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El arte de mentir por Alberto Barrera Tyszka @Barreratyszka

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Y, de pronto, me vino un mareo.

Fue el martes. Estaba escribiendo y sonó el teléfono. Antes aun de poder soltar la a de aló, escuché una de esas frases clásicas de nuestros días: “¿Estás viendo la vaina por televisión?”. Así fue que llegué a sentarme frente a la pantalla donde estaba la ministra Iris Varela. Ahí andaba, de lo más oronda y segura, diciendo que Henrique Capriles era el “autor intelectual” del asesinato de 8 personas. “Estoy preparando la celda donde vas a tener que ir a purgar tus crímenes, porque eres un fascista y eres un asesino”, dijo. Y entonces me vino el mareo. Fue como un beriberi en la lógica, un vahído en el sentido común. Ahí estaba la ministra de Asuntos Penitenciarios de un país que, sólo el año pasado, tuvo la cifra récord de 591 reclusos asesinados. Ahí estaba, sentenciando a Capriles como drogadicto y homicida, ofreciéndole un calabozo a un ciudadano que ni siquiera ha sido juzgado. ¿Qué clase de país somos? ¿Cómo llegamos hasta aquí?

En pocos días, distintos voceros del poder han salido en bloque a denunciar un golpe de Estado, a decretar culpables, a repartir insultos y amenazas. Han hecho un espectáculo con la muerte. Han usado sin pudor a los fallecidos y a sus familias. Han agitado su histeria en todos lados. Desde la Asamblea Nacional hasta en los cubículos de Twitter. La cadena del día martes fue el clímax de la vulgaridad. Sin duda, es uno de los peores eventos de manipulación informativa y de terrorismo de Estado de la historia de nuestro país.

No sólo hay que investigar qué fue lo que ocurrió en diferentes lugares del país después de las elecciones. También hay que investigar la distorsión oficial que, usando todos los recursos del Estado, ha aprovechado estos eventos para ejercer toda la violencia institucional en contra de quienes no votaron por el Gobierno. La campaña de satanización que hemos visto estos días es insólita. Deberíamos demandar por calumnia, al menos, a cada vocero oficial que públicamente ha acusado a más 7 millones de venezolanos de ser asesinos, fascistas y de derecha. Todavía no entienden que cada vez que dicen “oposición” están hablando de una mayoría.

Producen confusión para ocultar la verdad. ¿Qué fue puntualmente lo que dijo Henrique Capriles? ¿Acaso convocó a sus seguidores a incendiar, linchar y matar? ¿Cuáles fueron sus palabras exactas? En la noche del 14 de abril, el candidato de la MUD cometió el mismo delito que, en su momento, también cometió Hugo Chávez Frías: “Yo no voy a reconocer la derrota si no la compruebo de verdad”, dijo el entonces candidato en 1998.

De repente, una duda democrática y constitucional se convirtió en un crimen. Y el discurso oficial pasó a ser un guión de ficción. Con más imaginación que datos ciertos. Con más melodrama que estadísticas. Sus procedimientos narrativos son cada vez más obvios. Maduro comenzó a hablar de “decenas” de CDI incendiados. También aseguró que si la oposición hubiera ganado las elecciones de seguro habría “privatizado” las canaimitas. Porque vienen a quitarles a los pobres sus computadoras. Porque comen niños y no creen en Dios. Porque son los chicos malos y no tienen corazón. Y no hubo derecho a réplica. Y el Poder Moral de repente descubrió que hay asesinatos en este país. Y Pedro Carreño anunció que la misma AN que siempre se negó a investigar el caso de Pdval ahora va a investigar a Capriles. Y Diosdado Cabello fue designado como parte de la comisión para “abrir el diálogo”… El Gobierno no sólo se quedó sin líder. Al parecer, también se quedó sin libretista.

Un ejemplo emblemático de todo esto, y que además no tiene que ver con los sucesos de estos días, fue lo que ocurrió en la Asamblea en el acto de proclamación de Maduro. Es un pequeño detalle que, como todo detalle, puede ser muy revelador. En medio de su discurso, recordando sus aventuras, Maduro de pronto saluda a Zelaya: “¡El presidente Zelaya!”, dice. Y parece entonces recordar que en el recinto también se encuentra Lobo. Y de inmediato lo saluda: “¡El presidente Lobo!”, dice. Ambos, sentados a distancia, sonríen sin mirarse. Maduro trata de sortear el breve pero espeso silencio en la sala y todos los venezolanos miramos a Zelaya, a Lobo; a Lobo, a Zelaya, haciendo tiempo para que la memoria lentamente nos devuelva los días del golpe de Estado en Honduras, los días en que este Gobierno financió un intento de regreso de Zelaya a su país, el avioncito queriendo aterrizar, los juramentos de no reconocimiento a Lobo, los jueguitos de guerra a control remoto… Ahí estaban los dos, sonriendo. Nada importa. Ninguna palabra tiene valor.

Pensaba el escritor ruso Sergéi Dovlátov que, en los sistemas totalitarios, hay una diferencia esencial entre lo verdadero y la verdad. Porque la verdad suele ser un empaque oficial, otro producto del poder. Esa es una condición del carisma: permite convertir cualquier locura en verdad. El chavismo sin Chávez ya sabe que mentir no es fácil.

¿Puede un gobierno revolucionario robar las elecciones? por Fernando Mires

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¿Puede un gobierno que se dice revolucionario robar elecciones con absoluta impunidad?

Aclaremos: No sólo los que se denominan revolucionarios, muchos otros gobiernos han intentado alterar el curso de elecciones, falsificar votos, cambiar cifras, desconocer resultados. Sobre ese tema hay una larga historia.

El ser humano es de por sí trasgresor, aducía Lacan, y si no fuera por las leyes, la policía, las religiones y la moral establecida, muchos darían curso libre a sus pasiones anti-sociales y convertirían la vida colectiva en un infierno. En ese sentido la diferencia entre un gobierno revolucionario y uno que no lo es, es otra.

Mientras un gobierno común y corriente puede robar elecciones obedeciendo al impulso de conservar el poder, un gobierno revolucionario roba elecciones de acuerdo a lo que un revolucionario imagina es (o debe ser) un orden superior al que establecen las leyes y la moral pública. Se trata en este caso de un orden que se encuentra situado en el más allá terrenal, en la tierra prometida que toda revolución ofrece, en ese lugar metafísico en donde la utopía revolucionaria se convertirá en dichosa realidad.

Entonces, la diferencia es que cuando un gobierno común y corriente roba elecciones, sabe que delinque. Pero cuando un gobierno revolucionario hace lo mismo, cree no delinquir. Todo lo contrario: imagina cumplir un deber asignado por la historia: salvar a la revolución de sus enemigos mortales.

El revolucionario, por supuesto, no puede robar como ciudadano común, pero si lo hace en nombre de la revolución, lo hará con la conciencia limpia. Al fin y al cabo un revolucionario sólo acepta comparecer frente al tribunal de la historia y “la historia me absolverá”, dijo Fidel Castro
Si roba las elecciones en un país, un gobierno revolucionario delinque sólo

frente a una ley que es propia a un orden de vida inferior al que él aspira. ¿Por qué vamos a desviar el curso de la historia compañeros? ¿Por unas elecciones fortuitas que emanan de las leyes de una burguesía a la que despreciamos? ¿Vamos a entregar el poder a las oligarquías fascistas sólo porque las masas equivocaron provisoriamente el camino?

No compañeros, nosotros no somos esclavos de la justicia burguesa y mucho menos de sus mezquinas convenciones. Si vamos a las elecciones es por razones tácticas. Nuestra estrategia en cambio, lleva al socialismo, el futuro de la humanidad. ¿Vamos acaso a poner en juego nuestra estrategia por la mala aplicación de una táctica burguesa en un momento determinado? No compañeros, el futuro es nuestro. Es por eso que, como dijo una vez Fidel Castro, en la ciudad de Concepción, Chile: “cuando la revolución toma el poder, ese poder no se entrega jamás”.

Lo que a un ser humano común y corriente no le está permitido, le está permitido a un revolucionario, piensa un revolucionario. Pues el revolucionario pertenece a la escala más alta del desarrollo de la humanidad, así al menos lo dijo Che Guevara. Eso significa que a un revolucionario no sólo le está permitido robar, también le está permitido matar en nombre de la revolución. El mismo Che Guevara lo escribió así, y con toda su crudeza:
“Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve; a su casa, a sus lugares de diversión, hacerla total (…..) Eso significa una guerra larga; y lo repetimos una vez más, una guerra cruel”.

Y bien, si a un revolucionario -según el icono de la revolución- le está permitido asesinar a sus enemigos en sus casas y en sus lugares de diversión, robar una elección no pasaría de ser un accidente, un pecado venial en medio de la guerra total que libra cada revolucionario en contra del “enemigo de clase”.

Por cierto, no me refiero a quienes hemos participado en una u otra revolución, con resultados negativos o positivos. El torbellino de la historia, según Walter Benjamin, puede arrastrarnos hacia riberas ignotas. No. Me refiero a quienes han hecho de su condición revolucionaria una profesión de fe, una suerte de segunda naturaleza, un modo- de -ser -en -el mundo. Me refiero, en fin, a aquellos que han delegado su Yo a un Sobre-Yo (categoría freudiana) y en este caso, a un Sobre-Yo ideológico que los controla y domina en todas las circunstancias de la vida.

No hay revolucionario sin ideología revolucionaria y no hay ideología revolucionaria sin el sometimiento del Yo racional de cada uno a las determinaciones que provienen de una moral imaginariamente superior integrada en el aparato de un Sobre-Yo ideológico. Ese Sobre-Yo succiona y aprisiona a las capacidades racionales del Yo, que son, entre otras, las del pensar.

Ahora bien, el problema más grave ocurre no tanto cuando el Yo es sometido a un hipertrofiado Sobre-Yo (situación que bien podría llevar y ha llevado a la santidad) sino cuando tiene lugar esa alianza maligna entre las pulsiones afectivas, agresivas y pasionales que cada uno porta consigo (el “Ello” de Freud), con el Sobre-Yo moral e ideológico. En este caso se produce la fusión entre el deseo de delinquir (agredir, transgredir) y los “ideales superiores” o, lo que es lo mismo, el deseo de delinquir adquiere -como en James Bond- licencia ideológica o moral. Producida esta situación es difícil distinguir entre un revolucionario que se convierte en criminal de un criminal que se convierte en revolucionario.

Dicho a modo de ejemplo: un asesino en serie puede llegar a ser un héroe en una guerra ya que no sólo se dará el gusto de matar por matar, sino, además, matará en nombre de la patria. Así se explica por qué los criminales más grandes se sienten redimidos cuando actúan en nombre de una “razón superior”.

Aún permanecen en el recuerdo, entre otras aberraciones de la historia reciente, imágenes de tropas serbias que usando el falo como arma de guerra, realizaban violaciones en masa en la región del Kosovo, llevando a cabo “limpiezas étnicas” en nombre de la revolución de Milosevic. Sin embargo, ¿no eran esos degenerados, herederos directos del sadismo de Robespierre quien hacía cubrir las calles de París con las cabezas sangrantes de sus enemigos? ¿De los millones de asesinados por “razones superiores” bajo Stalin, Mao, Pol-Pot y otros santones de la hagiografía socialista mundial?

Efectivamente, si en nombre de la revolución han sido cometidos crímenes innombrables, robar elecciones, reitero, resulta casi una banalidad, algo que se entiende de por sí. Lo anormal sería entonces que un gobierno que se dice revolucionario no robara (falsificara, adulterara) las elecciones en caso de perderlas.

Por supuesto, el lector adivina que estoy escribiendo a propósito de la posibilidad cada vez más evidente de que en Venezuela el gobierno de Nicolás Maduro ha cometido después de las elecciones presidenciales del 14 de Abril de 2013, uno de los desfalcos electorales más impresionantes de nuestro tiempo.

Indicios hay más que demasiados, sólo falta “por ahora”, la prueba final.
La sospecha resulta más grande si se tiene en cuenta, además, las condiciones subjetivas que habrían eventualmente llevado a los jefes chavistas a robar las elecciones. Esas condiciones estaban determinadas antes que nada por la designación profética de la presidencia de Nicolás Maduro de acuerdo al testamento político del presidente muerto.

¿No habría significado el reconocimiento de la debacle electoral una negación a la infabilidad de “nuestro Comandante”, el Mesías? ¿No habría sido faltar a la honra del amado caudillo, ser desalojados del poder inmediatamente después de su muerte? ¿Cómo continuar la mitología de quien según el imaginario chavista había entregado hasta la última gota de su vida por la revolución socialista, con una derrota electoral que mancillaría para siempre su memoria? No, los jefes del chavismo no podían permitirse una derrota electoral. Luego, si ella no podía ser evitada durante las elecciones, debía serlo, al menos, después de ellas.

Desde el punto de vista penal robar elecciones al pueblo es un crimen horrendo. Desde el punto de vista moral es un signo de absoluta corrupción. Desde el punto de vista religioso es un hecho demoníaco. Desde el punto de vista psicoanalítico es el reflejo de una desviación patológica del más alto grado. Desde el punto de vista clínico es una locura desatada. Sólo desde el punto de vista revolucionario, y en el caso venezolano, necro-revolucionario, el robo de una elección aparecería como un acto legítimo y permisible.
Contra ese tipo de perversión múltiple deberá lidiar el pueblo de Henrique Capriles Radonski. Quizás esa es la razón por la cual Henrique dijo: “nuestra lucha es espiritual”.

Iris Varela desnuda al régimen por Gerver Torres @GerverTorres

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Carmen Ortiz se llama la fiscal encargada de formular cargos contra Dzhokhar Tsarnaev, el presunto responsable del atentado terrorista en el maratón de Boston la semana pasada. Cuando la prensa la interroga sobre la pena que va a pedir para el acusado, la fiscal responde que no puede emitir ningún juicio a priori; que debe primero esperar que se compruebe plenamente la culpabilidad del acusado  y luego, si procede, sobre la base de todos los elementos estudiados,  determinará la pena a ser solicitada. Frente a un monstruoso crimen que ha estremecido a toda esa nación,  con un acusado que ya prácticamente confesó su delito, con una responsabilidad que oficialmente le asignaron y frente a una audiencia nacional que estaría dispuesta a entender cualquiera severidad en su juicio preliminar,  la fiscal encargada del caso dice que debe esperar por el cumplimiento de todas las etapas del proceso judicial  para hacer un pronunciamiento. Casi al mismo tiempo que Carmen Ortiz respondía a los insistentes requerimientos de los periodistas norteamericanos, en Venezuela, una ministra del gabinete ejecutivo, Iris Varela,  aparecía por iniciativa propia dando una rueda de prensa para anunciar que ya le tiene la celda lista al principal líder de la oposición para ponerlo preso. La ministra no se ahorró detalles de lo que  piensa hacer con su soñada víctima: reeducarlo, cortarle el pelo. El crimen no se sabe cuál es. Ninguna acusación formal ha sido realizada. La ministra tampoco tiene competencia legal para el pronunciamiento que ha hecho.  Las actuaciones de Carmen Ortiz e Iris Varela encapsulan de manera excepcional la calidad y naturaleza de las instituciones a las que pertenecen y muestran el abismo que hay entre ellas. No hay duda de que en el último caso, lo que queda reflejado es una falta total de estado de derecho,  un régimen despótico, cuasi fascista. Iris Varela, con su iniciativa,  ha desnudado al régimen que representa.  Por la contundencia con que lo hace,  el video de la ministra es un video histórico.

 

 

 

gerver@liderazgoyvision.org

@gervertorres

Esta lucha es una lucha por la verdad por Henrique Capriles Radonsky @HCapriles

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La nuestra es una lucha por la verdad y el gobierno nacional cada vez se enreda más en sus mentiras. Ya les resulta imposible sostener una red de falsedades sobre las cuales han decidido fundar su manera de hacer política. El partido de gobierno inventa, inventa e inventa y es el mismo pueblo quien lo refuta, lo deja en evidencia y lo castiga.

Muchas veces intentaron ponerse con excusa para la violencia una frase bendita: “Con la verdad no ofendo ni temo”, y ahora que las circunstancias no les permiten ni siquiera decirla les toca enfrentarse a un pueblo pacífico pero sin miedo. Un pueblo que sabe cuál es la verdad. Un pueblo que nos acompaña en este camino, porque nosotros lo que queremos es que triunfe la verdad.

Nicolás y el resto de su equipo, en buena medida reciclado, han decidido utilizar todo el aparato del Estado, todos los medios y el dinero del Estado, para mentirle al país. Lo que no esperaban era conseguirse a un pueblo despierto que no va a acompañarlo en sus mentiras. Nosotros queremos un país donde las responsabilidades que se asuman con la gente se cumplan y no se repitan una y otra vez hasta convertirlo en retórica politiquera. Nosotros queremos un país de paz, de diálogo y de entendimiento, pero para eso es necesario un cambio y Nicolás le ha dado las responsabilidades vitales del país a quienes ya le han fallado. Nosotros queremos un país donde se planifique y se pueda seguir paso a paso la evolución de la calidad de vida, pero los enchufados llaman a la violencia, a la división y al conflicto para distraer a la opinión pública de lo que pasa en realidad: que no pudieron, que son los ineficaces de siempre, que a ellos no les interesa que el país salga adelante.

Y por eso no les interesa que se sepa la verdad, sino inocular su mentira.

Ellos saben que los venezolanos no permitirán que sus derechos sean vulnerados. Ya estamos hartos de su ventajismo y eso ha quedado reflejado en el voto. Los derechos de los venezolanos no se negocian y nosotros estamos aquí para defender los de cada uno, porque quienes votaron por el partido de gobierno también merece que su voto sea considerado como parte de la solución a la crisis política en la que el PSUV insiste mantener hundido al país.

Nosotros no nos vamos a dejar amenazar por un gobierno ilegítimo que ya no tiene ningún liderazgo y tiene que apelar al miedo y al abuso de poder para mantenerse en un puesto. Nosotros no tenemos miedo. Es imposible temerle a quienes se han quedado sin pueblo. Puede que mantengan secuestradas a las instituciones —o que eso crean— y que insistan en mentirle a nuestras Fuerzas Armadas —o que eso crean—, pero en cada lugar del país hay gente que quiere tener un mejor futuro y eso quedó evidenciado en la imposibilidad de Nicolás para hacer algo con lo que le heredaron. La herencia que le dieron la derrochó y ahora, que le toca gobernar, no sabe cómo hacerlo y entonces sigue gritándole al viento.

Por otra parte, le reiteramos al Consejo Nacional Electoral que no aceptamos una auditoría chimba. Que el país quiere respuestas. Ya el país entero pudo ver quiénes son los enchufados y cuáles son los intereses que defienden. Se le mintió al país, se le ofreció un proceso de auditoría con completo acceso a la información y eso no ha sucedido. Le decimos al mundo y al país tenemos unos funcionarios que no están actuando para conocer la verdad sino para beneficiar al partido del gobierno.

Como no hay respuestas, impugnaremos las elecciones ante el Tribunal Supremo de Justicia, llevaremos adelante acciones concretas que pongan en evidencia la verdad. La que ustedes y nosotros conocemos. La que el gobierno insiste en ocultar.

Hoy todo el país sabe cómo el desespero los llevó a utilizar los medios de comunicación combinados con la agresión y el vejamen para vengar el respaldo popular que perdieron.

Incluso, tienen el atrevimiento de responsabilizar a los trabajadores honestos por la ineficiencia de los gerentes paracaidistas que están en los puestos importantes de nuestras empresas públicas por ser leales a un partido y no por saber lo que hay que hacer. O peor aún: se lo adjudican a la tristeza de sus militantes o a la confusión del pueblo que han estado defraudando sistemáticamente durante años. ¿Cómo se puede ser tan irresponsable para referirse así a una tristeza que convirtieron irresponsablemente en bandera política? ¿Cómo se puede tratar a quienes confiaron en ellos alguna vez de una manera tan irrespetuosa, en lugar de reconocer que fracasaron?

Los problemas del sector eléctrico no son culpa de los trabajadores de Corpoelec, ni de sabotajes ni de iguanas: es culpa de la ineficiencia de este gobierno. Los problemas de nuestras empresas básicas no son culpa de los obreros: es culpa de las mafias que han dejado que crezcan en torno a ellas porque están metidos en eso hasta las narices. Los problemas en CANTVA, el Metro de Caracas y otras dependencias del gobierno no son culpa de quienes cada día intentan resolver la manera de mantener los servicios, sino de la cantidad de personas que han llegado a los puestos siendo de los peores en sus sectores y convertidos en jefes por obra y gracia de un buen enchufe. Y eso lo saben ustedes así como lo sabe cada uno de los trabajadores. Aquí ya le acabó la capacidad de maniobra a sus mentiras.

Nosotros, por nuestra parte, decimos a los venezolanos que usemos todos los medios que tengamos a nuestro alcance para hacer que triunfe la verdad por encima de la mentira. Nosotros estamos del lado de la paz y nadie nos sacará de ese camino. No tenemos el dinero que tienen ellos, pero tenemos la conciencia limpia y la fuerza de la razón. Esas cadenas que meten los enchufados para tratar de evitar que los venezolanos escuchen lo que nosotros tenemos qué decir no son otra cosa que miedo.

No vamos a lavarle el rostro a quien tiene que darle respuesta al pueblo. Vamos a exigir el cumplimiento de las leyes porque hoy no le estamos mendigando al CNE, estamos exigiendo que se respeten nuestros derechos.

Todas nuestras acciones serán dentro del marco de la Constitución. Y debemos estar alertas para denunciar la mentira y defender la verdad. ¿Por qué tienen miedo de que nos escuchen sus militantes? Porque saben que hablamos con la verdad.

¿Por qué tienen tanto miedo a que se haga una auditoría como debe hacerse? Porque se dieron cuenta de que ésta ya no es la lucha de Henrique Capriles, sino la de millones de venezolanos. Esta es la lucha por la verdad.

Exigimos al gobierno que cese la persecución a los empleados públicos. Y a ustedes, hermanos funcionarios que a lo mejor tienen que leer esto escondidos o porque alguien se los mande, les digo algo: sepan que no los vamos a dejar solos. Estos casos de amedrentamiento, chantaje y revanchas en contra de los trabajadores no quedarán impunes y tendrán que verse en lo contencioso administrativo, ¡porque en Venezuela habrá justicia muy pronto!

¡Que Dios bendiga a Venezuela!

Mesa de Unidad Democrática rechaza la detención de Antonio Rivero

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Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática rechazó categóricamente la detención del dirigente de la Unidad y ex director de Protección Civil, General Antonio Rivero y exigió su liberación inmediata.

Exhortó a los representantes de las fuerza pública a respetar los derechos constitucionales, así como la garantía del debido proceso en el caso de Rivero. “Toda detención en nuestro país debe darse previa orden judicial”, haciendo referencia a la denuncia hecha por Leopoldo López quien alertó que Rivero fue detenido por el Ministro Rodríguez Torres durante una reunión informal que estos sostuvieron.

Advirtió que actualmente en Venezuela se ha convertido en un grave delito pensar diferente y repudió la politización del sistema judicial.

“Estos hechos no son garantía de democracia. En una democracia hay garantía de poderes y autonomía del Poder Judicial y de sus distintos organismos”, puntualizó.

El también coordinador político del Comando Simón Bolívar condenó que el Ministro de Interior, Justicia y Paz, Rodríguez Torres, utilice su cargo para la persecución política y no para solucionar los graves problemas de inseguridad que vive Venezuela. “La situación de inseguridad la última semana continúa profundizándose y Rodríguez Torres debería dedicarse a atender esta situación. Lo menos que está promoviendo es la paz con la enorme cantidad de muertes en lo que va de fin de semana”, apuntó.

“El sistema de administración de justicia en nuestro país, lamentablemente se ha dedicado a la prisión y a la persecución de la disidencia política y no a cumplir dedidamente con sus funciones. La consecuencia de ello es el lamentable índice de 98.7% de impunidad que existe en Venezuela, según cifras del informe anual de la Fiscalía General de la República”, concluyó Aveledo.

Prensa Unidad Venezuela

Los expulsaron de Arabia Saudí por ser muy bellos…

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El País

¿Demasiado bello para ir a Arabia Saudí? 

Tres hombres fueron expulsados del país hace dos semanas por su excesiva belleza

Uno de ellos parece haber sido identificado por la comunidad virtual

 Dubái 26 ABR 2013 – 12:18 CET

Empieza a aclararse el misterio. O tal vez no. La web de cotilleos y famosos estadounidense Jezebel asegura que Omar Borkan al Gala es uno de los tres emiratíes expulsados de Arabia Saudí por guapos. El interesado, ni confirma ni desmiente, pero parece encantado de estar en la cresta de la ola. No es para menos. Desde que empezó el runrún su página de Facebook ha multiplicado los me gusta y ya son 64.233 los visitantes que están hablando de él. ¿Qué más puede pedir alguien que se presenta como “fotógrafo de moda, actor y poeta”?

Rebobinemos. La semana pasada estuvo a punto de desatarse un incidente diplomático entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos por una cuestión de tíos buenos. Tal como contamos en el blog A vueltas con el Golfo, un miembro de la Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, la ominosa policía moral saudí, interrumpió una danza folclórica que un grupo de emiratíes ofrecía en el marco del festival de Al Yanadría, a las afueras de Riad. El hombre pedía al responsable del pabellón de Emiratos, la inmediata salida de Arabia Saudí de tres de los jóvenes que participaban en el baile por considerar que eran “demasiado guapos” y podían resultar “una tentación para las mujeres”.

Es fácil atribuir el disparate al conservadurismo de la sociedad saudí, pero sería injusto no contar que los asistentes, entre los que había numerosas mujeres, abuchearon al vigilante de la moral. En el vídeo casero en que se recogió el incidente, se oye cómo le dicen “vete al infierno”, “déjanos tranquilos”, etc. Enseguida, varios miembros de la Guardia Nacional se lo llevaron del lugar.

Sin embargo, el jefe de la delegación emiratí no quiso arriesgarse a tener problemas con sus anfitriones y decidió mandar a los tres chicos a casa en el primer vuelo. Desde entonces, las jóvenes (y menos jóvenes) de la región tratan de averiguar quiénes eran los guapos que tanto inquietaron al puritano saudí y las redes sociales se han llenado de bromas y especulaciones.

Como buen publicista de sí mismo, el atractivo Omar juega con la ambigüedad. El pasado día 21 escribió en su muro: “Esto es lo que dicen los periódicos en el mundo :)” con un link a una información sobre el incidente. Nada más. Pero desde que Jezebel.com ha insinuado que es uno de los tres magníficos, llueven las admiradoras que le declaran su amor desde lugares tan lejanos como Vietnam. Guapo, hermoso, me voy a Arabia… Omar lo va tener difícil para elegir. A no ser que empiecen a hacerle competencia sus otros dos compañeros de baile.

 

Abc

Expulsan a un fotógrafo de Arabia Saudí por ser ‘irresistible para las mujeres’

Es fotógrafo de moda, actor, poeta, y “demasiado guapo” para Arabia Saudí. Omar Borkan Al Gala, nacido en Dubai, ha sido expulsado del país por ser “irresistible para las mujeres”.

La policía religiosa saudí lo detuvo junto a otros dos hombresdurante el festival cultural Janadriyah, celebrado recientemente en la ciudad de Riad, donde se encontraban trabajando para el ‘stand’ promotor de los Emiratos Árabes Unidos (UAE).

Un policía aseguró en la prensa local que el motivo de la detención fue que “los miembros de la Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención de Vicios temían que las visitantes se enamoraran de ellos” y que “se tomaron medidas urgentes para deportar a los tres hombres a Abu Dhabi”.

Según una comunicado oficial emitido por la delegación de UAE, el motivo de la detención y posterior expulsión del país de Borkan y sus otros dos compañeros no fue por ser “demasiado guapos”, sino por la presencia inesperada en el ‘stand’ de una artista emiratí que desafió la costumbre de que las mujeres no se relacionen con hombres que no sean de su familia.

Tras la noticia, que tuvo repercusión a nivel mundial, lo más esperado era que salieran a la luz las imágenes de los detenidos, para comprobar si es posible ser tan guapo como para provocar una prohibición de estancia en una país.

Una vez localizado en una red social a uno de ellos, Borkan, su perfil deFacebook se ha visto desbordado por decenas de mujeres y hombres que no sólo le piropean, sino que incluso le proponen matrimonio. De hecho, hay comentarios de usuarios españoles pidiendo al fotógrafo que“si le echan de Arabia Saudí, que se venga a España”.

El País: Maduro, el socio incómodo

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Así continúa la nota firmada por Maye Primera y publicada en El País:

El nuevo presidente de Venezuela no tiene el carisma ni los votos que en vida tuvo Hugo Chávez pero tampoco cuenta con el músculo económico que sumó apoyos a favor de su antecesor

Aunque los Gobiernos de América Latina hacen esfuerzos por demostrar que, desde su punto vista, nada ha cambiado tras la muerte de Hugo Chávez y el ascenso al poder de Nicolás Maduro, el panorama político y económico de Venezuela ya no es el mismo. No solo porque Nicolás Maduro no tiene el carisma de Hugo Chávez, su mentor político y antecesor. Tampoco porque Maduro no logró capitalizar en las elecciones venezolanas del 14 de abril los votos que sumó Chávez en vida y que constituían el grueso de la herencia política que legó. Si la región corre el riesgo de pagar caro el apoyo que en este momento le están dando a la elección de Maduro en Venezuela, es porque el nuevo presidente heredó el poder pero no la chequera del difunto.

Los ingresos petroleros, que en el pasado le granjearon a Hugo Chávez hasta la amistad de sus vecinos más recelosos, no alcanzan para seguir pagándolo todo. Para que Venezuela siga siendo el proveedor solidario de crudo que abastecía, a precios preferenciales, a las naciones de América del Sur y del Caribe. Para que este país, que importa cerca del 80% de todo lo que consume, siga siendo el fiel comprador de las manufacturas y alimentos de sus socios de la Unasur –la Unión de Naciones Sudamericanas– y del Mercosur –el Mercado Común del Sur.

Las reservas internacionales de Venezuela han caído de 30,2 mil millones de dólares a principios de 2011, a 26,3 mil millones de dólares, según cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela este 26 de abril. Los recurrentes problemas de liquidez de Caracas se han agudizado y al día de hoy, el país solo cuenta con divisas suficientes para cubrir dos meses consecutivos de importaciones, al ritmo acostumbrado en la última década, y para honrar las deudas con sus acreedores externos.

La empresa estatal que financia más del 60% del presupuesto venezolano, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), confronta problemas de producción. De acuerdo al informe más reciente de la firma venezolana Ecoanalítica, “entre 2009 y 2012, la producción (de Pdvsa) para exportación tuvo una variación negativa de 6,7%”. El precio del crudo venezolano también ha descendido, de un promedio de 103,4 dólares por barril en 2012, a 97,2 dólares por barril al cierre de esta semana.

Venezuela fue el último país en integrarse a Mercosur el año pasado y el descenso del precio de su cesta petrolera, se suma a la caída de los precios de las materias primas del grupo: de la carne de Uruguay, y de la soja que producen Argentina y Brasil. La Asociación de Comercio de Brasil (AEB) ya ha previsto que, como consecuencia de esto, el comercio del bloque puede retroceder aún más este año. “Estamos ante un claro momento de pérdida de sinergias entre los países, el bloque requiere una redefinición y una reagrupación”, ha dicho el economista jefe de la Fundación Centro de Estudios del Comercio (Funcex), Rodrigo Branco, consultado por la agencia de noticias AFP.

Aún antes de que el presidente Hugo Chávez se declarara enfermo de cáncer, en junio de 2011, el modelo económico de su socialismo del siglo XXI confrontaba a lo interno dificultades que él atribuía a la mala fe del capitalismo y que, en su ausencia, han empeorado. Solo en alimentos primordiales para la dieta del venezolano –la harina de maíz, la leche en polvo, la carne, la sardinas, los aceites, el azúcar—la escasez promedia 40%. La inflación que en 2012 se redujo a 20,1% luego de marcar 27,6% en 2011, amenaza con cerrar este año en una cifra cercana al 30%.

Ante este panorama económico, la Cancillería de Nicolás Maduro, deberá hacer grandes esfuerzos por mantener en pie los apoyos que han manifestado sus amigos de América Latina y el Caribe al resultado electoral del 14 de abril, y que la oposición venezolana ha calificado de dudosos y ha decidido impugnar. Por honrar la promesa que este viernes hizo el canciller Elías Jaua, de incrementar la cooperación venezolana en el Caribe –un mercado al que Venezuela envía 290.000 barriles de petróleo, de los 3 millones de barriles que produce al día—y por la cual recibió, a cambio, una declaración de todos los presidentes de los países miembros de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) para que se respeten los resultados oficiales de las elecciones del pasado 14 de abril en Venezuela, en las que fue proclamado ganador el oficialista Nicolás Maduro. Luego, si las cuentas fallan, aún tendrían la posibilidad de culpar al capitalismo salvaje de la merma de simpatías regionales a favor del socialismo del siglo XXI, pero sin el encanto y el carisma que tenía Hugo Chávez para hacer ver que sus errores de gestión eran responsabilidad de otros.

 

El diario El País también hace referencia cómo es percibida la relación Perú-Venezuela:

El presidente de Perú pierde aliados por su apoyo al Gobierno de Venezuela

Políticos, medios de comunicación, empresarios e intelectuales como Vargas Llosa critican al mandatario por convocar la cumbre de Unasur que legitimó a Maduro

 Lima 27 ABR 2013 – 05:55 CET

En la Cancillería, en el centro histórico de Lima, había preocupación a mitad de semana. Tuvo un costo el viaje del presidente Ollanta Humala a Caracas, el viernes 19, después de la reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que respaldó la elección del mandatario venezolano Nicolás Maduro. Congresistas de tres grupos políticos buscaban firmas para interpelar al ministro de Exteriores, Rafael Roncagliolo, dado que él pidió, en una reunión secreta con un grupo de parlamentarios, los votos para la autorización del viaje oficial. Y a medida que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela retrocedía en los alcances de la auditoría de votos y crecía la polarización en ese país, se extendían las críticas contra el mandatario peruano por la cita de la Unasur que legitimó al sucesor de Chávez.

El pedido de interpelación al canciller, sin embargo, no fue votado porque no hubo sesiones de pleno esta semana: los parlamentarios tuvieron cinco días para actividades de “representación” es decir, audiencias o encuentros con sus electores en sus lugares de origen. “El 2 y el 3 de mayo que volverá a haber pleno en el Congreso, será la reunión de cancilleres y ministros de Defensa de Chile y Perú, así que el ministro no podría presentarse sino hasta la siguiente semana. En ese momento ya el clima estará más calmado”, comentó una fuente de Exteriores a EL PAÍS.

Sin embargo, el apoyo de Unasur y de Humala al presidente venezolano obligará al primer ministro peruano, Juan Jiménez, a acudir a una estación de preguntas sobre el tema en el Legislativo el próximo viernes 3 de mayo. “Creo que será una buena práctica entre el Parlamento y el Ejecutivo para que, en lugar de plantear interpelaciones, podamos ir al Congreso a informar lo que sea necesario”, respondió el premier a la prensa el jueves.

Humala apareció el domingo 22 en la plaza de armas de Lima para fotografiarse con transeúntes, en lo que los medios locales llamaron un “baño de popularidad”, al día siguiente de volver de Caracas y para poner su rostro al 56% de aprobación presidencial según una encuesta de Ipsos Perú divulgada ese día. El presidente no dio declaraciones. Al día siguiente, durante una visita a las obras de construcción del metro de Lima, dos periodistas le preguntaron sobre las críticas de Mario Vargas Llosa y su hijo Álvaro a su viaje a Venezuela. El mandatario prefirió, como cada vez que un tema lo incomoda, evadir: “Estamos en el metro, así que hablamos del metro”. Luego alzó la voz: “Estamos en el metro y nos quedamos en el metro y el Foro Económico Mundial”, y se fue.

El viernes 19, el día que Maduro juramentaba como presidente, uno de los principales respaldos de Humala, el escritor Mario Vargas Llosa declaró en Brasil que los presidentes que asistían a esa investidura eran “cómplices contra el pueblo venezolano. No deberían legitimar un posible fraude electoral”.

Ese mismo día, el ex presidente Alejandro Toledo, que en horas previas había llamado a los parlamentarios de su partido a pedir el voto para que autorizaran el viaje de Humala, difundió un comunicado indicando que Humala debía asumir el costo de apoyar “un gobierno ilegítimo cuyo dudoso origen ha sido denunciado por las fuerzas democráticas de Venezuela y de la comunidad internacional”. Toledo y su bancada han sido aliados del oficialismo desde julio de 2011.

El ex presidente y líder del Apra, Alan García, que atraviesa un duro momento debido a las revelaciones de conmutaciones de penas a cientos de narcotraficantes durante su gobierno, aprovechó para atacar a Humala por el mismo tema: “Tiene la responsabilidad de elegir hacia el bien, que es la democracia, o hacia el mal, como juntarse como un país como Venezuela y elegir las reelecciones. No entiendo qué gana el Perú con esas alianzas y amistades”, comentó en un programa de televisión.

En mayo de 2011, en vísperas de la segunda vuelta electoral entre Humala y la entonces candidata Keiko Fujimori, unos cien intelectuales, políticos, profesionales y artistas acompañaron al líder de Gana Perú durante un “juramento por la democracia”. Vargas Llosa envió su respaldo mediante un vídeo que se proyectó en la ceremonia. Varios de esos líderes de opinión han expresado en las redes sociales y en columnas de opinión que mantienen su apoyo a quien representaba en ese momento la democracia, frente a una posible vuelta al autoritarismo de Fujimori, pero no comparten la posición acerca de Venezuela.

Otro factor de suspicacia

A los cuestionamientos sobre Unasur y el papel de Perú frente a Venezuela, se sumó otro tema el lunes 22 por la mañana. Palacio de Gobierno no confirmaba si se realizaría una reunión entre el presidente y el presidente de Repsol, Antonio Brufau para abordar la posible compra de los activos de la empresa, incluida la refinería La Pampilla. La prensa preguntó al primer ministro acerca de la cita y él también lo negó. El miércoles, los medios plantearon el mismo tema a la vicepresidenta Marisol Espinoza -del entorno más cercano del presidente- y fue evasiva. Indicó que PetroPerú solo había hecho una consulta preliminar para “auscultar el mercado”.

Entonces, el presidente peruano se abrió otro flanco de críticas, de quienes temen que retorne el Humala radical, con intenciones estatistas, el del año 2006. El ministro de Economía, Luis Castilla, expresó el jueves “Se ha tomado esta posibilidad como que ya se está volviendo a otro tipo de políticas que habían sido desechadas, y eso no es así”, afirmó.

La aclaración llegó luego de tres días de reclamos de transparencia en los principales medios y gremios empresariales acerca del interés de la empresa estatal Petroperú en los activos de la empresa española en Perú. El principal diario económico de Lima, Gestión, abrió su primera plana el viernes con “Ministerio de Economía abre la puerta al retorno del estatismo”. Llamó la atención ese llamado a la calma de Castilla, un tecnócrata que supo morigerar el ansia del presidente y de su esposa Nadine Heredia de que el Estado tuviera un papel más interventor en el mercado. Su fichaje en junio de 2011 ganó la confianza de los empresarios.

El Mundo: El héroe chino que ayudó a capturar a los terroristas por María Ramírez

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Sobre las once de la noche del viernes pasado, un chino de 26 años llamado Danny paró su Mercedes nuevo en el borde de una calle de Cambridge para contestar un SMS. Un hombre de su edad vestido de negro se le acercó y le tocó en la ventanilla del pasajero. Danny cometió el error de bajar la ventana en lo que fue el comienzo de la peor pesadilla de su vida.

Cuando bajó la ventanilla, Tamerlan Tsarnaev metió la mano y abrió la puerta. Se sentó a su lado, le enseñó una pistola y le dijo: “¿Has oído lo de la explosión? Yo hice eso“. El autoproclamado terrorista sacó una bala de la pistola, se la enseñó, la volvió a meter en el tambor e insistió: “Voy en serio”. La conversación está registrada en el pliego de cargos contra Dzhojar, el hermano pequeño de Tamerlan, presentado este lunes.

El joven chino no sólo lograría la proeza de escaparse de los terroristas, sino que avisó a tiempo a la policía para que los capturara. Su iPhone 5 y el GPS de su Mercedes sirvieron para encontrar a los hermanos Tsarnaev y su declaración ayudó para saber cuál era su siguiente plan: hacer estallar bombas en Times Square, en Nueva York. El alcalde Michael Bloomberg explicó el jueves que la fuga de Danny fue lo que evitó el nuevo complot de los rusos de origen checheno para seguir matando.

El secuestrado, que pasó hora y media con los terroristas más buscados de Boston, sigue sin querer desvelar su identidad completa por miedo a la prensa y a que Dzhojar o sus posibles cómplices lo localicen. Pero por primera vez se ha atrevido a contar la peor noche de su vida con todos los detalles a un reportero de ‘Boston Globe’. Sólo dael nombre de pila americano que suele utilizar para que sus amigos no se líen con el de verdad, en mandarín, pero cree que cuando vaya a declarar contra Dzhojar su identidad completa se acabará desvelando.

Danny estudió un par de años Ingeniería en Estados Unidos y se volvió en enero de 2012 a China a la espera de conseguir un visado de trabajo. Hace dos meses lo logró y se mudó a Cambridge con dos amigos para empezar una ‘start-up’. Acababa de comprarse el coche y las cosas empezaban a encajar en su nueva vida. Incluso había una chica en Nueva York que le gustaba.

La peor noche

Pero la noche del jueves pasado estaba convencido de que iba a morir. Pensó en su casa en China, en su empresa y en aquella chica que nunca volvería a ver y a la que no le había dicho que estaba interesado en ella.

Tamerlan le obligó a ir hasta Watertown, donde recogieron a Dzhojar, que cargó explosivos en su maletero. El mayor, el más agresivo, gritaba a Danny: “¡Deja de mírame! ¿No te acuerdas de mi cara?”. Danny había visto las fotos de los sospechosos difundidas por el FBI unas horas antes, pero dice que contestó: “No, no me acuerdo de nada”. El ruso, al que apenas conseguía entender, se rió de él: “Es como los tíos blancos que creen que todos los negros se parecen. Así que tal vez tú también crees que todos los tíos blancos son iguales”. Danny, siguiendo la corriente e insistiendo en su procedencia extranjera, le dijo que sí.

A Tamerlan, que hablaba inglés con fuerte acento ruso, le costó entender cuándo Danny dijo que venía de China. “Ah, por eso no hablas bien inglés… Tú eres chino, yo soy musulmán”, le dijo Dzhojar. El automovilista secuestrado replicó: “Los chinos son muy amigos de los musulmanes. Somos muy amigos de los musulmanes”.

Los hermanos le preguntaron si su coche tenía todos los permisos en orden para ir a Nueva York y Danny escuchó la palabra ‘Manhattan’ mientras la pareja hablaba en ruso. El chino miraba la carretera desesperado, consciente de que nadie sabía dónde estaba y probablemente ni siquiera le estaban buscando, aún menos rumbo a Nueva York. En la carretera vio una comisaria de policía y, angustiado, cuenta que intentó “mandar mensajes telepáticos”. La fuerza mental no funcionaba y pensó en tirarse del coche en marcha, pero los hermanos le amenazaban con sus pistolas cada vez que hacía un movimiento o intentaba quitarse el cinturón.

En medio de la escapatoria, el iPhone de Danny sonó. Primero, un SMS, que Tamerlan contestó en mandarín con la ayuda de un traductor online. Después, una llamada telefónica del novio de su compañera de piso, que había desconfiado del chino poco claro de su amigo. “Si dices una sola palabra en chino, te mato”, dijo Tamerlan. Danny contestó y dijo en inglés, mientras su amigo hablaba en mandarín: “Voy a dormir en casa de un amigo. Tengo que irme”.

La huida

Su oportunidad llegó cuando los hermanos pararon a sacar dinero de un cajero porque el depósito del Mercedes no les daba para su huida y la gasolinera sólo aceptaba efectivo. El hermano pequeño le quitó la tarjeta de débito mientras el mayor ponía direcciones en el GPS.

“Pensé que tenía una muy buena oportunidad de escapar. Así que tomé la decisión. Utilicé la mano izquierda para quitarme el cinturón, la derecha para abrir la puerta. Salté fuera del coche y me puse a correr hasta el otro lado de la calle”, contó Danny a la televisión de Boston WCVB, el otro medio que ha conseguido hablar con la víctima, aunque de manera menos extensa que el ‘Globe’. “El tío fuera del coche intentó atraparme con la mano. Intentó alcanzarme, pero corrí muy deprisa”. Uno de sus secuestradores le gritaba y le maldecía mientras el chino seguía corriendo.

El joven vio luces en la gasolinera de enfrente y rezó para que estuviera abierta. Lo estaba y el empleado lo protegió aunque su primera impresión fuera que un borracho había entrando en su tienda diciendo que lo querían matar. Los dos llamaron a los agentes y Danny se pasó toda la noche, la mañana y parte de la tarde del día siguiente ayudando a la policía.

De vuelta a casa, dice que no se considera un héroe, porque él sólo quería salvarse. El ‘Globe’ cuenta cómo terminó para él aquel viernes tras la fuga de casi 23 horas de Dzhojar: “Cuando saltó la noticia de la captura, el compañero de piso de Danny lo llamó para que la viera en la televisión. Danny estaba al teléfono en ese momento, hablando con la chica de Nueva York”.

Publicado en El Mundo