquí reflejamos:
Venezuela promete enviar este miércoles a El Salvador las pruebas de un supuesto plan para atentar contra Maduro. Es su trigésima denuncia de este tipo en 14 años
Nicolás Maduro teme, como temió su comandante y antecesor, Hugo Chávez, que los enemigos políticos del chavismo ejecuten un atentado en su contra y den al traste con la estabilidad de su revolución. Según la Cancillería venezolana, tales planes ya existen: su epicentro está en El Salvador y este miércoles enviará allí las pruebas. Mauricio Funes, el presidente salvadoreño, ha prometido investigar el asunto, no porque hasta ahora tenga indicios de la supuesta trama de magnicidio, sino por el hecho de que la denuncia proviene un presidente encargado. Con ésta, ya son más de 30 las denuncias públicas de magnicidio hechas por el Gobierno venezolano en los últimos 14 años. La mayoría de ellas han ocurrido en época de elecciones y en ninguno de los casos ha habido investigaciones conclusivas.
“Porque no pueden ganarme las elecciones, están buscando darme un balazo en alguna calle de Venezuela”, dijo este domingo, durante un acto de campaña, el presidente encargado y candidato oficialista a las presidenciales que se celebrarán en Venezuela el 14 de abril. De acuerdo a la versión del Gobierno venezolano, la oposición habría reclutado dos “grupos de mercenarios” en El Salvador, que estarían en el país desde finales de marzo, y que el candidato unitario de la opositora Mesa de la Unidad Democrática, Henrique Capriles, tenía “bien guardados”.
Luego el canciller, Elías Jaua, y el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, fueron sumando detalles entre lunes y martes: que el primer grupo de paramilitares estaría comandando por el ex coronel salvadoreño David Koch Arana y por el diputado de Alianza Republicana Nacionalista de El Salvador (Arena), Roberto d’Aubuisson; y que el segundo grupo, estaría comandado por Guillermo Kader Acuña -vinculado con el envío de otro “terrorista”, Francisco Chávez Abarca, detenido en 2010- y por el excontraalmirante Marcos Antonio Palacios Luna. “Que nadie se equivoque, porque hoy tenemos patria. Vamos a seguir profundizando las investigaciones que sean necesarias, vamos a realizar algunos allanamientos en las próximas horas y no se descartan algunas detenciones”, ha dicho este martes el ministro Reverol.
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, respondió el lunes que ya ha ordenado a la Policía Nacional Civil que inicie una investigación de oficio. “No tenemos en nuestros servicios de inteligencia ninguna información que nos permita corroborar la certeza de lo denunciado por el presidente Maduro. Pero me parece a mí que Maduro es una persona seria y que por lo tanto no ha hecho una denuncia por hacerla”, dijo Funes durante una entrevista con la televisora Mundo Fox de Estados Unidos. Este martes volvió a referirse al tema, para informar que mañana miércoles la Cancillería venezolana enviaría a San Salvador las pruebas que avalan su denuncia. Por su parte, el diputado salvadoreño Roberto d’Aubuisson ha respondido así a las acusaciones en su contra: “No tengo nada que decir a las personas que dan declaraciones falsas y mentirosas, porque un tema así de serio no puede provenir de gente que tiene por fuente a un pajarito”, dijo el parlamentario, refiriéndose a las declaraciones de Maduro en las que decía que el espíritu de Chávez se le había manifestado en forma de pájaro.
Con ésta, ya son más de 30 las denuncias de magnicidio hechas por el Gobierno venezolano durante los últimos 14 años. En tres oportunidades se ha mencionado a El Salvador como plataforma de la conspiración, y en ninguno de los casos ha habido pruebas que demuestren que las sospechas eran ciertas.
En junio de 2009, el presidente Hugo Chávez canceló a última hora su asistencia a la toma de posesión del presidente Mauricio Funes, por temor a un atentado en su contra. Cuatro meses más tarde fue detenido en Venezuela un supuesto paramilitar colombiano, Geovanny Velásquez, quien confesó voluntariamente que había recibido instrucciones de asesinar a Chávez por parte del líder opositor y ex candidato a la presidencia, Manuel Rosales, asilado en Perú desde entonces. Solo hasta 2009, Hugo Chávez había denunciado 28 intentos de magnicidio y conspiraciones en su contra y en el presupuesto de ese año, el despacho de la Presidencia y el Ministerio de la Defensa gastaron 16,37 millones de dólares en la seguridad y custodia del jefe de Estado.
En vísperas de las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre de 2010 volvieron las denuncias de supuestos atentados que involucraban a “agentes” de El Salvador. En aquella oportunidad, el ministro de Interior y Justicia, Tarek El Aissami, informó de la detención del salvadoreño Francisco Chávez Abarca, acusado de planear “una fase de atentados de cara a las elecciones legislativas de septiembre”. “¿Qué quería Chávez Abarca en Venezuela? ¿Quién estaba esperándolo? (…) Este caballero vino para acá a matarme (…) me lo dice el corazón”, declaró Hugo Chávez en aquel momento.
No fue la bala de un mercenario a sueldo sino la enfermedad lo que finalmente acabó con la vida del presidente Chávez, el 5 de marzo pasado. No obstante, el mismo día de su muerte, Nicolás Maduro comenzó a desarrollar la tesis de que el cáncer que le fue diagnosticado a Chávez en junio de 2011 le pudo haber sido “inoculado”. “No tenemos ninguna duda de que los enemigos históricos de nuestra patria buscaron el punto para dañar la salud de nuestro comandante”, dijo Maduro horas antes de anunciar el fallecimiento de Chávez, poco más de un mes antes de declararse él mismo como nuevo blanco de la “derecha salvadoreña”.
Las denuncias de irregularidades en el sistema electoral por parte de la oposición al chavismo se han convertido en las últimas horas en el tema central de la campaña venezolana para las presidenciales del domingo. La alarma ante la posibilidad de fraude ha traspasado las fronteras del país y por primera vez centenares de líderes políticos y de opinión latinoamericanos han exigido en carta abierta a las autoridades que las elecciones sean limpias. Nueve expresidentes y 350 parlamentarios de 13 naciones del continente hacen un llamamiento, especialmente alConsejo Nacional Electoral (CNE) venezolano, para que el proceso sea “transparente, libre y equitativo”.
La carta de los expresidentes, firmada, entre otros, por el peruano Alejandro Toledo, el argentino Fernando de la Rúa, el mexicano Vicente Fox y el costarricense Óscar Arias, comienza declarando el apoyo de la “comunidad internacional democrática” a los venezolanos, para que puedan elegir a sus representantes con garantías “de acceso y uso equitativo de los medios de comunicación y recursos institucionales a lo largo de la campaña, durante el acto electoral y con posteridad al mismo”. A la iniciativa, firmada el lunes y conocida ayer, se han sumado más de 200 personalidades y organizaciones del continente.
El expresidente colombiano Andrés Pastrana ha sido mucho más directo al expresar el mismo día su rechazo a una invitación del CNE para que fuese observador del proceso electoral. En carta dirigida a su presidenta, Tibisay Lucena, escribe: “La votación del próximo 14 de abril marca una nueva etapa para el pueblo de Venezuela, que asistirá a las urnas en un proceso signado por el antecedente histórico de una balanza de garantías inclinada permanentemente a favor de quienes hoy detentan el poder (…) Teniendo en cuenta el hecho de que mis funciones serían de acompañamiento a un proceso que por convicción no puedo avalar debo declinar agradecido la honrosa invitación del CNE”.
Por su parte, más de 300 senadores y diputados latinoamericanos le enviaron a la presidenta del CNE otra carta en la que le exigen la adopción de unas condiciones mínimas para que las elecciones puedan considerarse limpias. Parlamentarios de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay y Uruguay hacen suyas cinco reivindicaciones de la oposición venezolana como son el escrutinio total de las papeletas, el uso de tinta verdaderamente indeleble, la retirada de máquinas capta huellas así como la eliminación de la estación de identificación del elector -requisitos previos al sufragio que pueden permitir relacionar la identidad del elector con su voto- , el cese del uso de las milicias del Plan República -son militares los encargados de distribuir y recoger el material electoral- y el castigo implacable del abuso de los recursos del Estado a favor Gobierno.
La nueva preocupación regional por la salud democrática de Venezuela obedece en parte a las denuncias que el candidato opositor Henrique Capriles ha realizado en los últimos días sobre oscuros planes del Gobierno chavista para “torcer la voluntad popular”, así como al cúmulo de irregularidades que rodea su sistema electoral. Entre ellas, el que hace una semana un miembro del partido del Gobierno demostrara públicamente que tenía acceso a la clave secreta de miles de máquinas de votación. El CNE lo ha negado tajantemente e incluso los líderes de la oposición han minimizado el hecho por temor a que el escándalo fomentara la abstención entre sus propios partidarios.
Ludwig Moreno, de la ONG Voto Limpio, que reprocha esa actitud a los antichavistas, señala entre otras deficiencias que el censo electoral que se utilizará en estos comicios “se cerró el 15 de abril de 2012, cuando la ley ordena que esté actualizado con un mes de retraso máximo, por lo que unos 800.000 jóvenes se llevarán el domingo la sorpresa de que no pueden votar”. Además, asegura, los aparatos de votación son máquinas de lotería fabricadas por Olivetti modificadas para que puedan contar votos. Pero aún peor. Moreno recuerda el error de la oposición cuando “en septiembre del año pasado aceptó que 1.513.000 electores que no tenían su huella digital registrada previamente pudieran votar registrándola en el mismo momento de depositar su voto. Es obvio que eso provocó el vuelco electoral que se produjo la tarde del 7 de octubre. El oficialismo ganó por 1.570.000 votos”.
Eric Ekvall, analista de Corporate Strategy Communications, con 30 años de residencia en Venezuela y experto en campañas electorales en América Latina, sostiene que el chavismo tiene un largo historial de “fraude electrónico”, concretamente “desde el referéndum revocatorio del presidente Hugo Chávez en 2004, que se ha ido sofisticando con la llegada de los expertos cubanos”, y que el partido del Gobierno y la CNE son “vasos comunicantes”. Ekvall coincide con Moreno en que el aspecto más desagradable de esta campaña es “la complicidad de parte de la oposición con el Gobierno” en el fraude, sea por amenazas o dinero.
A cinco días de los comicios presidenciales, el líder oficialista insiste en invocar el espíritu de Chávez sobre su cabeza
A cinco días de las elecciones presidenciales en Venezuela, un pajarito, mentado por Nicolás Maduro como encarnación del espíritu del fallecido Chávez, sigue siendo el inesperado protagonista de estos comicios. Ahora, el líder oficialista ha querido volver a utilizar el dichoso pajarito como arma electoral ante sus enardecidos simpatizantes. Y es que Nicolás Maduro apareció en un mitin que tuvo lugar en La Guaira, al norte de Caracas, ataviado con un sombrero de paja coronado con un pájaro artificial en su parte superior.
«Miren qué bonito, me lo regaló una compatriota de Nicaragua», contó Maduro. «Qué bello, con un pajarito allí. Parece un sombrero vietnamita, del ejército de Ho Chi Minh». Por supuesto, el jocoso comentario despertó los aplausos y risas del auditorio.
El pájaro, de colores amarillo y blanco, coronaba el sombrero, del que colgaban algunos hilos de paja que asemejaban una suerte de nido. Alrededor del sombrero destacaba, además, una cinta que decía «Nicaragua», según Efe.
Como se recordará, la semana pasada y con motivo del inicio oficial de la campaña electoral por la presidencia de Venezuela, Maduro aseguró que el fallecido presidente Hugo Chávez se le había aparecido en forma de «pajarito chiquitico», comentario que generó críticas de la oposición y burlas en las redes sociales.
«Lo sentí ahí como dándonos una bendición, diciéndonos: “Hoy arranca la batalla. Vayan a la victoria. Tienen nuestras bendiciones’. Así lo sentí yo desde mi alma», relató Maduro.
Capriles había anunciado una subida del 40% para «recuperar el poder adquisitivo» tras la última devaluación de la moneda
El candidato y presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, prometió hoy subir un 45 % este año el salario mínimo, situado en 2.047 bolívares (324 dólares), si gana los comicios del domingo, algo más que el 40 % anunciado por su principal rival, Henrique Capriles.
Maduro dijo en un acto electoral que esa subida se distribuiría en un 20 % inicial desde el 1 de mayo, Día del Trabajador; en septiembre subiría otro 10 % y en noviembre, «de acuerdo a cómo se comporte la inflación», subrayó, se decidirá el porcentaje final. El candidato chavista calculó que probablemente la inflación de este año será similar al 20 % registrada en 2012.
Capriles se comprometió en marzo pasado, asimismo en un mitin electoral, a aumentar un 40 % el salario mínimo de ser elegido presidente.
Maduro añadió que continuará la política del fallecido presidente Hugo Chávez de decretar siempre alzas que sean superiores al incremento de los precios y las tarifas de los productos y servicios básicos. Desde septiembre pasado, el salario mínimo fue fijado por Chávez en 2.047 bolívares, entonces equivalente a 476 dólares con una tasa de cambio de 4,3 bolívares por dólar, cotización oficial que con Maduro al frente del Ejecutivo pasó a 6,3 bolívares por dólar tras la devaluación de casi un 32 % decretada a inicios de año.
Maduro dijo en un mitin de campaña electoral, donde además firmó un documento que lo compromete a respetar los resultados electorales, que el anuncio de alza salarial se lo había reservado para la noche de ese día, «en el acto de celebración del triunfo popular», pero que decidió adelantarlo.
Capriles, por su parte, dijo en marzo que si gana la Presidencia decretará un aumento del salario mínimo de al menos el 40 por ciento para «recuperar el poder adquisitivo» de los que menos cobran frente al «paquetazo» que el Gobierno impuso con la devaluación anunciada el pasado 8 de febrero. A los comicios se presentan, además de Maduro y Capriles, otros cinco candidatos, y los venezolanos decidirán quién culminará en 2019 el período que el 10 de enero pasado inició el presidente Chávez, fallecido el 5 de marzo.
Esta medida suele ponerse en práctica el día antes de los comicios
El Gobierno alega que es parte de un plan de seguridad para el domingo
La oposición cree que el ‘chavismo’ quiere evitar los votos contra Maduro
Tras una valla y con la policía frenando sus ganas de volver a su país. Así quedaron miles de venezolanos que se enteraron de repente que el país había quedado blindado y que una de las fronteras más transitadas de Latinoamérica había sido cerrada.
El gobierno de Venezuela anunció este martes el cierre de su frontera terrestre y la prohibición de reuniones públicas como parte de un plan de seguridad ante las elecciones del domingo, en los que se elegirá al sucesor de Hugo Chávez.
Comerciantes, trabajadores, estudiantes y vecinos, que se mueven de uno a otro lado de la frontera como si fuera una misma tierra, se encontraron con la sorpresiva medida a cinco días de las elecciones. Desde hoy la policía impide el paso de vehículos en ambos puntos fronterizos.
La noticia era esperada para el sábado, ya que se trata una medida habitual durante elecciones, pero jamás imaginaron que sería tan pronto y sin aviso previo.
En Cúcuta, empleados de empresas situadas en Ureña y San Antonio (estado Táchira) no llegaron a sus puestos de trabajo pues los siempre bulliciosos puentes Santander y Simón Bolívar están cerrados del lado venezolano. En Arauca, el paso en la capital del departamento, Arauquita y Saravena, también permanece restringido el paso de coches, mercancías y personas a pie.
‘Decisión política’
La oposición interpretó la decisión como una medida “desesperada” para impedir que los miles de venezolanos que residen en Colombia y que mayoritariamente han votado contra Chávez, puedan votar el domingo.
“Es una decisión política y una demostración del temor que hay al voto de los venezolanos que están afectados por las políticas equivocadas del gobierno revolucionario por el hostigamiento, el racionamiento de los productos de primera necesidad y por el cerco económico, que desean un cambio político”, afirmó el ex gobernador opositor Pérez Vivas.
Llama la atención que precisamente en San Cristóbal, en la frontera con Colombia cerrada, ha sido una de las ciudades visitadas para pedir el voto tanto por Maduro como por Capriles hace pocos días durante esta campaña express de nueve días.
Pérez Vivas denunció también que hay un hostigamiento contra quienes realizan campaña electoral contra Maduro y denunció elasesinato de una activista del equipo de Capriles. “El jefe del Comando Simón Bolívar en la población de Tienditas, señor Juan Aranda, acompañó a más de 200 personas en una actividad proselitista. Dos horas después fue asesinado en una cancha deportiva de esa comunidad próxima a la frontera” denunció el ex gobernador, quien pidió una investigación del crimen.
La medida pretende “resguardar la inviolabilidad de las fronteras y prevenir actividades de personas que pudiesen representar amenazas a la seguridad de la república”, señaló la resolución firmada por el ministro del Interior, Néstor Reverol.
En las últimas semanas el candidato oficialista, Nicolás Maduro, ha expuesto algunas teorías conspirativas que supuestamente tienen como blanco atacarlo tanto a él como a su rival opositor Henrique Capriles.
Maduro denunció que mercenarios salvadoreños vinculados a Capriles orquestaban un plan para asesinarlo. O que agentes centroamericanos (siempre centroamericanos) se confabulan con ex diplomáticos estadounidenses para eliminar a Capriles.
Candidato de la oposición en Venezuela se negó a firmar pacto para reconocer resultados electorales.
Henrique Capriles se negó a firmar este martes un pacto propuesto por el oficialismo para reconocer los resultados del próximo domingo y, en su lugar, suscribió un texto propio de respeto a “la voluntad soberana” y de vigilancia ante “cualquier violación” a resultados.
En un masivo mitin en el estado costero de Sucre, Capriles dijo que el oficialismo pretende que la oposición se quede “de brazos cruzados” ante sus supuestos abusos y advirtió que quien se apega a la Constitución “no tiene que hacer pactos de ningún tipo”.
“Yo no tengo que ir allá a firmar nada, yo firmo aquí delante del pueblo venezolano ¡No van a torcer la voluntad de nuestro pueblo!”, exclamó Capriles después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocara para este martes a una reunión a petición del oficialismo para que ambos bandos se comprometan a reconocer los resultados y respetar al árbitro.
En su lugar, Capriles instruyó a miembros de su campaña que esta tarde consignaran ante el CNE un documento propio que leyó ante sus seguidores de Sucre y en el que rechazó diversos “abusos” de parte de su rival y presidente encargado, Nicolás Maduro, y las “negligencias” del Poder Electoral.
“Que se oiga en todos los rincones de nuestra Venezuela: Me comprometo a respetar y a hacer respetar la voluntad soberana del pueblo venezolano”, dijo Capriles al dar lectura al documento.
Frente a eso, exigió a Maduro a que también “se someta y acepte los designios del pueblo venezolano” y que en los días que faltan hasta las elecciones “desista de seguir utilizando los recursos del Estado y los medios públicos en favor de su candidatura”. (Lea también: Maduro mencionó a Chávez más de 6.600 veces en el último mes)
“Ante la negligencia del CNE, les reitero a sus rectores que están obligados a cumplir con los mandatos de la Constitución (…) y que deben dar respuesta oportuna a la brevedad a las más de 100 denuncias que hemos consignado ante ese organismo de violaciones a la ley”, indicó Capriles.
Y advirtió: “Estaremos vigilantes con nuestros testigos de todo el proceso de votación para denunciar aquí ante el país y a la comunidad internacional cualquier violación o alteración que pretendieran realizar a los resultados electorales”.
“Si desean respeto como árbitro, deben actuar con el equilibrio y ponderación debida que les impone su investidura y no como hasta ahora como brazo ejecutor del Gobierno”, manifestó Capriles.
También saludó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por sus labores, pero ante el intento de “algunos” de distorsionar sus responsabilidades, le advirtió que no aceptará “ventajismo ni actuaciones impropias” a su facultad de velar por la seguridad de los centros de votación.
“Yo no soy el mismo del 7 de octubre. Yo toleré mucho abuso, yo voy a defender todos los votos del pueblo, de nuestra Venezuela. Si creen que somos pendejos, se quedarán con las ganas”, subrayó Capriles, que perdió en octubre ante el difunto presidente Hugo Chávez con un 44 % de los votos.
El próximo domingo, los venezolanos deberán elegir al sucesor de Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo víctima de un cáncer, entre siete candidaturas que encabezan Maduro y Capriles.
CARACAS
EFE
Venezuela cierra frontera con Colombia a pocos días de elecciones
Se impidió el tránsito por puentes fronterizos en Arauca y Norte de Santander.
Las autoridades del vecino país ordenaron a su Fuerza Pública impedir el paso de vehículos en ambos puntos fronterizos.
Los habitantes en la frontera esperaban para el viernes próximo el cierre de la frontera como parte de las medidas de seguridad que generalmente se adoptan en Venezuela cuando hay elecciones presidenciales.
El domingo se realizarán los comicios para elegir entre Nicolás Maduro, candidato oficial, y Enrique Capriles, aspirante de la oposición, el nuevo presidente que sustituya al fallecido Hugo Chávez.
En Cúcuta, empleados de empresas situadas en Ureña y San Antonio (estado Táchira) no llegaron a sus sitios de trabajo pues los puentes Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar están cerrados del lado venezolano.
En Arauca, el paso en la capital del departamento, Arauquita y Saravena, también permanece restringido el paso de automotores, mercancía y personas a pie.
La medida es habitual antes de cada elección, pero en esta oportunidad se tomó con mucha antelación.
Desde ayer, a las seis de la mañana, efectivos militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se desplegaron en los estados Zulia, Táchira, Apure y en el eje Amazonas-Bolívar al sur del país, para concretar el cierre de la frontera venezolana de cara a las elecciones presidenciales de este domingo 14 de abril.
La medida, que rige hasta el lunes 15, a las seis de la mañana, sorprendió a venezolanos y colombianos puesto que es la primera vez que las autoridades de Caracas la aplican para tantos días y además sin aviso previo, lo que generó incomodidad y molestias entre los habitantes de la zona. En las elecciones regionales de diciembre se produjo cuatro días antes y en las presidenciales de octubre, que ganó el fallecido Hugo Chávez, el cierre fronterizo apenas duró 48 horas.
El jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO) de Venezuela, general Wílmer Barrientos, no dio mayor explicación sobre la extensión del cierre y sólo destacó que “siempre esta medida nos ha venido dando buen resultado en el control de la frontera y las vamos a monitorear buscando que no se presente ningún problema”.
Junto al cierre de las fronteras, el general Barrientos destacó que la Fuerza Armada tendrá un despliegue especial para el resguardo de instalaciones eléctricas y telefónicas, además del usual Plan República, con el que se custodian los colegios que funcionan como centros de votación. Unos 125.000 miembros de la fuerza pública vigilarán los más de 13.600 centros electorales habilitados.
El exgobernador de Táchira César Pérez había pedido la semana pasada al Consejo Nacional Electoral y al CEO el aviso de los días que se cerraría la frontera y la justificación, dada la intensa actividad económica y hasta familiar que se vive en la zona, pero no obtuvo respuesta.
El candidato opositor, Henrique Capriles, se quejó a través de Twitter por la medida asegurando que “solo un gobiernito haría eso”, refiriéndose al presidente encargado, Nicolás Maduro.
Los militares venezolanos bloquearon con alambres y vehículos los puentes Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar, que, respectivamente, comunican a Cúcuta con las poblaciones de Ureña y San Antonio. El cierre de la frontera también se hizo efectivo en el puente José Antonio Páez, en límites entre el Estado Apure y el departamento de Arauca. Desde el lado colombiano, decenas de personas intentan cruzar la frontera por el río Táchira.
VALENTINA LARES MARTIZ
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CARACAS
Con reportería desde Cúcuta y Bucaramanga
El presidente encargado de Venezuela y candidato del oficialismo en las elecciones del próximo domingo se mostró en público con un gorro que le obsequiaron; “Miren qué bonito, me lo regaló una compatriota de Nicaragua”, contó
Faltando pocos días para las elecciones venezolanas y en una reñida campaña entre el presidente encargado de Venezuela y el candidato opositor, Henrique Capriles, hoy durante un acto, Nicolás Maduro lució un sombrero de paja con un pájaro artificial en su parte superior.
“Miren qué bonito, me lo regaló una compatriota de Nicaragua”, contó Maduro. Y agregó: “Qué bello, con un pajarito allí. Parece un sombrero vietnamita, del ejército de Ho Chi Minh”.
La semana pasada, al comienzo de la campaña, Maduro dijo que el fallecido presidente Hugo Chávez se le había aparecido en forma de pajarito “chiquitico”, comentario que generó críticas de la oposición y burlas en las redes sociales.
“Lo sentí ahí como dándonos una bendición, diciéndonos: ‘hoy arranca la batalla. Vayan a la victoria. Tienen nuestra bendiciones’. Así lo sentí yo desde mi alma”, relató Maduro en el acto de apertura de campaña en Barinas, la tierra natal de Chávez.
En esta oportunidad, durante el acto en el estado central de Vargas, Maduro no hizo comentarios sobre ese tema. En tanto, en lo que va de la campaña, el aspirante oficialista ha lucido diferentes sombreros, por lo general característicos de los lugares que visita.
Venezuela celebra elecciones este domingo para determinar quién finaliza en 2019 el mandato que Chávez comenzó el 10 de enero pasado con Maduro y el opositor, Henrique Capriles, como favoritos para llevarse la victoria.
Las fronteras terrestres de Venezuela con Brasil, Colombia y Guyana fueron cerradas desde las 6.00 hora local (7.30 hora argentina), hasta el lunes a esa misma hora, como medida preventiva de cara a las elecciones presidenciales del próximo domingo.
El ministro del Interior, general Néstor Reverol, informó en una comparecencia televisada que la medida, habitual en vísperas de cualquier elección en Venezuela, y que en la práctica significa un control férreo más que su prohibición de entrada o salida, se toma en medio de versiones sobre supuestos planes “desestabilizadores”.
La medida entra en vigor con mayor antelación a lo que suele ser habitual en anteriores comicios. En las elecciones regionales de diciembre se produjo cuatro días antes y en las presidenciales de octubre, que ganó el fallecido Hugo Chávez, el cierre apenas duró 48 horas.
“Informaciones de los órganos de inteligencia entregadas al Gobierno dan cuenta de que “elementos generadores de violencia pretenden utilizar las fronteras de nuestro territorio para crear un clima de desestabilización”, precisó Reverol.
Y agregó que al “estricto control” sobre el desplazamiento de personas, vehículos y carga en las fronteras se publicaron hoy en la Gaceta Oficial resoluciones conjuntas del ministerio del Interior y el de Defensa que suspenden desde el viernes el porte armas y prohíben la venta y consumo de bebidas alcohólicas, así como las reuniones y manifestaciones públicas.
“Vamos a ejercer la autoridad legítima del Estado” y “no vamos a permitir ningún tipo de desestabilización, venga de donde venga”, advirtió el ministro.
Venezuela elige el próximo domingo al presidente que finalizará en 2019 el mandato que comenzó el 10 de enero pasado Hugo Chávez, fallecido el 5 de marzo de un cáncer.
El candidato chavista, Nicolás Maduro, y el opositor Henrique Capriles aspiran junto a otros cinco aspirantes a ese cargo.
El presidente interino quiere que lo firmen todos los partidos. Prometió que si gana combatirá la corrupción.
El presidente encargado y candidato oficialista, Nicolás Maduro, prometió ayer que combatirá la corrupción si gana las elecciones del domingo en Venezuela, y propuso a todas las agrupaciones que se presentan a los comicios la firma de un acuerdo para que los resultadossean luego respetados por todos los postulantes.
“Le he ordenado al jefe de nuestro comando de campaña que se dirija al Consejo Nacional Electoral, yo propongo que se firme mañana un documento, donde todos los candidatos firmemos que estamos comprometidos a reconocer los resultados electorales del 14 de abril. Yo lo voy a firmar”, aseguró Maduro durante un mitín en el estado Monagas (noreste).
“Lo que diga el poder electoral que fue la voluntad popular es sagrado. Si la burguesía gana, yo lo reconozco, pero prepárense ustedes a reconocer la victoria de Chávez del domingo”, dijo Maduro. “Yo me comprometo a reconocer los resultados en paz, yo lo quiero para mi patria es paz”, agregó.
En el mismo discurso, Maduro reiteró sus denuncias sobre un presunto intento de magnicidio y responsabilizó directamente a Armando Briquet, dirigente político de Primero Justicia, partido al cual pertenece el candidato de la oposición, Henrique Capriles. “El cree que con su cara de mosquita muerta yo no sé que él está buscando darme un balazo en alguna calle de Venezuela. No van a poder, yo voy a vivir muchos años y voy a proteger este pueblo por muchos años”, sostuvo.
Señaló que Briquet “es el principal asesor político del caprichito (Capriles). Es su amigo más íntimo y a él lo responsabilizo de ser el enlace con un grupo de mercenarios salvadoreños que entraron al país para seguir saboteando el sistema eléctrico, para incrementar los homicidios”. Y amenazó: “Los estamos buscando cuando los capturamos no se quejen”.
Maduro prometió que enfrentará con su “vida” la lucha contra la corrupción y anunció la creación de “un cuerpo secreto especial” que actuará junto con el poder popular para “buscar las pruebas y perseguir este delito donde esté”. “Por orden del comandante (Hugo) Chávez,comencé a crear un cuerpo secreto especial para luchar contra la corrupción, voy a lanzar un decreto especial para luchar contra la corrupción”, aseveró.
Destacó que ese cuerpo especial forma parte de la nueva Gran Misión Eficiencia o Nada, que será el proyecto central de su gobierno. “Yo voy a enfrentar la corrupción con mi vida misma si es necesario”, enfatizó Maduro.
El gobierno venezolano, que se encuentra inmerso en una nueva ola de interrupciones eléctricas provocadas por la falta de inversiones en el nacionalizado sector, retomó una desgastada fórmula para ayudarle a reducir el costo político de los apagones: acusar a la oposición de sabotaje.
Es una estrategia empleada con frecuencia por el régimen de Caracas, que ha acusado a sus adversarios desde conspirar para asesinar al presidente encargado y candidato presidencial del oficialismo, Nicolás Maduro, hasta de provocar la escasez de productos en Venezuela con fines desestabilizadores.
Pero documentos internos obtenidos por El Nuevo Herald muestran que el sabotaje tiene muy poco que ver con las interrupciones en el servicio eléctrico que han estado afligiendo con más frecuencia en las últimas semanas a los venezolanos, ya que más bien obedecen a un programa de racionamiento emprendido por el gobierno ante la incapacidad del Sistema Eléctrico Nacional de satisfacer la demanda.
El problema proviene de la falta de inversiones dentro del sector y de un significativo incremento en el consumo de energía registrado en los últimos 12 meses, según señala un informe interno de la Vicepresidencia de la República.
No obstante, el gobierno no está en condiciones de admitir eso en público.
“Ayer a las 11.30 p.m. [los opositores] le quitaron la luz a Caracas. Por ahí vienen. Ese es el frente que han elegido para desestabilizar al país”, denunció Maduro, quien busca ser electo como presidente en los comicios del domingo.
“Están organizando un apagón general del país, los irresponsables de la derecha. Responsablemente llamo a la Fuerza Armada Nacional y al pueblo a la calle, la resistencia y la lucha y demostrarle a la burguesía la disposición que tenemos”, expresó en un evento realizado la semana pasada.
Y la Fiscalia General se mostró dispuesta a seguirle el juego, anunciando poco después que está investigando el presunto complot.
Pero los documentos de la vicepresidencia señalan que los problemas en el suministro eléctrico provienen de un pronunciado incremento en la demanda interna de la energía eléctrica y la incapacidad del Sistema Eléctrico Nacional en atenderla.
Según el informe, el consumo de la demanda de energía registró en el primer trimestre un incremento promedio de entre el 10.57 por ciento y el 11.40 por ciento, con respecto a los promedios del mismo período del año anterior.
Es un incremento que supera la capacidad de generación eléctrica, situación que ha llevado a la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpolec) a interrumpir el servicio.
Según el documento, los cortes del suministro eléctrico con el fin de conservar energía venían produciéndose en cadena desde hace ya algunos meses, cobrando fuerza en abril del año pasado, con picos durante ese mes, en mayo, septiembre y noviembre del 2012.
El informe también reporta la cadena de interrupciones en el servicio eléctrico registrados en los primeros tres meses del 2013, los cuales contrastan con la ausencia de estos durante el mismo período del año pasado, lo que apunta a un recrudecimiento de la situación que augura que este año podría ser mucho peor que el 2012.
No subestime el impacto que los síntomas de la incontinencia fecal puedan tener en su vida, sea ésta sólida, líquida o gases. Cuéntele con sinceridad a su médico. Cantidad de personas viven presionadas por esa condición de salud que les limita la vida social y laboral, e igual se sienten incómodos al tratar de confiar a sus familiares o amigos los problemas que ello les genera, siendo algo tan común como la incontinencia urinaria. Quienes están afectados por esta falta de control convertido en problema de salud pública no deben ocultarse sino consultar.
Encontrar la solución significa pasar por el uso de toallas sanitarias, medicamentos antidiarréicos, terapia física, modificaciones de la dieta que son los tratamientos conservadores. Lo más avanzado en la actualidad para incontinencia anal, desde moderada a severa, es la neuroestimulación sacra, cuya primera intervención la realizó el doctor Luís Angarita, del Servicio de Coloproctología del Centro Médico Docente La Trinidad.
Los pacientes con esta indicación deben ser muy bien seleccionados para optar al procedimiento, al menos presentar 2 episodios desagradables de incontinencia por semana, algo que va más allá de manchar la ropa interior o no darle tiempo de llegar al baño para hacer sus necesidades sin ser necesariamente una diarrea, motivo por el cual usa protectores sanitarios o pañales. La población de alto riesgo comprende más mujeres que hombres en una relación de 3 a 1. Razones multifactoriales provocan la incontinencia anal, pero en las pacientes inciden el embarazo, la diabetes, problemas endocrinos, entre otros. “Es posible la existencia de casos con incontinencias urinaria y anal a la vez, solucionables en la misma intervención”, advierte Angarita. Casi siempre llegan a la consulta del coloproctólogo referidos por ginecólogos, gastroenterólogos, médicos internistas y por iniciativa propia.
Previo al procedimiento el especialista realiza el examen físico como parte de la evaluación integral y exámenes con indicación de manometría anal acompañada de ecografía endoanal o resonancia magnética con énfasis anorectal para detectar algún déficit anatómico de la musculatura en el piso pélvico sin necesidad de hacer estudios de más. A partir del diagnóstico debe seguir dieta con suficiente fibra, modificar los hábitos alimenticios, aunque cuando los pacientes entran en la clasificación de moderados a severos no funciona el control dietético y pudieran hace reentrenamiento con biofeedback dirigido al piso pélvico.
Cerebro y nervio
El procedimiento de neuroestimulación se concentra en la comunicación del cerebro con los nervios que controlan la función intestinal. Se trata de implantar pequeños cables en el área del coxis, debajo de la piel y conectados a un pequeño equipo (similar a un marcapasos) que se colocará a nivel de la cintura, el cual envía impulsos eléctricos hasta los nervios para que el intestino funcione con normalidad. Es un acto ambulatorio a efectuarse con anestesia general o sedación más anestesia local.
Vale destacar que se lleva a cabo en 2 fases, la primera como una prueba terapéutica para colocar los electrodos y un dispositivo temporal no implantado dentro del paciente para comprobar si tiene o no eficacia terapéutica. En caso positivo, si la selección del paciente cumple los cánones exigidos, el 80% de ellos acusará una respuesta favorable y se les coloca el implante permanente en otro acto ambulatorio en quirófano. Son 2 procedimientos ambulatorios mínimamente invasivos por lo tanto logran reincorporarse a su vida habitual de inmediato.
“No subestime el impacto que los síntomas de incontinencia anal puedan tener en su vida y hable con sinceridad a su médico”, aconseja el coloproctólogo.
Carta enviada por el expresidente colombiano al Consejo Nacional Electoral en la que explica las razones por las que rechazó la invitación de este organismo de acompañar las elecciones presidenciales del próximo 14 de abril.
No cabe ninguna duda que si las elecciones de este domingo (14 de Abril) fueran transparentes y limpias el ganador claro de la contienda sería Henrique Capriles. No solamente sería una victoria altamente merecida, sino aunque lentamente, el país volvería a la vida sin necesidad de comer el salpicón de mariscos conocido como “Siete Potencias.”
En su breve campaña Capriles ha claramente derrotado a Nicolás Maduro en todos los aspectos a tal punto que Capriles ha mostrado gran madurez y temple y Maduro ha sido “capril” o sea como ganado caprino, con los sinónimos de caprichoso y algo lunático.
Lo que da realmente una gran vergüenza es que medio mundo se esté riendo de un político venezolano, además candidato a la presidencia por su infantil cuento del pajarito Chávez y de la maldición india de Macarapana que el candidato oficialista promete solicitar para aquellos que no voten por él.
Pero me temo que el cuento, o mejor dicho, la contabilización de los votos del domingo está en manos de los títeres del nefasto Consejo Nacional Electoral (CNE) que ya lleva por lo menos media docenas de resultados electorales alterados siguiendo las formulas ordenadas por quienes los manejan y que éstas elecciones le dan la oportunidad de asegurarse una última buena recompensa porque su ciclo en el CNE termina a finales de mes.
Será muy difícil que esta pandilla recapacite o que el oficialismo permita que lo derroten aunque unos centenares de ellos tienen bien guardados suficientes millones de dólares como para permitirse un retiro de gran lujo.
¿Por lo tanto qué podemos esperarnos? Mi bola de vidrio común y corriente me indica que aunque por una diferencia que representaría una “derrota respetable” para Capriles, Maduro será declarado ganador y la fiesta roja continuará…….bueno ni tanto y, hugomente hablando, solamente por ahora.
Mi bola visualiza que el hombre de la buseta no sabrá lidiar con una país destrozado, víctima de tantos males y tanta ineficiencia y que un “visionario” como Giordani ha encaminado hacia una inexorable catástrofe económica.
Seamos realistas, mientras por un lado declara lealtad absoluta a Chávez, cuando recibe los informes de Ramírez y Merentes con numeritos sobre el petróleo y los dólares, más que un pajarito, Maduro no ve sino una paloma enorme que le ha dejado pintada su “padre ” con un baloon que dice ” toma tu tomate.”
El agarrar los 30 billones de dólares prestados por China para la campaña electoral del 7 de Octubre y para otros inútiles derroches políticos en lugar de invertirlos en la industria petrolera para aumentar la producción y recompensar a Pequín ha resultado un enorme error de Chávez como también de los hermanos Castros que no entendieron el peligro que esto implicaba.
Ahora no solamente China ha encontrado otros lugares donde invertir y obtener crudo y gas adicional, sino no está dispuesta a otorgarle más préstamos a Venezuela a menos que sean garantizado con oro depositado en bóvedas que ellos puedan controlar. Hablando de los lingotes que Chávez alegremente trajo de vuelta a Venezuela alegando “razones patrióticas,” no quedan muchos más. ¿Dónde se habrán ido?
Mi humilde bola de vidrio también visualiza una creciente pérdida de popularidad del movimiento chavista. Pero esto es fácil deducir por el descontento que reina en la calle y es difícil callar la calle. Por otro lado la bola nota un aumento considerable de pugna interna en el PSUV de la cual muchos rojitos saldrán bien moraditos. Finalmente mi bola predice que ésta será la última elección presidencial donde se podrán ocultar muchas mentiras y las trampas porque ya están saliendo a la luz pública y muchos países y los organismos internacionales están chillando.
Primero a votar. Luego adelante, siempre adelante! Porque atrás no queda mucho.
Este domingo nuevamente los venezolanos iremos a las urnas electorales a manifestar nuestras preferencias. En un país polarizado políticamente es un evento que mueve muchas emociones y pocos escapan de esta realidad. Estas líneas que escribo tienen mucho más de corazón que de razón.
Creo pertenecer a un grupo algo silente pero numeroso de venezolanos que está hastiado de tanta polarización, odio y resentimiento entre nosotros. La vida como nación se nos desliza entre los dedos de una manera que a veces parece irrecuperable. Vidas perdidas, oportunidades desperdiciadas, tiempo derrochado a lo largo de las últimas décadas tienen y deben llegar a su fin.
En mi opinión los radicales de bando y bando han gozado de un dañino protagonismo. Nos han enemistado, han hecho un cortocircuito que nos impide ver los numerosos puntos en común que tenemos como país, todo para, cada quien en su parcela, garantizarse una cuota de poder y de beneficios económicos. Como resultado neto, la gran mayoría terminamos perjudicados y unos pocos gozan de ese antagonismo creado.
Venezuela está para cosas grandes, no sólo por los recursos naturales sino principalmente por su gente. No en vano todos quienes de manera obligada tienen que hacer vida fuera del país, lo primero que extrañan es esa forma especial de ser del venezolano. Pero no podremos salir adelante si una parte del país sigue enemistado y distanciado del otro. Para que este bote pueda avanzar en la dirección correcta, debemos remar todos juntos con fuerza previo acuerdo hacia dónde dirigirnos. No hacia un destino impuesto por uno de los bandos, sino uno producto de un gran consenso nacional.
El domingo votaré por la opción que para mí tiene las mayores probabilidades de llevarnos hacia un proceso de reconciliación. Esa será mi primera motivación. No será imponer mi visión de país, sino abrir las puertas a que ese país pueda ser construido por todos y cada uno de nosotros.
Sea cual fuere el resultado de las elecciones del domingo, espero que más temprano que tarde empiece el proceso de reconciliación nacional. Tenemos muchas heridas por sanar y eso requiere atención urgente. Pronto nos encaminaremos hacia un país mucho más armonioso que el que tenemos ahora.
Mi mensaje final es que vayan a votar el domingo, no se queden en sus casas. Todos debemos salir en esa fotografía de país que nos tomaremos el día de las elecciones.
DOS LIBROS CAUSAN FUROR. Uno en Argentina y otro en España. Se refieren a dos mujeres. Uno a Cristina Kirchner, la presidenta de Argentina y otro a Letizia, la princesa esposa de Felipe de Borbón.
De CK hablan de sus amores. De Letizia de un aborto.
De CK se sabe mucho pero de Letizia muy poco.
Por ello refresco su historia en Wikipedia:
Letizia Ortiz Rocasolano (Oviedo, España, 15 de septiembre de 1972) es la actual princesa de Asturias. Casada con Felipe de Borbón, príncipe heredero de la Corona española, Letizia es también princesa de Gerona, princesa de Viana, duquesa de Montblanc, condesa de Cervera y señora de Balaguer. Recibe el trato de Alteza Real. Su hija Leonor es la segunda en la línea sucesoria y su hija Sofía, la tercera. Antes de su matrimonio con el príncipe Felipe, trabajó como periodista para varios periódicos y cadenas de televisión.
Mito o realidad, podría calificarse como el relato K menos deseado: acaba de publicarse un libro que repasa los supuestos romances de la presidenta Cristina Kirchner. En el libro se cuentan anécdotas que revelan la relación de la mandataria con funcionarios de Gobierno, como el vicepresidente Amado Boudou y el viceministro de Economía, Axel Kicillof. El jefe de política de la revista Noticias, Franco Lindner, es el autor de este polémico trabajo periodístico, “Los amores de Cristina”, que se acaba de presentar.
El libro fue definido por la editorial Planeta, como “la primera investigación periodística que se interna en el mundo menos explorado de la Presidenta, el de sus pasiones. Y describe, a la vez, a una protagonista compleja y humana. Cristina es también la heredera de una fortuna que no llega a calcular, la que organiza careos y exige explicaciones a los colaboradores y empresarios que supone que eran socios de su marido. Es la jefa que gobierna en soledad, se desvela por las noches y sufre el difícil legado del ex presidente”.
Algunos de los fragmentos:
La relación con Amado Boudou
“–No te preocupes. Hoy mismo hablo con la mami y te arreglo el problema.
Amado Boudou soltó la frase con un tono de complicidad que su amigo detectó perfectamente del otro lado de la línea. “La mami” no era otra que Cristina Fernández de Kirchner, la Presidenta viuda y reelecta pocos días antes con el 54 por ciento de los votos. Y el amigo que escuchaba a Boudou y simulaba festejarle su desenfado era Jorge Brito, el banquero kirchnerista, ex menemista y dueño del Macro, la institución financiera a la que un sector del Gobierno acababa de culpar por la corrida cambiaria que le siguió al triunfo de Cristina en las urnas.
Brito hizo lo primero que se le ocurrió en ese momento: llamó a su amigo Boudou para defenderse.
–Me están matando –le dijo al flamante vicepresidente–. Vos sabés que yo no tengo nada que ver…
Y ahí fue cuando su amigo pronunció la frase confianzuda:
–Hoy mismo hablo con la mami y te arreglo el problema.
Lo grave del asunto es que se enteró la Presidenta. No fue por un trascendido, ni por algún testigo, sino porque escuchó la grabación de la conversación telefónica entre el vicepresidente y el banquero. Eso afirman cuatro fuentes del Gobierno, incluidos un funcionario que es amigo de Boudou, un dirigente de La Cámpora y un colaborador de la Secretaría de Inteligencia.
El funcionario que es amigo de Boudou resume lo que dan por cierto él y sus colegas del Gobierno:
–Sé que Aimé cayó en desgracia por los comentarios desubicados que hizo por teléfono.
Aimé es como llaman a Boudou sus amigos: es la traducción al francés de su nombre, Amado.
¿Cómo llegó la grabación a manos de la Presidenta? Las fuentes consultadas coinciden: primero fue Héctor Icazuriaga, el jefe de los espías del Gobierno, quien le acercó esa evidencia a Máximo Kirchner, el hijo presidencial. Icazuriaga y Máximo son inseparables: cada vez que el jefe de La Cámpora pone a alguien en su mira, el secretario de Inteligencia recaba las informaciones extraoficiales que el joven Kirchner solicita, como antes las solicitaba su fallecido padre”.
[…]
El miércoles 30 de noviembre del 2011, dos semanas después del desliz telefónico, la Presidenta sorprendió a todos cuando castigó en público a quien hasta entonces era su preferido.
–Bueno, vamos ahora con los conchetos de Puerto Madero –le cedió la palabra a Boudou en una videoconferencia que la encontraba a ella inaugurando un parque industrial en la localidad bonaerense de Berazategui, y a él en el barrio más caro de la Capital.
Boudou, contrariado, largó una risita y se animó a responder:
–No es solo para los conchetos de Puerto Madero, como usted dijo, sino que Puerto Madero se ha convertido en un paseo para miles y miles de porteños que los fines de semana vienen aquí a la Costanera Sur…”.
En otro fragmento del libro, Lindner cuenta otro momento clave de la relación de Boudou y Cristina, cuando aún vivía Néstor Kirchner.
“Hay una foto donde se ve a la Presidenta sentada al lado de su ministro de Economía en el anuncio de un plan de créditos para empresas pymes en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada. Ella entrecierra los ojos, ladea su cabeza y la recuesta con confianza en el hombro de él. Está relajada, ajena a las miradas de los presentes. La sugerente imagen la sacó con la cámara digital de su celular uno de los empresarios invitados esa noche a la entrega de los llamados Créditos del Bicentenario. También había funcionarios y legisladores.
El empresario muestra la foto con gesto risueño y dice:
–No me animo a publicarla. ¿Se imagina si alguien se entera de que la saqué yo?
–¿Pero esta imagen qué demuestra?
–Bueno, ahí se ve alguna clase de intimidad entre ellos, ¿no?
La foto data del 29 de septiembre del 2010, apenas horas después de que la Presidenta y Boudou regresaran de una gira oficial por Nueva York que también incluyó a Néstor Kirchner, quien por entonces transitaba su último mes de vida”.
El trío: Storani, Cristina y una amiga
Lindner también cuenta en su libro que el ex diputado radical Federico Storani recibió una osada propuesta por parte de una amiga en común con Cristina Kirchner. Storani asegura que declinó la invitación y nunca pudo comprobar si realmente la hoy Presidenta argentina habría participado de ese encuentro.
“–¿Y si la sumamos a Cristina?– le había preguntado su amiga.
Y Storani no sabía qué hacer.
Al cabo de un silencio interminable, lo asaltó un rapto de lucidez. Respondió:
–No, mejor no. Es para quilombo.
Su amiga le hacía propuestas cada vez más audaces, pero esta vez había llegado demasiado lejos. ¿Incluir a la diputada Cristina Fernández de Kirchner en algún encuentro tripartito? La amiga de Storani lo era también de Cristina, y pensó que podrían pasarla bien los tres juntos.
Dos respetables diputados de la Nación y una amiga en común, la rubia y sensual abogada de La Plata a la que Storani había conocido en aquel verano de 1998, y a la que Cristina frecuentaba desde sus épocas de juventud setentista en la capital provincial.
–¿En serio no querés, Fredi? –insistió ella.
–Mejor no –resopló él.
El diputado de la UCR y futuro ministro del Interior de la Alianza intuyó que era una mala idea. Su amiga solía perseguirlo en vano con ofertas osadas, le proponía juegos, triángulos y fantasías de alto voltaje, pero nunca antes le había hablado de Cristina. Storani era su colega en la Cámara baja y sólo habían intercambiado algunas palabras. Le parecía una mujer atractiva. Pero no estaba dispuesto a arriesgar su reputación y su familia.
–Estas cosas se sabe cómo empiezan, pero no cómo terminan –la desalentó a su amiga.
La amiga de Cristina, pese a su insistencia, tampoco había logrado que el diputado cediera ante la tentación de sus propuestas cada vez más osadas. Storani le gustaba a ella, pero el provocador coqueteo nunca llegó a consumarse porque él la rechazaba con modos de caballero. Jamás se hubiera permitido un desliz. La única vez que se quedó dudando fue cuando ella ofreció:
–¿Y si la sumamos a Cristina?”.
Miriam Quiroga y Miguel Núñez, los amantes
Tras ser echada por Cristina, Miriam Quiroga, señalada como una de las amantes más antiguas del ex presidente Néstor Kirchner, trabaja en la redacción de un libro en el que narra la historia de su relación con el ex presidente. En esas páginas relata, entre otras cosas, una pelea que tuvo con Kirchner en la que le cuenta que su esposa, Cristina, y el entonces vocero, Miguel Núñez, mantenían una relación amorosa.
“–Ayer estuve con Cristina –le dijo el entonces Presidente, acaso para molestarla.
A lo que Miriam habría respondido, despechada:
–¿Ah, sí? ¿Sabés con quién estuve yo? Me tomé un café con Miguel Núñez.
–¿Con Núñez?
–Sí, para hablar de la estrategia comunicacional del Gobierno… Entre nosotros, no sé cómo lo tenés de vocero a ese tipo que te cagó con tu mujer.
La cara de Kirchner viró al rojo. ¿Realmente había habido alguna relación entre el vocero y Cristina? ¿O Quiroga sólo habría buscado vengarse por el comentario anterior de su jefe? Lo cierto es que Núñez, antes de ser el vocero del Gobierno, había desempeñado ese mismo papel al lado de la esposa de Kirchner en los años ’90, cuando ella ocupó sucesivas bancas de diputada y senadora en Buenos Aires, lejos de Santa Cruz.
Un ex amigo del vocero dice que alguna vez lo escuchó hacer algún comentario que alimentaba el malentendido:
–A Cristina la tengo comiendo de mi mano –asegura que le dijo.
La única persona que podría confirmarlo es el propio Núñez, pero no lo hizo: a pesar de trabajar de vocero, es famoso por no hablar con la prensa. Su carrera en el Gobierno terminó algún tiempo después de la charla entre Kirchner y Miriam Quiroga, a mediados del 2009, cuando el ex presidente pasó por arriba de la Presidenta y decidió que hacía falta un nuevo portavoz oficial. El elegido fue Alfredo Scoccimarro, el Corcho, quien se mantuvo a una prudencial distancia de Cristina”.
Las peleas con Kirchner
“El Cessna Citation de la gobernación volaba de Río Gallegos a Buenos Aires. A bordo iban Kirchner, Cristina y el vicegobernador de la provincia, Chiquito Arnold. Corría 1995 y por entonces el matrimonio viajaba seguido a la Capital para visitar al ministro de Economía de Menem, Domingo Cavallo, un amigo y aliado. En pleno vuelo, Kirchner leyó algo que no le gustó nada en la chimentera sección “La pavada” del diario Crónica: hablaban de una ostentosa gargantilla de 30.000 dólares que, según esa publicación, lucía su esposa, la flamante candidata a senadora nacional. El gobernador enfureció. Y delante de Arnold, alzó el brazo y le pegó a Cristina con el diario en la cabeza.
–¡Te dije que esas cosas no te las pongas nunca!
Cristina también enrojeció:
–¡Pero qué hacés! ¿Te volviste loco?
Estaba tan furiosa como él. Pero había un testigo y no atinó a responder el golpe. Estaban los tres juntos en un avión y no podían lanzar a Arnold con un paracaídas por la puerta para dirimir el asunto en privado.
Durante el resto del vuelo, ninguno volvió a hablar. La tensión era insoportable. El ejemplar de Crónica había quedado deshecho.
Cuando los Kirchner discutían y empezaban a levantar la voz, los colaboradores del matrimonio sabían que era el momento de emprender la retirada. Los dejaban solos. Pero a bordo del Cessna Citation no había forma.
–Nunca vi algo parecido –recordó años después Arnold–. Él le pegó con el diario, como si fuera un perro”.
El texto de David Rocasolano, editado ayer, incluye papeles que demuestran que la princesa se hizo un aborto en 2002. Los divulgó a pesar de que ella le había pedido que los destruyera.
Un primo de Letizia, la esposa del príncipe español Felipe de Borbón, publicó esta semana un libro que incluye los papeles de un aborto, hasta ahora desconocido, que se realizó la princesa antes de casarse con el heredero a la corona española, a pesar de que había recibió el pedido para que destruyera la documentación.
“Adiós, princesa”, de editorial Foca, es el libro escrito en primera persona por David Rocasolano (Madrid, 1972), abogado de profesión, que este mes será publicado en América Latina.
Fue Rocasolano quien recibió el encargo de Letizia, en presencia del príncipe Felipe y antes de la boda real, en 2004, para que se deshiciera del informe médico de un aborto realizado años antes en la Clínica Dator de Madrid, según el autor.
“Lo que quiero, David, es que desaparezcan todos los papeles. Todos”, escribió Rocasolano que le pidió Letizia.
“Si me había elegido a mí para limpiar el rastro era porque no tenían a nadie más”, sostuvo, y afirmó que le fue encomendada la destrucción de las huellas por el miedo del príncipe a que se filtrara la información al rey.
Sin embargo, pese a que Rocasolano los quemó en el pileta de su cocina en 2003, cinco años después un periodista se presentó con más documentos sobre el aborto. “En otro tiempo -cuenta en el libro- hubiera corrido a Palacio a informar de la crisis que se nos venía encima. Pero en aquel momento me daba igual. Supongo que ya me había hartado de tanto vasallaje, de tantos desprecios familiares, de reconvertir nuestras vidas en altares sólo dedicados a la adoración de una princesa caprichosa”, escribió.
Rocasolano, acusado en un caso de corrupción urbanística, se queja en el libro de que, pese a su inocencia, fue abandonado a su suerte por Letizia.