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El “error 0” del CNE por Eugenio G. Martínez @puzkas

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Contra todo pronóstico el CNE ha desarrollado la verificación ciudadana ampliada, un proceso que comenzó a perder su sentido cuando el sector que duda de los resultados de la elección presidencial anunció que no participaría. Aunque la revisión ayuda a ratificar que existe “error 0” en los resultados del 14 de abril, paradójicamente no sirve para descartar las denuncias que realiza la oposición venezolana.

¿Qué significa “error 0”? Los resultados de la verificación ciudadana ampliada (así como las conclusiones de la auditoría posterior a una muestra de 0,5% de los equipos y la verificación ciudadana realizada el día de la elección) ratifica que no existen inconsistencias numéricas entre los votos escrutados por cada máquina y los votos totalizados por el CNE.

Esta auditoría es perfecta para descartar las tesis que sugieren que existe una manipulación electrónica de los resultados, sin embargo no permite aclarar las dudas que la oposición y un sector importante de la población tiene sobre la transparencia de los resultados. ¿Para qué realizarla?

Hasta este momento la verificación ciudadana ampliada solo ha servido para comprobar que el sistema automatizado funciona como se espera y para darle “tranquilidad” al CNE. No obstante, la tarea del organismo comicial debería ser la de promover la tranquilidad entre los ciudadanos.

Desafortunadamente en este momento la credibilidad y confianza de los ciudadanos en el árbitro (según los resultados de opinión pública del IVAD, Varianzas, etc.), podría asemejarse peligrosamente a los que exhibía su predecesor: el Consejo Supremo Electoral.

Si la desconfianza sobre los resultados es lo que define aproximadamente a la mitad de la población es una mala noticia, no solo para el árbitro electoral, también lo es para sus proveedores de tecnología y en definitiva para la democracia. Por ejemplo, según el IVAD 47% de los electores cree que los resultados del 14 de abril no son los correctos, mientras Varianzas asegura que 41% está disconforme con los resultados y la actuación del organismo comicial y 11% dice estar confundido sobre los resultados. ¿Por qué no aclarar las dudas?

Tomando como referencia los distintos estudios de opinión pública los rectores deberían enfocarse en demostrar que las denuncias de la oposición son infundadas. Para lograrlo se necesita algo más que la verificación ciudadana ampliada que se desarrolla en este momento, es perentorio que el organismo comicial entregue el reporte de incidencias del Sistema de Autenticación Integrado (SAI) y defina la fecha en la que comenzará la auditoría de no duplicidad de huellas.

¿Por qué son importantes estos dos elementos? La oposición no ha denunciado alteración electrónica de los resultados, como tampoco ha sugerido que los equipos de votación fueron manipulados. Los seis recursos de impugnación presentados ante el TSJ se orientan a criticar y denunciar la nulidad del proceso (de forma total o parcial) en función de la cualidad de los votantes.

En otras palabras: la dirigencia de oposición -y aproximadamente la mitad de los ciudadanos- cree que una porción importante de los votos emitidos a favor de Nicolás Maduro corresponde a electores ilegítimos (por usurpación de identidad, voto doble, etc.).
La única forma de demostrar que 100% de los votos de Maduro -y por extensión de Capriles Radonski- fueron emitidos por electores legitimados para votar pasa porque el CNE entregue el reporte de incidencias del SAI y realice la auditoría de no duplicidad de huellas. Mientras esto no ocurra el “error 0” que promociona el organismo comicial solo servirá para ratificar que el sistema automatizado contó bien los 15.057.992 votos que se totalizaron el domingo 14 de abril, pero no aclarará -a quienes tienen dudas- si efectivamente acudieron a votar 15.055.992 personas.

emartinez@eluniversal.com

@puzkas

Fuente: El Universal

PDVSA y Venezuela en la encrucijada por Tony Bianchi

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PDVSA y el país están en una encrucijada: tomar la vía de la izquierda o de la derecha, escoger dictadura o democracia, hundimiento o recuperación, pobreza o progreso, descenso al cuarto mundo o formar parte de los países en desarrollo. El rumbo lo debería determinar el gobierno, ¿pero cuál gobierno? Y el pueblo, ¿ha llegado finalmente éste a una conclusión sobre la actuación de la “revolución” de los últimos 14 años ?

Venezuela no puede permitirse el lujo de esperar más porque los recursos se están acabando y el último autobús hacia una normalización está a la vuelta de la esquina y si se pierde se necesitará un ejército de marías  para que nos saque de las arenas movedizas.

PDVSA, corazón del nuestra economía, porque habiéndose destruido el 70 por ciento del aparato productivo dependemos casi exclusivamente de los ingresos petroleros, no solo necesita continuar a existir sino más bien mejorar porque cada día que pasa nacen nuevos venezolanos que dependerán del estado, obligado a brindarles salud pública, fuentes de alimentación, educación, vivienda y seguridad.

En la encrucijada está claro que tenemos en el gobierno a unos dinosaurios que abiertamente profesan que lo mejor (seguramente solo para ellos) es de mantener al pueblo en un estado de pobreza para que dependa casi exclusivamente de  las “bondades” y limosnas del estado, y acorralarlo  en un  mundo escuálido ( nada a que ver con el mal inventado apodo de Hugo Chávez para los miembros de la oposición) tal como han mantenido al pueblo cubano por más de 25 años.

Por otro lado, algunos de los rojos están saliendo del letargo y poco a poco se declaran de acuerdo con el mismo Fidel Castro que hace unos meses admitió el fracaso del modelo económico cubano. Nelson Merentes,  lleva meses si no años tratando de convencer a sus camaradas que se necesita cambiar de rumbo porque la única forma de sobrevivir  es de manejar la economía como una empresa, es decir sacarle provecho y ganar plata.

A él  empiezan a juntarse otros líderes tales como Alí Rodriguez Araque quien, sin hacer nombres y tampoco acusar al difunto ha admitido que el gobierno chavista ha cometido errores económicos y ha llegado la hora de rectificar.

El mismo Mario Silva en su bien estudiado monólogo en defensa de los intereses cubanos y de su clan más que los de los venezolanos advierte que el actual  ocupante de la silla tiene que modificar su rumbo y más bien tiene que ser ayudado y dirigido para evitar más tortas especialmente de orden económico.

El reciente anuncio que PDVSA se ha asegurado prestamos que totalizan 8.500 millones de dólares de parte de la  China National Petroleum Corporation (CNPC), Chevron de Estados Unidos, Rosnef de Rusia y de la internacional Schlumberger, ha  causado cierto alivio debido al delicado estado de la petrolera. Pero todas las indicaciones apuntan a que esta plata sirve solamente para tapar huecos y no alcanza para  mejorar la producción petrolera y refinación de combustible.

La prioridad  inmediata que tiene PDVSA es la de recuperar la producción de gasolina de la medio paralizada refinería de Amuay cuyos daños están todavía lejos de ser reparados cosa que obliga al país importar casi 100 barriles de gasolina diarios. ¡Que vergüenza ser el mayor productor de petróleo de América Latina y tener que importar gasolina!

Pero a este gobierno no parece le afecte el hecho que esta gasolina importada, destinada exclusivamente al consumo nacional, le cuesta unos increíbles 19 millones dólares diarios y que a pesar de esta pérdida siga sin querer aumentar el precios de la gasolina.

El argumento que subir el precio de la gasolina aumentaría la inflación es muy débil porque el transporte público y el transporte comercial, que afecta a las masas de menor nivel adquisitivo, usa casi exclusivamente gasoil, diesel, o gas. Un aumento solamente de la gasolina de 91 y de 95 octanos no afectaría esa masas  y compensaría gran parte de la pérdida.

Pero el suministro de gasolina no es  el problema más grave de PDVSA. El verdadero problema es el de mantener la producción y ampliar la rentabilidad de la industria a través de mejor mantenimiento, reemplazo de  equipos obsoletos y aumento de la producción. Es evidente que PDVSA necesita capital y know how extranjero y para eso, aun manteniendo la soberanía de los productos del subsuelo, nuestra estatal tiene que ofrecer mejores ganancias a la empresas contratistas.

Hay  elementos de Jurassic Park que andan por allí diciendo que el país y PDVSA necesita solamente una producción de 1.7 millones de barriles diarios  (en lugar de 2.2 millones) para sobrevivir hasta el fin del mundo sin tener que esforzarse demasiado con obras de mantenimiento y costosas mejoras. ¡Pobre tontos!

 por Tony Bianchi

Venezuela-Colombia: cronología de una relación llena de altibajos por Infobae @infobaeamerica

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La polémica por la visita de Henrique Capriles a Bogotá no es la primera en el marco de los desencuentros bilaterales. Ambos países han roto relaciones comerciales varias veces

 

Tras el encuentro entre el lider opositor venezolano y el presidente Juan Manuel Santos, el canciller venezolano Elías Jaua sostuvo que el colombiano “le puso una bomba” a la relación bilateral.

 

No es, sin embargo, el primer desencuentro que sucede entre ambos países, pese a que la llegada de Santos al poder recompuso el diálogo absolutamente roto durante las presidencias de Álvaro Uribe y Hugo Chávez.

 

2007

 

– Noviembre: luego de haber encargado a Chávez como mediador en la liberación de secuestrados, Uribe le pone fin a su papel ante las FARC, lo que provoca que el bolivariano congele las relaciones con Colombia.

 

2008

 

– Enero-febrero: las FARC liberan unilateralmente a las políticas colombianas Clara Rojas y Consuelo González, así como a otros cuatro ex congresistas, como “gesto de desagravio” para con Chávez.

 

– Marzo: Colombia lanza un ataque militar contra un campamento clandestino de las FARC en Ecuador, donde mueren 25 personas; entre ellas, el número dos de esa guerrilla, Raúl Reyes.

 

 

El presidente Rafael Correa cortó las relaciones diplomáticas con Bogotá, con el respaldo de Chávez, quien advirtió que una accion similar en suelo venezolano desataría una guerra. El fallecido mandatario ordenó entonces cerrar la embajada de Venezuela en Bogotá, y movilizó las tropas a la frontera con Colombia.

 

Mayo: tras haber normalizado las relaciones entre los tres países gracias a la Cumbre de Río, se conoce la certificación de Interpol sobre la información extraída de la computadora de Reyes, hallada en el bombardeo. El informe es calificado por Chávez como un “show de payasos”. Días después, el mandatario venezolano lamenta no haberse podido reunir personalmente con el líder de las FARC,  Manuel Marulanda,fallecido en marzo anterior de un cáncer.

 

 

Julio: tras una extensa reunión, Chávez y Uribe anuncian una “nueva etapa” en su relación bilateral.

 

2009

 

– Mayo: Gustavo Márquez asume como embajador venezolano en Bogotá, cargo que había estado vacante desde noviembre de 2007.

 

 

– Julio: dos temas generan un nuevo contrapunto. La decisión de Colombia defacilitar a los Estados Unidos el uso de tres bases militares, que Chávez consideró un “acto inamistoso“, y el hallazgo de armas antitanques de fabricación sueca pertenecientes a la Fuerza Armada de Venezuela en manos de las FARC que este último país calificó de “patraña”. De nuevo, Chávez ordena el retiro del embajador.

 

2010

 

– Mayo: En la campaña presidencial de Colombia, Chávez comenzó a cobrar protagonismo desde que dijo que si el candidato uribista Juan Manuel Santos era ganador, Venezuela cerraría totalmente el comercio con la hermana nación.

 

“Este señor es un mafioso (…) Si el señor Santos, por desgracia, es electo presidente de Colombia, eso se convierte en una amenaza no sólo para Venezuela, sino para medio continente”, sostuvo entonces.

 

2011

 

– Agosto: una vez que Santos asume, las relaciones diplomáticas y comerciales entre los dos países se restablecen.

“Hemos decidido que los países restablezcan sus relaciones diplomáticas y relancen una hoja de ruta para que todos los aspectos de la relación puedan progresar, avanzar y profundizarse“, informó Santos a la prensa.

 

– Noviembre: el jefe de Estado de Colombia llamó a su homólogo venezolano como su “nuevo mejor amigo”. “¿Quiere que les hable de mi nuevo mejor amigo”?, contestó Santos. “Todos saben que no fui santo de la devoción del presidente Chávez y viceversa”, apuntó.

 

Al día siguiente, dijo Chávez: “Él (Santos) ha dicho que yo soy su nuevo mejor amigo. Digo lo mismo, el presidente Santos es mi nuevo mejor amigo (…) ¿ves? Somos los mejores amigos. Es que estamos obligados a entendernos”.

 

2012

 

– Diciembre: Santos afirma que Chávez es “fundamental”en el proceso de paz con la guerrilla de las FARC. “Yo tengo que reconocerle al presidente Chávez que ha sido también una persona fundamental en este acercamiento y en este proceso de paz que estamos adelantando con las FARC, por eso hago votos por su salud, porque realmente lo necesitamos y esperamos que se recupere pronto”.

 

2013

 

Enero: cuando se debía realizar la toma de posesión de Chávez, quien finalmente falleció de un cáncer, Juan Manuel Santos había confirmado su asistencia.

 

 

Marzo: tras conocerse el fallecimiento del líder bolivariano, el Presidente de Colombia estuvo en la Capilla Ardiente del líder socialista y compartió con el pueblo venezolano.

 

Abril: Santos le dio un espaldarazo al flamante presidente Nicolás Maduro tras los resultados del día 14. Criticó que se desconocieran los resultados de las elecciones presidenciales, porque se habían realizado bajo las mismas normas del 7 de octubre.

 

Mayo: Santos recibe a Capriles en Bogotá y desata la ira del gobierno chavista.

¿Quién Conspira? el editorial de Tal Cual @DiarioTalCual

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Diosdado Cabello se transformó en un elefante en una cristalería y arremetió contra el gobierno de Juan Manuel Santos por haber recibido en su despacho al gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski. Entre las frases que disparó el teniente que preside la Asamblea Nacional destaca la que afirma que el mandatario neogranadino al recibir al líder opositor demuestra que no quiere paz para Venezuela, asomando que estaría dentro del deseo de Santos un golpe de Estado contra Nicolás Maduro.

En opinión de Cabello, el encuentro del candidato presidencial que le roncó en la cueva a Nicolás Maduro el 14-A con el mandatario colombiano (aun cuando no es la primera vez) es una traición de éste a los esfuerzos que hizo el fallecido presidente Hugo Chávez por la paz en Colombia. Hasta reveló que el finado había dicho al colombiano que no descarrilara las relaciones, en abierta amenaza “diplomática”.

Como siempre, los chavistas quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno. Entre sus palabras, Cabello le concedió al mandatario colombiano el derecho a reunirse con quien quisiera, menos con Capriles, porque éste es un “fascista”, lo que realmente parece una autodescripción. Es decir, que el presidente soberano de un país soberano tiene derecho a hacer lo que le dé la gana, excepto aquello que a mí no me guste.

Bonita manera de demostrar respeto por la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia extranjera. A Diosdado se le olvidó que Juan Manuel no es Evo, ni tampoco Piedad.

En otra parte de sus declaraciones, el teniente afirma que ese encuentro es un ataque contra Venezuela, confundiendo el país con la parcela en la que se encuentra él.

Hay que puntualizarle, porque estamos seguros que no es un olvido, que Capriles recibió el pasado 14 de abril, según los dudosos números del Consejo Nacional Electoral, el respaldo de casi la mitad de los venezolanos, por lo que cuando acude a entrevistarse con algún presidente de otro país o con políticos de otra nación no está atacando a Venezuela, está recordándole a esos gobiernos que la administración de Maduro se comprometió con la Unasur a realizar una auditoria de los resultados electorales que despejara todas las dudas existentes, compromiso que no ha sido cumplido por el ente electoral que preside Tibisay Lucena.

Cabello parece no haber superado la derrota que le propinó Capriles hace más de cuatro años en Miranda, cuando salió con las tablas en la cabeza. Por eso señala que el gobernador de Miranda no cumple con su trabajo porque viaja, pero los mirandinos, que saben de su gestión, lo ratificaron en el cargo en diciembre pasado. Debe ser entonces que, según Diosdado, cuando Nicolás se va a otro país el gobierno se queda acéfalo y sin nadie al mando. O tal vez esta declaración es otra jugada de Cabello para sabotear la gestión de Maduro, otra más que se suma a las que relató Mario Silva.

El teniente debería ocuparse de que la Asamblea que preside se dedique a legislar y a controlar al Ejecutivo, investigar a las empresas de maletín que se beneficiaron de los dólares de Cadivi, según narró su pana el hojillero quien lo acusó de tener como único interés “el poder y los reales”, y dejar las relaciones internacionales del país al otro derrotado de Miranda, el canciller Elías Jaua, a nombre del Gobierno.

Fuente: Tal Cual Digital

Escasez… tampoco hay vacunas por Nitu Pérez Osuna @nituperez

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Si su hijo, madre, abuelo o cualquier integrante de la familia comienza a sufrir, en estos tiempos, síntomas como: fiebre superior a 39 , dolor de cabeza, muscular y de articulaciones, decaimiento general, tos, dolor de garganta, irritación de los ojos, escurrimiento nasal y diarrea usted entra en “paranoia” o lo que es lo mismo, en la locura. ¿Por qué? Porque su familiar puede haber contraído el virus de la influencia AH1N1 y ya conocemos que el mismo puede ocasionar la muerte.

 

Según lo reseñara diario El Nacional en fecha 28 de mayo “el virus de AH1N1 ha causado 17 muertes en el territorio nacional desde que inició el brote de la influenza en el mes de mayo”. Pero el parte numérico de casos y decesos de la influencia no es lo que importa a la ministra de Salud, Isabel Iturria, porque ello produce mayor “paranoia” en la población.

 

No es necesario ser Médico o Ministro para saber que las estadísticas son importantes para conocer si se está o no, ante una epidemia que “es la existencia de un grupo de casos que presentan síntomas similares, superiores a la frecuencia normal que afecta un gran número de individuos que habitan una región determinada. Para que una enfermedad sea considerada epidemia, la cantidad de afectados debe superar el número habitual de casos esperados”.

 

En marzo de 2009, el virus AH1N1 se convirtió en una pandemia (virus que se extiende por varias áreas geográficas a nivel mundial, afectando a un mayor número de personas. Cuando se produce una pandemia es porque se ha producido un cambio en el virus circulante y no existe ninguna inmunidad porque la gente nunca ha sido expuesta a esa nueva cepa), México fue uno de los países más afectado cobrando la vida de cientos de personas.

 

El gobierno de Felipe Calderón movilizó batallones de soldados para que entregaran millones de cubrebocas a los ciudadanos y, las escuelas, liceos, universidades, bibliotecas, museos, conciertos y cualquier lugar público de reunión, fueron cerrados para prevenir la propagación de la enfermedad. Los aeropuertos, puertos y estaciones de autobuses eran vigilados y sus usuarios objeto de pruebas médicas.

 

Venezuela no está en esa situación, afortunadamente, pero sí queremos saber las cifras oficiales manejadas por la Ministro para conocer en qué estadio en que nos encontramos.

 

En lo que coincido con la funcionaria, es que la prevención de la enfermedad es lo más importante. Vacunarse contra el virus debe ser una prioridad, pero… la escasez afecta también el sector salud y resulta que según el reportaje citado con anterioridad se ha reportado escasez de vacunas, medicamentos y reactivos para evaluar las muestras, en las entidades de Nueva Esparta, Aragua y Delta Amacuro y según fuentes extraoficiales del Ministerio de Salud, 17 entidades estarían afectadas incluyendo el Distrito Capital, Miranda, Carabobo, Cojedes y Trujillo. La tasa de muertes aumentó de 6 a 17.

 

Esta es la administración que se instaló en Miraflores señalando que tendrían la bandera de la eficiencia pero no hay papel toilette, aceite, harina, azúcar ni café. Los pollos se fueron volando y, vacunas… no hay. Por eso la paranoia porque lo que hay… es escasez.

Por Nitu Pérez Osuna

pereznitu@gmail.com

Los puentes rotos por Víctor Maldonado C. @vjmc

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“A Patroclo se le rompió en la mano la pica larga, pesada, grande, fornida, armada de bronce; el ancho escudo y su correa cayeron al suelo, y el soberano Apolo, hijo de Zeus, desató la coraza que aquél llevaba”. Así narra Homero el inicio del cambio repentino de fortuna que afectó a todos los protagonistas de su monumental Ilíada. No lograba entender Patroclo el radical viraje de lo que hasta ese momento prometía un triunfo esplendoroso. Atónito quedó en el sitio, mientras por la espalda el dárdano Euforbo le clavaba una aguda lanza. Allí seguía, presa de esa sensación de perplejidad que no le permitía ni moverse ni reaccionar a los aleteos cercanos de la muerte. Sin embargo, estaba reservado para la estocada final de Hector quien le envainó la lanza en la parte inferior del vientre.

 

Hector, el del tremolante casco, había sellado su suerte. Pronto vendría Aquiles, el de los pies ligeros, a reclamarlo con fiereza hasta las murallas de su ciudad. Por un momento dudó salir al encuentro de la muerte segura, anticipada como un susurro por dioses amigos, y sentenciada por Zeus, juez y parte de esa contienda. Dudaba y pensaba que estaba en sus manos alejarse de lo correcto y pactar una paz humillante, pero que le permitiría vivir.  Angustiado se debatía “y si ahora, dejando en el suelo el abollonado escudo, el fuerte casco y apoyado la pica contra el muro, saliera al encuentro del inexorable Aquiles, le dijera que permitiría a los Atridas llevarse a Helena, y las riquezas que Alejandro trajo a Ilión en las cóncavas naves…” Pero no, se dispuso para la batalla inútil, porque era lo que debía hacer. Entre lo que le convenía y lo correcto, dudó, pero al final optó por mantener invicta la fe que su pueblo había depositado en sus gobernantes.

 

La disyuntiva entre lo conveniente y lo correcto es tan vieja como los más ancestrales mitos humanos. Siempre ha existido esa tensión insoportable entre el salir corriendo, el ajustarse a las circunstancias, el argumentarlas tratando de traer el agua hacia nuestro propio molino, o el defender nuestros principios y transformarlos en la forma como queremos ser contados. Sófocles nos cuenta la trágica historia de Antígona, sometida también a la disyuntiva que la obligaba a decidir si se sometía a la injusta disposición de Creonte, o morir  leal a los deberes morales con su familia, y enterrar a su hermano, a quien se le había negado ese privilegio. Muere abatida pero invicta, y al final derrota la arrogancia de Creonte que ve perder su reino, su esposa y su hijo por su terquedad. El drama concluye con el Corifeo sentenciando que “con mucho, la prudencia es la base de la felicidad…”. La prudencia no es el cálculo pusilánime sino el compromiso irreductible con lo que es correcto.

 

No se puede pactar con el mal. No hay arreglos con la tiranía. Y frente a esto no se puede invocar el desconocimiento, ni dejar pasar a nuestro lado el cadáver del que hasta ayer fue nuestro compañero de trajines. Frente a principios y valores, cuando ellos están en juego, no hay el escape del disimulo. No hay puentes que se pueden cruzar hacia el mal sin comenzar a ser parte de él, ni mucho menos puentes que se deben dejar disponibles, porque el pacto con lo indebido no nos deja como salida una marcha atrás. Eso es, luego de catorce años, por decir lo menos, una apuesta temeraria. Y vamos a lo concreto, porque a veces uno se encuentra con la ingenuidad de creer que somos los venezolanos contemporáneos los primeros en afrontar los viejos dilemas de Héctor o de Antígona. Duele decir que Globovisión quiera imponernos un viraje de 180 grados en su línea editorial. Eso no es ni prudencia, ni mucho menos centro informativo. Esa decisión responde a otras circunstancias muy probablemente bien relacionadas con el talante de los que ahora son sus dueños. ¿Qué hacer? Se preguntan los que allí trabajan y los que han sido fieles seguidores de su señal.

 

Cada quien debe actuar según lo mande su conciencia. Ya sabemos, en todo caso, lo que decidieron Héctor y Antígona. Ya conocemos el mensaje firme y claro de Vladimir, Kico, Carla, Lina, Mirla y Pedro Luis. Y es que no debería haber puentes que nos lleven a cooperar con la censura, con la negación de la realidad y/o con la violación del deber sagrado de la solidaridad. Las políticas editoriales, cuando viran hacia la complacencia pagan un alto precio en términos de legitimidad. La gente no está obligada a acatar una ley injusta o indebida y resulta francamente autoritario cuando se impone la regla del “o crees o mueres, o te vas, o renuncias…”. Nadie tiene la verdad en su puño, pero cuando las decisiones son capaces de hacer tanto ruido solo puede significar que estamos muy lejos de hacer lo debido. Enseño a mis alumnos la diferencia entre lo bueno y lo correcto. Ese es el drama desde el lejano Héctor, el del tremolante casco, hasta nuestros días. Y solo pasan a la historia los que aun vacilando, al final se deciden por lo que les dicta la exigente conciencia.

Por Victor Maldonado C.

victormaldonadoc@gmail.com

La verdad frente al poder por Luis Ugalde S.J.

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El evangelio de Juan está lleno de simbolismos que, trascendiendo los hechos narrados, revelan la condición humana y el misterio de la vida. Vemos a Pilatos y a Jesús frente a frente personificando el poder y la verdad (Juan 18 y 19). El poder se reconoce mandando, decidiendo e imponiendo; puede decretar que el día es noche y lo negro blanco; él es la última y suprema palabra sobre la vida y la muerte. La humanidad ha avanzado de modo increíble, pero la pretensión absoluta del poder la vivimos hoy en Venezuela como en las satrapías antiguas.

Pilatos sabe que Jesús es inocente. Jesús atado, azotado y despojado es un pobre hombre, como todos los millones de pobres hombres sobre la tierra, cuya vida y dignidad no merecen una consideración por parte del poder. Pilatos le pregunta si él es rey de los judíos y escucha con asombro la respuesta de Jesús: “Tú lo dices, yo soy rey”, pero mi reino no es como los poderes de este mundo, sino el reino de la verdad; “para esto he nacido, para eso he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad”. Para el poder no hay más verdad que él mismo y Pilatos con escéptico desdén responde: “¿Qué es la verdad?”. Frente al poder la verdad no es nada, nada se sostiene frente a él, pues las cosas son lo que su voluntad impone. El poder político supremo tiene una compulsión interna a convertirse en señor de vida o muerte, de la verdad y de la mentira, de la libertad y de la esclavitud. Si invoca a algún dios no es para adorarlo, sino para que lo consagre, bendiga y ratifique ante los demás como dueño absoluto de este mundo, donde ley, constitución y Dios están subordinados a “yo, el Supremo”.

Ese Jesús débil, humillado, torturado y crucificado es testigo de la verdad. ¿Qué es la verdad? La verdad es el amor, por encima de todo poder; el amor es la última palabra, la palabra de vida, la que defiende a los pobres, excluidos y dominados de la tierra y Dios es amor. El poder tortura y mata a Jesús, pero no puede hacer que él (ni la humanidad en su aspiración) renuncie a la verdad de la vida, al amor que afirma la dignidad de todo ser humano, aunque su rostro esté desfigurado y sin aparente atractivo.

En la verdad-amor, que vive y actúa cada día en las conciencias humanas, late el reino de Dios, que no es ningún reino terrenal impuesto por ejércitos y el terror, sino reconocimiento del otro y creación de sociedades solidarias con leyes e instituciones de vida. La Verdad y el Amor –así con mayúscula– afirman la vida de los amenazados, excluidos, humillados, degradados y calumniados. En Venezuela la mayoría de los que hoy dominan ayer no eran así, pero el poder pervierte a quien se deja seducir. La salida no está en sustituir al poder de dominación de hoy por otro mañana, con todos sus resentimientos, sed de venganza y exclusiones, sino en cambiar el poder de dominación, que somete y envilece, por el poder de servicio a la vida y la dignidad. Jesús dice: “Ustedes no actúen como los poderes de este mundo que dominan y esclavizan, por el contrario entre ustedes el más grande ha de ser el que más sirve; como el Hijo del Hombre que no vino a ser servido sino a servir y dar la vida por muchos” (Marc 10, 42-44).

En política no hay alternativas puras e incontaminadas, pero sí apuestas enfrentadas: tiranía del poder frente a la verdad del servicio por amor; frente al peligro de gobernantes tiranos está la República secular con la soberanía de la gente y la Constitución suprema que defiende su vida. Jesús no entra en la lógica del poder de Pilatos, más bien le recuerda que su poder es frágil, limitado y derivado; que hoy existe y mañana perece (Juan 19,11). Si dudan, recuerden a 20 venezolanos que ayer –junto con su jefe endiosado– se consideraban dueños omnipotentes y perpetuos de este “socialismo del siglo XXI” y ya desaparecieron. ¿Y La Hojilla, cátedra suprema de maledicencia y de injuria sin moral con respaldo abusivo del poder?

Por el contrario, la verdad nos hará libres y el Amor es más fuerte que la muerte, nos dice Jesús. A ese Jesús, justo y defensor de los pobres y oprimidos, Dios lo resucitó y lo puso como camino y vida. Es el camino de la verdad, de la dignidad que, con la fuerza de la conciencia, activa las multitudes, derriba el Muro de Berlín sin un tiro. La verdad vence al poder. Pero no la verdad paralizada, sino la que actúa en conciencia y con solidaridad retomando el espacio público para la vida y dignidad de todos.

Fuente: La Opinión de Luis Ugalde

¿Por qué el gobierno no acaba con la escasez de dólares? por Miguel Angel Santos @miguelsantos12

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Ya son varias semanas de desconcierto, reuniones aciagas con empresarios y expertos “del otro lado” para pedir pista, solicitar propuestas, exponer motivos y justificaciones. Ha pasado algún tiempo desde aquella subasta única del Sicad. Desde entonces reina una enorme confusión. La depreciación del bolívar continúa, la escasez no cede y la inflación de alimentos en los primeros cuatro meses equivale a 57% anual.

¿No tiene solución la crisis de divisas, en un país que está muy cerca de tener ingreso petrolero por habitante más alto de su historia? El punto no es tanto que no tenga, sino más bien que cada solución le trae a su vez un problema a los de ahora. El Gobierno debe implementar de inmediato una subasta de divisas para importadores registrados. Esas subastas deben ser administradas por el Banco Central de Venezuela (BCV) de forma periódica y transparente. Así, los importadores sabrán a qué atenerse a la hora de fijar precios (no hay peor cosa que la que uno se imagina).

¿Por qué no lo han hecho hasta ahora? En primer lugar, porque hacerlo sería reconocer la fuerte depreciación del bolívar. A fin de cuentas, los precios de aquella primera y única subasta del Sicad estaban entre 100% y 140% por arriba de la tasa oficial actual. En segundo lugar, para proveer a ese sistema de subastas de suficientes divisas hace falta recentralizar de nuevo el flujo de dólares de la nación en el BCV. Eso equivale a reconducir hacia el instituto emisor los dólares que hoy en día se reparten Pdvsa, Fonden, Petrocaribe, el Fondo Chino y un número menor de convenios y fondos parafiscales. El problema está en que estos bolsillos son controlados por distintos grupos de poder que antes respondían al presidente Chávez y ahora andan, como se dice aquí, “de su cuenta”.

Volver a centralizar los flujos de divisas atentaría contra los intereses creados y le traería un problema político a un gobierno que luce muy frágil. Durante una etapa de transición, Cadivi debe centrarse en alimentos y medicinas. De hecho, ya se ha venido moviendo en esa dirección: ambas categorías pasaron de 21% a 44% del total de divisas liquidadas entre 2007 y 2012. Si se movilizan los demás sectores hacia la subasta pública de importadores, el 56% de divisas que hoy se les otorga a la más baja de las tasas oficiales (unos 17.000 millones de dólares) puede ser utilizado para importar más alimentos y medicinas (y resolver la crisis de manera temporal) o fortalecer la oferta de la propia subasta. El impacto inflacionario de esta medida no sería tan grande como se cree, porque la propia incertidumbre y desconfianza que inspira el Gobierno hizo que la reacción de precios se anticipara y ya de por sí la estamos sufriendo.

¿Por qué no han hecho esto antes? Una vez más: alrededor de Cadivi se han creado numerosos grupos de interés, que capturan rentas a través de la obtención de divisas a tasa oficial y su posterior venta en el mercado paralelo. Un asunto clave El ajuste fiscal es clave para que todo lo anterior tenga alguna probabilidad de éxito. El Gobierno ha venido financiando el exceso de gastos sobre ingresos imprimiendo dinero, que luego busca salida a través del mercado de divisas.

La clave para que ese ajuste no provoque una caída fuerte en la producción está en reducir el gasto fiscal en el exterior (en particular las compras de armas: ¿qué dirán los militares?) y sustituir gasto interno por inversión privada. Habría que poner freno de inmediato a las expropiaciones, garantizar la propiedad y el flujo de divisas (no la tasa) para importaciones de bienes intermedios, y reducir el ausentismo y la baja productividad laboral a través de las actuaciones de las Inspectorías del Trabajo. Este último conjunto de medidas es esencial para hacer las anteriores viables, de lo contrario no hay subasta que aguante. Es esto, o endeudarse más u otorgar en condiciones muy poco ventajosas nuevos campos petroleros, correr la arruga, y seguir en el ciclo de escasez, inflación, devaluación y recesión en el que estamos inmersos.

Quizás la palabra ya no la tengan ellos, quizás sea tarde para reinventarse. Es difícil vender que quienes nos trajeron y nos mantienen aquí tienen la capacidad de sacarnos. Aún en el supuesto de que ahora sí quieran, cuando se trata de economía, si no te creen, da igual si haces las cosas bien o mal.

@miguelsantos12

Fuente: Blog de Miguel Angel Santos